En Marcha Chu-Cu-Chu
La verdad es que, a parte de dedicarle muy pocas horas al ordenador estos días, desde hace poco tiempo una época larga y maravillosa de mi vida con protagonista muy especial ha dado a su fin y temo hacer pensar demasiado al leer estas líneas y que vislumbre mis ganas de vivir mi propia vida, también lo hago por mí, que tampoco quiero insultar mi conciencia metiendo quinta marcha a mis deseos tan pronto, pero ya me voy poniendo a tono y me voy sintiendo preparado para afrontar las miles de cosas que quiero hacer sin rendirle cuentas a nadie, yo aflojo la marcha pero nunca paro, tomo túneles pero lo hago todo con el motor en marcha.
Últimamente he salido muy poco, no sólo en esta época de exámenes, sino el último año, por supuesto, por decisión propia y tengo muchas ganas de salir más a menudo; no creo que os tenga que explicar que me acuerdo de lo que se hace cuando se sale, por favor, que tengo pocos años, se hace lo justo y necesario para no parecer un viejecito y lo justo y necesario para no decir (normalmente) al día siguiente: “hostia puta, ¿pero qué he hecho?.
Hay una cosa que deseo y voy a volver a hacer de nuevo el fin de semana que viene, consiste en hacer unas cuantas llamadas por teléfono o messenger, contactar con varias personas que no tienen nada que ver entre sí, no se suelen ver o no se conocen y quedar con todos a la vez junto con los que se quieran traer. Las anteriores evaluaciones de este estudio dan como resultado fiestas enormemente placenteras, vamos, que es la puta hostia ya os contaré, niños y niñas míos.
Otra asignatura pendiente ya encaminada para aprobar es que acabo de adquirir unos maravillosos billetes de avión a Barcelona, por que la tengo metida entre ceja y ceja, y no se qué voy a hacer ni a quién voy a ver pero así soy yo, voy por que sí por que es ahí adonde quiero ir a que me diviertan sus gentes y a conocer discotecas fuera de Andalucía, que no conozco ninguna, increíble.
En la vida debe haber de todo y hoy ha tocado un post que más bien parece un informativo. Otra vez será la venida de la calidad.
Últimamente he salido muy poco, no sólo en esta época de exámenes, sino el último año, por supuesto, por decisión propia y tengo muchas ganas de salir más a menudo; no creo que os tenga que explicar que me acuerdo de lo que se hace cuando se sale, por favor, que tengo pocos años, se hace lo justo y necesario para no parecer un viejecito y lo justo y necesario para no decir (normalmente) al día siguiente: “hostia puta, ¿pero qué he hecho?.
Hay una cosa que deseo y voy a volver a hacer de nuevo el fin de semana que viene, consiste en hacer unas cuantas llamadas por teléfono o messenger, contactar con varias personas que no tienen nada que ver entre sí, no se suelen ver o no se conocen y quedar con todos a la vez junto con los que se quieran traer. Las anteriores evaluaciones de este estudio dan como resultado fiestas enormemente placenteras, vamos, que es la puta hostia ya os contaré, niños y niñas míos.
Otra asignatura pendiente ya encaminada para aprobar es que acabo de adquirir unos maravillosos billetes de avión a Barcelona, por que la tengo metida entre ceja y ceja, y no se qué voy a hacer ni a quién voy a ver pero así soy yo, voy por que sí por que es ahí adonde quiero ir a que me diviertan sus gentes y a conocer discotecas fuera de Andalucía, que no conozco ninguna, increíble.
En la vida debe haber de todo y hoy ha tocado un post que más bien parece un informativo. Otra vez será la venida de la calidad.
El Viento Mueve, Esparce y Desordena
No me creo que todo tenga que tener un fin, pero un fin duro ha llegado a mí y no puedo escapar de mi conciencia más, de mi sentir, de mi buen vivir, de mi desesperanza, de mi intención. Peco de no visceral, peco de racional.
Fuiste la complicidad necesaria acompañando las risas, mi compañía en las conversaciones infinitas, mi medicina cuando estaba enfermo, mi verdad cuando yo no la encontraba por mí mismo, mi hombro cuando necesitaba llorar, fuiste yo cuando necesitaba abrazar, lo más alto a lo que quería mirar, la mano que me levantaba de los tropiezos, mi peluche mientras dormía, fuimos los mejores juguetes para hacernos gozar de nuestros cuerpos, mi vida cuando la compartíamos los dos las 24 horas y también cuando no, fuiste mucho, fuiste todo, tanto todo como para dejar al planeta sin árboles para escribir en papel con mi puño desde el principio hasta el final.
Toda nuestra inmensidad de recuerdos, innecesario poner aquí, estarán presentes en mis pensamientos y evocados con mi más entrañable sentimiento.
Sé que tanto tiempo no quedará esparcido por el suelo, sé que estará con nosotros como algo que sin duda nos hace y nos hará mejores hoy y siempre.
Tú me acogiste, tú te dejaste, tú me mimaste y nunca podré agradecértelo lo suficiente.
Sólo puedo mirarte sonriendo y deseando que la paz esté contigo.
Hasta siempre, mi amor.
Fuiste la complicidad necesaria acompañando las risas, mi compañía en las conversaciones infinitas, mi medicina cuando estaba enfermo, mi verdad cuando yo no la encontraba por mí mismo, mi hombro cuando necesitaba llorar, fuiste yo cuando necesitaba abrazar, lo más alto a lo que quería mirar, la mano que me levantaba de los tropiezos, mi peluche mientras dormía, fuimos los mejores juguetes para hacernos gozar de nuestros cuerpos, mi vida cuando la compartíamos los dos las 24 horas y también cuando no, fuiste mucho, fuiste todo, tanto todo como para dejar al planeta sin árboles para escribir en papel con mi puño desde el principio hasta el final.
Toda nuestra inmensidad de recuerdos, innecesario poner aquí, estarán presentes en mis pensamientos y evocados con mi más entrañable sentimiento.
Sé que tanto tiempo no quedará esparcido por el suelo, sé que estará con nosotros como algo que sin duda nos hace y nos hará mejores hoy y siempre.
Tú me acogiste, tú te dejaste, tú me mimaste y nunca podré agradecértelo lo suficiente.
Sólo puedo mirarte sonriendo y deseando que la paz esté contigo.
Hasta siempre, mi amor.
