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Nos gusta el agua
Miramos, nos miran.... vivimos
Acerca de
Nos mirais, y nos gusta que lo hagais. Os miramos, y nos gusta lo que haceis. Nos gusta vivir.
Sindicación
 
Nos mudamos
Nos mudamos. Emigran nuestros sueños, nuestras risas, nuestros sueños. Pero sigue buscándonos en el agua. Búscanos en http://nosgustaelagua.blogspot.com
 
No tienes que salir. Quedemonos.
No tienes que salir. Quedémonos. Todo eso que cuentas sigue ahí. Nunca hubo mentiras en eso que cuentas. No podiamos mentir. Quedate. Puedo darte otra vez eso y tu puedes darme todo aquello que quieras. Dices que no sabes que sientes. Pero sientes. Respiremos juntos. No todo está perdido. Queda nuestro amor, nuestro deseo. Agarrémonos juntos a eso. Dejame tirar la mentira por la ventana y que solo queden las cosas por las que todavia me quieres. Esas que cuentas. Esas que siempre han sido verdad. Todavia me quieres, todavia me deseas. y lo haces porque sabes que hay mucho de verdad en todo lo nuestro. Mucho más que de mentira. Dejame probarlo. Merece la pena. No suframos mas. Te quiero. Me quieres. Te deseo. Me deseas. Dices que ni tu misma lo sabes. Si lo sabes. Sigamos juntos.
 
¿Cómo expresar lo que siento?
Me pides que te cuente. Me dices que te diga si te deseo. ¿Qué te puedo contestar? Ni yo misma lo sé. Solo sé que estos últimos días tengo la sensación de que no existe el color, que no hay azules, ni rojos ni rosas sino que todo es gris. Es como si me hubiera muerto un poco y mis ojos estuvieran acostumbrándose a un tipo de luz mortecina y difusa, llena de sombras que crecen como la espuma. Y todo porque me han devuelto mis sueños y mis ilusiones, otra vez y de golpe, esos que un día regalé envueltos en un papel de color confianza.

Pero indudablemente mi mente no esta vacía. Al contrario, esta llena de imágenes en las que me veo teniendo conversaciones absurdas sobre el color de la luz o de saltos en el vagón de un tren en marcha; de risas incontrolables viendo niños saltando para agarrar el cielo; de lágrimas por la traición y la ausencia de los seres queridos; de conversaciones telefónicas interminables que no me dejaban ver la película, pero que encendían mi cuerpo durante horas…

Imágenes de días llenos de sol aunque lloviera, de veranos de sudokus y de mar, de inviernos odiados que dejaban de ser odiados a las 7 de la tarde.

Y de noches. De noches de sábado ansiosa y expectante. De cubatas y café irlandés. Y hasimuri. De amor y de pasión, de caricias y suspiros, de labios, bocas, manos, cuerpos, piernas… Y de agua.

No se si te deseo pero lo añoro, claro que sí. Añoro tiempos mejores. Pero ahora una puerta se ha abierto y yo tengo que salir por ella, deprisa, porque me da miedo lo que dejo al otro lado. Y aunque lo eche de menos no quiero volver a entrar. Voy a salir y a respirar, voy a mirar las cosas sabiendo que los colores tarde o temprano volverán y que las sombras de una vez por todas se marcharán.
 
Dime
Dime que no me deseas. Dímelo aquí, en el agua, donde todo es verdad. Dime que no deseas mi piel sobre tu piel. Dime que no deseas que mis dedos te recorran, que mis besos te persigan. Dímelo.

Dime que no añoras mis besos, mis caricias, mi deseo. Dime que no quieres verte envuelta en mis abrazos. Dímelo. Y aunque digas que no, seguiré deseando tenerte entre ellos, poseerte, dominarte. Besar tus labios y ser tu aire. Tocar tu piel y ser tu traje. Recorrer tu cuerpo y ser camino de tu deseo. Entrar en ti y abrir la puerta de tus sueños. Dime aquí, en el agua, si no deseas todo esto.

Y si es así, si ya no lo deseas, dímelo también aquí, y por lo menos recordemos juntos el tiempo del deseo.
 
A veces te desseo hasta límites absurdos
A veces te deseo hasta límites absurdos. Veo tus manos recorrer tu pierna, distraídas, y siento envidia. Envidia de una caricia cualquiera en un momento cualquiera. Y me excito. Y deseo ser tú más que nunca he deseado ser nadie. Y sentir mis dedos acariciando simplemente tus piernas.

Te deseo, si.

Te deseo tanto que sólo el mero hecho de ver como te mueves intranquiliza mis sentidos. No puedo pensar más que en tenerte, en llenar mis sentidos con tu cuerpo. Y mi sexo te responde, aunque sea inútil llamar, porque no entiende...
 
De nuevo
De nuevo tu piel bajo mi piel. De nuevo la sangre corriendo por mi venas, como si la llamaras. Y puede que lo hicieras. De nuevo sentía como todo se colocaba en su sitio, como todo tenia sentido otra vez. Cada segundo que no te apartabas, cada segundo que no rechazabas mis caricias. Dios, que tiempo más lento. Miedo, miedo a que me dijeras no, miedo a que te fueras de nuevo. Y un segundo y otro, y mi mano en tu piel, y los minutos horas. Y no saber que hacer, y todo mi ser en mi mano y mi sexo, que no hacia nada más que llamarte.

Creí que me llamabas, o mas bien que no te ibas. Mis manos en tu espalda, acariciando aquello que mis ojos no se cansan de mirar. De nuevo mis manos allá donde quieren ser y estar. Y tu respiras, y pareces respirar el aire que viene de mi sexo, que sólo quiere llamarte, que sólo quiere llenarte.

Y llego a tu sexo a traves de la tela que lo cubre, y el calor que desprendes hace que tenga que aguantarme para no dejarme ir en ese instante, como si todo se centrara en ese calor que quema todo, como si mi sexo te llamara, y tu quisieras quemarlo entre tus piernas.

Y te vuelves y me besas, y te beso. Y tengo que alcanzar tu pecho para que mi locura se vuelva más locura. Y volver a tener tu pecho entre mis labios, y querer beber hasta saciarme.

Y desnudarte una vez más. Me excito ahora mismo solo de pensarte alli. De nuevo mis manos en tu pecho, de nuevo tu pecho entre mis manos.

Pero quiero tu sexo entre mis labios, quiero atraparlo entre mis labios. Quiero que mi boca te haga el amor sin necesidad de utilizar una palabra, y que te abandones a ella una vez más. Pero antes te abrazo, porque quiero que sientas como estoy de excitado por tí. Y no hablamos. No decimos nada. Y yo pienso que es porque las palabras han dejado de existir, porque no tienen sentido ni misión.

Y busco tu sexo. Me agacho para brindar contigo y adorarlo. Para buscar verdades que sólo existen y tienen comprensión si lo tengo entre mis labios, si lo acuno con la lengua y lo transporto entre espacios que yo invento, que yo abarco.

Y vuelves a respirar, y yo a aguantarme.

Y todo acaba alli. Mi sexo te llama pero tu te vas. Es cierto que entro en ti, pero te has ido.

Quizas me equivoqué. pero te tuve otra vez entre mis brazos. Durante un tiempo nada volvió a importar. Puede que lamente haberlo hecho por que dices que no fue lo que yo pensaba que era, y me aproveche, pero nunca, nunca lamentare lo que senti.

Dime que no sentiste nada, que no recuerdas nada, y te creere. Pero aunque fuera un sueño que quieres perder, aunque sintieras tan sólo un segundo lo que yo sentí, dímelo. Aquí, en el único sitio que aún tenemos. Escríbelo, cuéntalo. Te quiero, te deseo. Por lo menos sabes que no estoy mintiendo en eso.