Nunca me has dicho mejor lo que me amas
En la cocina, quitándote el sujetador para poder tocar tu pecho, y sopesarlo entre mis manos, notando como se endurecen a la vez nuestros cuerpos. Me gusta si suspiras, si me dices que me espere.
En el baño, observando como el agua te recorre. Envidiando mis labios y mis dedos cada gota que camina por tu piel. Que te recorre desde el cabello hasta tus pies, pasando por tus centros.
En en pasillo, mientras veo como vienes y vas, de cualquier a cualquier parte. Ver tus curvas moverse, es esperar impaciente a tenerlas en mis brazos, en mis labios.
Te deseo en cualquier parte.
En cuanto al agua.... No hay nada ni puede haber nada comparable a hacerte el amor en el agua. Notar tu cuerpo flotar entre mis manos, sentirme tan dentro de ti, que a veces creo que me estoy mirando. Notar como me rodeas, como me ocupas. Parar, para seguir. Cambiar, para seguir. Movernos como se mueven las hojas en el viento, pero siempre juntos. Notar como me gustaría que no pasara el tiempo, que pudiera aguantar todo el deseo que recorre mi sexo, porque quiero que seas en ese momento parte de mí, y yo ser parte de tí. Y moverme entre tus sueños al mismo tiempo que mi sexo, Y saber que todo está ahí dentro, y que me hago pequeño ante tu mirada de deseo.
Y besarte el sexo. Saborear cada pliegue y cada gota que recorran mis labios. Hay días que estoy pensando a todas horas en besar tu sexo. Desplegar tu cuerpo ante mis labios, y buscarte. Jugar contigo, acercarme para que pegues un respingo, una par de veces, y reírnos. No hay victoria, no hay momento comparable al que consigo cuando mis labios se posan sobre ti. Cuando noto que tu cuerpo responde a cada paso de mis labios, cuando mi lengua juega con tu sexo, y tus suspiros juegan con el aire. Y entonces a veces te miro, y se que eres mía. Y con los ojos cerrados desafías al mundo. Y mi sexo se endurece aun mas, se excita a la vez que tu te excitas. Quiero notar entonces cada suspiro y movimiento de tu cuerpo, y ver como vas subiendo y subiendo.
Y yo te llevo.
Eres mas mía que nunca en ese momento, justo antes que tu cuerpo se extienda y se tense en un orgasmo. Y entonces es cuando estoy más excitado. Entonces es cuando todo se reduce a entrar dentro de ti, a formar parte de tu cuerpo. Entonces todo se reduce a que me abraces, a que nos digamos te quiero sin palabras, a que cada movimiento en tu interior haga que todo crezca y todo muera, y todo de lo mismo. Notarte alrededor de mí. Notar como me quieres.
Nunca me has dicho mejor lo que me amas.
Me da miedo que se acabe, pero tu me arrastras hacia ti, me arrastra tu cuerpo, tiran de mi tus labios, tu sexo, tus ojos. Quiero matarte entonces, y guardarte en un bolsillo, y quiero que nazcas otra vez y sólo seas mía. Que sientas a cada momento que solo yo existo para ti, como cuando te hago el amor. Pero siempre me vences, y siempre caigo en la trampa de tu cuerpo.
Y es entonces, justo en ese instante, cuando empiezo a desear empezar de nuevo nuestro juego.
Te amo, te deseo, te quiero.
En el baño, observando como el agua te recorre. Envidiando mis labios y mis dedos cada gota que camina por tu piel. Que te recorre desde el cabello hasta tus pies, pasando por tus centros.
En en pasillo, mientras veo como vienes y vas, de cualquier a cualquier parte. Ver tus curvas moverse, es esperar impaciente a tenerlas en mis brazos, en mis labios.
Te deseo en cualquier parte.
En cuanto al agua.... No hay nada ni puede haber nada comparable a hacerte el amor en el agua. Notar tu cuerpo flotar entre mis manos, sentirme tan dentro de ti, que a veces creo que me estoy mirando. Notar como me rodeas, como me ocupas. Parar, para seguir. Cambiar, para seguir. Movernos como se mueven las hojas en el viento, pero siempre juntos. Notar como me gustaría que no pasara el tiempo, que pudiera aguantar todo el deseo que recorre mi sexo, porque quiero que seas en ese momento parte de mí, y yo ser parte de tí. Y moverme entre tus sueños al mismo tiempo que mi sexo, Y saber que todo está ahí dentro, y que me hago pequeño ante tu mirada de deseo.
Y besarte el sexo. Saborear cada pliegue y cada gota que recorran mis labios. Hay días que estoy pensando a todas horas en besar tu sexo. Desplegar tu cuerpo ante mis labios, y buscarte. Jugar contigo, acercarme para que pegues un respingo, una par de veces, y reírnos. No hay victoria, no hay momento comparable al que consigo cuando mis labios se posan sobre ti. Cuando noto que tu cuerpo responde a cada paso de mis labios, cuando mi lengua juega con tu sexo, y tus suspiros juegan con el aire. Y entonces a veces te miro, y se que eres mía. Y con los ojos cerrados desafías al mundo. Y mi sexo se endurece aun mas, se excita a la vez que tu te excitas. Quiero notar entonces cada suspiro y movimiento de tu cuerpo, y ver como vas subiendo y subiendo.
Y yo te llevo.
Eres mas mía que nunca en ese momento, justo antes que tu cuerpo se extienda y se tense en un orgasmo. Y entonces es cuando estoy más excitado. Entonces es cuando todo se reduce a entrar dentro de ti, a formar parte de tu cuerpo. Entonces todo se reduce a que me abraces, a que nos digamos te quiero sin palabras, a que cada movimiento en tu interior haga que todo crezca y todo muera, y todo de lo mismo. Notarte alrededor de mí. Notar como me quieres.
Nunca me has dicho mejor lo que me amas.
Me da miedo que se acabe, pero tu me arrastras hacia ti, me arrastra tu cuerpo, tiran de mi tus labios, tu sexo, tus ojos. Quiero matarte entonces, y guardarte en un bolsillo, y quiero que nazcas otra vez y sólo seas mía. Que sientas a cada momento que solo yo existo para ti, como cuando te hago el amor. Pero siempre me vences, y siempre caigo en la trampa de tu cuerpo.
Y es entonces, justo en ese instante, cuando empiezo a desear empezar de nuevo nuestro juego.
Te amo, te deseo, te quiero.





