De mudanza.
Año nuevo, blog nuevo. Por razones ajenas a mi voluntad (pero no muy ajenas a mi torpeza), voy a cerrar el tenderete y mudarme a una nueva dirección aún por determinar.
El caso es que una de mis amigas (a la que por suerte no he puesto a caldo aquí XD) ha descubierto la existencia de este sitio, y de la manera más tonta: por utilizar su ordenador para escribir y no borrar el historial. Y se ha enterado de algún secretillo que en teoría únicamente sabía yo.
Aunque me ha jurado guardar el secreto, y hasta me ha asegurado que no volverá a entrar aquí si eso me coarta, para mí no sería lo mismo. Ya he escrito alguna vez que, si mis amigos me leyeran, caería en la tentación de maquillar o suavizar según qué cosas para no herir susceptibilidades o para no revelar informaciones reservadas. De hecho, ya he borrado varios artículos que escribí desde el anonimato y que podrían traer problemas a algunos de mis conocidos si llegaran a leerlos. Y como no quiero elegir entre tener que autocensurarme y herir a ciertos amigos, mejor me busco la vida en otro sitio.
En cuanto decida a dónde me traslado, mandaré un mail o dejaré un comment a los habituales por esta página para que me puedan reubicar. Siento las molestias, y espero que esta amiga que me ha pillado in fraganti comprenda que esto no es nada personal, ni significa que no confíe en su discreción o en su comprensión. Es simplemente porque me siento más cómoda así.
El caso es que una de mis amigas (a la que por suerte no he puesto a caldo aquí XD) ha descubierto la existencia de este sitio, y de la manera más tonta: por utilizar su ordenador para escribir y no borrar el historial. Y se ha enterado de algún secretillo que en teoría únicamente sabía yo.
Aunque me ha jurado guardar el secreto, y hasta me ha asegurado que no volverá a entrar aquí si eso me coarta, para mí no sería lo mismo. Ya he escrito alguna vez que, si mis amigos me leyeran, caería en la tentación de maquillar o suavizar según qué cosas para no herir susceptibilidades o para no revelar informaciones reservadas. De hecho, ya he borrado varios artículos que escribí desde el anonimato y que podrían traer problemas a algunos de mis conocidos si llegaran a leerlos. Y como no quiero elegir entre tener que autocensurarme y herir a ciertos amigos, mejor me busco la vida en otro sitio.
En cuanto decida a dónde me traslado, mandaré un mail o dejaré un comment a los habituales por esta página para que me puedan reubicar. Siento las molestias, y espero que esta amiga que me ha pillado in fraganti comprenda que esto no es nada personal, ni significa que no confíe en su discreción o en su comprensión. Es simplemente porque me siento más cómoda así.
Mis cinco primeras
He decidido apuntarme al juego de las cinco del viernes. Ya lo había pensado alguna vez, pero lo había ido dejando y hoy me animo porque me ha interesado el tema. Esta vez va de mentiras y engaños la cosa.
¿Acostumbras a mentir? No lo tengo por costumbre, pero reconozco que de vez en cuando recurro a alguna mentirijilla piadosa, o suelto alguna trola para salvar el culo. Al fin y al cabo,¿tiene mi madre necesidad de saber que si he llegado a las tantas es porque he estado follando?
¿Te consideras un/-a hipócrita? No me considero hipócrita, es más, pienso que a veces hay más hipocresía en la actitud de quienes van por la vida de "yo soy super sincero y te lo digo todo a la cara". He conocido un par de personas que iban por la vida en ese plan, pero luego eran incapaces de aceptar una crítica constructiva cuando eras tú quien pretendías darles una opinión sincera.
¿Has engañado o engañas a tu pareja? Actualmente no tengo pareja, pero nunca he engañado a ninguna de las personas con las que he estado. Y una de dos, o ellos tampoco me han engañado a mí, o lo han hecho tan bien que no me he enterado. (Cosa que tampoco es muy difícil, todo hay que decirlo, porque siempre estoy en las berzas)
¿A quien no engañarias nunca? Al que fue mi chico y a mis mejores amigos, no los engañaría básicamente porque no podría aunque quisiera, me conocen demasiado bien y fijo que me pillaban.
¿Soportas las mentiras? Me mosquea bastante enterarme de que me han mentido, pero creo que todo dependería mucho del motivo que tuviera la persona para mentirme. Si me entero de que alguien ha estado mintiéndome descaradamente para conseguir algo de mí, o para predisponerme en contra de otra persona, me lo tomaría muy mal. Con todo, creo que en ciertos momentos la mayoría preferimos la mentira piadosa a la cruel verdad. Y si no, imaginaos que vuestra pareja os abandona por otra persona, y le preguntáis a vuestro mejor amigo aquello de: "qué tiene él/ella que no tenga yo?". No creo que a nadie le guste escuchar como respuesta: "bueno, pues tiene muchos más gustos en común con tu ex que tú, y es muy inteligente, tiene mucho sentido del humor y la verdad es que, en cuanto al atractivo físico, no tienes cómo competir". Aunque en el fondo sepamos que eso es verdad, todos preferiríamos un "qué dices, tú no tienes nada que envidiarle, ya verás como en dos días tu ex se da cuenta de que ha cometido el error de su vida".
¿Acostumbras a mentir? No lo tengo por costumbre, pero reconozco que de vez en cuando recurro a alguna mentirijilla piadosa, o suelto alguna trola para salvar el culo. Al fin y al cabo,¿tiene mi madre necesidad de saber que si he llegado a las tantas es porque he estado follando?
¿Te consideras un/-a hipócrita? No me considero hipócrita, es más, pienso que a veces hay más hipocresía en la actitud de quienes van por la vida de "yo soy super sincero y te lo digo todo a la cara". He conocido un par de personas que iban por la vida en ese plan, pero luego eran incapaces de aceptar una crítica constructiva cuando eras tú quien pretendías darles una opinión sincera.
¿Has engañado o engañas a tu pareja? Actualmente no tengo pareja, pero nunca he engañado a ninguna de las personas con las que he estado. Y una de dos, o ellos tampoco me han engañado a mí, o lo han hecho tan bien que no me he enterado. (Cosa que tampoco es muy difícil, todo hay que decirlo, porque siempre estoy en las berzas)
¿A quien no engañarias nunca? Al que fue mi chico y a mis mejores amigos, no los engañaría básicamente porque no podría aunque quisiera, me conocen demasiado bien y fijo que me pillaban.
¿Soportas las mentiras? Me mosquea bastante enterarme de que me han mentido, pero creo que todo dependería mucho del motivo que tuviera la persona para mentirme. Si me entero de que alguien ha estado mintiéndome descaradamente para conseguir algo de mí, o para predisponerme en contra de otra persona, me lo tomaría muy mal. Con todo, creo que en ciertos momentos la mayoría preferimos la mentira piadosa a la cruel verdad. Y si no, imaginaos que vuestra pareja os abandona por otra persona, y le preguntáis a vuestro mejor amigo aquello de: "qué tiene él/ella que no tenga yo?". No creo que a nadie le guste escuchar como respuesta: "bueno, pues tiene muchos más gustos en común con tu ex que tú, y es muy inteligente, tiene mucho sentido del humor y la verdad es que, en cuanto al atractivo físico, no tienes cómo competir". Aunque en el fondo sepamos que eso es verdad, todos preferiríamos un "qué dices, tú no tienes nada que envidiarle, ya verás como en dos días tu ex se da cuenta de que ha cometido el error de su vida".
Amigos y amigos
Leí en alguna parte que los esquimales tienen todo un lote de palabras diferentes para nombrar diferentes tipos de nieve. Y que el alemán es una de las mejores lenguas para la filosofía, puesto que registra una cantidad de términos específicos para ese campo mucho mayor que el español o el inglés, por ejemplo.
Siguiendo esa lógica, me pregunto si existe alguna lengua que haya profundizado detenidamente en las relaciones sociales, en vez de englobarlas en el término genérico de "amigos". (o el muy impersonal "conocidos", que por lo general no aplicamos en el habla coloquial a alguien que conozcamos de algo más que de coincidir diariamente en la caja del súper).
Y es que, amigos, amigos de verdad, de esos a los que les cuentas todas tus intimidades, con los que has reído y has llorado, que saben cómo te encuentras con sólo una mirada, a los que no dudarias en llamar a las cuatro de la mañana si tienes un problema...Esos los cuento con los dedos de una mano. Y me sobran dedos.
De todas formas, no todo es blanco y negro, y mi círculo social no se limita a los que son como mis hermanos y aquellos a quienes saludo cordialmente por educación. Hay una amplia gama por medio: amigas de la infancia a las que tengo un gran cariño porque las conozco desde hace siglos, pero que han evolucionado de manera tan diferente a mí que es como si viniéramos de planetas distintos; gente con la que me divierto tremendamente de juerga pero a la que apenas veo fuera del fin de semana; personas con las que estoy tan a gusto charlando delante de un café, pero con las que me aburro terriblemente de fiesta; otras a las que pido consejo sobre mi vida personal, pero con las que he renunciado a tocar ciertos temas (política, religión, cine, literatura...) por temor a ofenderlas o aburrirlas; chicos y chicas con las que comparto lecturas, películas, discusiones sobre como arreglar el mundo, pero nunca mis sentimientos. Amigos de mis amigos a los que veo de pascuas a ramos, pero con los que tengo una gran conexión. E incluso gente a la que en un tiempo sentí muy cercana, pero que ahora son prácticamente extraños que me preguntan por mi vida cada tres meses cuando nos encontramos en la parada del bus.
A todas estas personas, en algún momento u otro, las he definido como "amigas". Por economía de palabras, o por falta de un término adecuado, o porque tú no presentas a una persona diciendo: "mira, este es mi conocido Juan", o "esta es Loreto, mi contertulia sobre cine y literatura".
De todas formas, a lo mejor si no existen más palabras es porque tampoco estariamos dispuestos a usarlas. Porque ya bastante nos comemos la cabeza a veces intentando definir y clasificar en un témino las relaciones de pareja, como para hacer lo propio con el resto de nuestras relaciones.
Siguiendo esa lógica, me pregunto si existe alguna lengua que haya profundizado detenidamente en las relaciones sociales, en vez de englobarlas en el término genérico de "amigos". (o el muy impersonal "conocidos", que por lo general no aplicamos en el habla coloquial a alguien que conozcamos de algo más que de coincidir diariamente en la caja del súper).
Y es que, amigos, amigos de verdad, de esos a los que les cuentas todas tus intimidades, con los que has reído y has llorado, que saben cómo te encuentras con sólo una mirada, a los que no dudarias en llamar a las cuatro de la mañana si tienes un problema...Esos los cuento con los dedos de una mano. Y me sobran dedos.
De todas formas, no todo es blanco y negro, y mi círculo social no se limita a los que son como mis hermanos y aquellos a quienes saludo cordialmente por educación. Hay una amplia gama por medio: amigas de la infancia a las que tengo un gran cariño porque las conozco desde hace siglos, pero que han evolucionado de manera tan diferente a mí que es como si viniéramos de planetas distintos; gente con la que me divierto tremendamente de juerga pero a la que apenas veo fuera del fin de semana; personas con las que estoy tan a gusto charlando delante de un café, pero con las que me aburro terriblemente de fiesta; otras a las que pido consejo sobre mi vida personal, pero con las que he renunciado a tocar ciertos temas (política, religión, cine, literatura...) por temor a ofenderlas o aburrirlas; chicos y chicas con las que comparto lecturas, películas, discusiones sobre como arreglar el mundo, pero nunca mis sentimientos. Amigos de mis amigos a los que veo de pascuas a ramos, pero con los que tengo una gran conexión. E incluso gente a la que en un tiempo sentí muy cercana, pero que ahora son prácticamente extraños que me preguntan por mi vida cada tres meses cuando nos encontramos en la parada del bus.
A todas estas personas, en algún momento u otro, las he definido como "amigas". Por economía de palabras, o por falta de un término adecuado, o porque tú no presentas a una persona diciendo: "mira, este es mi conocido Juan", o "esta es Loreto, mi contertulia sobre cine y literatura".
De todas formas, a lo mejor si no existen más palabras es porque tampoco estariamos dispuestos a usarlas. Porque ya bastante nos comemos la cabeza a veces intentando definir y clasificar en un témino las relaciones de pareja, como para hacer lo propio con el resto de nuestras relaciones.
Nunca en la primera cita
Hace un par de años, una amiga mía empezó una relación con un hombre varios años mayor que ella, forrado de pasta y bastante atractivo para quienes le gusten maduritos (que no es mi caso). Al principio de la historia, todo el mundo pensaba que a la muchacha le había tocado el gordo. Y sin embargo yo supe desde que me contó la primera cita que aquello no iba a tener buen final. Y eso que cuando se repartió la intuición femenina, servidora estaba en la cola del WC.
Esa primera tarde, después de unos cafés, el potencial novio la invitó a su casa. Y, a pesar de su insistencia, mi amiga le dejó bien clarito que no pensaba acostarse con él en la primera cita. Tras intentar convencerla un poco más en vano, el pretendiente se avino a sus condiciones. Al dia siguiente, en la segunda cita, le confesó que se alegraba de que no hubiera querido acostarse con él. Que cuando una mujer cedía en la primera cita a sus proposiciones, perdia todo el interés y el respeto que sentía por ella. Incomprensiblemente para mí, ella no sólo no le mandó a paseo en ese mismo momento tras recomendarle que se metiera sus pruebas de virtud por el culo, sino que se felicitó a si misma por haber tenido el buen juicio de no irse a la cama con él, lo que habría echado al traste la relación.
Después de cinco meses de peleas, desplantes y humillaciones psicológicas, sin embargo, se arrepentía de no haber sucumbido a la tentación esa primera noche. Al fin y al cabo, descubrir y perder de vista a un cabrón a tiempo bien vale un polvo.
Esa primera tarde, después de unos cafés, el potencial novio la invitó a su casa. Y, a pesar de su insistencia, mi amiga le dejó bien clarito que no pensaba acostarse con él en la primera cita. Tras intentar convencerla un poco más en vano, el pretendiente se avino a sus condiciones. Al dia siguiente, en la segunda cita, le confesó que se alegraba de que no hubiera querido acostarse con él. Que cuando una mujer cedía en la primera cita a sus proposiciones, perdia todo el interés y el respeto que sentía por ella. Incomprensiblemente para mí, ella no sólo no le mandó a paseo en ese mismo momento tras recomendarle que se metiera sus pruebas de virtud por el culo, sino que se felicitó a si misma por haber tenido el buen juicio de no irse a la cama con él, lo que habría echado al traste la relación.
Después de cinco meses de peleas, desplantes y humillaciones psicológicas, sin embargo, se arrepentía de no haber sucumbido a la tentación esa primera noche. Al fin y al cabo, descubrir y perder de vista a un cabrón a tiempo bien vale un polvo.
Y, a continuación, unos minutos musicales...
How does it feel babe
To taste sweet revenge
Do you want me on my knees
How does it feel babe
To let me feel your strength
Don’t be cruel, can’t you see
If you don’t catch me now
I can’t stop falling down
Just one more night and the devil’s got my soul
I need your love babe don’t tell me no way
Babe I miss you so much more than words can say
How does it feel babe
To kill our destiny
I swear I’m not gonna crawl oh no
How does it feel babe
To make a fool out of me
How can you be so cold
If you don’t catch me now
I can’t stop falling down
Just one more night and the devil’s got my soul
I need your love babe don’t treat me this way
Ooh I miss you, I miss you
Baby our love’s got what it takes
To give us one more chance to start once again
Baby our love will find a way
As long as we believe in love
(The Scorpions, Believe in love)
To taste sweet revenge
Do you want me on my knees
How does it feel babe
To let me feel your strength
Don’t be cruel, can’t you see
If you don’t catch me now
I can’t stop falling down
Just one more night and the devil’s got my soul
I need your love babe don’t tell me no way
Babe I miss you so much more than words can say
How does it feel babe
To kill our destiny
I swear I’m not gonna crawl oh no
How does it feel babe
To make a fool out of me
How can you be so cold
If you don’t catch me now
I can’t stop falling down
Just one more night and the devil’s got my soul
I need your love babe don’t treat me this way
Ooh I miss you, I miss you
Baby our love’s got what it takes
To give us one more chance to start once again
Baby our love will find a way
As long as we believe in love
(The Scorpions, Believe in love)





