<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[ABIERTO POR PLACER]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Si quieres hacer realidad tus fantasías, frota  hasta humedecer la lámpara adecuada.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[TE ESPERARÉ EN EL INFIERNO III.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[El pánico me invadió por completo, me faltaba la respiración y un escalofrío mortífero acompañado de un repentino mareo se adueño de mí. De inmediato trate de tranquilizarme, no pasa nada Carlos, no pasa nada, empecé a repetirme una y otra vez mientras respiraba con fuerza para recuperarme del susto. <br/><br/>En pocos instantes me calme, recuperé el ritmo normal de mi respiración y desapareció la sensación de ahogo y mareo, gire la cabeza buscando el reloj digital de la radio-despertador que había en una de las mesillas. Las 15:35, ella volvería enseguida pensé, estate tranquilo.<br/><br/>Mire mi pene para comprobar no sin cierta sorpresa que no le había afectado lo mas mínimo mi ataque de pánico, seguía totalmente erecto, feliz, ignorante de que su amada se había ido y nos había dejado tirados a ambos. Me reí de lo cómico de la situación y volviendo a pensar en que Blanca no tardaría, me relaje y empecé a recrear con mi imaginación todo lo que había estado haciendo con ella. Si volvía ahora como yo pensaba, quería que viera mi pene en perfecta forma como señal inequívoca de mi confianza.<br/>Pero volví a echar un vistazo al reloj. Las 16:10, y me volvió a entrar el miedo, no como antes incontrolado, pero no por ello menos preocupado, comencé a comerme la cabeza sobre manera, ¿ y se la ocurre algo y no regresa?, ¡menudo marrón! Y del miedo pase al enfado, ¡ esta gilipollas, está también!, ¡ se va enterar cuando vuelva!, ¡ni Ama ni pollas, esta vez se ha pasado!. <br/><br/>Y así despotricando sobre Blanca vi las 16:37.<br/>Mas de una puta hora allí atado, con mi polla ya totalmente flácida y no precisamente por su cansancio, muerto de hambre, con frío ( había dejado el climatizador encendido por la mañana), y totalmente dolorido de la posturita de los cojones.<br/>¡Joder!, no había caído hasta entonces en el dolor y en ese preciso instante un calambre en mi pierna derecha. Di un grito espantoso tratando de amortiguar el latigazo, pero este siguió su curso hasta incluso hacerme soltar unas lágrimas.<br/>Por fin paro y  entonces decidí reconocer el terreno para ver si podía hacer algo. Sabía que soltarme por completo era del todo imposible, pero tuve una idea.<br/><br/>A los pies de la cama había tirado mi pantalón vaquero y en uno de sus bolsillos traseros estaba mi móvil, si pudiera arrastrarme hasta allí aunque fuera con el cabecero acuestas, quizás podría cogerlo entre mis dedos y pulsando el botón de rellamada me conectaría con Blanca.<br/><br/>Respire en profundidad, enlace mis manos en el barrote al que estaba esposado y tire con fuerza hacia arriba como intentando levantarme. Nada. Otra vez. Nada.<br/><br/>Dirigí mi vista hacia el pequeño hueco que quedaba entre el colchón y el cabecero, pudiendo comprobar para mi desgracia que este formaba parte de la propia estructura del somier y estirando un poco mas mi cuello vi que a su vez se encontraba anclado a la pared con unos gruesos soportes que contaban con cuatro poderosos tornillos cada uno.<br/><br/>Era imposible, pero volví a tirar con fuerza y otra vez y otra mas .<br/>Y de nuevo un calambre , esta vez en mi hombro izquierdo, dios que dolor mas horrible.<br/><br/>Me quedé quieto e inmóvil un buen rato, sin pensar en nada, solo en ese dolor intenso que no quería que volviera a asomar.<br/>Las 17:52. Estaba muerto, ya era mucho el tiempo allí y el esfuerzo. Pensé al menos en tratar de adoptar una postura mas cómoda.<br/>Pensé que si me sentaba estaría mas aliviado y podría estirar mis entumidas piernas. Bueno, vamos allá, me dije, primero una y luego la otra, estaban dormidas por completo, así que con calma, no quería sufrir otro de esos horribles calambres.<br/><br/>Y con un increíble esfuerzo de torsión de todo mi cuerpo, estiré mi pierna derecha, pero otra vez el dolor, mas agudo que los otros, en mi ingle y en el cuello y en la espalda.<br/>-AHHHHGGGGGGGGGGG!!!!!!!!<br/><br/>Del todo horrible, estaba atado demasiado arriba y mi cuerpo no daba lo suficiente para llegar a la cama, quedando suspendido y estirando al máximo todos mis doloridos músculos, el dolor fue inhumano, como pude volví a la posición de arrodillamiento inicial y al mayor de los abatimientos posibles.<br/>19:23<br/>20:31<br/>22:10......<br/><br/>Esas son mas ó menos las horas que recuerdo haber visto en mi estado de angustiosa semiinconsciencia, con lo únicos movimientos que ya me eran posible hacer: subir  y bajar la cabeza para relajar mi cuello. Y con mis lúgubres pensamientos que se encadenaban confusos uno tras otro: no me echarían de menos hasta bien entrada la mañana del lunes y si venían a rescatarme mis compañeros, el escándalo sería mayúsculo, perdería mi empleo, se rompería mi matrimonio y no podría ver a mi hijo. Llegado a ese punto me entraron unas ganas enormes de morirme, de Blanca ni me acordaba. <br/><br/><br/>Lo siguiente que recuerdo es mi caída de bruces y rebotes sobre el colchón, recupere la consciencia al mismo tiempo que el dolor me sobrevino de nuevo y que tenía olvidado gracias al letargo en el que había entrado.<br/><br/>Tiritaba de frío y me echaron por encima la colcha de la cama, no podía abrir los ojos por llevar mucho tiempo a oscuras, pero empecé a recobrar todos mis sentidos, note como unas manos cogían mi cabeza , mesaban mis cabellos y acariciaban mis mejillas, un susurro dulce y tranquilizador me decía que ya estaba, que ya había pasado todo.<br/><br/>Era Blanca, estaba entre sus brazos, acurrucado en su pecho, pero no podía hablar, no podía decir nada y aunque hubiera podido, no tenía nada que decir, ya no había ira en mí, ni miedo, ni enfado, ni nada ...la degradación a la que había sido sometido me había anulado por completo, tampoco había dolor, es curioso, solo entumecimiento.<br/>Abrí los ojos con dificultad y alce mi cabeza para buscar a Blanca, allí estaba con gesto preocupado y tierno a la vez, la agache de nuevo y comencé a estirar mis brazos y mi piernas, ¡que alivio sentí!...observe mis muñecas totalmente amoratadas, pero daba igual, estaba libre y era yo.<br/><br/>Lo siguiente que percibí fue que no estábamos solos en el dormitorio, alguien mas había con nosotros, pero me daba lo mismo. Cerré nuevamente los ojos y oí el tintineo de unos tacones que iban de acá para allá, de inmediato otra sensación de alivio, retiraron la colcha y empezaron a bañarme con agua tibia y ligeramente perfumada, la persona que lo hacía no era Blanca que seguía sujetando mi cabeza en su pecho, pero ni siquiera me preocupe de ver quien era  la supuestamente mujer que estaba masajeando y bañando mi cuerpo desnudo.<br/><br/>-¿Ya estas mejor mi vida?<br/>-Moví la cabeza en gesto de aprobación<br/>-Tienes que intentar levantarte, vamos cariño<br/><br/>Y así lo hice, no sin dificultad y ayudado por Blanca y la otra mujer, me senté en la cama como primer paso. La mujer en la que ya me fije era preciosa, una niña de no mas de 20 ó 25 años, bien vestida y perfumada, de cabello corto y negro muy bien peinada y mejor maquillada, con una cara de ángel y una mirada muy serena.<br/>-Vamos Miriam, ayúdame- dijo Blanca<br/><br/>Intenté levantarme, pero de repente en el esfuerzo se me escapo un poco de orina y me di cuenta de que me iba a explotar la vejiga, Blanca también lo percibió y rápidamente alcanzó la cubitera que había utilizado la tal Miriam de improvisada palangana para bañarme, diciéndome: “hazlo aquí, no te levantes ahora “.<br/><br/>Y comencé a orinar y miré mi pene totalmente flácido y empequeñecido, miré a Miriam que observaba mi meada impasible con su agradable carita de ángel y miré el reloj, la 1:13 y miré a Blanca y me eche a llorar y ella también.<br/><br/>Miriam se había retirado discretamente de la habitación y Blanca y yo secamos nuestras lágrimas el uno al otro y nos besamos de una forma muy tierna.<br/><br/>Me levante, camine ya seguro por la habitación y me estiré y desentumecí por completo.Entonces mire a Blanca muy fijamente, como buscando una respuesta a todo esto, ella lo capto al instante y comenzó a hablar:<br/><br/>-Mi niño, no sabes lo que he sufrido por ti, no te haces a la idea de lo duro que ha sido esto para mí, pero era necesario créeme, con esto comprenderás dos cosas muy importantes, fundamentales para que nuestro amor se consagre en el mas grande, en el único y verdadero.<br/>La primera de ella es que has aprendido lo que serás sin mí, lo que sufrirás sin mí. Y la segunda la vas a comprobar ahora. Ahora conocerás el placer infinito, el que solo yo puedo darte.<br/><br/>-Sí mi ama –respondí arrodillándome ante ella<br/><br/><i><b>Ya ves, ni una insignificante queja, ni la mas mínima protesta. Entré en un estado de sumisión total, sin importarme nada en absoluto, como si hubiera doblegado por completo mi voluntad. ¿ Tú lo entiendes?. Porque yo no.<br/><br/>Lo que si he entendido con el paso del tiempo es el sufrimiento que se siente sin ella y te aseguro que es mucho peor que estar encadenado ocho ó cien horas, pero bueno, creo que estoy bastante recuperado ya del golpe y me veo con fuerzas para romper la cadena.<br/><br/>Mi problema creo que radica en que yo no me puedo sentir amo ó sumiso de nadie, en que estoy desubicado, yo fui sumiso de Blanca y también dominé para ella, pero todo lo que hice fue por el amor que sentía por ella y por eso lo disfrute. Desde entonces he intentado en dos ocasiones mas ser el amo de una mujer, pero no sirvo, yo estoy hecho a su medida, a sus gustos y no encuentro ningún placer. Y no creo que me vuelva a entregar así a ninguna otra, me asusta.<br/><br/>No voy a conformarme con mi anodina vida matrimonial, eso no, a mí el sexo me mantiene con vida y mas que el sexo, la complicidad de los amantes, el secreto, el placer de lo prohibido, lo que si tengo que hacer es abrir mi mente a todo, olvidarme de Blanca y no encasillarme en ningún rol sadomasoquista ni de ningún otro tipo.<br/><br/><br/>Yo no sabía nada de dom’s ni <b>sub’s space’s</b> hasta que no leí a Lolita, supongo que esto era algo parecido, no lo se.</b></i>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[TE ESPERARÉ EN EL INFIERNO II]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[En media hora ya estábamos abriendo la puerta del apartamento y no termine de cerrarla cuando su blusa cayó al suelo. Ya nos habíamos metido mano en el taxi, en el portal y en el ascensor, no había lugar a enseñarla el piso ni nada por el estilo, la pasión se había desatado y estábamos muy calientes los dos.<br/>Acto seguido nos encontrábamos sentados en la cama y ella sólo con sus bragas. Me disponía a acariciar sus enormes pezones sonrosados cuando retiró mi mano, pensé que no le apetecía así que volví a centrarme en su boca, pero plantó su mano en mi cara y me empujo hacia atrás, no había duda, el juego había comenzado.<br/>Esto no siempre ocurría, podíamos hacer el amor de la forma mas convencional del mundo ó no, pero siempre a su gusto. Ese punto es para mí uno de los primordiales de la sumisión, yo encantado de todo lo que me pudiera dar, ya fuera para mí propio disfrute ó únicamente el suyo, porque precisamente con su disfrute, el que yo pudiera proporcionarla, me sentía la persona mas afortunada del mundo.<br/>Esta vez tocaba jugar y presentía que iba a ser dura conmigo, pero me daba igual, estaba dispuesto y excitadísimo.<br/>-Ponte cara a la pared- me dijo en tu tono alto e imperativo.<br/>Yo lo hice sin rechistar claro, hasta emocionado incluso, esto no era nuevo para mí, me iba a inspeccionar como hacía ese cazador que apuntaba Lolilla en su blog y eso me ponía a mil.<br/>Se echo sobre mí y empezó a desnudarme. Con maestría, como si de un policía se tratará, me palpaba y me colocaba tal y como ella quería, me extendió los brazos en cruz, aplasto mi cara contra la pared y abrió mis piernas a base de empujones con su rodilla, todo muy rápido, con unos movimientos muy certeros. Entonces empezó su inspección, lamió mi espalda lentamente hasta llegar a mi culo, en cuclillas cogió mis testículos y los subió y bajo con su mano, como si los estuviera pesando, azoto mis glúteos con fuerza y abrió mi ano para mirarlo nada mas, con un movimiento brusco aplicado a mis caderas  me giró, cogió mi pene y lo observó con detenimiento, lo estiró, lo desplazo a derechas, a izquierdas, lo olió profundamente...no se, parecía como si buscara algo sospechoso en él, luego lo levanto y mordió mis testículos, me hizo mucho daño, mas que otras veces, pero contuve mi grito de dolor, si aplicaba la equivalencia de otras veces, al quejarme me mordería con mucha mas fuerza.<br/>Durante el juego se habla mucho y de una manera muy peculiar, no se si nuestros diálogos son comunes al resto de sadomasos, realmente no lo sé. Aquél día pudo ser mas o menos así:<br/>Blanca: vamos cabrón vas a hacer todo lo que te ordene<br/>Carlos: si mi ama<br/>B: me gusta tu culo carbronazo  ¿ quieres que te lo coma?<br/>C: siiiiiiii<br/>B: eso no es forma de pedirlo ¡ perro!<br/>C: perdón mi Ama.....házmelo, te lo suplico.<br/>Mas ó menos......entre nosotros tenía siempre como un guión determinado, es decir los dos queríamos oír cosas muy concretas, cosas que nos excitarán, por ejemplo yo siempre debía olvidar en un momento dado su tratamiento de Ama ó Señora, para así ella poder insultarme con mas fuerza y amenazas. Dios como nos ponía eso a los dos. Sus insultos eran como música celestial para mí ¿ y por qué será?, me pregunto yo, además me consta que a la mayoría de la gente le gusta también. Todo, darlos y recibirlos y si no se atreven a llamarse golfa, puta, zorra, cabrón, maricón, vicioso ó algo por el estilo, lo cambian por apodos tontos como churri, cari, chata ó chato.....<br/>Naturalmente estoy hablando de sexo puro y duro, de ese al que TODOS en un momento dado nos apuntamos, llámalo follar ó llámalo X , eso ya lo dejo en manos de tu sensibilidad.<br/>Bien, continuo,... después de la inspección en la que tuve ya que controlar mi excitación para no acabar demasiado pronto, me ordenó que me tumbara en la cama boca arriba y que estirase los brazos hacia el cabecero de la cama. Pensé de inmediato que me iba a atar como otras veces, además el cabecero venía que ni pintado, ya que era de esos de barrotes metálicos, como los antiguos de casa de nuestros abuelos, así que me relaje en espera de que colocara sus pañuelos en mis muñecas.<br/>Se levanto a por su bolso que había tirado en el recibidor y volvió al instante, pero no con los suaves pañuelos con los que habitualmente me ataba, si no con unas relucientes y plateadas esposas. Esto me produjo cierta inquietud, pero que mas da pensé, es para el juego. <br/>Las esposas que se parecían a todas las que había visto en las películas tenían un pequeño detalle diferenciador, la cadena que las unía era bastante mas larga. Con su habitual destreza Blanca se coloco encima de mí, pasó las esposas entre los barrotes del cabecero y me las ajusto y cerro en las muñecas. El frío del metal me dio mas morbo aún que el suave tacto de la seda, aunque al instante empecé a sentir la incomodidad de su firmeza.<br/>Blanca empezó a pasearse alrededor de la cama, con un gesto muy utilizado por ella y que me volvía loco. Abría su gran boca y apretaba sus dientes, emitiendo una especie de sonido, parecido al que hacen las cobras a punto de atacar. Luego humedeció sus dedos en mi boca y comenzó  a tocarse...primero sus pezones y luego su coñito, uffffffffffff yo solo necesitaba un par de roces para correrme, ver a una mujer exhibirse de esa manera es algo para mí grandioso, una de las cosas que mas me excitan.<br/>Se coloco de pie encima de mí, sin apartar su mirada de la mía, sin dejar de tocarse y sin dejar de emitir el lascivo sonido, bajo sus braguitas y se dio la vuelta dándome la espalda.<br/>Entonces se sentó sobre mí, puso su coño perfectamente encajado en mi boca y me dio la orden de partida: ¡ vamos comételo!. Y que maravilla dios, como me gustaba poder hacérselo uffffffffff , saber que toda esa humedad era producto de su excitación hacia mí me volvía loco, saque mi lengua y empecé a chupar ansioso, a toda velocidad, yo estaba encantado, a medida que oía sus gemidos de placer, mas a fondo me empleaba.<br/>Pero a los pocos minutos tuve que decrecer el ritmo, no porque no me gustará ó mi lengua se hubiera cansado, era porque necesitaba tomar aire, tenía todo su enorme culo aplastando mi cabeza y además ella  producto de la excitación no paraba de moverse.<br/>Paré un segundo de chupar e incline mi cabeza para buscar el aire que entraba entre sus muslos, eso la molesto en exceso y azotó mi pene y apretó mis testículos en claro signo de desaprobación. Así que ante el dolor eche el resto, a pesar del ahogo que comencé a sentir, me emplee con mas furia, mi lengua lamía y lamía sin parar, mis labios succionaban súper deprisa  y mis dientes mordisqueaban a la menor oportunidad. Al instante sentí aliviado la aceleración de sus movimientos, la contracción de todos sus músculos, el preludio de su éxtasis, eso me animo a seguir intenso, porque ese era mí gran triunfo, mi felicidad. <br/>Y llegó su orgasmo y fue enorme y largo y muy bueno, lo digo con conocimiento de causa porque sus gritos, sus espasmos y la gran afluencia de sus flujos vaginales hacia mi boca daban fe de ello. <br/>¡ Y que felicidad para mí!....y que angustia de repente, no podía mas, me estaba asfixiando, había aguantado ya suficiente y cabecee para librarme de ella, esta vez no hubo castigo, su reacción fue de retirada inmediata, extasiada y satisfecha.<br/>Respire con alivio una y mil veces, resoplando, ella se volvió hacia mí sonriente y me dijo: <br/>-Muy bien mi vida , que bien lo has hecho.<br/>-Ahora tendrás tu premio.<br/>Mi premio, que bien sonaba eso y lo que necesitaba yo mi premio, hacía dos meses que no tenía ninguno. Clave mis ojos en ella, en su cuerpo desnudo, en sus enormes pechos y en su sexo rasurado, dios como necesitaba a esa mujer, como la deseaba.<br/>Me quito las esposas y me pidió que me pusiera de rodillas sobre la cama, retiro las almohadas, me empujó hacia el cabecero y coloco mis brazos a la espalda, esposándome de nuevo. Esta vez si que estaba bien “ trincado”, la postura era bastante incomoda, ya que me había esposado al barrote superior y horizontal, ajustando fuertemente la cadena, con lo que mis brazos además de hacia atrás, subían hacia arriba, produciéndome un molesto tirón en mis hombros y no sé exactamente si mis muñecas estaban doloridas de antes ó había ajustado aún mas las esposas, pero me dolían mas.<br/>Realmente me daba igual, con semejante postura mi vista se fijo en mi pene, rabiosamente erecto y preparado para hacerme tener un orgasmo de inmediato. Con semejante excitación además de tener mi cabeza agachada en señal de sumisión, no percibí los rápidos movimientos que Blanca estaba haciendo por la habitación, de hecho tarde un par de minutos en levantar la vista para ver que ya no se encontraba en la estancia. Pero esto no me produjo la mas mínima inquietud, yo a lo mío, recreando en mi imaginación lo bueno que iba a ser el premio, alimentando mi excitación.<br/>Oí como se acercaba y humille de nuevo mi vista para no molestarla. Entró en el baño y cerró la puerta, como a los diez minutos salió, sentí como se acercaba.<br/>Entonces cogió mi cara con fuerza y me levanto la cabeza.<br/>-¿ Me quieres?- me grito.<br/>-Yo asentí  con la mirada y moviendo mi cabeza.<br/>-¿ Confías en mí?- ahora en tu tono muy suave<br/>-Mi respuesta fue la misma.<br/>-Bien, pues espérame tranquilo mi amor.<br/>Soltó mi cara al tiempo que me daba la espalda alejándose y pude comprobar horrorizado como ella completamente vestida se marchaba, no podía hablar, no podía llamarla, me había quedado totalmente paralizado, los músculos de mi garganta no me respondían, haciendo un gran esfuerzo trate de emitir algún tipo de sonido y un casi imperceptible Blanca salió de mis labios, siendo respondido de inmediato con el sonido de la puerta del apartamento cerrándose.<br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[TE ESPERARÉ UN INFIERNO......(I)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[.....SI ME REÚNO JUNTO A TI.<br/><br/><br/><br/><br/>Leer el blog de lolilla me ha despertado la curiosidad, esa curiosidad que apenas hay que nombrarla para que haga estragos en mi comportamiento y me ponga a recopilar información de las fuentes que la vida me va poniendo delante. Lo primero que comprobé es que es verdad que éste es un mundo muy cerrado donde apenas se filtran informaciones, se recela de la persona que pregunta sin parar. Entiendo que por otra parte puedo ser demasiado parecida a un niño de tres años que sólo utiliza interrogaciones para descubrir un mundo que apenas se le muestra. Una contestación que me dejó perpleja ante mis continuas demandas de información fue la de un amo que me dijo que qué ganaba él dándome la información que yo requería. Está claro que vivimos en un mundo donde hay gente que necesita ganar y que no ve nada productivo en compartir conocimientos. Pero también te encuentras historias tan tiernas como la que a continuación os regalo, porque realmente es eso, un regalo, donde no hay nada que ganar, donde sólo te queda aprender y donde la generosidad de aquel que me ofreció sus respuestas sin pedirme nada a cambio es la misma ganancia que seguramente él obtiene continuamente en su vida.<br/><br/><br/>Aquella vez fui a Madrid para quedarme un mes entero, mi empresa quería que yo personalmente revisara el buen funcionamiento de los procedimientos de calidad de la nueva sucursal. Para tal motivo me habían alquilado un lujoso apartamento cerca de la oficina.<br/><br/>No era mi primera visita, ya había estado media docena de veces con anterioridad, siempre por motivos de trabajo, la excusa perfecta.....porque en realidad a lo que iba era a estar con ella, con mi Ama.<br/><br/>De como empezó nuestra relación, primero en Internet y más tarde en mis esporádicas visitas a Madrid, guardo un precioso recuerdo, pero no es esa la historia que quiero contarte, ni siquiera mi larga estancia allí que fue maravillosa, sólo quiero contarte la primera vez que me sentí total y plenamente ¿feliz? a través de la dominación.<br/><br/>Llegué un viernes a mediodía, me fueron a recoger al aeropuerto, me llevaron a comer a un buen restaurante y después fuimos a la oficina para repasar el planning de trabajo con el que comenzaría el lunes. Más tarde, ya cerca de las ocho me llevaron y enseñaron el apartamento, era una maravilla, totalmente equipado con todo lujo de detalles. Incluso me habían llenado la nevera con unas latitas de cerveza y unos sándwiches de estos preparados, tomé el papel de anfitrión y les invité a una cerveza, a eso de las nueve y media por fin se marcharon.<br/>Bufffffff, estaba destrozado, el viaje, la pesada comida y posterior reunión de trabajo...sólo quería quitarme los zapatos y la corbata, bueno no, lo que en realidad quería era llamarla.<br/>-&#9;hola<br/>-&#9;hola....¿ ya estás aquí?<br/>-&#9;sí mi amor, un mesecito entero a tu lado<br/>-&#9;jajajaja espero que aguantes<br/>-&#9;seguro...<br/>-&#9;oye veras, estoy muerto ...<br/>-&#9;no te preocupes, ahora no puedo... ¿ pasamos el finde juntos?<br/>-&#9;sí sí, me encantaría<br/>-&#9;bien, pues como siempre en la puerta del Ars ¿ a que hora?<br/>-&#9;¿a las doce por ejemplo?<br/>-&#9;Perfecto, hasta mañana mi amor, que descanses<br/>-&#9;Chao mi vida<br/><br/>Al día siguiente me levanté muy temprano, estaba eufórico, una ducha rápida, ordené la ropa en los armarios y disparado a la calle; necesitaba un buen café para poder fumarme el primer cigarrillo de la mañana. Estaba de los nervios, entre en un supermercado para comprar lo imprescindible para el apartamento, no había confeccionado ninguna lista, pero me daba igual, iba a saco. Llené dos carros enteros, mejor que sobre de todo pensé.<br/>Después fui de nuevo al apartamento, a colocar la compra y echar un vistazo para que todo estuviera perfecto. Como era pronto aún y hacía muy buen día, decidí acercarme andando al Ars  mientras leía el periódico, a las once y media ya estaba allí y me senté en uno de los bancos de piedra que hay en la puerta a esperar paciente acabándome el diario.<br/><br/>Desde menos cuarto empecé a pasear inquieto por allí, cigarrillo tras cigarrillo, estaba super nervioso, revisaba mi aspecto una y otra vez, quería estar perfecto para ella.<br/>Por fin, a y diez vi como doblaba la esquina y me detuve quieto para contemplarla mientras recorría los escasos cincuenta metros que nos separaban.<br/>Estaba increíble, preciosa, radiante, o al menos eso me parecía a mí. Nuestros anteriores encuentros habían sido en otoño e invierno, pero aquel día de finales de Mayo hacía mucho calor en Madrid y el vestuario era lógicamente distinto.<br/>Uffffffff y yo qué sé!!!, me pareció que una diosa se acercaba a mi encuentro, Luberne llevaba una faldita corta y ajustada de color crema, con una blusa vaporosa estampada también en tonos muy suaves que combinaban perfectamente y hacían un genial contraste con su larga cabellera de color rojo. Ella era una mujer muy grande y de formas muy voluptuosas, pero tenía un porte y un estilo que la hacían moverse con una gracia y soltura envidiables, Luberne era la típica mujer que hacía que los hombres nos quedáramos embobados mirándola a su paso , además despedía erotismo por los cuatro costados. Las largas y blancas piernas que se adivinaban suaves cual seda acababan en los perfectos pies que poseía, ¡ dios qué pies más perfectos!. Como era consciente de ello, sólo los arropaba con unas ligeras chanclas a juego con su bolso y el resto de su vestuario. Su cara no era fácilmente reconocible debido a las enormes gafas de sol que portaba, pero su enorme boca, con sus labios carnosos y rojos era inconfundible, deliciosa. Me estremecí cuando esbozo una gran sonrisa al verme.<br/><br/>Cuando habría la enorme boca y enseñaba su gran sonrisa, parecía como si toda la luz quedara atrapada en ella, devolviéndola en forma de maravillosos  destellos para goce del resto de los mortales.<br/><br/>Extendí mis brazos al igual que ella y nos fundimos en un poderoso abrazo.<br/>-Mi amor- me susurro al oído dulcemente mientras nos abrazábamos y con un mi vida la correspondí yo.<br/>No se cuántos segundos pudo durar, pero aún hoy recuerdo la intensidad de aquel abrazo, el escalofrío que recorrió todo mi cuerpo, la magnífica sensación de nuestros dos cuerpos fundidos en uno solo.<br/>Separamos nuestros torsos sin soltarnos del todo, yo buscaba su mirada, pero ella escondió la suya por un instante. Rápidamente retire sus gafas, algo no iba bien, y al mirar en sus preciosos ojos verdes vi ese brillo en ellos que precede al llanto.<br/>-Nena, mi amor ¿ qué ocurre?- pregunte asustado<br/>-Nada mi vida que te he echado mucho de menos, sólo eso- y se abrazó de nuevo a mi con más fuerza si cabe.<br/>-Y yo a ti mi amor- contesté.<br/>Ya separados pero sin soltarnos las manos se rio y me pidió perdón por emocionarse como una tonta,  yo también reí  socarronamente como dando a entender que no tenía la mas mínima importancia , pero al mismo tiempo perplejo ante tanta emotividad.<br/>No es que no supiera que lo que sentía por mí era amor, nos lo habíamos jurado muchas veces ya y estaba plenamente convencido de ello, pero era mi Ama y mi inexperiencia o desconocimiento la situaban en un plano digamos superior, lejos de las debilidades del resto de las personas, más fría y por encima de los sentimientos más humanos. Naturalmente estaba muy equivocado y por eso me sorprendió gratamente. <br/><br/>La conversación que teníamos era la de dos críos de quince años enamorados: “ que si te quiero “, “ que no, que yo te quiero más a ti “. Y  lo que más me gustaba era su forma de tratarme, no andábamos ni cinco metros y me tomaba y me besaba, metiendo su lengua bien dentro de mí, no paraba de cogerme, de achucharme, de estrujarme. Me sentía como ese osito de peluche que le acaban de regalar a un niño y que no puede parar de sobar y  llenar de mimos.<br/><br/>La verdad es que nadie me trató nunca con ese cariño, pero porque siempre encontré esas formas excesivas, fuera de lugar. Prejuicios tontos de estirado, porque estaba totalmente encantado, no se si porque era ella, o bien porque es así de reconfortante ese tipo de trato. El caso es que hasta entonces no me había sentido así de bien y nunca lo he vuelto a sentir.<br/><br/>Nos sentamos en una terracita al sol y pedimos unas bebidas y unas tapas. Todo dirigido por Luberne, ella saludó al camarero y pidió lo que íbamos a tomar, con su enorme sonrisa; todos, el camarero, yo mismo y toda la gente que había sentada en la terraza, rendidos ante su encanto. Yo sentía como todo el mundo nos observaba, bueno en realidad a ella, pero me sentía muy orgulloso de ser su pareja y sobre todo de ser suyo, de su propiedad.<br/><br/>La conversación empezó a dar un giro, de la ternura y sensiblería utilizados en nuestro paseo, pasamos a hablar de sexo entre gambas a la plancha y cervezas.<br/>-Bueno amor, dime, ¿ con cuántas zorras te lo has montado en Barcelona? Jajajajajaja<br/>-Ya sabes tú que no, que soy tuyo y que no quiero estar con ninguna otra<br/>-Ya, ya jajajajaja  eso es lo que me dices, pero mi hombre es mucho hombre que lo sé yo, no me digas que sólo te lo has montado con tu mujercita, que no me lo creo.<br/>-Te lo juro mi amor y siempre pensando en ti.<br/>- Sabes que no me importa que te desahogues por ahí, pero amas no quiero lo entiendes, tu Ama soy yo, la única.<br/>-Lo sé mi vida y así quiero que siga siendo.<br/>-Más te vale si no quieres ser castigado<br/><br/>Por supuesto a mi ni se me ocurría hacerle ese tipo de preguntas, ella tenía derecho a todo y si las hacía me exponía a que me infringiese un duro castigo. Pero el caso es que aunque siempre me decía que me iba a castigar duro, eso nunca había sucedido, nuestros juegos, los que ella me hacía y a los que yo me prestaba no incluían nunca el castigo físico, excepto mas allá de unos mordisquitos ó azotes nunca me causó dolor. Supongo que por eso e inconscientemente, la pregunte con un cierto aire infantil pero al mismo tiempo burlesco:<br/>-Ah sí, me vas a castigar?<br/>-Crees que no?- respondió<br/>A lo que simplemente respondí con una carcajada más tonta aún y que rápidamente contuve al ver su mirada taladrarme por completo. Reaccioné de inmediato ante su acosadora mirada con una maniobra evasiva.<br/>-Cielo voy al lavabo un segundo, ahora vuelvo.<br/> Fui al retrete y oriné a gusto, con los nervios de la cita y las dos cañas que había tomado lo necesitaba. Me disponía a lavarme las manos cuando me llevé un susto mayúsculo,  noté un dolor increíble en mis testículos, era la mano de Luberne que apretaba mi paquete con fuerza, ufffffffff qué daño!!!, hubiera dado un grito por el dolor o el susto, o por ambas cosas, pero al ver que era ella solo bufe.<br/>-Vamos a tu piso a follar cabrón – me dijo muy lentamente al oído<br/>-No quieres comer algo primero cariño- respondí balbuceando aún por el dolor<br/>-Ya comeremos después, ahora te deseo- su tono ahora era alto y firme<br/>-Bien como quieras, voy a pagar y nos vamos.<br/>-Ya lo hice yo y he pedido un taxi.<br/>Y dándome un buen azote en mi trasero, salimos los dos del baño y del bar.  <br/><br/>Continúa...]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[Mimado]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[¿Cuanto?<br/><br/>Suficiente para necesitar que internes tu cabeza en mi  él, explorándolo y descubriendolo, con tus dedos y tu lengua, antes de que mi lengua se encele , por el placer de deleitarse con mis jugos.<br/><br/>Mucho  para que en lugar de decirme que te mueres por hacerme gritar, mientras estás entre mis piernas, acabes supliclicándome que te saque el alma por la polla, mientras intentas someterme con tus dedos<br/><br/>No se si alcances a comprender  que no se trata de como me gusta, ni de cuanto necesita, sino de que guste lo que me haces , y disfrutes cada uno de los segundos en los cuales se mueve contra tu  lengua.<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/chat001.gif" alt="" border="0" width="158" height="120"/></center><br/><br/>¿Podrás?<br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[MI PELUQUERO.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[Cada vez que voy a la peluquería mi peluquero suspira, evidentemente no soy tonta (me recuerda a un anuncio de televisión) y sé que tipo de suspiros significan según qué tipo de emociones y qué tipo de pensamientos le rondan la cabeza cuando me mira de arriba abajo y parece que se va a abalanzar sobre mi y hacerme suya. Pero recapacito, respiro y me quedo tranquila mientras le sonrío y observo que su pareja (también peluquero) está junto a mi para que sus pensamientos no traspasen la frontera de sus fantasías heterosexuales. No es la primera vez que soy el deseo lujurioso de un homosexual, no es la primera vez que el novio de algún amigo mío se va despechado de una reunión cuando yo estoy presente, supongo que despertaré el lado bisexual de estas personas, con las que he tenido y tengo el gusto de compartir la amistad. <br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/ventana.jpg" alt="" border="0" width="223" height="300"/></center><br/><br/>Pero mi peluquero ha ido mucho más allá del lenguaje corporal y ha abordado el lenguaje oral (y no me refiero al cunnilingus) para expresar su deseo carnal. El otro día mientras una amiga mía estaba en su peluquería, él empezó a suspirarle a ella ( aysss no os ibais a creer que su locura era sólo por mi???) y al final se confesó, “mira cariño, no sé qué tenéis tú y tu amiga Amaranta que sois las dos únicas mujeres que me provocan un morbo increíble”. Cuando me lo contaba A sólo podía decirle, nada hija si alguna vez nos enamoramos de un homosexual ya sabemos que con las ganas no nos vamos a quedar, aunque solo sea por el morbo que despertamos en los hombres (constatado ya : de cualquier orientación sexual). <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[FEED BACK.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[Y entre esos jadeos que  no controlo, tus palabras amenazan con matarme,  te suplico que me folles, pero  no me haces caso,  mientras  tu lengua provoca y complace cada milimetro poseído por esa lujuria que despiertas cada vez que quieres, y que calmas hasta tu próximo ataque.  Gimo pero no me quejo, me estremezco y grito. Mi  lengua intenta atrapar mis propios pezones, mientras me derramo una y otra vez en tu boca. Me comes, me lames hasta secarme, hasta volver a mojarme. No sabes lo que me gusta que te guste, no te lo diré hasta que me folles.<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/mordidita.jpg" alt="" border="0" width="300" height="400"/></center>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[REACCIONES.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[Dejo caer mi mirada sobre tus pechos y tu humedeces tus labios descaradamente, la subo hasta tus labios y me dices que te estás mojando, hago ademán de irme y sueltas un suspiro, abro la boca para decirte que me vuelves loco y me besas, me niego a tocarte y te estremeces, no quiero ni pensar en tu reacción cuando te folle,<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/69.jpg" alt="" border="0" width="213" height="154"/></center>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[MAMADAS CONTRA EL BOICOT.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_27.htm]]></link><description><![CDATA[Una una buena mamada, un coñito fresco, y quizás una buena ración de sexo anal, seguramente te quitarían la tontería; pero no creo que te atrevas a pedirlas. Tampoco creo que  te atrevas a insinuar tus ganas, y mucho menos creo que seas capaz de lograr que una mujer(o un hombre), se interese en cambiar tu perspectiva del sexo.<br/><br/>Has probado a pagar, las relaciones comerciales son otra cosa.Lo siento, seguiras con los mismos complejos sexuales.<br/><br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/tetasguarras.JPG" alt="" border="0" width="250" height="250"/></center><br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[Feliz Cumpleaños]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_26.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><center><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/Amaranta_huellas.gif" alt="" border="0" width="210" height="210"/></center><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item><item><title><![CDATA[...y sin ataduras.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/c_25.htm]]></link><description><![CDATA[La espera fue larga quizás un hora quizás minutos no lo se.... la verdad que me estaba cansando ya el jueguito pero por otro lado me sentía preso y eso me excitaba enormemente. Al fin oí ruidos, tacones retumbando a lo largo del pasillo acercándose poco a poco <br/><br/>-Hola amor, me extrañaste, dijo mi mujer<br/>-Suéltame ya!,  le grite<br/><br/>Se reían descaradamente primero me quitaron la venda de los ojos...al recuperar la vista poco a poco apareció ante mi Ángela una compañera del trabajo de mi esposa a la que conocía de un par de cenas de su trabajo. La verdad que estaba tremenda, con buenas curvas como me gustan a mi. Tengo que confesar que las veces que habíamos coincidido alguna fantasía había corrido por mi cabeza.<br/><br/>Mis ojos no se podían apartar de los pechos de Ángela, su piel canela los hacia mas exuberantes aún...ella  inocentemente se mordisqueaba un dedito mientras me miraba con deseo. <br/><br/>-Te gusta eh, le dijo a Ángela mi mujer<br/>-Mucho...mírale ya está erecto, dijo Ángela entre risas, voy a ver como sabe. <br/><br/>Se puso de rodillas frente a mi y se metió de un golpe todo mi pene en la boca, chupándolo suavemente. Se me paro el corazón por unos instantes, pensaba que mi mujer era buena chupando pero Ángela…era mucha Ángela ¡¡ así me tuvo un buen rato hasta que <br/>mi mujer se acerco por detrás viendo mi gran excitación y empezó a soltarme mientras me susurraba al oído<br/><br/>-te gusta el regalito de cumpleaños que te traído amor, quiero ver como te la follas.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/http://blogs.ya.com/nosgustaelsexoyque/files/tres.JPG" alt="" border="0" width="250" height="350"/><br/><br/>Terminó de soltarme y me abalancé sobre Ángela tirándola al suelo como animal que ataca a su presa. Empecé a desvestirla mientras ella jadeaba sedienta de sexo. <br/><br/>-Ahora voy a ver como sabes tu, le dije.<br/><br/>Dándome la vuelta sobre ella, metí mi cabeza entre sus piernas. Como olía su sexo! Mi lengua empezó a saborearla de arriba abajo, primero suavemente cogiendo mas fuerza poco a poco, presionando sobre su clítoris al compás de sus jadeos. A todo esto mi mujer se había sentado en la silla y se estaba masturbando viendo el espectáculo. <br/><br/>Ella intentaba chupar mi pene pero se lo retiraba poniéndole el culo en la cara a ver que es lo que hacia.....y si lo hizo, y me la metió todo lo que pudo...no me había equivocado con ella.<br/><br/>Ángela estaba ya entregada totalmente, no quería que se corriera chupándola así que otra vez me gire sobre ella y puse mi sexo sobre el suyo con sumo cuidado de no meterle mas que la puntita como en señal de venganza. A ella le gusto el juego por su cara. Así estuve besándola, mordiendo su cuello, sus pechos, recorriéndola con mi lengua hasta que de golpe le metí mi pene, empezando ha hacer círculos con mi cadera mientras me la follaba, despacito pero fuerte, ella me grito venga córrete, córrete dentro quiero notar tu leche entrar, no te preocupes, córrete yaaaa!!!....su clímax fue el mió... ha sido uno de los mejores polvos que he echado.<br/><br/>Nos quedamos tirados exhaustos en el suelo como flotando en ese olor.<br/><br/>-Bravo! Dijo mi mujer levantándose de la silla, vamos a la cocina que seguro que hay hambre.<br/><br/>Texto: Inaki<br/>Foto: La Administración<br/>]]></description><author><![CDATA[Sexodiversión.]]></author></item></channel></rss>
