Camping "Las Nieves"
Casi diez años han pasado. Diez años desde que sus vacaciones se hicieran eternas. 87 personas que tomaron un baño mortal.
Una tormenta que acabó en diluvio. Un camping situado en la boca del lobo. Un permiso que no debió darse. Y muchas personas que vivieron un infierno.
La corriente se llevó todo lo que encontró a su paso. Pero sólo avanzaba por su camino. Era el camping quien estaba en medio.
Desde aquí, no nos olvidamos.
Una tormenta que acabó en diluvio. Un camping situado en la boca del lobo. Un permiso que no debió darse. Y muchas personas que vivieron un infierno.
La corriente se llevó todo lo que encontró a su paso. Pero sólo avanzaba por su camino. Era el camping quien estaba en medio.
Desde aquí, no nos olvidamos.
Soledad
Llegas de noche, tras conducir bajo un manto oscuro moteado por unas pocas estrellas.Sientes que la propia inmensidad del cielo te pesa sobre los hombros.
Los sonidos parecen multiplicarse en el silencio que te envuelve.
Las paredes se estrechan sobre ti a pesar de la amplitud. La casa se te cae encima..
Nunca pensé que el tiempo podría pasar tan despacio.
Te sientas durante horas delante de la televisión y te abandonas en el sofá, olvidando todo aquello que deberías hacer. La mirada vacía absorbe un programa tras otro sin ver.
Te sientes vacío, melancólico y sin ganas de nada. Mientras las horas siguen pasando despacio. Muy despacio. Tan despacio que parece que no se mueven.
Hay quien te pregunta que por qué ni siquiera sales. El frío, respondes, que da pereza. Y piensas: y no ver un alma por la calle.
Anhelas la llegada del viernes para poder despegarte de esa soledad que cubre tu existencia en la semana. Pero el lunes el ciclo comienza de nuevo.
Soledad. Te rodea. Te acorrala. Se instala en tu corazón y en tu mente. Se adueña de ti.
Pero afortunadamente, no para siempre.