Imagina
Imagina por un momento…
Estas sentado, al lado de la ventana. La habitación esta a oscuras pero los rayos de la luna se filtran por los cristales alumbrando lo suficiente y haciendo que tus miradas se dirijan hacia la cama. Imagínala allí, siendo amada y amando; contigo pero sin ti. Tu mente parece fuera de tu cuerpo y observas sus juegos húmedos, los cuales producen estremecimientos de placer en tu interior. Ves cuerpos entrelazados y piernas enredadas entre las sabanas desordenadas. Y entonces todos tus sentidos se agudizan. Tus ojos pueden ver cada vez mas, tus oídos escuchan los susurros y gemidos y sientes un cosquilleo en la piel. Tu corazón palpita más rápido y tu respiración se acelera cuando ella rueda por la cama situándose sobre él. Sigue imaginando y siéntelo. Tu cuerpo responde a los estímulos y te acaricias por encima de tu ropa, mientras observas su cuerpo desnudo que a la luz de la luna parece hecho de plata, siendo actor a la vez que espectador. Ves como el amante, acerca la boca a su cuerpo y besa su piel haciéndola temblar. Miras sus pechos que se balancean suavamente al compás de los movimientos leves de su cuerpo. Su cabeza echada hacia atrás con su pelo negro cayendo sobre la espalda, sus manos apoyadas en los muslos de él, sus ojos cerrados en profunda concentración y su pubis apenas entrevisto. Imagina cuerpos envueltos en mil fragancias como el mar en verano, palabras que apenas llegan a tus oídos y que desaparecen en el aire haciendo que tus pensamientos y tu cuerpo se desborden.
Y después, imagina un susurro que parece el roce del viento en tu cuello, el sabor de la pasión en tu boca, un dedo pasando suavemente por tu piel. Despacio, muy despacio…
Y sus ojos.
Estas sentado, al lado de la ventana. La habitación esta a oscuras pero los rayos de la luna se filtran por los cristales alumbrando lo suficiente y haciendo que tus miradas se dirijan hacia la cama. Imagínala allí, siendo amada y amando; contigo pero sin ti. Tu mente parece fuera de tu cuerpo y observas sus juegos húmedos, los cuales producen estremecimientos de placer en tu interior. Ves cuerpos entrelazados y piernas enredadas entre las sabanas desordenadas. Y entonces todos tus sentidos se agudizan. Tus ojos pueden ver cada vez mas, tus oídos escuchan los susurros y gemidos y sientes un cosquilleo en la piel. Tu corazón palpita más rápido y tu respiración se acelera cuando ella rueda por la cama situándose sobre él. Sigue imaginando y siéntelo. Tu cuerpo responde a los estímulos y te acaricias por encima de tu ropa, mientras observas su cuerpo desnudo que a la luz de la luna parece hecho de plata, siendo actor a la vez que espectador. Ves como el amante, acerca la boca a su cuerpo y besa su piel haciéndola temblar. Miras sus pechos que se balancean suavamente al compás de los movimientos leves de su cuerpo. Su cabeza echada hacia atrás con su pelo negro cayendo sobre la espalda, sus manos apoyadas en los muslos de él, sus ojos cerrados en profunda concentración y su pubis apenas entrevisto. Imagina cuerpos envueltos en mil fragancias como el mar en verano, palabras que apenas llegan a tus oídos y que desaparecen en el aire haciendo que tus pensamientos y tu cuerpo se desborden.
Y después, imagina un susurro que parece el roce del viento en tu cuello, el sabor de la pasión en tu boca, un dedo pasando suavemente por tu piel. Despacio, muy despacio…
Y sus ojos.





