No me dejes sin aire
No me dejes sin aire, mi amor.
No me dejes sin el viento que trae tu mirada, sin la brisa de tus manos en mi piel desnuda, sin la tempestad de tu cuerpo siendo penetrado por el mio.
No me dejes sin aire, mi amor.
No me dejes sin el, porque me ahogo
No me dejes sin el viento que trae tu mirada, sin la brisa de tus manos en mi piel desnuda, sin la tempestad de tu cuerpo siendo penetrado por el mio.
No me dejes sin aire, mi amor.
No me dejes sin el, porque me ahogo
Te deseo
Deseo recorrer con mis dedos cualquier parte de tu piel. Pero prefiero ahora mismo la parte que corona lo que escondia tu escote mientras no me mirabas, esta tarde.
Introducir mi mano y alcanzarte. Rodear y conquistar tu pecho con mis dedos, y juguetear con tu pezones mientras puedan.
Siempre llevaras una camiseta azul, un jersey negro. Siempre me hubiera quedado a desnudarte. De nuevo.
Deseo tu piel. Toda. Para mis dedos y mi lengua, mis labios y mi sexo. Toda. Te deseo.
Que mas da. Que mas da todo ya. Siempre te alejaras por escaleras.
Introducir mi mano y alcanzarte. Rodear y conquistar tu pecho con mis dedos, y juguetear con tu pezones mientras puedan.
Siempre llevaras una camiseta azul, un jersey negro. Siempre me hubiera quedado a desnudarte. De nuevo.
Deseo tu piel. Toda. Para mis dedos y mi lengua, mis labios y mi sexo. Toda. Te deseo.
Que mas da. Que mas da todo ya. Siempre te alejaras por escaleras.
Dejame
Deja que mis manos te digan la verdad. Deja que mis labios te hagan sentir que no te estoy mintiendo. Podemos hacerlo. Mis manos y tu piel. Todo lo que siento solo tiene un dirección. Y tu lo sabes. Lo sabes porque todavia me amas. Si, te he mentido, Pero puedes perdonarme. Ahora no, solo lo suficiente para empezar. Nada mas. Deja luego que mis hechos, no mis palabras, te lo demuestren.
Te deseo. Te deseo tanto...
Deseo tus labios en mi piel, tus manos. Tus ojos. Todo ha sido nuestro. Y solo nuestro. Es cierto, he fallado. Pero nunca ha sido nadie mas que tu el objeto de mi deseo, nadie. Nunca he deseado estar con nadie mas que tu. Mis horas son mas largas sin ti. De eso tienes pruebas. Lo has visto. Lo has notado. No te he podido mentir en eso. SIempre te he deseado, siempre. Ahora más que nunca. Tu pelo, tu sexo, tu espalda, Verte tumbada en la cama.
Deseo cualquier parte de ti. Volver a poder sentirme cerca.
¿Porque tenemos que hacernos esto? Cuando tenemos tanto. Tanto amor, tanto deseo. Es cierto. he fallado. Pero tambien he cambiado. No te voy a mentir mas. Y nunca he deseado a nadie mas que a ti. ¿Cómo hacerlo? Eres maravillosa. Eres mi sueño, mi realidad, mi todo. Me excitas, me diviertes, te adueñas e mi. Eso lo sabes. Lo sabes. Para que voy a querer a otras. Y lo deje. Sabes que lo deje. Creias que era mentira. Y no lo era. No te he vuelto a mentir.
Te quiero. Te deseo. Volvamos. Despacio, pero juntos. Se que podemos.
Te deseo. Te deseo tanto...
Deseo tus labios en mi piel, tus manos. Tus ojos. Todo ha sido nuestro. Y solo nuestro. Es cierto, he fallado. Pero nunca ha sido nadie mas que tu el objeto de mi deseo, nadie. Nunca he deseado estar con nadie mas que tu. Mis horas son mas largas sin ti. De eso tienes pruebas. Lo has visto. Lo has notado. No te he podido mentir en eso. SIempre te he deseado, siempre. Ahora más que nunca. Tu pelo, tu sexo, tu espalda, Verte tumbada en la cama.
Deseo cualquier parte de ti. Volver a poder sentirme cerca.
¿Porque tenemos que hacernos esto? Cuando tenemos tanto. Tanto amor, tanto deseo. Es cierto. he fallado. Pero tambien he cambiado. No te voy a mentir mas. Y nunca he deseado a nadie mas que a ti. ¿Cómo hacerlo? Eres maravillosa. Eres mi sueño, mi realidad, mi todo. Me excitas, me diviertes, te adueñas e mi. Eso lo sabes. Lo sabes. Para que voy a querer a otras. Y lo deje. Sabes que lo deje. Creias que era mentira. Y no lo era. No te he vuelto a mentir.
Te quiero. Te deseo. Volvamos. Despacio, pero juntos. Se que podemos.
Detras
Me vuelvo y me muestras todo tu deseo. Te toco fugazmente, como temiendo que mis manos puedan consumirte solo con sus caricias. Mis labios se acercan a ti poco a poco. Mi boca y mi lengua juegan contigo y te rodeo, rozándote con mis dientes Te acaricio el pecho y agarro fuerte tus manos porque quiero abarcarte entero, porque quiero ser la dueña de tu alma y de tu cuerpo. Tú gimes y pides más Y te doy más. Mi boca te llena y te inunda llevándote hasta donde se que tu quieres ir. Me separo de ti y te miro. Te deseo y me deseas. Mi corazón golpetea en mi pecho.
Veo tu mirada y me rindo a ti. Te quiero dentro de mí, te necesito dentro de mí. Y te tengo. Juntos, nuestros cuerpos, nuestras almas, nuestros pensamiento son uno, Soy tuya y eres mío. Quiero que me sientas, que me acaricies que me beses… quiero oír tus palabras susurradas hablándome de pasión y de amor, aunque no hay nada que nuestros cuerpos no hayan dicho ya. No quiero que pares, no quiero que acabe. Ahora mismo nada importa. Somos como el agua y la sal en el mar; como el fuego y el calor, como el sol y la luz, imposibles uno sin el otro Tan compenetrados como nuestros nombres.
Y te llamo:
Álvaro….. mi amigo.. mi amante… mi amor
Porque nada importa sin ti. Nada tiene sentido sin ti
Veo tu mirada y me rindo a ti. Te quiero dentro de mí, te necesito dentro de mí. Y te tengo. Juntos, nuestros cuerpos, nuestras almas, nuestros pensamiento son uno, Soy tuya y eres mío. Quiero que me sientas, que me acaricies que me beses… quiero oír tus palabras susurradas hablándome de pasión y de amor, aunque no hay nada que nuestros cuerpos no hayan dicho ya. No quiero que pares, no quiero que acabe. Ahora mismo nada importa. Somos como el agua y la sal en el mar; como el fuego y el calor, como el sol y la luz, imposibles uno sin el otro Tan compenetrados como nuestros nombres.
Y te llamo:
Álvaro….. mi amigo.. mi amante… mi amor
Porque nada importa sin ti. Nada tiene sentido sin ti
Es fácil
Es fácil. Simplemente no contestes.
A las diez en nuestro bar, para ver el partido. En terreno neutral. Cervezas y cubatas. Y yo con la mujer más preciosa del mundo. Seguro que me excitas con lo que hayas elegido para mi.
A la diez en nuestro bar. El partido.
Y después, haremos el amor, el que nos debemos. En el agua.
Nos gusta el agua.
Simplemente no te niegues. No tienes que contestar. Y estaré allí a las diez, en nuestro bar.
Y nos darán las diez, y las once........
A las diez en nuestro bar, para ver el partido. En terreno neutral. Cervezas y cubatas. Y yo con la mujer más preciosa del mundo. Seguro que me excitas con lo que hayas elegido para mi.
A la diez en nuestro bar. El partido.
Y después, haremos el amor, el que nos debemos. En el agua.
Nos gusta el agua.
Simplemente no te niegues. No tienes que contestar. Y estaré allí a las diez, en nuestro bar.
Y nos darán las diez, y las once........
Detras
Detrás de tí. En el sofá. En el mismo sofá donde reposas la cabeza sobre mis piernas; y mi vida, y mis dedos, y mi aire se enredan en tu pelo, y tu descansas si que ya nadie pueda alcanzarte salvo yo.
En ese mismo sofá. Tu y yo. Detrás. Piel y piel. Mis labios en tu cuello. Te aspiro, te beso, te quiero. Mis manos en tu cintura, como en aquella vieja canción de Adamo. Sin empezar ya sabes donde van a terminar. En realidad podrías preveer cada una de sus caricias, y aún asi cada una de ellas seria nueva para ti. Tu pecho.
Mis manos en tus pechos, en tus pezones. Mi palma contra tu dureza. Mi sexo en tu espalda, cada vez más ansioso. Te quiero para mi, para mis adentros, para mi interior. Tiro de tu pecho hacia mi alma.
Tu sexo. Mis manos. Abrir el mayor tesoro que poseo. Tu puerta. Mis dedos son la llave que te abre para ser solo uno. Detrás. Delante. Que más da. No somos Barrio Sesamo. Estamos haciendo el amor. El amor. Nuestro amor. Te persigo, te encuentro. Mi dedo en lo mas profundo de tu sexo.
Respiras. Seguramente respiremos exactamente el mismo aire. De mi pulmón a tu pulmón, pasando por mis dedos en tu sexo. Arriba, abajo. Entre nosotros siempre usamos mucho adverbios o adjetivos de esos, que mas da su nombre. Solo importas tu. Que viajes,
que subas. Maldita genética humana. Más brazos, más dedos. Alcanzarte y protegerte, y cubrirte. Te quiero. Ven. Ahi donde llegas es donde estoy yo. Siempre. Nunca te quiero tanto como cuando llegas allí. Alli estoy. Búscame. Pero solo puedes llegar a mi si te acompaño yo.
¿Te vuelves? Sigue tu......
En ese mismo sofá. Tu y yo. Detrás. Piel y piel. Mis labios en tu cuello. Te aspiro, te beso, te quiero. Mis manos en tu cintura, como en aquella vieja canción de Adamo. Sin empezar ya sabes donde van a terminar. En realidad podrías preveer cada una de sus caricias, y aún asi cada una de ellas seria nueva para ti. Tu pecho.
Mis manos en tus pechos, en tus pezones. Mi palma contra tu dureza. Mi sexo en tu espalda, cada vez más ansioso. Te quiero para mi, para mis adentros, para mi interior. Tiro de tu pecho hacia mi alma.
Tu sexo. Mis manos. Abrir el mayor tesoro que poseo. Tu puerta. Mis dedos son la llave que te abre para ser solo uno. Detrás. Delante. Que más da. No somos Barrio Sesamo. Estamos haciendo el amor. El amor. Nuestro amor. Te persigo, te encuentro. Mi dedo en lo mas profundo de tu sexo.
Respiras. Seguramente respiremos exactamente el mismo aire. De mi pulmón a tu pulmón, pasando por mis dedos en tu sexo. Arriba, abajo. Entre nosotros siempre usamos mucho adverbios o adjetivos de esos, que mas da su nombre. Solo importas tu. Que viajes,
que subas. Maldita genética humana. Más brazos, más dedos. Alcanzarte y protegerte, y cubrirte. Te quiero. Ven. Ahi donde llegas es donde estoy yo. Siempre. Nunca te quiero tanto como cuando llegas allí. Alli estoy. Búscame. Pero solo puedes llegar a mi si te acompaño yo.
¿Te vuelves? Sigue tu......
Entremos
Vayamos esta noche a Talismán.
Y entremos los tres.
Sólo los tres. Tu yo y el deseo. Nuestro deseo. Tu de mi y yo de tí.
Entremos. Vayamos esta noche a Talismán. Los tres.
Y entremos los tres.
Sólo los tres. Tu yo y el deseo. Nuestro deseo. Tu de mi y yo de tí.
Entremos. Vayamos esta noche a Talismán. Los tres.
Quiero dar sentido a tu nombre
Quiero dar sentido a tu nombre. Que por el eterno horizonte de tus curvas mis caricias amanezcan al deseo. Quiero regresar de la noche doblando la esquina en tus pezones, al compas de la lengua sobre la dureza que provocan.
Alba en mi.
Quiero que mis sombras hagan lo imposible, dando luz a cada uno de los rincones de tu piel. Quiero poseerte, que seas mia, solo mia. Y que no haya noche de donde regresar. Que todo sea amanecer, mi Alba.
Quiero que mis labios te despierten, y que poco a poco tu sexo se me rinda, se me antoje eterno y ansioso por recibir de mis caricias. Quiero decirte que te quiero mientras hundo mi lengua en los interiores de tu piel. Quiero decirte que me gusta, que me derrota besarte mientras no estas a otra cosa que quererme. Que no desees otra cosa que mis labios, mis besos, mis deseos y mis sueños contrados en el punto de tu ser que en el que quiero amanecer. Al alba.
Alba en mi.
Quiero volver a sentir tus ojos con leves pisadas caminando sobre mi, con caricias furtivas, llenas de tu deseo. Quiero que agarres mi sexo y le lleves alli donde sólo quiere estar. Una y otra vez, hasta que parezca imposible todo, hasta que lo único que tenga sentido sea tu mano en mi sexo y tu lengua parezca recorrer mi corazón, mis tiempos, mis rincones, y la razón se largue por la puerta. Al alba.
Alba en mí.
Quiero poseerte desde atrás, desde arriba, desde todos los sitios que pueda poseerte. Quiero que no sepas desde donde te poseo, y no te importe. Porque todos los sitios sean yo, y todos los sitios donde arrive sean tu. Quiero que nuestros sexos olviden los plurales, y no sepan distinguir entre tanta piel, tanto deseo y tanto todo. Quiero hacerlo tan bien que al mismo tiempo desees que no acabe y tengas miedo de que no puedas soportar tanto aire entrando por las ventanas abiertas de tu alma. Al alba.
Sólo tiene tu nombre sentido por que tú lo dominas. En realidad, da igual como te llames. No me hacen falta nombres para amarte. Sólo me haces falta tú.
Alba en mi.
Quiero que mis sombras hagan lo imposible, dando luz a cada uno de los rincones de tu piel. Quiero poseerte, que seas mia, solo mia. Y que no haya noche de donde regresar. Que todo sea amanecer, mi Alba.
Quiero que mis labios te despierten, y que poco a poco tu sexo se me rinda, se me antoje eterno y ansioso por recibir de mis caricias. Quiero decirte que te quiero mientras hundo mi lengua en los interiores de tu piel. Quiero decirte que me gusta, que me derrota besarte mientras no estas a otra cosa que quererme. Que no desees otra cosa que mis labios, mis besos, mis deseos y mis sueños contrados en el punto de tu ser que en el que quiero amanecer. Al alba.
Alba en mi.
Quiero volver a sentir tus ojos con leves pisadas caminando sobre mi, con caricias furtivas, llenas de tu deseo. Quiero que agarres mi sexo y le lleves alli donde sólo quiere estar. Una y otra vez, hasta que parezca imposible todo, hasta que lo único que tenga sentido sea tu mano en mi sexo y tu lengua parezca recorrer mi corazón, mis tiempos, mis rincones, y la razón se largue por la puerta. Al alba.
Alba en mí.
Quiero poseerte desde atrás, desde arriba, desde todos los sitios que pueda poseerte. Quiero que no sepas desde donde te poseo, y no te importe. Porque todos los sitios sean yo, y todos los sitios donde arrive sean tu. Quiero que nuestros sexos olviden los plurales, y no sepan distinguir entre tanta piel, tanto deseo y tanto todo. Quiero hacerlo tan bien que al mismo tiempo desees que no acabe y tengas miedo de que no puedas soportar tanto aire entrando por las ventanas abiertas de tu alma. Al alba.
Sólo tiene tu nombre sentido por que tú lo dominas. En realidad, da igual como te llames. No me hacen falta nombres para amarte. Sólo me haces falta tú.
Imagina
Imagina por un momento…
Estas sentado, al lado de la ventana. La habitación esta a oscuras pero los rayos de la luna se filtran por los cristales alumbrando lo suficiente y haciendo que tus miradas se dirijan hacia la cama. Imagínala allí, siendo amada y amando; contigo pero sin ti. Tu mente parece fuera de tu cuerpo y observas sus juegos húmedos, los cuales producen estremecimientos de placer en tu interior. Ves cuerpos entrelazados y piernas enredadas entre las sabanas desordenadas. Y entonces todos tus sentidos se agudizan. Tus ojos pueden ver cada vez mas, tus oídos escuchan los susurros y gemidos y sientes un cosquilleo en la piel. Tu corazón palpita más rápido y tu respiración se acelera cuando ella rueda por la cama situándose sobre él. Sigue imaginando y siéntelo. Tu cuerpo responde a los estímulos y te acaricias por encima de tu ropa, mientras observas su cuerpo desnudo que a la luz de la luna parece hecho de plata, siendo actor a la vez que espectador. Ves como el amante, acerca la boca a su cuerpo y besa su piel haciéndola temblar. Miras sus pechos que se balancean suavamente al compás de los movimientos leves de su cuerpo. Su cabeza echada hacia atrás con su pelo negro cayendo sobre la espalda, sus manos apoyadas en los muslos de él, sus ojos cerrados en profunda concentración y su pubis apenas entrevisto. Imagina cuerpos envueltos en mil fragancias como el mar en verano, palabras que apenas llegan a tus oídos y que desaparecen en el aire haciendo que tus pensamientos y tu cuerpo se desborden.
Y después, imagina un susurro que parece el roce del viento en tu cuello, el sabor de la pasión en tu boca, un dedo pasando suavemente por tu piel. Despacio, muy despacio…
Y sus ojos.
Estas sentado, al lado de la ventana. La habitación esta a oscuras pero los rayos de la luna se filtran por los cristales alumbrando lo suficiente y haciendo que tus miradas se dirijan hacia la cama. Imagínala allí, siendo amada y amando; contigo pero sin ti. Tu mente parece fuera de tu cuerpo y observas sus juegos húmedos, los cuales producen estremecimientos de placer en tu interior. Ves cuerpos entrelazados y piernas enredadas entre las sabanas desordenadas. Y entonces todos tus sentidos se agudizan. Tus ojos pueden ver cada vez mas, tus oídos escuchan los susurros y gemidos y sientes un cosquilleo en la piel. Tu corazón palpita más rápido y tu respiración se acelera cuando ella rueda por la cama situándose sobre él. Sigue imaginando y siéntelo. Tu cuerpo responde a los estímulos y te acaricias por encima de tu ropa, mientras observas su cuerpo desnudo que a la luz de la luna parece hecho de plata, siendo actor a la vez que espectador. Ves como el amante, acerca la boca a su cuerpo y besa su piel haciéndola temblar. Miras sus pechos que se balancean suavamente al compás de los movimientos leves de su cuerpo. Su cabeza echada hacia atrás con su pelo negro cayendo sobre la espalda, sus manos apoyadas en los muslos de él, sus ojos cerrados en profunda concentración y su pubis apenas entrevisto. Imagina cuerpos envueltos en mil fragancias como el mar en verano, palabras que apenas llegan a tus oídos y que desaparecen en el aire haciendo que tus pensamientos y tu cuerpo se desborden.
Y después, imagina un susurro que parece el roce del viento en tu cuello, el sabor de la pasión en tu boca, un dedo pasando suavemente por tu piel. Despacio, muy despacio…
Y sus ojos.
Un sueño
El viernes pasado tuve un sueño. Un sueño erótico. En el, me econtraba con un antiguo amante, al que hacia tiempo que no veia. Nos encontrabamos en un pub y hablablamos del tiempo que hacia que no nos habiamos visto, de cuanto nos habiamos echado de menos, de cuanto nos recordabamos....
Saliamos de alli para ir a tomar una copas a un local de la zona, y alli el me contaba cuentos (siempre ha sabido contar cuentos muy bien) a la vez que me acariciaba, muy suavemente, la cara, las manos, los labios, los ojos.... Me hablaba de tiempos pasados, de tiempos mejores, de tiempos sin problemas. Y me enamoraba. Otra vez. Como antes.
Despues, no se como, acababamos otra vez en el pub. Estabamos solos, era todo nuestro (en los sueños todo vale) y me hacia el amor con ansia, con desesperación, mientras susurraba cuanto me echaba de menos y cuanto me recordaba. Fue un momento lleno de pasion, rapido e intenso. Despues me llevaba a la parte interior del local y me volvia a hacer el amor, ahora despacio, con delicadeza, largamente, mientras acariciaba todo mi cuerpo y yo me deshacia en sus brazos. Me llenaba la cabeza con palabras de pasion, de deseo, de anhelos olvidados, mientras yo comenzaba a recordar otra vez sus caricias, sus manos, sus labios, su cuerpo.
Y me desperté. Como pasa siempre, los sueños terminan
Alba (para.alba@hotmail.com)
Saliamos de alli para ir a tomar una copas a un local de la zona, y alli el me contaba cuentos (siempre ha sabido contar cuentos muy bien) a la vez que me acariciaba, muy suavemente, la cara, las manos, los labios, los ojos.... Me hablaba de tiempos pasados, de tiempos mejores, de tiempos sin problemas. Y me enamoraba. Otra vez. Como antes.
Despues, no se como, acababamos otra vez en el pub. Estabamos solos, era todo nuestro (en los sueños todo vale) y me hacia el amor con ansia, con desesperación, mientras susurraba cuanto me echaba de menos y cuanto me recordaba. Fue un momento lleno de pasion, rapido e intenso. Despues me llevaba a la parte interior del local y me volvia a hacer el amor, ahora despacio, con delicadeza, largamente, mientras acariciaba todo mi cuerpo y yo me deshacia en sus brazos. Me llenaba la cabeza con palabras de pasion, de deseo, de anhelos olvidados, mientras yo comenzaba a recordar otra vez sus caricias, sus manos, sus labios, su cuerpo.
Y me desperté. Como pasa siempre, los sueños terminan
Alba (para.alba@hotmail.com)
Dejame soñar
Esta tarde estoy llorando, igual que el cielo que me rodea. Me siento igual de gris, mi alma llena de negros nubarrones que enturbian mis ojos, sin que lo pueda evitar, igual que no puedo evitar esa lluvia que cae a mi alrededor. Lloro por mis ilusiones perdidas y por mi amor que se ha ido y sé que no va a volver.
Dejame añorar esos sueños que un dia llenaron mi alma. Dejame con mi soledad y mis recuerdos, esos que son solo mios y que nada ni nadie me podrá quitar. Los evoco una y otra vez y te recuerdo: tu sonrisa antes mis ojos cuando me veias llegar a nuestro bar, tu risa, dificil de conseguir y por ello mas valiosa, tus miradas sobre mi cuerpo cuando me desnudaba, avergonzadome muy a pesar mio, haciendo aún que me sonrojara, esas miradas que acariaban mi piel igual que el mar o el sol acarician la arena.
Dejame ahora. Sigue adelante. Parte de mí se ha ido por la ventana, pero voy a recoger esos recuerdos y a guardarlos en un cajón junto a mi cama para recuperarlos siempre que lo desee. Eso, por lo menos, no me lo vas a poder quitar.
Alba
Dejame añorar esos sueños que un dia llenaron mi alma. Dejame con mi soledad y mis recuerdos, esos que son solo mios y que nada ni nadie me podrá quitar. Los evoco una y otra vez y te recuerdo: tu sonrisa antes mis ojos cuando me veias llegar a nuestro bar, tu risa, dificil de conseguir y por ello mas valiosa, tus miradas sobre mi cuerpo cuando me desnudaba, avergonzadome muy a pesar mio, haciendo aún que me sonrojara, esas miradas que acariaban mi piel igual que el mar o el sol acarician la arena.
Dejame ahora. Sigue adelante. Parte de mí se ha ido por la ventana, pero voy a recoger esos recuerdos y a guardarlos en un cajón junto a mi cama para recuperarlos siempre que lo desee. Eso, por lo menos, no me lo vas a poder quitar.
Alba
Déjame
Déjame hacerte el amor.
Déjame hacerte el amor esta noche.
Quiero que te vistas para mi. Quiero que te pongas tu mejor vestido, y que lo hagas pensando en como te mirare en cada rincón. Quiero que lo hagas cuando estemos solos, cuando nadie mire, sólo yo. Quiero que te vistas con la ropa interior que fuimos juntos a comprar. Y con las medias que sabes que me gustan. Porque quiero notar tu piel a través del aire y esas telas. Quiero ver como te arreglas para mí. Y mientras estas en el espejo dejar que mi mano recorra tus piernas subiéndote la falda, y que luego se pierdan en tu pecho.
Quiero que cojamos un taxi y no vayamos al sitio que nos pertenece a ti y a mi. Quiero pedir en la barra y pensar cuanto voy a aguantar sin que mis manos quieran apoderarse de tu sexo, y que mis labios las envidien.
Quiero ir al cuarto de abajo, y sentarnos en la esquina. Y besarte. Y que me beses. Quiero tocar tu sexo por encima de tu ropa interior. Y quiero que acaricies el mío tras la tela del pantalón. y que notes como me excitas, como me pones. Quiero sentarte y arrodillarme delante de ti. Y besarte en tu interior, sin desvestirte. Apartando tu ropa interior para buscar tu sexo. Y que suspires por mis labios y mi lengua, mientras te recorren. Quiero que surja el primer orgasmo de la noche de mis labios.
Quiero pedir las toallas en la barra, y bajar al vestuario a ver como te desnudas. Y que veas mi sexo antes de adueñarte de su piel. Quiero tumbarme contigo en nuestra cama de la esquina, y acariciarte lentamente. Tan lentamente que creas que no se mueven mis dedos por tu piel. Quiero besarte en los pezones al tiempo que mis manos atraen tus pechos para mi. Quiero que cojas mi sexo entre las manos y perder el sentido junto a ti, mientras tu lengua recorre su final. Quiero sentir de nuevo que podrías comerme sin final, y renacer en tu cuerpo una vez más.
Quiero entrar en el agua junto a ti. Y notar como nos rodea y nos acerca. Quiero cogerte mojada junto a mi, y abrazarte muy fuerte. Quiero que guíes mi sexo hacia su único destino. Quiero notar como entra en ti, como domina tu alma y tus sentidos. Quiero tener que aguantarme, quiero sentir como te acercas a mi.
Quiero besarte allí, mientras mi amor te penetra bajo el agua. Quiero sentir que todo tu cuerpo me rodea, desde tu sexo hasta mis brazos. Quiero que sepas así donde esta todo lo que quiero, porque todo lo que quiero estará en el agua junto a mi. Y quiero moverte hacia los lados y detrás, delante, arriba y donde quieras. Quiero manejarte a la vez que te consigo. Quiero hacerte el amor. De nuevo, esta noche. Déjame decirte que te amo. Déjame que te lo diga mi sexo, mis manos, mis labios. Que te lo diga cada vez y todas las veces que entre en ti. Déjame decirte que te quiero mientras mi sexo está dentro de ti. Y una vez más quiero derribarme ante tus puertas, y sentir que mi alma se desparrama sobre ti. Notar como me abandona el aire y sentir que no hay nada más que tú.
Quiero descansar mientras te miro. Mientras miro tu cuerpo junto al mío. Quiero que tus dedos sigan los contornos de mi piel, y te rías de lo que pequeña que la tengo. Quiero que todo se ponga el paz junto a tu cuerpo y mirar como sonríes otra vez.
Déjame decirte que te que quiero. Déjame amarte esta noche, otra vez.
Déjame hacerte el amor esta noche.
Quiero que te vistas para mi. Quiero que te pongas tu mejor vestido, y que lo hagas pensando en como te mirare en cada rincón. Quiero que lo hagas cuando estemos solos, cuando nadie mire, sólo yo. Quiero que te vistas con la ropa interior que fuimos juntos a comprar. Y con las medias que sabes que me gustan. Porque quiero notar tu piel a través del aire y esas telas. Quiero ver como te arreglas para mí. Y mientras estas en el espejo dejar que mi mano recorra tus piernas subiéndote la falda, y que luego se pierdan en tu pecho.
Quiero que cojamos un taxi y no vayamos al sitio que nos pertenece a ti y a mi. Quiero pedir en la barra y pensar cuanto voy a aguantar sin que mis manos quieran apoderarse de tu sexo, y que mis labios las envidien.
Quiero ir al cuarto de abajo, y sentarnos en la esquina. Y besarte. Y que me beses. Quiero tocar tu sexo por encima de tu ropa interior. Y quiero que acaricies el mío tras la tela del pantalón. y que notes como me excitas, como me pones. Quiero sentarte y arrodillarme delante de ti. Y besarte en tu interior, sin desvestirte. Apartando tu ropa interior para buscar tu sexo. Y que suspires por mis labios y mi lengua, mientras te recorren. Quiero que surja el primer orgasmo de la noche de mis labios.
Quiero pedir las toallas en la barra, y bajar al vestuario a ver como te desnudas. Y que veas mi sexo antes de adueñarte de su piel. Quiero tumbarme contigo en nuestra cama de la esquina, y acariciarte lentamente. Tan lentamente que creas que no se mueven mis dedos por tu piel. Quiero besarte en los pezones al tiempo que mis manos atraen tus pechos para mi. Quiero que cojas mi sexo entre las manos y perder el sentido junto a ti, mientras tu lengua recorre su final. Quiero sentir de nuevo que podrías comerme sin final, y renacer en tu cuerpo una vez más.
Quiero entrar en el agua junto a ti. Y notar como nos rodea y nos acerca. Quiero cogerte mojada junto a mi, y abrazarte muy fuerte. Quiero que guíes mi sexo hacia su único destino. Quiero notar como entra en ti, como domina tu alma y tus sentidos. Quiero tener que aguantarme, quiero sentir como te acercas a mi.
Quiero besarte allí, mientras mi amor te penetra bajo el agua. Quiero sentir que todo tu cuerpo me rodea, desde tu sexo hasta mis brazos. Quiero que sepas así donde esta todo lo que quiero, porque todo lo que quiero estará en el agua junto a mi. Y quiero moverte hacia los lados y detrás, delante, arriba y donde quieras. Quiero manejarte a la vez que te consigo. Quiero hacerte el amor. De nuevo, esta noche. Déjame decirte que te amo. Déjame que te lo diga mi sexo, mis manos, mis labios. Que te lo diga cada vez y todas las veces que entre en ti. Déjame decirte que te quiero mientras mi sexo está dentro de ti. Y una vez más quiero derribarme ante tus puertas, y sentir que mi alma se desparrama sobre ti. Notar como me abandona el aire y sentir que no hay nada más que tú.
Quiero descansar mientras te miro. Mientras miro tu cuerpo junto al mío. Quiero que tus dedos sigan los contornos de mi piel, y te rías de lo que pequeña que la tengo. Quiero que todo se ponga el paz junto a tu cuerpo y mirar como sonríes otra vez.
Déjame decirte que te que quiero. Déjame amarte esta noche, otra vez.
Nunca me has dicho mejor lo que me amas
En la cocina, quitándote el sujetador para poder tocar tu pecho, y sopesarlo entre mis manos, notando como se endurecen a la vez nuestros cuerpos. Me gusta si suspiras, si me dices que me espere.
En el baño, observando como el agua te recorre. Envidiando mis labios y mis dedos cada gota que camina por tu piel. Que te recorre desde el cabello hasta tus pies, pasando por tus centros.
En en pasillo, mientras veo como vienes y vas, de cualquier a cualquier parte. Ver tus curvas moverse, es esperar impaciente a tenerlas en mis brazos, en mis labios.
Te deseo en cualquier parte.
En cuanto al agua.... No hay nada ni puede haber nada comparable a hacerte el amor en el agua. Notar tu cuerpo flotar entre mis manos, sentirme tan dentro de ti, que a veces creo que me estoy mirando. Notar como me rodeas, como me ocupas. Parar, para seguir. Cambiar, para seguir. Movernos como se mueven las hojas en el viento, pero siempre juntos. Notar como me gustaría que no pasara el tiempo, que pudiera aguantar todo el deseo que recorre mi sexo, porque quiero que seas en ese momento parte de mí, y yo ser parte de tí. Y moverme entre tus sueños al mismo tiempo que mi sexo, Y saber que todo está ahí dentro, y que me hago pequeño ante tu mirada de deseo.
Y besarte el sexo. Saborear cada pliegue y cada gota que recorran mis labios. Hay días que estoy pensando a todas horas en besar tu sexo. Desplegar tu cuerpo ante mis labios, y buscarte. Jugar contigo, acercarme para que pegues un respingo, una par de veces, y reírnos. No hay victoria, no hay momento comparable al que consigo cuando mis labios se posan sobre ti. Cuando noto que tu cuerpo responde a cada paso de mis labios, cuando mi lengua juega con tu sexo, y tus suspiros juegan con el aire. Y entonces a veces te miro, y se que eres mía. Y con los ojos cerrados desafías al mundo. Y mi sexo se endurece aun mas, se excita a la vez que tu te excitas. Quiero notar entonces cada suspiro y movimiento de tu cuerpo, y ver como vas subiendo y subiendo.
Y yo te llevo.
Eres mas mía que nunca en ese momento, justo antes que tu cuerpo se extienda y se tense en un orgasmo. Y entonces es cuando estoy más excitado. Entonces es cuando todo se reduce a entrar dentro de ti, a formar parte de tu cuerpo. Entonces todo se reduce a que me abraces, a que nos digamos te quiero sin palabras, a que cada movimiento en tu interior haga que todo crezca y todo muera, y todo de lo mismo. Notarte alrededor de mí. Notar como me quieres.
Nunca me has dicho mejor lo que me amas.
Me da miedo que se acabe, pero tu me arrastras hacia ti, me arrastra tu cuerpo, tiran de mi tus labios, tu sexo, tus ojos. Quiero matarte entonces, y guardarte en un bolsillo, y quiero que nazcas otra vez y sólo seas mía. Que sientas a cada momento que solo yo existo para ti, como cuando te hago el amor. Pero siempre me vences, y siempre caigo en la trampa de tu cuerpo.
Y es entonces, justo en ese instante, cuando empiezo a desear empezar de nuevo nuestro juego.
Te amo, te deseo, te quiero.
En el baño, observando como el agua te recorre. Envidiando mis labios y mis dedos cada gota que camina por tu piel. Que te recorre desde el cabello hasta tus pies, pasando por tus centros.
En en pasillo, mientras veo como vienes y vas, de cualquier a cualquier parte. Ver tus curvas moverse, es esperar impaciente a tenerlas en mis brazos, en mis labios.
Te deseo en cualquier parte.
En cuanto al agua.... No hay nada ni puede haber nada comparable a hacerte el amor en el agua. Notar tu cuerpo flotar entre mis manos, sentirme tan dentro de ti, que a veces creo que me estoy mirando. Notar como me rodeas, como me ocupas. Parar, para seguir. Cambiar, para seguir. Movernos como se mueven las hojas en el viento, pero siempre juntos. Notar como me gustaría que no pasara el tiempo, que pudiera aguantar todo el deseo que recorre mi sexo, porque quiero que seas en ese momento parte de mí, y yo ser parte de tí. Y moverme entre tus sueños al mismo tiempo que mi sexo, Y saber que todo está ahí dentro, y que me hago pequeño ante tu mirada de deseo.
Y besarte el sexo. Saborear cada pliegue y cada gota que recorran mis labios. Hay días que estoy pensando a todas horas en besar tu sexo. Desplegar tu cuerpo ante mis labios, y buscarte. Jugar contigo, acercarme para que pegues un respingo, una par de veces, y reírnos. No hay victoria, no hay momento comparable al que consigo cuando mis labios se posan sobre ti. Cuando noto que tu cuerpo responde a cada paso de mis labios, cuando mi lengua juega con tu sexo, y tus suspiros juegan con el aire. Y entonces a veces te miro, y se que eres mía. Y con los ojos cerrados desafías al mundo. Y mi sexo se endurece aun mas, se excita a la vez que tu te excitas. Quiero notar entonces cada suspiro y movimiento de tu cuerpo, y ver como vas subiendo y subiendo.
Y yo te llevo.
Eres mas mía que nunca en ese momento, justo antes que tu cuerpo se extienda y se tense en un orgasmo. Y entonces es cuando estoy más excitado. Entonces es cuando todo se reduce a entrar dentro de ti, a formar parte de tu cuerpo. Entonces todo se reduce a que me abraces, a que nos digamos te quiero sin palabras, a que cada movimiento en tu interior haga que todo crezca y todo muera, y todo de lo mismo. Notarte alrededor de mí. Notar como me quieres.
Nunca me has dicho mejor lo que me amas.
Me da miedo que se acabe, pero tu me arrastras hacia ti, me arrastra tu cuerpo, tiran de mi tus labios, tu sexo, tus ojos. Quiero matarte entonces, y guardarte en un bolsillo, y quiero que nazcas otra vez y sólo seas mía. Que sientas a cada momento que solo yo existo para ti, como cuando te hago el amor. Pero siempre me vences, y siempre caigo en la trampa de tu cuerpo.
Y es entonces, justo en ese instante, cuando empiezo a desear empezar de nuevo nuestro juego.
Te amo, te deseo, te quiero.
Recuerdos
Hace bastante tiempo pero todavia me acuerdo de las noches en Talismán. Recuerdo el siempre presente nerviosismo inicial al entrar en el local, la expectacion que me producia estar pidiendo la primera copa en la barra al pensar en que Alvaro estaba imaginando lo mismo que yo... Nuestra relacion sexual siempre ha sido buena, muy buena pero indudablemente Talisman nos ofrece un morbo que dificilmente encuentras en otro lugar.
Recuerdo nuestra charla en primer lugar, en el piso intermedio, con nuestra primera copa, observando a la gente. Hablabamos de cualquier cosa, pero claro, el sexo era el principal tema de conversación. El efecto era claro, alcohol y charla erotíca iban encendiendo mi cuerpo, poco a poco y mi mente se iba hacia otros pensamientos, donde cuerpos enlazados, palabras susurradas y miradas anhelantes iban tomando forma.
Nos empezabamos a besar. Poco a poco. Alvaro cogia mi cara entre sus manos y me besaba despacio, con pasión, acariciando mi espalda. Recuerdo su mirada llena de deseo y de amor que hacia que yo me sintiera la mujer mas maravillosa del mundo. Recuerdo sus manos que empezaban a recorrer mi cuerpo con anhelo, mi espalda, mis brazos, mis pechos.... Su respiración se tornaba más rapida y mi cuerpo respondia y se unia a sus deseos. Empezaba a acariciarle, donde se que más le gusta: su cuello, sus labios, su pecho, su sexo. Me acercaba a él para luego retirarme, dejandole insatisfecho y aun más lleno de deseo. Me gusta, me gusta jugar con él.
Con nuestros cuerpos encendidos nos ibamos a la parte inferior de local, donde nos tumbabamos en una cama. Alli, ya sin ropa y sin verguenza el iba poniendo sus labios en todo mi cuerpo a la vez que me seguia acariciando. Primero en mi cuello lo que hacia que me estremeciera, lluego en mis pechos e iba bajando lentamente hacia mi sexo. Sus labios empezaban a recorrerlo, a acariciarlo mientras gemidos de placer salian de mis labios. El levantaba la mirada, para ver mi cuerpo totalmente desnudo, en sus manos, para lo que el quisiera. Volvia hacia mi centro, una y otra vez hasta que pensaba que el corazón iba a estallarme en el pecho. Se levantaba y se acercaba a mi. Yo notaba su erección en mi piel, entre mis pechos, entre mis manos. Y le acariciaba, despacio al principio, con suavidad notando como crecia con el efecto de mis caricias, para ir acelerando poco a poco. Mis labios se acercaban a él, notaba su calor y oia sus jadeos y las palabras que susurraba en mi oido, hasta que se retiraba. Y entonces me llevaba al agua...
El agua. Alli él me hacia el amor apasionadamente. Alli era donde me sentia suya por entero, donde mi corazon y mi mente volaban hacia otra parte, donde no hay nadie, donde solo existimos nosostros dos y nuestro amor donde soy una parte de él y él de mi, donde solo somos uno. Nada existe fuera de nosotros dos, nada importa mas que nuestros corazones latiendo a la vez. Y me sentia la mujer más amada del mundo.....
Esto sí es para ti, Alvaro, porque tu, y solo tu siempre has sido el centro de mis sueños
Alba
Recuerdo nuestra charla en primer lugar, en el piso intermedio, con nuestra primera copa, observando a la gente. Hablabamos de cualquier cosa, pero claro, el sexo era el principal tema de conversación. El efecto era claro, alcohol y charla erotíca iban encendiendo mi cuerpo, poco a poco y mi mente se iba hacia otros pensamientos, donde cuerpos enlazados, palabras susurradas y miradas anhelantes iban tomando forma.
Nos empezabamos a besar. Poco a poco. Alvaro cogia mi cara entre sus manos y me besaba despacio, con pasión, acariciando mi espalda. Recuerdo su mirada llena de deseo y de amor que hacia que yo me sintiera la mujer mas maravillosa del mundo. Recuerdo sus manos que empezaban a recorrer mi cuerpo con anhelo, mi espalda, mis brazos, mis pechos.... Su respiración se tornaba más rapida y mi cuerpo respondia y se unia a sus deseos. Empezaba a acariciarle, donde se que más le gusta: su cuello, sus labios, su pecho, su sexo. Me acercaba a él para luego retirarme, dejandole insatisfecho y aun más lleno de deseo. Me gusta, me gusta jugar con él.
Con nuestros cuerpos encendidos nos ibamos a la parte inferior de local, donde nos tumbabamos en una cama. Alli, ya sin ropa y sin verguenza el iba poniendo sus labios en todo mi cuerpo a la vez que me seguia acariciando. Primero en mi cuello lo que hacia que me estremeciera, lluego en mis pechos e iba bajando lentamente hacia mi sexo. Sus labios empezaban a recorrerlo, a acariciarlo mientras gemidos de placer salian de mis labios. El levantaba la mirada, para ver mi cuerpo totalmente desnudo, en sus manos, para lo que el quisiera. Volvia hacia mi centro, una y otra vez hasta que pensaba que el corazón iba a estallarme en el pecho. Se levantaba y se acercaba a mi. Yo notaba su erección en mi piel, entre mis pechos, entre mis manos. Y le acariciaba, despacio al principio, con suavidad notando como crecia con el efecto de mis caricias, para ir acelerando poco a poco. Mis labios se acercaban a él, notaba su calor y oia sus jadeos y las palabras que susurraba en mi oido, hasta que se retiraba. Y entonces me llevaba al agua...
El agua. Alli él me hacia el amor apasionadamente. Alli era donde me sentia suya por entero, donde mi corazon y mi mente volaban hacia otra parte, donde no hay nadie, donde solo existimos nosostros dos y nuestro amor donde soy una parte de él y él de mi, donde solo somos uno. Nada existe fuera de nosotros dos, nada importa mas que nuestros corazones latiendo a la vez. Y me sentia la mujer más amada del mundo.....
Esto sí es para ti, Alvaro, porque tu, y solo tu siempre has sido el centro de mis sueños
Alba





