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¡ NO SIN MI RIMEL !

PoRqUe CoN uN pOcO dE rImEl tE vEs MuChO mEjOr...
Acerca de
Mu Arae/Dead4U

El mejor cosmético para la belleza es la felicidad”.
Condesa de Blessington.


"La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz".

Proverbio escocés
Sindicación
 
VA DE PELOS


¡Al fin el buen tiempo se ha instalado entre nosotros! Eso significa menos ropa, hormonas revolucionadas y empezar a preocuparse por el aspecto físico ya que empezamos a pelar nuestros cuerpos de ropa cual cebollas y aparecen los complejos por los kilitos de más en forma de rollitos, michelines, la piel blanca como la leche y la pelambrera que hemos ido controlando en invierno ahora se hace imprescindible mantenerla a raya.

Muchas de vosotras (y vosotros) os habréis seguido depilando durante el invierno, otras habrán sido felices sin la preocupación de parecer un osito.

Tenemos toda una parafernalia de métodos y productos, las socorridas pinzas, la cuchilla, las cremas depilatorias, la cera fría, la cera tibia, la cera caliente, la depilación con azúcares, las maquinillas eléctricas, el láser...

DEPILACIÓN MASCULINA


Y no solo nos depilamos las mujeres, también se depilan muchos hombres, los deportistas, los ciclistas y nadadores, por comodidad e higiene y cada vez más chicos y hombres que se sienten así más limpios y atractivos para sus parejas. ¡Se agradece especialmente que los hombres se depilen sobretodo los pelos de la nariz y las orejas POR DIOS!

Y es que por mucho que se hable de la liberalización de la mujer, una cosa es la adquisición y el uso de los derechos que como personas nos son propios y otra es la higiene y la belleza. ¿Porque a ver, quién encuentra sexy una axila y unas piernas peluda? Que sí, que hay gente para todo y muchos hombres se pierden por un sobaco peludo (hay prácticas sexuales con sobaquillo peludo incluido, sí) y mujeres que se pirran por tener en la cama a un osito de hombros y espalda cual La Bestia. Para gusto colores...



No todas las razas poseemos la misma cantidad de pelo. La raza africana casi no tiene pelo en el cuerpo, la mujer asiática lo mismo pero luego luce un felpudo digno de la película “El Bosque”.
También se suele hablar de la costumbre de las alemanas de dejar la pelambrera a su aire y horripilarnos con piernas dignas del “Marianico el Corto” cuando no levantan el brazo y parece que todo ese matojo te esté llamando cual monstruo peludo...



Algunas mujeres famosas han chocado por lucir, en actos donde se suele ir de etiqueta, su naturalidad. Así Julia Roberts dejó a medio mundo boquiabierto cuando acudió al estreno londinense de Notting Hill y al levantar el brazo para saludar a la prensa mostró su matojillo a las cámaras sedientas de hechos “paranormales”. ¿Fue un descuido, le da igual lo que piensen de ella? Cuando le preguntaron contestó: "Así es como le gusta a mi novio".

Tenía ganas de preguntaros por el método que utilizáis para depilaros y si sois partidarios de la depilación.
Según varias encuestas que he leído, en España, por ejemplo, el método más utilizado es la cuchilla de afeitar. Rápido, cómodo pero hay que hacerlo a diario en la mayoría de los casos y cuando el pelo sale rasca como un puerco espín....
En mi caso os diré que me depilo a la cera, con maquinilla y al láser en algunas zonas.

COMO DEPILAR EL BONSAI


¿Y qué me decís del felpudo? ¿Lo recortáis cual bonsái, como diría mi meiga favorita, maRia? ¿Le dais alguna forma como un corazón con su tinte y todo o preferís la depilación brasileña?

¡Vaya tema más peludo!
 
ENID BLYTON
Leyendo un post de Ultrasónica he retrocedido a mi infancia y he recordado las propinas que nos daba mi abuela y lo que hacía con ellas.

Mi yaya vivía unas calles más abajo de casa. Cada tarde, al salir del cole iba a recoger a mi hermana a clase, nos montábamos en el autobús y en vez de irnos directamente a casa corríamos a casa de mi abuela. Dejábamos las carteras en la entrada y nos daba la lista de la compra y el dinero.



En la lista venía lo que ella necesitaba y lo que nos podíamos comprar ese día de merienda. El día que nos podíamos comprar pastelitos éramos felices, mi hermana alucinaba con “La Pantera Rosa” y yo con las “Conchas” o los “Tigretones”. Otros días tocaban yogures o fruta o pan con chocolate.

Había días que era un incordio porque nos mandaba a comprar a 3 o 4 sitios diferentes y sobre todo, lo que más odiaba era ir a comprar a la pastelería los domingos o a la perfumería porque tenía que decir que venía de parte de la Sra. Viuda de tal y pedir el correspondiente descuento. Yo lo pasaba fatal pidiendo el descuento e iba todo el trayecto ensayando cómo soltar semejante pregunta mientras tiraba de la mano a mi hermana que se distraía en todos los escaparates.


Mi hermana guardaba su propina en una hucha en forma de calabaza, la famosa “Ruperta” del concurso televisivo “Un, Dos, Tres”. Le encantaba atesorar las monedas y billetes de 100 pesetas y cada día pesaba más. Yo reunía el dinero suficiente y entonces corría a la Papelería Sol a la sección de libros a por el número siguiente de mi colección.



Empecé con “Los Cinco” y me pasaba las noches leyendo. ¡No podía parar! Cuando me reía a carcajadas se despertaba mi padre y me venía a pegar la bronca. ¡Más de una vez hizo saltar la luz de mi habitación para que durmiera un poco porque al día siguiente no me aguantaba de sueño en el cole.

Recuerdo que una vez una señora me preguntó si yo coleccionaba los libros de Enid Blyton y le contesté que si. Me dijo que lástima que ella fuera una turista porque me los daría todos ya que ella los leía y luego los tiraba. No se lo dije pero me quedé impresionada. ¿Cómo puede alguien tirar un libro a la basura? Es un crimen. Regálalo a la biblioteca, a tus vecinos.. ¡Qué se yo! Hay mucha gente que no puede comprarse un libro y otros tirándolos a la basura....



Luego me tragué la serie de “Aventura” a la que siguieron la de “Torres de Malory” y “Santa Clara”. La vida de unas chicas “bien” inglesas que eran enviadas a un internado donde se hacían amigas entrañables y cometían fechorías que me hacían reír y soñar. Chicas que organizaban fiestas a media noche, comían pasteles de jengibre, bebían bebidas que me parecían de lo más exótico y jugaban a “paddle”.

Mi madre se partía conmigo porque usaba un vocabulario de lo más cursi en esa época de mi vida. Una de mis primas que tenía mi misma edad leía los mismos libros y cuando nos juntábamos todas jugábamos a internados. Yo me llamaba siempre “Darrell” o “Gwendoline” y ella se solía llamar “Ruth” o algún nombre inglés. Nuestras hermanas pequeñas hacían todo lo que les mandábamos. ¡Era genial! Creo que la última colección que hice fue “Puck de Lisbeth Werner.



Los tengo todos. Ahora están en la biblioteca de la casa de mis padres porque en casa no me caben ya más libros y menos todos los que guardo de pequeña y del colegio.
Mi abuela se enorgullecía diciendo que el primer libro me lo compró ella y que yo había salido a ella, que nos gustaba leer a las 2.

También recuerdo una colección de libros en francés que era para crios y era genial. Se llamaba la “Bibliotèque Rose” y había un montón de colecciones geniales como la heroína “Fântomette” o las historias de la "Comtesse de Segur" con "Les malheurs de Sophie" que fue uno de los primeros libros que leí en francés.

¿Qúé libros recuerdas tú de tu infancia?
 
TODO DE PEREZA


El calor ya está aquí y hay canciones que explican a la perfección lo mucho que la primavera nos altera las hormonas.
¡Me encanta y cada vez que la oigo me pongo contenta!
 
EL HUEVO


Siempre he tenido curiosidad por el más allá y las ciencias ocultas.
Recuerdo aquellos programas de Jiménez del Oso que devorábamos mi padre y yo.
Luego, en catequesis soltaba yo que si Dios podía ser de otro planeta porque en el sudario se habían encontrado restos radioactivos y tal. ¡No os cuento la reacción del cura!

Recuerdo también como devoraba las revistas “Muy Interesante” y el programa de Catalunya Radio “Sintonía Alfa” del malogrado periodista Andreas Faber Kaiser en mi época de estudiante.
Lo escuchábamos en el coche mientras bajábamos a Barcelona, los domingos por la noche. Llegaba cagadita al piso que compartía con unas amigas. Sobretodo recuerdo un programa sobre las sicofonías y que no había nadie en casa y no podía dormir...

Recuerdo también los juegos tontos de colonias donde invocábamos el espíritu de una tal “Verónica” metiendo unas tijeras en el centro de un libro, pasando después una cinta entre los 2 y sujetando las 2 gilipollas de turno, cada una un ojo de las tijeras con un dedo. Nos concentrábamos para que la fuerza de nuestras mentes hiciera oscilar el invento, si giraba a la derecha era si, a la izquierda no, y venga de preguntarle si menganito saldría con tal y si fulanito con tal otra...



Recuerdo la primera vez que fui a una echadora de cartas. Dos amigas mías me propusieron ir con ellas a consultar nuestro futuro y accedí. Fue grotesco. No paraba de cosernos a preguntas. ¡Así acierto hasta yo! Salí mosqueadísima y mis amigas conmigo porque era una incrédula.

No volví a ir a ninguna bruja más hasta que unos años más tarde otras amigas me dijeron si quería ir con ellas a la curandera y vidente “del huevo”.
Ya había oído hablar de ella, se suponía que ayudaba a la policía a esclarecer casos difíciles. Era curandera y te quitaba el “mal de ojo”.
Ahí estaba yo, con ellas, esperando ver un piso lúgubre, con pollos enjaulados destinados al sacrificio, muñecos llenos de agujas, estampas de santos, velas y mil cachivaches más sacados de todas las películas de terror y misterio que me había tragado.

Yo ya las previne, iba en calidad de reportera, por curiosidad y para intentar descubrir el plagio.
El pasillo del piso al que pasamos estaba lleno de sillas ocupadas por una mezcla de gente bastante variopinta. Gente sencilla, abuelos, gente normal... Cuando nos tocó entramos las 4.
Nos sentamos en unas sillas dispuestas alrededor de la pared. La primera en pasar se sentó con ella en una mesa camilla. La curandera se levantó y cogió un bote de vaselina y le ungió el centro de la frente, las sienes, la nuca y las muñecas.
Luego cogió un huevo de entre un montón de docenas que tenía bajo la ventana y se lo fue pasando por la frente, los hombros, la espalda, el pecho y las piernas mientras rezaba en susurros.



En la mesa había un plato blanco de loza donde rompió el huevo. La yema estaba manchada con una mancha negruzca. Se inclinó y le soltó que le había echado un mal de ojo una chica joven por celos y que eso le impedía estar bien. Volvió a repetir el ritual. Yo me fijé a ver si cogía el huevo del mismo sitio. Cogió el de al lado del primero y esta vez, cuando lo cascó salió bien.

Pasaron todas, una de mis amigas estaba “limpia” pero le dio una piedrecita de río de un bote y le dijo que la llevara siempre encima para protegerse.

Yo al final también quise que me echara el huevo. Por “2000 pelas” pensé que no costaba nada pasar por el rito.

Me salió el huevo más negro que el tizón. Que una familiar mía me tenía mucha envidia e intentaba que no encontrara pareja ni me salieran bien los estudios y que eso me estaba afectando, que seguro que dormía fatal (joder sí) y me pasó 3 huevos hasta que salieron limpios.

Salimos de allí, ellas flipando y yo directa a la farmacia donde trabajaba una amiga a comprar 1 jeringuilla para hacer yo misma el experimento. Me dijeron que cómo seguía sin creer, les dije que me reservaba mis dudas.
Compré 2 jeringuillas al final, porque las de insulina son más finas o gruesas que las otras.
Nos fuimos todas a mi casa. Cubrí los huevos con un cachito de celo para no romper la cáscara y pinché 3 de ellos con una jeringuilla inyectándoles tinta negra, los otros 3 con la otra jeringuilla.
¡Y a esperar! ¡Las hice pacientar casi una semana!

El día de la conclusión del experimento nos volvimos a juntar todas y fui rompiendo los huevos uno a uno.

Conclusión : Se notaba un montón menos en 1 que quedó bastante parecido al de la curandera. Yo les dije que claro, la curandera nos lleva muchos años de práctica y nosotras solo lo habíamos hecho 1 vez... Todas se rieron y me dijeron que era increíble que siguiera dudando.

Dudo sí, hasta que me demuestran que esa persona de verdad tiene un don. Y he encontrado a una tarotista que si que es buena, muy buena. Pero no voy casi nunca porque a parte del miedo que me da prefiero ir descubriendo lo que me depara la vida por mi misma.

¿No crees?


 
JUEGO
¡GENIAL!


¡GRACIAS GERO!


 
LET'S MAKE LOVE, HONEY


¡Gracias LA VOISINE!

 
PARA REÍR


No se quien da más miedo, si la Samara saliendo del pozo o estas coreanas...



 
NENA, SE TE VA A SECAR


El otro día contesté a un post de GRETA sobre la maternidad.
Comentaba que le estaba apeteciendo cada vez más tener un hijo, ella que se siente un desastre para algunas tareas “del hogar”. Se preguntaba si sería la edad.

Yo creo que si. Hay mujeres que tienen el instinto maternal desde bien pequeñas, a otras, en las que me incluyo, nos encantan los crios pero no sentimos la necesidad de hacer uno, de momento.

Yo siempre he querido tener un hijo, dentro de unos años, en un futuro un poco lejano.
El que no se me ha desarrollado aún es el de tener que llevar 9 meses el crío dentro y lo peor, luego sacarlo al mundo por esa parte que tanto placer me da y tan celosamente cuido.
Si los dieran ya hechos, yo doy mi ovulo, mi chico su esperma y en 9 meses asisto al parto de mi criatura. LA FELICIDAD SUPREMA.

Cuando lo comento me dicen que si estoy chalada, que lo más bonito es llevar al crío dentro.
Yo cuando veo a una embarazada me duele todo el cuerpo y pienso, pobrecilla que pesadez...

Lo que pasa es que una se va acercando a los 40, los ve cada vez más cerca y acojona.
Yo no me siento tan mayor, ni físicamente ni mentalmente si me comparo con amigas mias, compañeras del trabajo o amigas del colegio.
Empiezas a ver que se te está acabando el tiempo de tener un clon tuyo y de tu compañero, que las mujeres no damos para toda la vida y que la fábrica empieza a bajar el ritmo y dentro de unos años colgará el cartel de “CERRADO POR FALTA DE MATERIA PRIMA”.

Creo que mi padre me traumatizó al hacerme mirar de pequeña tanto documental y tanto parto de panteras, burras, águilas, tortugas...

Pero si, a mi también me está apeteciendo cada vez más, ¿o será que se me está acabando la edad de reproducción y como dice mi madre : “Nena, como esperes mucho más se te va a secar”?
 
JUEGO
Aquí os dejo este test de inteligencia que aseguran utilizan utilizan en Japón para los empleados. ¿?

Para empezar clica en el dibujo y a continuación al círculo azul.

CLICA PARA JUGAR


El Objetivo: TODOS TIENEN QUE CRUZAR EL RÍO.

REGLAS DEL TEST

1-Máximo pueden ir dos en la balsa.
2-La madre no puede estar con los hijos sin la presencia del padre.
3-El padre no puede estar con las hijas sin la presencia de la madre. 4-El ladrón (el de rayas) no puede estar con ningún miembro de la familia sin la presencia de la policía.
5-Únicamente pueden manejar la balsa el padre, la madre y el policía.
6-Clic en la gente para trasladarlos dentro o fuera de la balsa.
7-Para mover al otro lado del río clic en el poste opuesto.

Si lo resuelves en: 4 minutos eres un genio
Si lo resuelves en : 6 minutos eres excepcionalmente inteligente
Si lo resuelves en : 10 minutos : muy inteligente
Si lo resuelves en: 20 minutos : normal
Si lo resuelves en: 25 minutos : un poco lento
Si lo resuelves en: 30 minutos o mas : terrible