Quien algo quiere, algo le cuesta

Y es que ir con unas sandalias súper monas para no parecer un adefesio con tu falda vaquera y tu bolsa de viaje rosa con flores chupiguay, pues es lo que tiene, que como te suden un poco los pies, acabas de morros en el suelo por un tropiezo con una baldosa mal puesta.
Eso sí, ha sido una caída con estilo: una bolsa en cada mano, soltadas a la vez y quedar todo lo largo que es uno en el suelo por unos segundos. Y como consecuencia, un ligero escorchón en las rodillas, como cuando tenía 10 años.
Eso sí, mi "look" de "pofesional" no me lo quita nadie : con mi bolsa de flores y mi maletín de portátil .