La infelicidad, el estado más rentable
3
Ahora quiero fundamentar el por qué la familia es una fábrica de inmaduros. La sociedad obliga a los padres biológicos a educar a sus hijos, pero dos personas no son suficientes para criar a un niño, ya no hablemos del caos que se les viene encima cuando tienen más. Aparte a la mayoría les falta experiencia para hacerlo o vienen de hogares disfuncionales y repiten patrones erróneos, lo que genera otra familia disfuncional.
Hay un dicho africano que dice que para criar a un niño se requiere de toda la tribu, y no exageran, muchos lo saben. El problema aquí es que si uno quiere rodearse de expertos para darle la mejor educación a nuestros hijos, tenemos que contar con una buena cuenta en el banco, por lo tanto no vemos solución posible.
El sistema impide precisamente eso, que a los niños los críe todo un equipo de personas que tengan como objetivo potenciar la autoestima del niño, educarle con paciencia y respeto y darle la atención que merece, como sucede en muchas sociedades aisladas, que dejan a los niños en manos de un consejo de sabios, personas mayores que tienen la experiencia y conocimiento necesarios para la crianza.
Así que nos han estructurado en grupos, nos han aislado, haciéndonos creer que la familia es la base de una sociedad sana, y es al revés. Es la comunidad, la integración, la que tiene la clave para que nos apoyemos unos a otros y no sólo salgan ganando unos cuantos. Pero si viviéramos en una comunidad que se apoyara mutuamente y donde los niños tengan la garantía de una educación adecuada, se les acaba el chollo a todos los que se lucran con nuestras carencias.
Porque una persona feliz tiene una mínima posibilidad de enfermarse, ya que cuida y quiere su cuerpo, no se autodestruye, aparte de que su estado mental mantiene sus células sanas y fuertes. Tampoco sufre crisis de ansiedad, de tristeza, ni sufre neurosis o paranoias: Adiós a los que se lucran con la dependencia a todo tipo de drogas, incluyendo el tabaco, el acohol, tranquilizantes, étc. Y por supuesto que los gabinetes de psiquiatras, psicólogos y médicos en general, se verían casi vacíos. Estamos hablando de millones y millones de personas que perderían mucho dinero. Se dice por ejemplo que la vacuna contra la caries hace años que está lista, por qué no se lanza al mercado? Para hacerles un favor a los dentistas, es un gran negocio eso de las caries eh?
Una persona madura y feliz, no cree que su valor radica en su belleza física y sabe disfrutar todas las etapas de su vida, aunque incluyan alguna arruga: Adiós a la cirugía estética, todo tipo de productos antienvejecimiento, revistas con tips para ser siempre joven y "guapa", étc.
Una persona que se siente bien consigo misma, no compra un coche porque en un anuncio vió que así se liga más fácil, no muere por estar a la moda, ni piensa que si pertenece a un club súper exclusivo ya es "alguien" en la vida, o sea un VIP. Y perdonen que les corriga, pero TODOS somos VIP, sin excepción.
Una persona feliz, no le ve sentido a sentarse a ver un programa de televisión donde dos personas se tiran los platos a la cabeza. En cambio cuando nos sentimos frustrados, cuando tenemos un odio contenido, necesitamos sacarlo de alguna manera, y ahí es donde entran todos estos programas catárticos, donde nuestro malestar se alivia un poco cuando vemos que los que tienen todo lo que nos han contado que necesitamos para estar bien, o sea los ricos y famosos, también se equivocan, se pelean, tienen adicciones o rompen con su pareja. Adiós a los que producen este tipo de "entretenimiento", a sus presentadores y a sus protagonistas, porque qué caso tiene que yo tenga algo malo que contar de alguien famoso, si nadie me quiere escuchar?
En fin, que ya es hora de detener la marcha y ver qué es lo que funciona en esta estructura social y que no, de abrir un poco la mente y de desarrollar ideas que nos integren y nos saquen de este sopor en el que vivímos.
Ahora quiero fundamentar el por qué la familia es una fábrica de inmaduros. La sociedad obliga a los padres biológicos a educar a sus hijos, pero dos personas no son suficientes para criar a un niño, ya no hablemos del caos que se les viene encima cuando tienen más. Aparte a la mayoría les falta experiencia para hacerlo o vienen de hogares disfuncionales y repiten patrones erróneos, lo que genera otra familia disfuncional.
Hay un dicho africano que dice que para criar a un niño se requiere de toda la tribu, y no exageran, muchos lo saben. El problema aquí es que si uno quiere rodearse de expertos para darle la mejor educación a nuestros hijos, tenemos que contar con una buena cuenta en el banco, por lo tanto no vemos solución posible.
El sistema impide precisamente eso, que a los niños los críe todo un equipo de personas que tengan como objetivo potenciar la autoestima del niño, educarle con paciencia y respeto y darle la atención que merece, como sucede en muchas sociedades aisladas, que dejan a los niños en manos de un consejo de sabios, personas mayores que tienen la experiencia y conocimiento necesarios para la crianza.
Así que nos han estructurado en grupos, nos han aislado, haciéndonos creer que la familia es la base de una sociedad sana, y es al revés. Es la comunidad, la integración, la que tiene la clave para que nos apoyemos unos a otros y no sólo salgan ganando unos cuantos. Pero si viviéramos en una comunidad que se apoyara mutuamente y donde los niños tengan la garantía de una educación adecuada, se les acaba el chollo a todos los que se lucran con nuestras carencias.
Porque una persona feliz tiene una mínima posibilidad de enfermarse, ya que cuida y quiere su cuerpo, no se autodestruye, aparte de que su estado mental mantiene sus células sanas y fuertes. Tampoco sufre crisis de ansiedad, de tristeza, ni sufre neurosis o paranoias: Adiós a los que se lucran con la dependencia a todo tipo de drogas, incluyendo el tabaco, el acohol, tranquilizantes, étc. Y por supuesto que los gabinetes de psiquiatras, psicólogos y médicos en general, se verían casi vacíos. Estamos hablando de millones y millones de personas que perderían mucho dinero. Se dice por ejemplo que la vacuna contra la caries hace años que está lista, por qué no se lanza al mercado? Para hacerles un favor a los dentistas, es un gran negocio eso de las caries eh?
Una persona madura y feliz, no cree que su valor radica en su belleza física y sabe disfrutar todas las etapas de su vida, aunque incluyan alguna arruga: Adiós a la cirugía estética, todo tipo de productos antienvejecimiento, revistas con tips para ser siempre joven y "guapa", étc.
Una persona que se siente bien consigo misma, no compra un coche porque en un anuncio vió que así se liga más fácil, no muere por estar a la moda, ni piensa que si pertenece a un club súper exclusivo ya es "alguien" en la vida, o sea un VIP. Y perdonen que les corriga, pero TODOS somos VIP, sin excepción.
Una persona feliz, no le ve sentido a sentarse a ver un programa de televisión donde dos personas se tiran los platos a la cabeza. En cambio cuando nos sentimos frustrados, cuando tenemos un odio contenido, necesitamos sacarlo de alguna manera, y ahí es donde entran todos estos programas catárticos, donde nuestro malestar se alivia un poco cuando vemos que los que tienen todo lo que nos han contado que necesitamos para estar bien, o sea los ricos y famosos, también se equivocan, se pelean, tienen adicciones o rompen con su pareja. Adiós a los que producen este tipo de "entretenimiento", a sus presentadores y a sus protagonistas, porque qué caso tiene que yo tenga algo malo que contar de alguien famoso, si nadie me quiere escuchar?
En fin, que ya es hora de detener la marcha y ver qué es lo que funciona en esta estructura social y que no, de abrir un poco la mente y de desarrollar ideas que nos integren y nos saquen de este sopor en el que vivímos.
La infelicidad, el estado más rentable
2
Resumo el comentario anterior: Para que esta sociedad funcione, se requiere que los individuos sean infelices, para ser infelices nos hace dependientes, y una persona dependiente no es madura, no es libre.
Cómo consiguieron que casi todos seamos una bola de inmaduros?
A través de la creación de las familias, donde se nos ataca por dos costados: nos obligan a ser monógamos y luego nos aseguran una crianza pobre y traumática.
Acerca del primer punto, no somos monógamos por naturaleza, por lo tanto aunque nos lo digan desde que nacemos, la cabra siempre tira al monte. Así que aquí salta un gran negocio: Los prostíbulos, donde los clientes por mayoría son casados. Pero no sólo se forran los dueños del los clubs, hay todo un aparato de productos y servicios sexuales a disposición del polígamo reprimido.
Todo esto deriva en un gran número de parejas donde a uno de los miembros le ha salido una hermosa cornamenta o el peor de los casos, esposas o esposos infectados por enfermedades venéreas gracias a los escarceos de la pareja.
Es interesante la visión de Engels en este aspecto:
"Pero lo que sin duda alguna desaparecerá de la monogamia son todos los caracteres que le han impreso las relaciones de propiedad a las cuales debe su origen. Estos caracteres son, en primer término, la preponderancia del hombre y, luego, la indisolubilidad del matrimonio. La preponderancia del hombre en el matrimonio es consecuencia, sencillamente, de su preponderancia económica, y desaparecerá por sí sola con ésta. La indisolubilidad del matrimonio es consecuencia, en parte, de las condiciones económicas que engendraron la monogamia y, en parte, una tradición de la época en que, mal comprendida aún, la vinculación de esas condiciones económicas con la monogamia fue exagerada por la religión.
(...)
Así, pues, lo que podemos conjeturar hoy acerca de la regularización de las relaciones sexuales después de la inminente supresión de la producción capitalista es, más que nada, de un orden negativo, y queda limitado, principalmente, a lo que debe desaparecer. Pero, ¿qué sobrevendrá? Eso se verá cuando haya crecido una nueva generación: una generación de hombres que nunca se hayan encontrado en el caso de comprar a costa de dinero, ni con ayuda de ninguna otra fuerza social, el abandono de una mujer; y una generación de mujeres que nunca se hayan visto en el caso de entregarse a un hombre en virtud de otras consideraciones que las de un amor real, ni de rehusar entregarse a su amante por miedo a las consideraciones económicas que ello pueda traerles.
Y cuando esas generaciones aparezcan, enviarán al cuerno todo lo que nosotros pensamos que deberían hacer. Se dictarán a sí mismas su propia conducta, y, en consonancia, crearán una opinión pública para juzgar la conducta de cada uno. ¡Y todo quedará hecho!."
( El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, F. Engels)
Dejando a un lado la cuestión puramente sexual, hablemos de los corazones rotos, de todas esas historias de amor frustrado gracias a nuestra costumbre de a "uno por cabeza", que son otro negocio, porque las utilizan para hacer películas, telenovelas, libros, series, y luego nos las venden!
Cuántos no se han enamorado de dos personas a la vez, y se lo han callado porque ninguna de las dos iba a creerle, o porque desde que tienen uso de razón saben que eso no es posible. Pero claro que es posible, y pasa todos los días. La capacidad de amar del ser humano es infinita, y nadie debe reprimirse.
Todos tenemos una historia, ya sea propia o de alguien cercano, sobre infidelidad o amores imposibles, esto prueba que si cambiamos la forma de relacionarnos, puede que nos vaya mejor.
Resumo el comentario anterior: Para que esta sociedad funcione, se requiere que los individuos sean infelices, para ser infelices nos hace dependientes, y una persona dependiente no es madura, no es libre.
Cómo consiguieron que casi todos seamos una bola de inmaduros?
A través de la creación de las familias, donde se nos ataca por dos costados: nos obligan a ser monógamos y luego nos aseguran una crianza pobre y traumática.
Acerca del primer punto, no somos monógamos por naturaleza, por lo tanto aunque nos lo digan desde que nacemos, la cabra siempre tira al monte. Así que aquí salta un gran negocio: Los prostíbulos, donde los clientes por mayoría son casados. Pero no sólo se forran los dueños del los clubs, hay todo un aparato de productos y servicios sexuales a disposición del polígamo reprimido.
Todo esto deriva en un gran número de parejas donde a uno de los miembros le ha salido una hermosa cornamenta o el peor de los casos, esposas o esposos infectados por enfermedades venéreas gracias a los escarceos de la pareja.
Es interesante la visión de Engels en este aspecto:
"Pero lo que sin duda alguna desaparecerá de la monogamia son todos los caracteres que le han impreso las relaciones de propiedad a las cuales debe su origen. Estos caracteres son, en primer término, la preponderancia del hombre y, luego, la indisolubilidad del matrimonio. La preponderancia del hombre en el matrimonio es consecuencia, sencillamente, de su preponderancia económica, y desaparecerá por sí sola con ésta. La indisolubilidad del matrimonio es consecuencia, en parte, de las condiciones económicas que engendraron la monogamia y, en parte, una tradición de la época en que, mal comprendida aún, la vinculación de esas condiciones económicas con la monogamia fue exagerada por la religión.
(...)
Así, pues, lo que podemos conjeturar hoy acerca de la regularización de las relaciones sexuales después de la inminente supresión de la producción capitalista es, más que nada, de un orden negativo, y queda limitado, principalmente, a lo que debe desaparecer. Pero, ¿qué sobrevendrá? Eso se verá cuando haya crecido una nueva generación: una generación de hombres que nunca se hayan encontrado en el caso de comprar a costa de dinero, ni con ayuda de ninguna otra fuerza social, el abandono de una mujer; y una generación de mujeres que nunca se hayan visto en el caso de entregarse a un hombre en virtud de otras consideraciones que las de un amor real, ni de rehusar entregarse a su amante por miedo a las consideraciones económicas que ello pueda traerles.
Y cuando esas generaciones aparezcan, enviarán al cuerno todo lo que nosotros pensamos que deberían hacer. Se dictarán a sí mismas su propia conducta, y, en consonancia, crearán una opinión pública para juzgar la conducta de cada uno. ¡Y todo quedará hecho!."
( El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, F. Engels)
Dejando a un lado la cuestión puramente sexual, hablemos de los corazones rotos, de todas esas historias de amor frustrado gracias a nuestra costumbre de a "uno por cabeza", que son otro negocio, porque las utilizan para hacer películas, telenovelas, libros, series, y luego nos las venden!
Cuántos no se han enamorado de dos personas a la vez, y se lo han callado porque ninguna de las dos iba a creerle, o porque desde que tienen uso de razón saben que eso no es posible. Pero claro que es posible, y pasa todos los días. La capacidad de amar del ser humano es infinita, y nadie debe reprimirse.
Todos tenemos una historia, ya sea propia o de alguien cercano, sobre infidelidad o amores imposibles, esto prueba que si cambiamos la forma de relacionarnos, puede que nos vaya mejor.
La infelicidad, el estado más rentable
1
Cuando uno se siente infeliz, lo puede atribuir a muchas causas, que hacemos mal las cosas, que tuvimos una infancia horrible, que nos tocó vivir en una sociedad injusta y no podemos hacer nada al respecto, que tenemos mala suerte...
Pero no se nos ha pasado por la cabeza que quizá a cierto grupo de personas les conviene que la mayoría seamos infelices?
Existe un sistema que hemos adoptado autómaticamente, y está diseñado de tal manera que hace de nosotros unos dependientes totales, eso significa que nos roba uno de nuestros derechos más importantes: la libertad. Esto con el fin de lucrarse con nuestros palos de ciego en búsqueda de la ansiada felicidad.
El primer paso para venderle algo a alguien, es hacerle creer que "necesita" eso que vendemos, entonces para que compre desde una crema hasta un vestido o un coche, es necesario que el individuo crea que si no tiene alguna de estas cosas, no puede ser feliz. El problema está en que una persona madura, que se ama y se respeta a sí mísma, no compra productos para sentirse mejor, simplemente porque no se siente mal!
Así que vivímos dentro de una estructura que hace que la mayoría de los que nos movemos en esta sociedad, estemos insatisfechos y así sea fácil someternos. Esta estrucutura tiene su base en la creación de familias y con ello la imposición de la monogamia, una forma de asociarnos que hemos tragado por siglos sin ponerla en tela de juicio: El plan perfecto, garantía de insatisfacción por un lado y fábrica de inmaduros por el otro.
Si nos detenemos a analizar hasta qué punto funciona este sistema, con la disposición necesaria para cambiar lo que ya no sirve, estaremos dando el primer paso hacia nuestra propia libertad.
Cuando uno se siente infeliz, lo puede atribuir a muchas causas, que hacemos mal las cosas, que tuvimos una infancia horrible, que nos tocó vivir en una sociedad injusta y no podemos hacer nada al respecto, que tenemos mala suerte...
Pero no se nos ha pasado por la cabeza que quizá a cierto grupo de personas les conviene que la mayoría seamos infelices?
Existe un sistema que hemos adoptado autómaticamente, y está diseñado de tal manera que hace de nosotros unos dependientes totales, eso significa que nos roba uno de nuestros derechos más importantes: la libertad. Esto con el fin de lucrarse con nuestros palos de ciego en búsqueda de la ansiada felicidad.
El primer paso para venderle algo a alguien, es hacerle creer que "necesita" eso que vendemos, entonces para que compre desde una crema hasta un vestido o un coche, es necesario que el individuo crea que si no tiene alguna de estas cosas, no puede ser feliz. El problema está en que una persona madura, que se ama y se respeta a sí mísma, no compra productos para sentirse mejor, simplemente porque no se siente mal!
Así que vivímos dentro de una estructura que hace que la mayoría de los que nos movemos en esta sociedad, estemos insatisfechos y así sea fácil someternos. Esta estrucutura tiene su base en la creación de familias y con ello la imposición de la monogamia, una forma de asociarnos que hemos tragado por siglos sin ponerla en tela de juicio: El plan perfecto, garantía de insatisfacción por un lado y fábrica de inmaduros por el otro.
Si nos detenemos a analizar hasta qué punto funciona este sistema, con la disposición necesaria para cambiar lo que ya no sirve, estaremos dando el primer paso hacia nuestra propia libertad.
Sin ti no soy nada
Como dijera Julieta Venegas, estoy cansado de las canciones de amor, aunque discrepo en lo que sigue, porque la mayoría no tienen final feliz.
Me gustaría saber de dónde han sacado que lo más romántico que alguien nos puede decir es: Sin ti no soy nada, si no fuera por ti yo no sería feliz, cada vez que te vas te llevas un pedazo de mí, étc. Con frases así yo le contestaría a mi "enamorado" : Consíguete una vida amigo!
Nos están timando y ni cuenta nos damos, al contrario, tarareamos la canción en el coche o la ponemos cuando nos deja el novio, mientras comemos una barra extragrande de chocolate.
No hay que confundir los términos, una cosa es el amor y otra la dependencia emocional. El amor para ser amor, tiene que ser incondicional, y si de entrada le decimos a nuestra pareja que no respiramos si no está cerca, ya le estamos poniendo una condición.
Son personas inseguras, (que cantan con plena convicción las canciones de Amaral), las que tienen esta dependencia, ya que esperan que el novio llene sus vacíos, les haga compañia pues no soportan estar a solas con ellos mísmos, y les diga constantemente lo que nunca se han creído: Que son valiosos, guapos e indispensables. Pero les tengo una mala noticia, oh seguidores de Juanes... esa dependencia no viene del amor, viene del miedo.
Miedo a la soledad porque no saben disfrutarla y creen efectivamente que solos no son nada ni pueden estar bien, miedo a que nadie los quiera, porque piensan que su valor reside en lo que los demás decidan, en fin, miedo a sí mísmos.
Hace poco leí que el mejor regalo que le puedes hacer a alguien es que no te necesite. Una relación madura, ya sea con familiares, amigos o pareja, equivale a compartir no ha necesitar.
Cuando necesitamos de otros para ser felices, somos esclavos, tan simple como eso. Así que habrá que replantearnos esa idea tan generalizada que tenemos sobre el amor, que claramante está equivocada y es muy dañina.
Me gustaría saber de dónde han sacado que lo más romántico que alguien nos puede decir es: Sin ti no soy nada, si no fuera por ti yo no sería feliz, cada vez que te vas te llevas un pedazo de mí, étc. Con frases así yo le contestaría a mi "enamorado" : Consíguete una vida amigo!
Nos están timando y ni cuenta nos damos, al contrario, tarareamos la canción en el coche o la ponemos cuando nos deja el novio, mientras comemos una barra extragrande de chocolate.
No hay que confundir los términos, una cosa es el amor y otra la dependencia emocional. El amor para ser amor, tiene que ser incondicional, y si de entrada le decimos a nuestra pareja que no respiramos si no está cerca, ya le estamos poniendo una condición.
Son personas inseguras, (que cantan con plena convicción las canciones de Amaral), las que tienen esta dependencia, ya que esperan que el novio llene sus vacíos, les haga compañia pues no soportan estar a solas con ellos mísmos, y les diga constantemente lo que nunca se han creído: Que son valiosos, guapos e indispensables. Pero les tengo una mala noticia, oh seguidores de Juanes... esa dependencia no viene del amor, viene del miedo.
Miedo a la soledad porque no saben disfrutarla y creen efectivamente que solos no son nada ni pueden estar bien, miedo a que nadie los quiera, porque piensan que su valor reside en lo que los demás decidan, en fin, miedo a sí mísmos.
Hace poco leí que el mejor regalo que le puedes hacer a alguien es que no te necesite. Una relación madura, ya sea con familiares, amigos o pareja, equivale a compartir no ha necesitar.
Cuando necesitamos de otros para ser felices, somos esclavos, tan simple como eso. Así que habrá que replantearnos esa idea tan generalizada que tenemos sobre el amor, que claramante está equivocada y es muy dañina.
Pégame, pero no me dejes!
Cada vez que nos enteramos de que un hombre mata a su pareja, hacemos comentarios como: Qué barbaridad! Pero cómo está el patio! Qué cobarde! étc.
La situación es preocupante y requiere atención, sobre todo porque también las mujeres maltratan a los maridos, puede que no sea maltrato físico pero hay muchos otros métodos para lastimar.
Aquí el punto es, que escandalizarnos no es precisamente la solución, habrá que hacer más si queremos que esto se acabe.
Analizando el origen del problema, concluyo que todos somos responsables de estos comportamientos.
Hemos permitido que la violencia sea parte de nuestras vidas. De entrada educamos a los niños a base de gritos y tortazos, lógico que si uno de esos críos no madura con la edad, seguirá resolviendo sus asuntos con el mismo recurso.
También se debe tomar en cuenta que su segunda fuente de información después de los padres es la televisión, donde el 80% de los programas emitidos contienen al menos un incidente violento y los dibujos animados tienen la más alta frecuencia de actos violentos.
Eso sin contar que hay familias que tienen la costumbre de desayunar, comer y cenar viendo el telediario, donde lo que más abunda es precisamente el lado salvaje del ser humano, o que muchos están engachados a una variedad tremenda de programas dedicados al crimen, como CSI, En la mente del asesino, Crossing Jordan, Monk, étc.
De entrada la familia es el gérmen de estos maltratadores y maltratadoras, es un fábrica en potencia de individuos inmaduros, de dependientes emocionales, unos se convierten en verdugos y otros en víctimas.
Lo hacemos tan mal a la hora de educar a nuestros hijos, que en algunos países se pone al servicio de los padres un experto que los asesore de forma gratuita.
Por lo tanto hasta que no asumamos nuestra parte de responsabilidad en este tema, y hagamos algo, esto no va a terminar.
Tratemos a los niños con respeto, creemos una atmósfera adecuada, ya que ellos aprenden más de el ejemplo que de los sermones. Si hemos agotados nuestros recursos y no vemos otra opción que la de soltar un golpe, pidamos ayuda, leamos, hagamos lo que haga falta, que nadie nace sabiendo. Así nos aseguraremos de que en el futuro no se conviertan en maltratadores o maltratados.
La situación es preocupante y requiere atención, sobre todo porque también las mujeres maltratan a los maridos, puede que no sea maltrato físico pero hay muchos otros métodos para lastimar.
Aquí el punto es, que escandalizarnos no es precisamente la solución, habrá que hacer más si queremos que esto se acabe.
Analizando el origen del problema, concluyo que todos somos responsables de estos comportamientos.
Hemos permitido que la violencia sea parte de nuestras vidas. De entrada educamos a los niños a base de gritos y tortazos, lógico que si uno de esos críos no madura con la edad, seguirá resolviendo sus asuntos con el mismo recurso.
También se debe tomar en cuenta que su segunda fuente de información después de los padres es la televisión, donde el 80% de los programas emitidos contienen al menos un incidente violento y los dibujos animados tienen la más alta frecuencia de actos violentos.
Eso sin contar que hay familias que tienen la costumbre de desayunar, comer y cenar viendo el telediario, donde lo que más abunda es precisamente el lado salvaje del ser humano, o que muchos están engachados a una variedad tremenda de programas dedicados al crimen, como CSI, En la mente del asesino, Crossing Jordan, Monk, étc.
De entrada la familia es el gérmen de estos maltratadores y maltratadoras, es un fábrica en potencia de individuos inmaduros, de dependientes emocionales, unos se convierten en verdugos y otros en víctimas.
Lo hacemos tan mal a la hora de educar a nuestros hijos, que en algunos países se pone al servicio de los padres un experto que los asesore de forma gratuita.
Por lo tanto hasta que no asumamos nuestra parte de responsabilidad en este tema, y hagamos algo, esto no va a terminar.
Tratemos a los niños con respeto, creemos una atmósfera adecuada, ya que ellos aprenden más de el ejemplo que de los sermones. Si hemos agotados nuestros recursos y no vemos otra opción que la de soltar un golpe, pidamos ayuda, leamos, hagamos lo que haga falta, que nadie nace sabiendo. Así nos aseguraremos de que en el futuro no se conviertan en maltratadores o maltratados.
Monógamos, sí, ya ...
Dicen que el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra, en primer lugar yo no sería tan optimista, igual nos damos una y otra vez y encima le echamos la culpa a la piedra.
En segundo lugar añadiría que el hombre también es el único animal polígamo que actúa como si fuera monógamo. Tal que un león que se hace pasar por vegetariano, así de ridículo.
Si hubiera congruencia con esa elección, y efectivamente estuviera cada oveja con su pareja para toda la vida, qué bueno sería! Pero quien camine por los desapacibles senderos de las relaciones amorosas, se tropieza con un sin fin de cuernos, corazones rotos y mucho dolor.
Como bien dice la Dra. Ochoa, vivímos en una sociedad hipócrita, porque vamos de fieles y a escondidas hacemos lo que nos da la gana, ( es bien sabido que a los "clubs" los mantienen los casados ).
Todos prometemos fidelidad, hasta firmamos nuestro juramento, algunos incluso intentan mantenerla, pero la mayoría falla. Será porque en realidad somos "malos" en esencia y si tenemos oportunidad nos abandonamos al vicio?
Esa teoría me suena más religiosa que creíble. Igual lo que pasa es que estamos negando nuestra verdadera naturaleza.
En este tema hay que hacer una distinción, la mujer tiende a ser menos promiscua, debido a que su cuerpo está digamos programado para reposar en los períodos de gestación (esté embarazada o no) y para ser selectivo a la hora de elegir pareja: instintivamente elige al más sano y fuerte, esto en el contexto biológico, claro, ya que otros factores pueden anular esta tendencia.
En cambio el hombre es una arma sexual lista para disparar a todo lo que se ponga a modo. La razón es la misma, instinto de supervivencia.
Sexólogos y otros expertos confirman este hecho en libros como "El mito de la monogamia" de David Barash y Judith Lipton, o "Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas" de Allan y Barbara Pease.
Incluir en la sociedad a los que ejercen la poligamia clandestina, sería un primer paso, así como se hizo con los homosexuales, que todos merecemos vivir nuestra sexualidad abiertamente y ser respetados.
De esta manera podrían relacionarse entre ellos y dejarían de casarse para luego dedicarse al "ponecuernismo". Al fin y al cabo se les censura y hasta se les odia porque hacen lo que todos tenemos prohibido hacer, pero bien que queremos... unos más que otros...pero bien que queremos.
En fin, habrá que replantearnos lo de la monogamia impuesta, reestructurarnos aunque esto implique romper esquemas y así de una vez por todas rodear la piedra y seguir nuestro camino.
En segundo lugar añadiría que el hombre también es el único animal polígamo que actúa como si fuera monógamo. Tal que un león que se hace pasar por vegetariano, así de ridículo.
Si hubiera congruencia con esa elección, y efectivamente estuviera cada oveja con su pareja para toda la vida, qué bueno sería! Pero quien camine por los desapacibles senderos de las relaciones amorosas, se tropieza con un sin fin de cuernos, corazones rotos y mucho dolor.
Como bien dice la Dra. Ochoa, vivímos en una sociedad hipócrita, porque vamos de fieles y a escondidas hacemos lo que nos da la gana, ( es bien sabido que a los "clubs" los mantienen los casados ).
Todos prometemos fidelidad, hasta firmamos nuestro juramento, algunos incluso intentan mantenerla, pero la mayoría falla. Será porque en realidad somos "malos" en esencia y si tenemos oportunidad nos abandonamos al vicio?
Esa teoría me suena más religiosa que creíble. Igual lo que pasa es que estamos negando nuestra verdadera naturaleza.
En este tema hay que hacer una distinción, la mujer tiende a ser menos promiscua, debido a que su cuerpo está digamos programado para reposar en los períodos de gestación (esté embarazada o no) y para ser selectivo a la hora de elegir pareja: instintivamente elige al más sano y fuerte, esto en el contexto biológico, claro, ya que otros factores pueden anular esta tendencia.
En cambio el hombre es una arma sexual lista para disparar a todo lo que se ponga a modo. La razón es la misma, instinto de supervivencia.
Sexólogos y otros expertos confirman este hecho en libros como "El mito de la monogamia" de David Barash y Judith Lipton, o "Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas" de Allan y Barbara Pease.
Incluir en la sociedad a los que ejercen la poligamia clandestina, sería un primer paso, así como se hizo con los homosexuales, que todos merecemos vivir nuestra sexualidad abiertamente y ser respetados.
De esta manera podrían relacionarse entre ellos y dejarían de casarse para luego dedicarse al "ponecuernismo". Al fin y al cabo se les censura y hasta se les odia porque hacen lo que todos tenemos prohibido hacer, pero bien que queremos... unos más que otros...pero bien que queremos.
En fin, habrá que replantearnos lo de la monogamia impuesta, reestructurarnos aunque esto implique romper esquemas y así de una vez por todas rodear la piedra y seguir nuestro camino.
No empujen ...la saga
Parece ser que el "empujonismo" se practica con más frecuencia de la que me imaginaba, encima cada quien personaliza su estilo, y hasta usa accesorios, qué mejor ejemplo que darle al de enfrente con el carrito de la compra.
O como la señora que me encuentro cada mañana en el bus, ella no toca a nadie, para eso lleva el bolso, qué diablos, donde esté un buen bolso... Ahora que se le pueden añadir unas dos o tres bolsas del mercado y así ya está lista para abrirse paso tranquilamente a derecha e izquierda.
También están los "heavys", y aquí destaca nuestra querida juventud, aunque hay de todas las edades. A ellos les va lo de ganarse el sitio con un clásico: el codazo. Estamos en pleno siglo XXI y nos seguimos comunicando con el lenguaje universal del cuerpo, qué bonito!
Una amiga me contó que mientras iba subiendo por las escaleras mecánicas, (es decir, que no se quedó en el escalón), una chica que venía detrás, también subiendo, al pasar junto a ella le dejó un codazo de recuerdo, y eso que había espacio de sobra. Lo peor del caso es que los "heavys" no piden disculpas, porque claro, piensan que así es como se va por la vida.
Otro amigo directamente va en autobus a la playa, porque para él es imposible sobrevivir en un vagón de tren lleno de jubilados. Subir y bajar del tren se convierte en una batalla campal donde los empellones se reparten como panes.
Y eso, que desde aquí lanzo este sentido mensaje a toda esa peña que va a su bola, "tacleando" como en el fútbol americano, al que tiene cerca:
Prueba a usar el mágico poder de la palabra para abrirte camino, es tan fácil como decir: permiso.
Etiquetas: educacion
Tópico 3, Si no tienes pareja no puedes ser completamente feliz.
Por supuesto, el mensaje a filtrar va dirigido a todos aquellos que estén en edad de "merecer", y es muy simple: una persona sola equivale a una persona incompleta.
De maneras muy sutiles nos quieren hacer creer que la soledad es un estado incómodo, incluso antinatural, y una cosa es que el ser humano sea de los pocos mamíferos que al nacer necesita la ayuda de sus progenitores o de la comunidad para sobrevivir, y otra que una vez criados, sea vital para nosotros tener alguien al lado para ser felices.
Hay que diferenciar entre compartir nuestra vida con una persona, y depender de alguien para estar bien. No es lo mismo. En el primer caso somos dueños del rumbo que toman nuestras vidas, en el segundo, esclavos que funcionan de acuerdo a las decisiones de otro, lo que genera mucho malestar e impotencia.
¿Por qué?
Una persona madura, es a su vez independiente, lo que para el sistema equivale a un posible rebelde si se le trata de dominar.
Por ejemplo, si una persona es autónoma, libre, tendrá todos los aspectos de su vida cubiertos, ya que todo depende de sus elecciones, sabe que sólo o acompañado sale adelante. De esta manera le sobra tiempo y energía para observar su entorno y darse cuenta del más mínimo timo. En cambio, si sus estados de ánimo dependen de otros, si las circunstancias dictan sus reacciones y su estabilidad va y viene según le vaya en la feria, tendrá muchos conflictos a resolver, estará bastante ocupada como para darse cuenta cuándo un gobernante se lleva su dinero, cuándo se está tratando injustamente a un sector de la sociedad, étc.
Hay mucha gente que esté como esté se queja, pero no son suficientes.
Etiquetas: blog dependencia
Tópico 1, La violencia y la venganza, según las circunstancias, están justificadas.
En la película "It could happen to you" de Andrew Bergman*, una camarera vacía un cenicero en el café que le sirve a su jefe. Si aislamos el hecho, ella da la impresión de ser una persona que no sabe exigir sus derechos cuando su jefe se pasa de la raya, y se conforma con pequeñas venganzas de vez en cuando.
Pero la escena está diseñada de tal forma, que dan ganas de aplaudirle la "travesura", ya que su jefe es un auténtico ogro.
Este ejemplo se queda corto comparado con películas tan fuertes como " A time to kill " de Joel Schumacher**, en la que después de escuchar el discurso del abogado ( donde describe minuciosamente una violación ) la rabia y la impotencia llegan a tal límite, que no se ve otra opción más que la de matar a los violadores y, ya que estamos, de la forma más dolorosa posible.
Pero el odio no cesa con el odio, al igual que el fuego no se apaga con fuego. Si yo mato a una asesino, donde había uno, ahora tenemos dos. Esto sólo nos lleva a una cadena interminable.
Muchos consideran lógica y hasta necesaria la ley del Talión, pero la violencia y la injusticia siguen siendo noticia, así que haciendo uso de una mínima capacidad de análisis, deberíamos ir buscando otros métodos.
Nuestros actos nos definen: Yo puedo ser una camarera guapa, buena e incluso compasiva, pero cuando le amargo el café a mi jefe a escondidas, también soy una cobarde.
¿Por qué?
Todos sabemos que muchos líderes de países poderosos tienen la mala costumbre de utilizar la fuerza para llevarse lo que no les pertenece ( de qué otra manera si no? ), y que también hacen uso del método del garrote para reestablecer el orden, para defenderse de otros más salvajes o directamente para velar por sus intereses, casi siempre económicos.
No es de extrañar que el cine estadounidense se lleve la palma en esta categoría, tomando en cuenta que tan sólo en el último siglo, participó en 24 guerras y ha protagonizado 12 invasiones.
http://www.cassiopaea.org/cass/uswars.htm
Así que les interesa que veamos perfectamente normal que ciertos asuntos únicamente se puedan resolver. . . a lo bestia!!!
* "Te puede pasar a ti", con Nicolas Cage y Bridget Fonda
** "Tiempo de matar", con Matthew McConaughey y Sandra Bullock
Pero la escena está diseñada de tal forma, que dan ganas de aplaudirle la "travesura", ya que su jefe es un auténtico ogro.
Este ejemplo se queda corto comparado con películas tan fuertes como " A time to kill " de Joel Schumacher**, en la que después de escuchar el discurso del abogado ( donde describe minuciosamente una violación ) la rabia y la impotencia llegan a tal límite, que no se ve otra opción más que la de matar a los violadores y, ya que estamos, de la forma más dolorosa posible.
Pero el odio no cesa con el odio, al igual que el fuego no se apaga con fuego. Si yo mato a una asesino, donde había uno, ahora tenemos dos. Esto sólo nos lleva a una cadena interminable.
Muchos consideran lógica y hasta necesaria la ley del Talión, pero la violencia y la injusticia siguen siendo noticia, así que haciendo uso de una mínima capacidad de análisis, deberíamos ir buscando otros métodos.
Nuestros actos nos definen: Yo puedo ser una camarera guapa, buena e incluso compasiva, pero cuando le amargo el café a mi jefe a escondidas, también soy una cobarde.
¿Por qué?
Todos sabemos que muchos líderes de países poderosos tienen la mala costumbre de utilizar la fuerza para llevarse lo que no les pertenece ( de qué otra manera si no? ), y que también hacen uso del método del garrote para reestablecer el orden, para defenderse de otros más salvajes o directamente para velar por sus intereses, casi siempre económicos.
No es de extrañar que el cine estadounidense se lleve la palma en esta categoría, tomando en cuenta que tan sólo en el último siglo, participó en 24 guerras y ha protagonizado 12 invasiones.
http://www.cassiopaea.org/cass/uswars.htm
Así que les interesa que veamos perfectamente normal que ciertos asuntos únicamente se puedan resolver. . . a lo bestia!!!
* "Te puede pasar a ti", con Nicolas Cage y Bridget Fonda
** "Tiempo de matar", con Matthew McConaughey y Sandra Bullock
Diario de un selenita 3
Mujer! Tó pa ti
Qué divertido es bajar a la Tierra! Se ven unas cosas...
Hoy me dediqué a observar a una familia, estaba compuesta por cinco personas, pero pasaba algo muy curioso, tres de los miembros eran hombres, todos fuertes y sanos, vamos con capacidad suficiente como para lavar un plato o hacer la cama, sin embargo era una señora de metro y medio de altura y 50 kilos de peso la que se encargaba de absolutamente todo! Incluso de levantarles a todos el plato de la mesa.
Pensando que igual eso pasaba sólo en esa casa, decidí visitar la casa de al lado, para tener un punto de comparación, claro está. Pero me encontré con que la vecina, aparte de ponerles el pijama a niños bastante mayorcitos, iba recogiendo la ropa que ellos habían dejado tirada artísticamente por toda la habitación, más algunos juguetes, envoltorios de chocolatinas, étc...Luego fue a buscar a su esposo para pedirle que se midiera unas camisas que le acababa de comprar en el mercadillo.
Pero la tercera casa que visité, me confundió, ahí vivían tres estudiantes, dos chicos y una chica, y a diferencia de las dos familias, ellos se repartían todas las tareas de casa, con gusto o sin él, pero lo hacían.
Por eso me pregunté, cuál es la diferencia?
Al final caí en un hotel, donde averigüé que se les cobraba a los huéspedes por:
. Hacer su cama y limpiar la habitación
. Darles desayunos, comidas y cenas
. Realizarles alguna compra
. Lavado y planchado de ropa
En fin, que no entiendo nada, sólo sé que si yo fuera hombre, una vez que dejara la casa paterna y los muchos cuidados de mi madre, me convendría buscarme una familia, de no ser así, habría que moverse o pagar...y sale muy caro!
Qué divertido es bajar a la Tierra! Se ven unas cosas...
Hoy me dediqué a observar a una familia, estaba compuesta por cinco personas, pero pasaba algo muy curioso, tres de los miembros eran hombres, todos fuertes y sanos, vamos con capacidad suficiente como para lavar un plato o hacer la cama, sin embargo era una señora de metro y medio de altura y 50 kilos de peso la que se encargaba de absolutamente todo! Incluso de levantarles a todos el plato de la mesa.
Pensando que igual eso pasaba sólo en esa casa, decidí visitar la casa de al lado, para tener un punto de comparación, claro está. Pero me encontré con que la vecina, aparte de ponerles el pijama a niños bastante mayorcitos, iba recogiendo la ropa que ellos habían dejado tirada artísticamente por toda la habitación, más algunos juguetes, envoltorios de chocolatinas, étc...Luego fue a buscar a su esposo para pedirle que se midiera unas camisas que le acababa de comprar en el mercadillo.
Pero la tercera casa que visité, me confundió, ahí vivían tres estudiantes, dos chicos y una chica, y a diferencia de las dos familias, ellos se repartían todas las tareas de casa, con gusto o sin él, pero lo hacían.
Por eso me pregunté, cuál es la diferencia?
Al final caí en un hotel, donde averigüé que se les cobraba a los huéspedes por:
. Hacer su cama y limpiar la habitación
. Darles desayunos, comidas y cenas
. Realizarles alguna compra
. Lavado y planchado de ropa
En fin, que no entiendo nada, sólo sé que si yo fuera hombre, una vez que dejara la casa paterna y los muchos cuidados de mi madre, me convendría buscarme una familia, de no ser así, habría que moverse o pagar...y sale muy caro!
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