En la soledad de Quitratúe
Pensamientos, Reflexiones y Sombras enredadas en la Soledad
Una soñadora
Soñé con esa niña que sueña, soñé con la canción desesperada, soñé con el bosque encantado, soñé con las lágrimas secas, soñé con el latido del corazón sin dueño soñé que estaba soñando.
Sueños primaverales

Así eras tú en aquella tarde, divertida
Así eras tú de furibunda compañera
Eras como esos días en que eres la vida y todo lo que tocas se hace primavera
¡Ay mariposa!, Tú eres el alma de los guerreros que aman y cantan y eres el nuevo ser que hoy se asoma por mi garganta.
S. R.

Sindicación
 
Recuerdo invernal de una tormentosa tarde de verano
La mañana siguiente decidimos hacer una excursión. Cogimos algunas provisiones, los móviles, pero seguramente no tendríamos cobertura....y la radio, para saber las últimas noticias de la talla robada. La noche había sido muy larga e intensa pero no lo suficiente para borrar de mi mente ese caso tan misterioso.
Decidimos comernos los bocadillos de tortilla que habíamos preparado esa mañana. Eran las tres de la tarde. Nos quedaban tan sólo 227metros de desnivel para llegar a los 2.865 m de la cima, pero en unos instantes el ambiente cogió un aspecto negro, tétrico,... El cielo se iba oscureciendo. No podíamos seguir con el temporal que se avecinaba.
Un primer trueno resonó estrepitosamente por el valle desierto, seguido de un silencio y una quietud sepulcral del aire. Corriendo y mirando de vez en cuando el cielo asesino, nos dirigimos al refugio. Estaba muy cansada. Él se dio cuenta de ello, me miró fijamente a los ojos y sin decir ni una palabra cogió mi mochilla.
Los rayos y truenos siguieron, sin cesar, cada vez con mayor intensidad y empezaron a caer unas gotas enormes, que después se convirtieron en granizo y nos quedamos completamente mojados. La lluvia era muy espesa y éramos incapaces de ver el camino, incluso perdimos la otra gente con la que habíamos empezado la excursión. Después de recorrer un largo e interminable camino, por fin, encontramos el refugio.
Una vez dentro, me quité la chaqueta mojada, dejé que la gravedad sujetara mi cuerpo y una vez al suelo me desaté el calzado. Mientras él buscaba leña para hacer fuego y así podernos secar. Estábamos los dos solos en ese refugio de montaña.
En un lado del refugio encontré restos de fuego, un poco de leña, y unas cuantas piñas de pino. Preparamos el fuego poniendo debajo las piñas y encima los troncos más secos y finitos. Por suerte él llevaba un mechero. Había terminado de llover pero el cielo se oscurecía y el aire adquiría de nuevo esa tensa inmovilidad como cuando empieza la tempestad.
Nos acercamos al fuego, me quité la ropa y la puse cerca del fuego para que se secara. Por suerte mi bikini negro no se había mojado. Al girarme noté una sensación rara, como si sus ojos hubieran repasado minuciosamente cada uno de los detalles de mi cuerpo. Pero sólo era una sensación, una simple intuición femenina,...
Después le tocó su turno, empezó a quitarse lentamente su ropa. Mis ojos se estaban quedando hipnotizados al contemplar esa silueta y mi cara se estaba ruborizando, pero no era por vergüenza, no, era por culpa de tener el fuego tan cerca.
De repente, una espada de fuego rompió el aire y un gran trueno nos ensordeció. No sé como fue, pero nuestros cuerpos estaban tumbados al suelo. Había caído un rayo encima del pino que había a unos 20 metros delante nuestro. El pino quedó negro y humeando pero no se encendió.
Los dos asustados, reaccionamos unos segundos después y mientras mis ojos recobraban lentamente la confianza, sus brazos me abrazaban. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al entrar en contacto con su piel, tersa y brillante. Su boca dulce como la miel buscó la mía y nos besamos hasta que debajo de mi cuerpo un objeto me pinchó. Era un clavo, pero debajo de él había el plano del Museo Episcopal, donde habían robado la talla del s. XI.



....
(continuará)
 
Comentario:
joe...noelia....el final se ha cortado justo en el mejor momentooooooooo....no nos dejes asi!
 
Comentario:
Luz blanca: Ese francés es un osito de peluche, un angelito, no sería capaz de hacer nada malo.
En la cama aún no lo he probado (en el refugio no había cama, jejejee,...) pero sus labios sabían a miel, y..... Pronto te haré una descripción para que os conozcáis mejor.

Besitos con sabor a miel;)
 
Comentario:
Llevo media hora buscando el mechero, que no sé dónde coño lo he dejado. Tengo un mono que ni veo y tu ala con el fuego va, con el fuego viene. Es como ponerle un bollo en una candada a un hambrieto. No teneís compasión ninguna.
Noe, que a mí el francés este me inspira confianza poca eh, aunque hija si es bueno en la cama tampoco lo vamos a pedir todo...jajajaja.
Besitos.
No
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