Blogs.ya.com Quitar publicidad
Desde el corazón...
Una ventana abierta a la imaginación...¿O no?
Acerca de
"Oí cantar a los ángeles y ellos me susurraban historias que abrían mis sentidos. Después me quedé profundamente dormida y al despertar, mi mente estaba abierta al mundo de los sueños...."
Sindicación
 
Ayer vi en las noticias algo que me dejó sentada en la silla de lo espeluznante: testimonios de chavales que hablaban tan tranquilos de las agresiones físicas que cometían hacia sus profesores.


Ya no sólo se contentan con amenazar a sus compañeros, ahora también a los profesores. No importa ni la edad ni la condición ni nada.

¿Dónde vamos a ir a parar?

Algunos de ellos incluso defendían que en realidad los profesores se hacían las víctimas, porque si sólo le habían dado una patada en la espinilla, decían que les habían partido la pierna, "total, lo hacen porque cobran igual y así no hacen nada."

Lo que más me asustó fue esa seguridad pasmosa al narrar sus agresiones como si estuvieran contando un cuento.

Y yo estoy segura que algunos exagerarán las cosas por cobrar sin hacer nada, pero en la mayoría de los casos quiero creer que todavía queda vocación por enseñar y que realmente ha ocurrido lo que dicen.

¿Qué está pasando en la sociedad? Antes el lema de la escuela era "la letra con sangre entra" y eran los maestros los que pegaban, pero ahora se ha dado la vuelta a la tortilla completamente. ¿En que narices piensan los padres de estos chicos? Te lo diré: en que sus hijos son los más buenos del mundo, que es imposible que hayan hecho algo así y en el peor de los casos, que incluso tienen razón.

Reconozco que no estoy de acuerdo en la forma de impartir disciplina que se tenía antes, pero es que ni aquello ni esto. Entonces, si el profesor tenía alguna queja hacia el padre, éste sin dejarle terminar de hablar le propinaba una paliza a su hijo. Ahora no sólo no le dicen nada sino que encima amenazan al profesor.

Y además nosotros estamos completamente desvalidos, porque como se te ocurra tomar decisiones por tu cuenta, te demandan.

No se le debe pegar a los hijos en absoluto, pero cada vez más pienso que un cachete a tiempo, puede hacer mucho bien.
 
DON'T have a great St. Valentine's!
Leyendo el post de Athe, me he encontrado con la necesidad de hablar del maravilloso día de San Valentín. (léase esto último con tono irónico)

Nunca me ha gustado este día. Y nunca me gustará.

Nos bombardean por radio y televisión con la llegada de este supuesto feliz día. Programaciones especiales, poemas para descargar al móvil, sorteos de viajes a "la ciudad de l'amour". Algo que considero, desde mi punto de vista, una invención comercial para sacarnos a todos los cuartos. Y por desgracia, nos los sacan.

Confieso que cuando era niña y después adolescente, este día me provocaba muchas risas tontas (sobre todo de niña) por imaginar que chico le decía qué a tal chica, o por esperar si recibiría yo algo. Evitábamos ponernos de rojo para que no se burlaran de nosotros, pero siempre había algo encarnado que se escapaba a nuestra vista: un ribete, un adorno ínfimo, una varilla en una gafa.... Lo cual provocaba estribillos del tipo "A Juanita le gusta (...nombre...); A Juanita le gusta (...nombre...)

Sé que mucha gente no compartirá mi opinión, pero me parece más bien patético que la gente se vista de rojo para demostrarle al mundo lo enamorado que está. Creo que conque lo sepa tu pareja es suficiente. Además, parece que si no compras un regalo, no le quieres. Y sinceramente, los regalos que más se valoran, son los que no se esperan.

Como ya le he dicho a Athe, estoy de acuerdo en lo que dice ella, que incluso a declarado "Luto nacional", vistiendo de negro tenga o no pareja. ¿Qué pasa, que si no vas de rojo, compras regalos y cantas poemas no quieres a nadie?

Lo dicho, una solemne tontería.

Reeditado 17:31
P.D.: Que conste que mi crítica, si se le puede llamar así, no va al día en especial, sino a lo que se ha convertido.

Como en tantas otras fechas, se ha perdido el sentido original de la celebración.

Por cierto, nada más llegar a clase, mis abuelicos me han felicitado. ¿Os preguntáis por qué? ¡¡Está claro: porque es San Valentín!!
 
Ultimátum

La convivencia se enrancia con los años, y más si nunca ha sido perfecta. Pero se mantiene la esperanza de que al menos haya armonía.

Un día te das cuenta que los cimientos estaban agrietados desde el mismo momento en que fueron puestos y comienzas a comprender por qué aparecieron esas fisuras que ahora son grietas. Sientes el temblor en las paredes cada vez que una puerta se cierra y temes que todo se derrumbe a pesar de la esperanza.

Hasta el día en que tus temores se ven confirmados y bajo el peso de la ira quedan enterrados los finos lazos de complicidad que quedaban.

Cual terremoto que destroza una ciudad, los escombros de la felicidad quedan esparcidos por el suelo, levantando nubes de polvo que ensombrecen aún más el corazón.

No vendrá nadie a reconstruir el destrozo ni el tiempo borrará los daños.

Como mucho, se elevarán muros que aíslen y que sólo dejen paso a la indiferencia.