logotipo

img_google
Soy antipática... ¿y qué?
algunos comentarios que no se dicen por los pasillos...
Acerca de
Señor lector, esta es una advertencia, esto no es para leer, si usted decide hacer caso omiso, es su problema, no se responde por daños. Si me ves, no me mires... No querrás saber de mí.
Enlaces
otras cosas para no ver
Sindicación
 
Las siete diferencias
qué hay en común entre:

a.- Un muchacho tímido, influenciable, al amparo de las "malas juntas"; confundido y con problemas existenciales.

b.- Un tipo inmaduro, cruel y visceral, calculador y que esconde sus sentimientos en un rinconcito del cuarto oscuro que está en el sótano del nivel - 6 de un edificio de 40 pisos de altura, de sobra decir que tiene vínculo evitativo. Rechaza sus problemas, juega con las personas y que a veces se pega un brinco en que reacciona tardíamente hacia las personas que lo rodean y que disfruta con la desgracia ajena. Levemente un obsesivo compulsivo que se llama a sí mismo "persistente" (...el que la sigue la consigue), divertidísimo, que a veces cuando nadie lo mira, parece flaquear, que oculta sus derrotas bajo una gran mirada.

c.- Un hombre frío, soberbio pero de trato dulce y considerado, obsesivo compulsivo.

d.- Un muchachito perdido en el mundo de la juventud moderna, que no entiende la diferencia entre libertad y libertinaje, que pretende ir más rápido y pasar hoy por etapas del mañana, dispuesto a hostigar repetitivamente hasta lograr su cometido.

e.- Un hombre hecho y derecho, más bueno que el pan. De principios sólidos, de metas y logros propios. Un hombre de esfuerzo, de mirada dulcemente verde. Tranquilo, sin complicaciones, sin odio. Empático, protector, busca siempre el bien común, nada de discusiones. Que gusta del hogar, dulce hogar; un poco lento en reaccionar, un poco absorbido por el mundo. Que lucha por ti y por mí y por todos los que lo rodean.

f.- Un Muchacho, niño, hombre... más dulce que el azúcar, enternecedor, de palabritas que son detalles. De principios claros y definidos, de buen amor. Ayudador al estilo de un santo, alegre apotéosico. De él se respira tranquilidad, pasividad, auras sanas, buenas vibras y que por ende, el mundo de hoy, le pondría un papel en la espalda que dice "golpéame".




Creo que ya podría morir tranquila... sentarme y regocijarme de haber encontrado tanta diversidad; en un mundo de visiones, haber visto semejantes tipos.
Diré que no es orgullo de conquista, pues porque más bien he sido en su mayoria conquistada. Claro que me satisface saber que en un punto de las líneas de tiempo, he sido más que un simple instante en sus vidas.
Etiquetas:  
No