Estrenos memorables
Acabo de leer en el blog de Susana (la otra cara de barbie, ver mi lista de enlaces: todavía no he aprendido a meter links en el texto), un post acerca del primer beso. Y mientras lo comentaba, me he puesto a pensar en lo mitificadas que están las primeras veces: el primer beso, la primera vez...Con los consecuentes chascos.
Como comenté en respuesta al post de Susana, la primera vez que besé a un chico fue, principalmente, porque era la única de mi grupo de amigas que aún no se había enrollado con nadie, y ya era mayorcita, y cuanto más tiempo pasaba más corte me daba besar a alguien y que notara que no tenía ni idea, así que decidí que antes o después había que romper el círculo vicioso.
No me siento orgullosa de las razones que elegí, pero tampoco he llegado a arrepentirme. Aparte de que me gustó, y me lo pasé bien, más por el hecho de besar en sí que por el partenaire elegido, se había roto el tabú. Ya no tenía que esperar a que apareciera ese chico especial que me besara por primera vez: aunque tardara en aparecer el "príncipe azul", ya había descubierto que ir besando ranas también tenía su puntito.
Me lo pensé más, de todas formas, con el tema de la virginidad. Al fin y al cabo, todas mis amigas concidían en que su primera vez, si bien había sido "especial", "bonita" o "romántica", desde el punto de vista técnico no había sido nada del otro mundo. Sangre, dolor y poco más. Así que yo deduje que, si a fin de cuentas, satisfacción sexual no iba a tener la primera vez, no iba a pasar yo por la sangre, y el dolor, y todo lo demás para que el único que se corriera y se lo pasara de puta madre a mi costa fuera "yo que sé quien con el que me lié en un bar". Y es que yo era una chica con ideas muy claras. Puede que absurdas, pero claras.
Tampoco esperaba un novio formal, ni una garantía de continuidad. También fantaseaba con la idea de un arrebato pasional con un tío al que acabara de conocer y con el que surgiera al instante una atracción sexual incontrolable que nos impulsara el uno a los brazos del otro para follar salvajemente sin plantearnos nada más, ni dudas, ni promesas, ni declaración de intenciones. Pero no hubo suerte, y eso que encontrar un tío que te guste para echar un polvo suele resultar infinitamente más fácil que encontrar un tío que te guste para compartir tu vida con la suya. Pero claro, yo no quería "un polvo" sino esa primera vez inolvidable que me habían prometido todas las películas (las autoridades sanitarias deberían advertir que el exceso de cine perjudica seriamente tu percepción de la realidad), y si no la recordaba por el amante, tendría que recordarla por el sexo en sí.
El caso es que cuando por fin pasó (con un chico con el que salía, al clásico estilo: muy bonito, muy romántico, técnicamente desastroso), aunque no me arrepentí de que hubiera sido con esa persona, sí que me pareció un poco tonta tanta espera, y tanta idealización. Al fin y al cabo, si el chico merecía la pena, le seguiría recordando igual aunque me hubiera tirado antes a toda la plantilla de un equipo de fútbol.
Pero bueno, supongo que me hacía ilusión una primera vez digna de recordar. Al fin y al cabo, mi primer beso no se diferencia demasiado de cualquier rollo posterior de fin de semana, mi primer amor nunca me hizo ni puñetero caso (y como pasa con los amores platónicos e idealizados, en cuanto lo traté un poco se me cayó del pedestal), y puestos a carecer de estrenos memorables, ni siquiera tengo recuerdos precisos de mi primer día de cole, mi primera mejor amiga o mi primera noche de marcha, o ninguna de esas primeras veces que tanto te marcan, según las películas. Claro que a lo mejor, lo que me marcó a mí fue estar encerrada en el cine tragándome todas esas películas mientras el resto del mundo se enamoraba, besaba o follaba por primera vez.
Como comenté en respuesta al post de Susana, la primera vez que besé a un chico fue, principalmente, porque era la única de mi grupo de amigas que aún no se había enrollado con nadie, y ya era mayorcita, y cuanto más tiempo pasaba más corte me daba besar a alguien y que notara que no tenía ni idea, así que decidí que antes o después había que romper el círculo vicioso.
No me siento orgullosa de las razones que elegí, pero tampoco he llegado a arrepentirme. Aparte de que me gustó, y me lo pasé bien, más por el hecho de besar en sí que por el partenaire elegido, se había roto el tabú. Ya no tenía que esperar a que apareciera ese chico especial que me besara por primera vez: aunque tardara en aparecer el "príncipe azul", ya había descubierto que ir besando ranas también tenía su puntito.
Me lo pensé más, de todas formas, con el tema de la virginidad. Al fin y al cabo, todas mis amigas concidían en que su primera vez, si bien había sido "especial", "bonita" o "romántica", desde el punto de vista técnico no había sido nada del otro mundo. Sangre, dolor y poco más. Así que yo deduje que, si a fin de cuentas, satisfacción sexual no iba a tener la primera vez, no iba a pasar yo por la sangre, y el dolor, y todo lo demás para que el único que se corriera y se lo pasara de puta madre a mi costa fuera "yo que sé quien con el que me lié en un bar". Y es que yo era una chica con ideas muy claras. Puede que absurdas, pero claras.
Tampoco esperaba un novio formal, ni una garantía de continuidad. También fantaseaba con la idea de un arrebato pasional con un tío al que acabara de conocer y con el que surgiera al instante una atracción sexual incontrolable que nos impulsara el uno a los brazos del otro para follar salvajemente sin plantearnos nada más, ni dudas, ni promesas, ni declaración de intenciones. Pero no hubo suerte, y eso que encontrar un tío que te guste para echar un polvo suele resultar infinitamente más fácil que encontrar un tío que te guste para compartir tu vida con la suya. Pero claro, yo no quería "un polvo" sino esa primera vez inolvidable que me habían prometido todas las películas (las autoridades sanitarias deberían advertir que el exceso de cine perjudica seriamente tu percepción de la realidad), y si no la recordaba por el amante, tendría que recordarla por el sexo en sí.
El caso es que cuando por fin pasó (con un chico con el que salía, al clásico estilo: muy bonito, muy romántico, técnicamente desastroso), aunque no me arrepentí de que hubiera sido con esa persona, sí que me pareció un poco tonta tanta espera, y tanta idealización. Al fin y al cabo, si el chico merecía la pena, le seguiría recordando igual aunque me hubiera tirado antes a toda la plantilla de un equipo de fútbol.
Pero bueno, supongo que me hacía ilusión una primera vez digna de recordar. Al fin y al cabo, mi primer beso no se diferencia demasiado de cualquier rollo posterior de fin de semana, mi primer amor nunca me hizo ni puñetero caso (y como pasa con los amores platónicos e idealizados, en cuanto lo traté un poco se me cayó del pedestal), y puestos a carecer de estrenos memorables, ni siquiera tengo recuerdos precisos de mi primer día de cole, mi primera mejor amiga o mi primera noche de marcha, o ninguna de esas primeras veces que tanto te marcan, según las películas. Claro que a lo mejor, lo que me marcó a mí fue estar encerrada en el cine tragándome todas esas películas mientras el resto del mundo se enamoraba, besaba o follaba por primera vez.
Comentario:
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Pues totalmente de acuerdo contigo. Disfruto mas "las segundas partes" ya ves, debo ser rara jajajaja.
Más que nada pork cada beso es especial no recuerdo el primero ni me importa.
Cora, me encantó tu blog. Un descubrimiento. Y gracias por el enlace, en serio,me halaga aun más despues de ver tu blog.
Más que nada pork cada beso es especial no recuerdo el primero ni me importa.
Cora, me encantó tu blog. Un descubrimiento. Y gracias por el enlace, en serio,me halaga aun más despues de ver tu blog.
Comentario:
Gracias por los comentarios, parece que el tema de las primeras veces anima bastante a la gente (el mérito es de Susana que me dio la inspiración, qué copiona soy,jejeje).
Comentario:
Hombre, quizás no siempre las primeras veces sean como esperas pero no es más que algo simbólico, como cuando empiezas a andar: Despues seguirás andando toda tu vida sin pensarlo mucho más. A veces es necesario quitar importancia a cosas que realmente no la tienen. Escribes muy bien, por cierto :)
Un saludo!
Un saludo!
Comentario:
Hola. Me encanta lo que escribes y cómo lo escribes.
Tú post sobre "la primera vez" me ha resultado extrañamente familiar, jajaja, supongo por que yo también esperaba que todo fuese super romántico y super ideal al hacerlo por primera vez.
Yo sí que esperé a mi principe azul para ser besada, pero eso me trajo quebraderos de cabeza, porque pensé que había estado perdiendo el tiempo ;-) y porque la cosa no fue recíproca, vamos, que él tenía una larga lista de... rollos.
En fin, que tienes razón con lo de la primera vez, que nos centramos en el primer beso y la pérdida de la virginidad cuando hay muchas más cosas que hacemos que también son primogénitas.
Un beso.
Tú post sobre "la primera vez" me ha resultado extrañamente familiar, jajaja, supongo por que yo también esperaba que todo fuese super romántico y super ideal al hacerlo por primera vez.
Yo sí que esperé a mi principe azul para ser besada, pero eso me trajo quebraderos de cabeza, porque pensé que había estado perdiendo el tiempo ;-) y porque la cosa no fue recíproca, vamos, que él tenía una larga lista de... rollos.
En fin, que tienes razón con lo de la primera vez, que nos centramos en el primer beso y la pérdida de la virginidad cuando hay muchas más cosas que hacemos que también son primogénitas.
Un beso.
Comentario:
"Tanta espera y tanta idealización", qué razón tienes... :-)
Yo me arrepiento de no haberlo hecho antes (de no haberme acostado antes con un chico), pero tenía tanto miedo a qué se yo que a última hora siempre me echaba para atrás.
Mi primera vez fue supertardía, y no fue nada memorable. Muchas risas, mucho cariño, mucha complicidad... y muchos intentos antes porque no encontrábamos por dónde iba "aquello" ;-)
Iba a escribir un post sobre esa primera vez, así que no te adelanto más ¿vale?.
Un beso y que pases un buen finde.
Yo me arrepiento de no haberlo hecho antes (de no haberme acostado antes con un chico), pero tenía tanto miedo a qué se yo que a última hora siempre me echaba para atrás.
Mi primera vez fue supertardía, y no fue nada memorable. Muchas risas, mucho cariño, mucha complicidad... y muchos intentos antes porque no encontrábamos por dónde iba "aquello" ;-)
Iba a escribir un post sobre esa primera vez, así que no te adelanto más ¿vale?.
Un beso y que pases un buen finde.
Comentario:
jajajajaa.
yo he tenido bastantes primeras veces.... he hecho muchas cosas en mi vida.
en cuanto a los hombres, el hecho de perder la virginidad es algo rutinario. Me explico: un hombre pierde la virginidad con cualkiera, si es la novia, pues mejor, pera da igual con kien sea. Lo importante es dejar de ser virgen y kitarse de encima ese estigma.
Que mal ha sonado eso, pero en síntesis es lo que a mi modo de ver sucede.
Mi primer beso, por el contrariom sí fue como en las películas.... pero no lo contaré akí. Creo que haré un post sobre mi primer beso
yo he tenido bastantes primeras veces.... he hecho muchas cosas en mi vida.
en cuanto a los hombres, el hecho de perder la virginidad es algo rutinario. Me explico: un hombre pierde la virginidad con cualkiera, si es la novia, pues mejor, pera da igual con kien sea. Lo importante es dejar de ser virgen y kitarse de encima ese estigma.
Que mal ha sonado eso, pero en síntesis es lo que a mi modo de ver sucede.
Mi primer beso, por el contrariom sí fue como en las películas.... pero no lo contaré akí. Creo que haré un post sobre mi primer beso





