Números
Un sentimiento.
Dos corazones.
Tres palabras.
Cuatro caricias.
Cinco besos.
Seis abrazos.
Siete días.
Ocho sueños.
Nueve miradas.
Diez ... No, diez mil TE QUIEROS
Amigos

Los miras a los ojos y sabes que podrás confíar en ellos.
Te puedes pasar el rato hablando con ellos sin haber dicho nada en realidad. Incluso si toda tu alegría se ha desvanecido, el mero hecho de acordarte de ellos te hace sonreír.
Te dan su apoyo cuando se lo pides y también cuando no lo haces; cuando ni siquiera saben que necesitas un empujón para subir el ánimo.
Aportan luz cuando crees que sólo queda oscuridad y saben sacar lo mejor de ti a pesar de que pienses que ya nada te puede salir peor.
Son los AMIGOS. No los amigos con los que quedas a tomar un café después de clase. Ni con los que vas a echar unos bailes y algún que otro copazo los sábados.
Son aquellos en los que primero piensas cuando algo no marcha bien. Los que siempre tienen un minuto para ti a pesar de estar ocupados. Junto a ellos has pasado muchos momentos de buena charrada y mejor conversación. Has reído mucho, pero también llorado, y sin sentir vergüenza. Cada uno conoce lo más profundo del otro (o casi) e incluso decís lo mismo casi a la vez cuando os contáis algo.
Los sientes a tu lado a pesar de los kilómetros y nunca terminas de aprender cosas sobre ellos: siempre saben cómo sorprenderte. A veces ni las palabras son necesarias para que os entendáis: un gesto, una mirada cómplice bastan para ello.
Siempre los estás echando de menos, sobre todo cuando sólo los puedes ver unos pocos días al año, y a veces cogerías el coche y conducirías hasta la puerta de su casa simplemente para darles los buenos días.
Y todo eso simplemente porque los quieres. Porque te han demostrado que tú también eres alguien especial para ellos. Porque te saben escuchar, pero sobre todo, porque te ayudan, no a levantarte cuando has caído, sino a evitar que caigas.
Para mis mejores amigos. GRACIAS.