renacimiento de la soledad

Hace un mes que decidí cerrar mi blog, como ya dije en ese momento creía que era lo mejor, distintos motivos profesionales y personales me llevaron a tomar esa decisión.
Hoy como cada domingo, he ido a tomar un café con hielo y he leído el periódico. Ha sido entonces cuando me he dado cuenta que rectificar es de sabios y que necesitaba escribir.
Narrar mis vivencias y sentimientos, escribir historias imaginarias y soñar siempre han sido uno de mis motores vitales, por eso decidí crear un blog, “la soledad de Quitratúe”, para contar este tipo de cosas y compartirlo con gente que me conoce y con otra mucha que me han conocido a través de las palabras.
Tenía tanto trabajo que decidí dejar de escribir porque “eso” me quitaba tiempo, pero al fin y al cabo, lo único que hice fue permitir que las palabras que bailan en mi soledad se quedaran ahí colgadas como telarañas que nadie quita...hoy he decidido quitar las telarañas.
Leyendo una entrevista de Ana María Matute, me he dado cuenta que compartimos una obsesión. De pequeña antes de leer “Alicia en el país de las maravillas” siempre quería atravesar físicamente un espejo incluso de forma física, que me permitiera trasladarme a otro mundo, otra casa, otra niña que a veces era yo y no era yo. Cuál fue mi sorpresa cuando este año mis amigos me regalaron unos relatos y en uno de ellos, yo era Alicia en el país de maravillas. Coincidencias o no, eso lo dejo como ejercicio para el lector.
Eso sí, escribiré un post cuando me apetezca no como una obligación. Habrá días que mis relatos serán más alegres, otros el desánimo y la tristeza robaran mis palabras. Relataré la vida misma, sin colorantes ni conservantes.
P.S: Para vivir la vida inmersa en la soledad, prefiero vivirla en Quitratúe.

CHOI