logotipo

img_google
Nosoloquímico, La Libreta del Revisor
Diario de un joven Revisor con tren de vida propio y nosoloquímico
Nosoloquímico Personal

Aquí estoy, aquí mismo, con mi tren, mi tren es mi vida y mi vida soy yo. Ahora tan prontito solo puedo deciros que espero que os vaya gustando mi tren, estoy seguro de que, aunque tímido, se ira abriendo paso por las vias inevitables de la vida e ira templándose poco a poco por donde vaya pasando ;)

MÚSICA

Sindicación
 
A partir de esta estación, este tren dejará rastro (llamémosle prólogo)
La vida es entendida por muchos como un viaje, luego ya dentro de esos muchos los hay quienes dicen que es un viaje corto o largo y también los que unas veces dicen que es corto y otras que es largo. Pues yo soy uno de esos que entienden la vida como un viaje, y el marco que más ronda por mi imaginación diariamente es el tren. A veces me siento como cercanías, como regional, como talgo, como intercity, como altaria... y no, casi nunca como ave.

El caso es que ya sea andando por la calle, por el campo, cuando voy de copiloto, en moto e incluso en tren, yo me siento como un tren independiente con mis propios raíles, que se van entretejiendo conforme alzo la vista al horizonte; ciertamente manera fantástica e imaginativa de vislumbrar y crear mi camino, probablemente fruto de la fantasía adquirida de los dibujos animados y los videojuegos.

Es curioso que esta faceta mía nunca la he compartido con nadie, seguramente por que siempre que echo a volar la mente para crear mis vías es cuando camino solo. Bien es cierto que muchos saben que me encantan los trenes desde niño. Me acuerdo de la casa de campo de mis padres a orillas del Guadalquivir donde en una antigua estación a pocos metros de la rústica casita de mis padres, decenas de trenes de pasajeros y mercancías pasaban y aún hoy pasan a toda velocidad casi limando los muros del esquelético edificio de RENFE.

Muchas son las horas que he pasado jugando, leyendo e incluso durmiendo en el andén esperando el suave zumbido que precedía a la imponente surcada del tren a través de los rectos aceros… y muchas son las noches que me desperté minutos antes de que, curiosamente, pasara el tren llenando de sueños el otro lado de mi ventana.

Así me viene la vida, pensando que puede haber una manera más positiva de plantearse las cosas, forjándome como un tren y transformando los trenes perdidos en estaciones no visitadas a las que mis raíles se puedan dirigir alguna vez, y aunque sea sin pasar, tan sólo rodearlas, observarlas y sonreír pensando que tú respiras como yo y que espero que te alegres tanto de ello como yo.
 
Comentario:
Buenos días, querido habitante del tren de la vida. Veo que has iniciado viaje, te importa sin compartimos un rato agradable?? Yo solo estoy de paso, así que pronto volveré a mi pequeña nave, para sumergirme en el fondo de mi océano. Visitarme?? Claro, cuando gustes, pero has de saber que puede no gustarte no encontrado. No siempre recoge vivos colores. A veces, y solo a veces, recoge todos los tenos de gris que puedas imaginar. Solo comentarte que me gusta tu maleta, cargada de ilusiones y proyectos y me veo en la obligación de inaugurar tu viaje hacia el futuro, dandote un consejo. Se prudente, pero no en exceso, se cauto, pero sin miedo a darte entero, se conciso, pero no breve, se intenso, pero no ten mientas a ti mismo. No soy quien para dar consejos, pero creo que tengo buenos maestros y si me equivoco, razonesmos juntos. Pasa por mi casa cuando quieras. No llames, la puerta siempre está abierta. Si quieres te invitaré a un café. Suena el silbato del trén. Yo me bajo aquí, pero no te olvido. Tu cuidate, que yo velaré por los dos.

Un abrazo desde el fondo del océano
No

Plantilla reformada por Nosoloquímico