Misterios sin resolver

Era una hermosa mañana de noviembre, hacía sol y no demasiado frío. Como cada mañana, iba a la Facultad y en mi interior algo me decía que ese día iba a ser un gran día. De hecho, creo que “ese algo” era la canción de Joan Manuel Serrat. Como cada mañana, pasaba por el mismo sendero que separa mi mini piso y la facultad, con los mismos pinos, el mismo olor a pino, las mismas ardillas o quizás no... las gotitas de rocío descansando aún en la hierba, la gente saliendo del tren y dirigiéndose rápidamente a sus respectivas facultades, para empezar también un gran día en la clase, en el bar o tumbados en el césped,...
Como cada mañana, también fui al bar de la facultad a tomar el primer café de la mañana para despertarme un poquito. Allí estaban, también como cada mañana, mis compañeros, esperando en la eterna cola (esa, que siempre permanecerá en el recuerdo, nostálgicos de nuestro paso por la facultad) para conseguir el anhelado café.
Después de saborear el café, leer el periódico y comentar la jugada del día anterior, decido levantarme e irme a trabajar un poquito........
Y llegó la hora del tupper, del microondas o de la cola (ufff, otra vez!!) . Nos dirigimos a la mesa, que algún tuperaficionado nos ha reservado, con la “deliciosa” comida en la bandeja, con esos macarrones con olor a quemado, ese pollo con plum... con patatas fritas, esas patatas que todos guardamos para Noe, que le encaaaaaaaaaaantan, la vuelven loooooooca!!
Y empieza uno de los momentos más divertidos del día, las divagaciones, los cotilleos, las discusiones políticas y/o futboleras,.., las dudas matemáticas,.., y los misterios sin resolver invaden de lleno nuestra mesa. De la nada surge una historia misteriosa, un hombre misterioso, una voz misteriosa,...un caso sin resolver. De repente, me siento abducida por la intriga, me apasiona, escucho atentamente cada palabra, cada detalle, cada pista,..., pienso de nuevo que hoy puede ser un gran día y me siento con fuerzas para resolver el dichoso misterio. No hay números, ni códigos, ni pruebas, sólo suposiciones,...Llega la hora de los interrogatorios al hombre misterioso que ha contado la historia misteriosa con voz misteriosa. Cuándo fue? Dónde fue? Quienes iban? Las respuestas son un poco imprecisas,.. Y ya llegó la hora de volver a trabajar. En mi mente permanece ese misterio. Tengo unas ansiosas ganas de saber qué paso, por qué la gente cuando le preguntas te responde un accidente y ya está?? Pues porque a lo mejor sólo fue un accidente y punto, pero la curiosidad de mi mente me está ahogando, me está asfixiando, ....
Así que decido consultar al “elgoog” y no encuentro nada!!
Voy a la hemeroteca a documentarme un poco, consultar los periódicos, tomar apuntes,... y de pronto cuando estoy bajando las escaleras me encuentro uno de los implicados del misterio. En mi mente, empiezan las paranoias, me ha mirado, estará sospechando algo??,..Cuando estoy a la hemeroteca, voy a por el primer periódico y de pronto noto mi cara pálida, no, no puede ser, esto no es verdad, estoy soñando,..., me pellizco, sí es verdad no estoy soñando,.... El periódico que estaba buscando no está, es el único ejemplar que falta. En su lugar hay una hoja blanca que nos informa que el ejemplar no está porque se agotó la edición. Empiezo a sudar, el miedo, las ganas de conocer la verdad, de resolver el misterio están ahí, dentro de mi cuerpo. Ahora, de repente, me estoy acordando de la película “TESIS” de Amenábar y ... decido ir a la fotocopiadora para hacer una fotocopia de ese dichoso papel blanco porque a lo mejor es solo una ilusión óptica, producto de mi imaginación. Cual es mi sorpresa cuando la fotocopiadora está estropeada: uff!!, mierda!! (lo siento pero estaba pensando en voz alta).Regreso a la Facultad para trabajar otro ratito.
Llega la noche y como cada martes voy a la piscina a nadar un poquito. Sumergida en el agua, voy analizando cautelosamente cada uno de los detalles, cada uno de los sucesos,... Después de camino a casa, recuerdo que me he olvidado las llaves, y vuelvo a la Facultad y en medio de la oscuridad del pasillo puedo vislumbrar una silueta. El pánico vuelve a invadir mi cuerpo, es él, otra vez, y otra vez en mi mente, empiezan las paranoias, me ha mirado, estará sospechando algo??
Comentario:
Puf... Noe... ten cuidado. A mí me pasa que a veces se abre la puerta de mi cuarto por la noche, y yo sé que es la misma puerta de siempre, la misma, que se abre por no sé qué... pero me acojono cada vez que la oigo.
Mmmm, ¿y si es María Jolis, que te busca?, ¿lo has pensado?.
Mmmm, ¿y si es María Jolis, que te busca?, ¿lo has pensado?.
Comentario:
y tu crees q tiene algo de q sospechar?? jeje :P
Besitos sospechosos salados de CHOI
Besitos sospechosos salados de CHOI

CHOI