Caos en el autobús
Parece mentira que, estando ya en el siglo XXI (aunque sea en el comienzo) puedan ocurrir todavía semejantes problemas de organización. Ésta, que es la era de las nuevas tecnologías (la era de la información, la llaman), la época del cada vez más floreciente progreso.... y resulta que todavía hay que utilizar los métodos de toda la vida: "Los unos a un lado y los otros.... al otro, por favor". La paradoja es que todo el caos lo suele provocar el mismo instrumento que es la identidad del progreso.
O por lo menos, así lo he vivido yo.
20:10 de la noche. A las prisas provocadas por el miedo a perder el autobús, se suma la fila para coger el billete. Respira. Llegas a tiempo.

20:30. Cuando por fin abren el autobús (sale se supone a esa hora) nadie imagina lo que está por pasar. Solamente lo perciben los implicados: -"Ésta debe ser la plaza 52, porque no la veo" -"No, es la 47. Yo llevo la 55, pero aquí sólo hay 50, aunque el número de autobús era éste" -"Bueno, sentémonos, y si vienen los adecuados inquilinos, ya veremos" -"Perdón, ¿el nº 53?" -"No, que no hay. Sólo hay hasta el 50"
Por supuesto, los dueños de las plazas 47, 48, 49 y 50, llegan y reclaman, con razón, lo que es suyo. A levantarse tocan. Empujón. Pisotón. Y pase ústed que yo no paso. ¿Y ahora qué?
Cinco personas con billete pero sin asiento de pie en el pasillo y todos los asientos del autobús ocupados (por algo éste era el nº 2 y había autobuses 1,2 y 3)
El pobre conductor de lado a lado: -"¿Hay alguien que vaya a Borja?" De primeras no se levanta más que una señora.
"Bueno, ya está. Por favor siéntesen en los que vean libres"
La señora todavía en el pasillo: -"¡A ver si me quedo aquí al final!" -"Señora, no se preocupe, yo le llevo" -al conductor casi no se le entiende. No debe ser de aquí.
Finalmente la señora que iba a Borja monta en otro autobús y salimos.
¡Y todo esto probablemente por un error de ordenador!
A 5 de Octubre de 2005
O por lo menos, así lo he vivido yo.
20:10 de la noche. A las prisas provocadas por el miedo a perder el autobús, se suma la fila para coger el billete. Respira. Llegas a tiempo.

20:30. Cuando por fin abren el autobús (sale se supone a esa hora) nadie imagina lo que está por pasar. Solamente lo perciben los implicados: -"Ésta debe ser la plaza 52, porque no la veo" -"No, es la 47. Yo llevo la 55, pero aquí sólo hay 50, aunque el número de autobús era éste" -"Bueno, sentémonos, y si vienen los adecuados inquilinos, ya veremos" -"Perdón, ¿el nº 53?" -"No, que no hay. Sólo hay hasta el 50"
Por supuesto, los dueños de las plazas 47, 48, 49 y 50, llegan y reclaman, con razón, lo que es suyo. A levantarse tocan. Empujón. Pisotón. Y pase ústed que yo no paso. ¿Y ahora qué?
Cinco personas con billete pero sin asiento de pie en el pasillo y todos los asientos del autobús ocupados (por algo éste era el nº 2 y había autobuses 1,2 y 3)
El pobre conductor de lado a lado: -"¿Hay alguien que vaya a Borja?" De primeras no se levanta más que una señora.
"Bueno, ya está. Por favor siéntesen en los que vean libres"
La señora todavía en el pasillo: -"¡A ver si me quedo aquí al final!" -"Señora, no se preocupe, yo le llevo" -al conductor casi no se le entiende. No debe ser de aquí.
Finalmente la señora que iba a Borja monta en otro autobús y salimos.
¡Y todo esto probablemente por un error de ordenador!
A 5 de Octubre de 2005
Comentario:
A mi me ha pasado la de tener dos personas el mismo numero de autobus de la misma compañia y para el mismo día, pero claro... menos mal que se dio cuenta a tiempo de que su autobus era el que iba, no el que volvia, que ese era el mio XDDD
Comentario:
Experiencias de ese tipo tengo muchas. Desde las personas que no atienden al número y se sientan en el primer sitio que encuentran, hasta tener dos personas el mismo número de asiento... pasando por tener que viajar "sentado" en el suelo (por un pinchazo).
Pero la más esperpéntica fue la vez que por un error de impresión no se leía bien el número de asiento, y tuve que ir mudándome de sitio en sitio hasta que por fin el autobús se llenó por completo... y no había sitio para mí!!!!
Pero la más esperpéntica fue la vez que por un error de impresión no se leía bien el número de asiento, y tuve que ir mudándome de sitio en sitio hasta que por fin el autobús se llenó por completo... y no había sitio para mí!!!!
Comentario:
Desde luego, es que pasa de todo, a mi me ocurrio lo mismo una vez, pero el autobus estaban tan repleto de gente que pareciamos sardians enlatadas, un horror.
Pero los autobuses nos son los únicos, ya que en los trenes también ha pasado, que lo se de buena tinta, pero con el problema de que el viaje en tren era de una hora.
Pero los autobuses nos son los únicos, ya que en los trenes también ha pasado, que lo se de buena tinta, pero con el problema de que el viaje en tren era de una hora.