Sentido y “Fiestibilidad”
Siempre me han parecido unos hipócritas inconscientes todos aquellos enfermos que creen que es un logro que nuestro mundo haya llegado a un año con un 2 en las unidades de millar y por eso crean que hemos dado un paso más sin darse cuenta de que la numeración es fruto de un ente en el que no creen, que tuvo un hijo llamado Jesús y lo vomitó en el planeta Tierra con una madre virgen y un padre ciego de amor; menudos miserables paganos lentos de procesamiento. A mí siempre me han atraído los paganos, pero los inteligentes y consecuentes, incluso los esquizofrénicos no agresivos pero con cosas básicas aprendidas.
Si Jesús estuviera enterrado como el resto de los santos, el ataúd tendría que haber sido de plomo para aguantar los arañazos a consecuencia de lo que se hubiera revuelto durante 1973 años después de su crucifixión, y es que, pocos días después de la conmemoración del nacimiento del adorable niño de Nazaret la mayoría de los arrogantes seres del mundo desarrollado sólo pensamos en comer desmesuradamente, follar sin tregua y beber hasta ni reconocer a nuestra madre; por eso Jesús tendría que estar tan aberrado por este estropicio de valor humano que poseería tentáculos en vez de hemorroides allá en las alturas.
Y todos pensarían en este caso “¿Y tú qué?”.
Yo, como un buen pagano más, empecé la víspera del día de Año Nuevo despidiendo a mis padres a la vez que recibiendo la agradable visita de AM a mi hogar, tan agradable que fue inevitable que acabara en un polvo salvaje por mi habitación antes de cenar. Una vez arreglados nos dirigimos a casa de mi hermano para celebrar la cena de Nochevieja por que al final decidimos hacerla juntos, la cena exquisita, las uvas no se las quisieron tomar, cosa que me entristeció mucho por que es una de las pocas estupideces que me agrada cumplir, así que solo no quise tomármelas.
Luego después de las campanadas de la mano de Ramón García y de dos copas de sidra nos fuimos AM y yo a mi casa, nos servimos un cubata… detrás de otro y yo, como buen asistente en equipos de sonido, hice estremecer los muros del edificio con un generoso volumen, bailamos de solitario y cuando empezó a llover decidimos visitar algún pub, que se redujeron a 2.
El primero al que fuimos suele tener una mezcla de funky, rock y electro; sumado al zoológico que había dentro, formado por los salvajes de costumbre y el pijerío propio de fin de año, hacían una atmósfera de permisividad que me daba la sensación de que si me bajaba los pantalones a nadie le importaría, pero sólo lo pensé.
El segundo era un pub más pop en el que me encontré a bastantes conocidos y conocidas que me agradaban a la vista ver. Me encantó saber que una de mis rubias favoritas trabajaba aquella noche y que ella fue la causante de que me pudiera saltar la cola de entrada cuando salía afuera a que le diera el aire en su casi desnudo, terso y prieto cuerpo. Hubo algunos incidentes sexuales que AM y yo tuvimos que esquivar con éxito, pues hay que ver lo borracha y viciosa que se vuelve la gente tan estrecha de mi ciudad natal cuando les dan rienda suelta a sus fantasías turbadas por el alcohol.
Llegamos a casa al amanecer, cansados pero contentos, pero otra vez nada pudo evitar que acabáramos follando una vez más, pero una fuerza más grande que nosotros nos impidió terminar como corresponde, y es que la cargada noche y la brutalidad de la sesión de sexo anterior nos había dejado demasiadas secuelas y debíamos entregarnos al profundo sueño de borrachera, un estado lamentable que pocos critican por que los seres humanos inconscientes, parias, miembros de descomunales rebaños, lo justifican poniendo por delante esta puta noche hipócritamente especial.
Si Jesús estuviera enterrado como el resto de los santos, el ataúd tendría que haber sido de plomo para aguantar los arañazos a consecuencia de lo que se hubiera revuelto durante 1973 años después de su crucifixión, y es que, pocos días después de la conmemoración del nacimiento del adorable niño de Nazaret la mayoría de los arrogantes seres del mundo desarrollado sólo pensamos en comer desmesuradamente, follar sin tregua y beber hasta ni reconocer a nuestra madre; por eso Jesús tendría que estar tan aberrado por este estropicio de valor humano que poseería tentáculos en vez de hemorroides allá en las alturas.
Y todos pensarían en este caso “¿Y tú qué?”.
Yo, como un buen pagano más, empecé la víspera del día de Año Nuevo despidiendo a mis padres a la vez que recibiendo la agradable visita de AM a mi hogar, tan agradable que fue inevitable que acabara en un polvo salvaje por mi habitación antes de cenar. Una vez arreglados nos dirigimos a casa de mi hermano para celebrar la cena de Nochevieja por que al final decidimos hacerla juntos, la cena exquisita, las uvas no se las quisieron tomar, cosa que me entristeció mucho por que es una de las pocas estupideces que me agrada cumplir, así que solo no quise tomármelas.
Luego después de las campanadas de la mano de Ramón García y de dos copas de sidra nos fuimos AM y yo a mi casa, nos servimos un cubata… detrás de otro y yo, como buen asistente en equipos de sonido, hice estremecer los muros del edificio con un generoso volumen, bailamos de solitario y cuando empezó a llover decidimos visitar algún pub, que se redujeron a 2.
El primero al que fuimos suele tener una mezcla de funky, rock y electro; sumado al zoológico que había dentro, formado por los salvajes de costumbre y el pijerío propio de fin de año, hacían una atmósfera de permisividad que me daba la sensación de que si me bajaba los pantalones a nadie le importaría, pero sólo lo pensé.
El segundo era un pub más pop en el que me encontré a bastantes conocidos y conocidas que me agradaban a la vista ver. Me encantó saber que una de mis rubias favoritas trabajaba aquella noche y que ella fue la causante de que me pudiera saltar la cola de entrada cuando salía afuera a que le diera el aire en su casi desnudo, terso y prieto cuerpo. Hubo algunos incidentes sexuales que AM y yo tuvimos que esquivar con éxito, pues hay que ver lo borracha y viciosa que se vuelve la gente tan estrecha de mi ciudad natal cuando les dan rienda suelta a sus fantasías turbadas por el alcohol.
Llegamos a casa al amanecer, cansados pero contentos, pero otra vez nada pudo evitar que acabáramos follando una vez más, pero una fuerza más grande que nosotros nos impidió terminar como corresponde, y es que la cargada noche y la brutalidad de la sesión de sexo anterior nos había dejado demasiadas secuelas y debíamos entregarnos al profundo sueño de borrachera, un estado lamentable que pocos critican por que los seres humanos inconscientes, parias, miembros de descomunales rebaños, lo justifican poniendo por delante esta puta noche hipócritamente especial.
Comentario:
Feliz año guapeton (ya queda menos pa completar la fotillo jeje)
Empezaste el año con un polvete...eso esta muy requetebien...
Llo de las uvas es imperdonable...
Besitos.

Empezaste el año con un polvete...eso esta muy requetebien...
Llo de las uvas es imperdonable...
Besitos.

Comentario:
Cariño, que tú no tienes motivos para quejarte...cinco de mis uvas rodaron por el suelo, y después de las campanadas, ya no quise comerlas.
Asi que un día si quieres nos comemos esas uvas, no?
Un besito!!!
Asi que un día si quieres nos comemos esas uvas, no?
Un besito!!!
Comentario:
El otro día vi en los zappings que en la cuattro el quiñol de George Bush no le importaba lo de la rima y le dijo a Eva H "por el culo te la hinco" de todas formas, no estoy enfadado, es que a veces soy extremadamente borde en las descripciones. También quiero decir que a parte de mi crítica, yo me puse como un pagano más que llama las cosas por su nombre.
Besitos a todos

Besitos a todos

Comentario:
Uy, en este post estás como discretamete enfadado, no?
El 2, el niño Jesús, las noches especiales y los borrachos que se sueltan con el alcohol son sólo muestras de lo bien que hemos ido sobreviviendo a todas las nocheviejas de nuestra vida. Bueno, y esta vez no había rima, que imagínate a la gente acercándose a tu culo toda la noche con la dichosa cancioncita, "por aquí te la hinco".
Yo la pasé de tranqui.
Bueno... Eso creo, no me acuerdo de mucho.
El 2, el niño Jesús, las noches especiales y los borrachos que se sueltan con el alcohol son sólo muestras de lo bien que hemos ido sobreviviendo a todas las nocheviejas de nuestra vida. Bueno, y esta vez no había rima, que imagínate a la gente acercándose a tu culo toda la noche con la dichosa cancioncita, "por aquí te la hinco".
Yo la pasé de tranqui.
Bueno... Eso creo, no me acuerdo de mucho.
Comentario:
¡Hola! feliz 2006 quieras o no quieras... creo que pertenezco a los arrogantes seres del mundo que solo pensamos en comer desmesuradamente follar sin tregua y beber hasta ni reconocer a nuestra madre" pero por lo vistoo nadie te supero el dia 31 con AM jajjaa :D Un besotee
Comentario:
Entre polvos, copas, pub sin esperar cola... amos, que yo no me quejaría ;)
Besillos
Besillos
Comentario:
Joer... después de leer tu relato sobre cómo lo pasaste en Nochevieja me quejo aún con más razón de la mía, que no fue precisamente la mejor de mi vida.
Por cierto, en los primeros párrafos me siento bastante identificada. Incluso con lo de que la única tradición buena y que me guste sea la de tomar las uvas.
Creo que la mayoría son unos hipócritas. Yo por lo menos lo admito: la Navidad sólo me gusta por los regalos.
Besos
Por cierto, en los primeros párrafos me siento bastante identificada. Incluso con lo de que la única tradición buena y que me guste sea la de tomar las uvas.
Creo que la mayoría son unos hipócritas. Yo por lo menos lo admito: la Navidad sólo me gusta por los regalos.
Besos






