Predicando en el Desierto
Señor Gijón:
No creo que tenga usted tan dura la mollera ni tampoco que sea un indocumentado, nada más lejos de mi pensamiento aunque me cuesta entender su insistencia. Cuando usted en su editorial de ayer en el Confidencial Digital afirma “cuyo máximo dirigente logró, en su anterior aventura en las urnas, el record histórico de 600 votos.”. Se equivoca por enésima vez. Quien ostenta el “histórico record” no es Rafa Sebrango, soy yo: Enrique Gordaliza y los votos creo que fueron 660, sobra decir que a mucha honra. Orgulloso de haber representado al Centro Democrático y Social y orgulloso de esos ciudadanos incondicionales que, por cierto, deberían de tener todo su respeto.
Aunque no venga muy a cuento quiero aclararle que en el programa del 2.003 ni se mentaba la palabra Castilla. Mal que le pese, además de centrista, me considero un regionalista convencido y sobre todo un demócrata. Por esta razón me parece legítimo que un grupo de ciudadanos pretendan anexionarnos con Castilla y León, tienen todo el derecho a expresar sus pensamientos e ideas; por supuesto sin salirse del marco constitucional. Será el pueblo cántabro quien emita el veredicto en las urnas y no usted por fortuna. Personalmente me motiva, aviva mi fe en Cantabria incluso, como diría Revilla, “me pone” que surjan estas propuestas; a otros como usted parece que les cabrea. ¡Qué le vamos a hacer! se preocupe que, según cuenta la Iglesia, al final todos tendremos sitio en la viña del Señor.
Permítame que le siga “ilustrando”, si es posible, con los votos que obtuvo mi buen amigo Rafa Sebrango: Fue en 1.999 y le dieron el voto 1.479 ciudadanos, única ocasión en la que encabezó las listas de UC-CDS. Anteriormente, en 1.995 un servidor, de usted incluido, obtuvo 1.267 papeletas. Le cuento esto para que vea que el aún hoy recordado Referéndum de aquel programa no hizo prácticamente efecto alguno sobre los resultados. A pesar de estar ya dicho, insisto en que en el 2.003 el candidato fui yo. Presentamos listas en Santander, Torrelavega y a Diputación. Pasamos de 20 candidaturas en el 99 a 3 en el 2.003. Las consecuencias fueron 660 votos y vamos a dejarnos de cuentos y manipulaciones, señor Gijón. Los culpables del fracaso fuimos nosotros mismos que no pudimos más. Así de claro, así de fácil, así de sencillo. ¡ Ni Castilla ni gaitas!, ¿le queda claro?.
Usted y yo sabemos esto de sobra, tanto por las hemerotecas como por los correos que le envié –uno de ellos me parece que el 16/1/2006- a su “publicación sin censura previa”, que, ya que estamos, nunca publicó como rectificación ni a sus afirmaciones ni a las de mi vecino Cayo Martín.
Soy consciente de su batalla particular contra este partido con “nombre de grupo musical”, otros pierden la O de obrero, e incluso los hay que pretenden ser los más Populares ¡Cómo anda el patio!. Hasta me consta que dirimen sus diferencias en los tribunales, de ahí que sea difícil su objetividad. Lo entiendo perfectamente pero lo que es incomprensible es la desinformación o la manipulación torticera que sobre este tema realiza usted en cuanto puede.
UC-CDS (parecido pero no lo mismo que CDS) propuso dentro de un programa de más de cincuenta folios un punto que era el referéndum de anexión (vamos a llamarle así) Y ya está, señor. Se lo digo yo que estaba allí, se lo cuento porque en los medios, dada nuestra escasa representación, nunca pudimos explicarnos lo suficiente y para finalizar se lo digo porque deseo defender el nombre y la historia de un partido por el que luché –con acierto o no- muchos años y sinceramente me molesta su actitud y sus comentarios.
Si desea “dar caña” a los “castellanistas” hágalo con argumentos más sólidos y contundentes. Deles cifras, proyectos, realidades, en definitiva, que les hagan envainar su espada. Lo demás, y perdóneme, son rabietas.
Como siempre le he dicho quedo a su disposición para aclararle, en la medida que me sea posible, sus dudas sobre este asunto.
Un cordial saludo, Enrique Gordaliza
No creo que tenga usted tan dura la mollera ni tampoco que sea un indocumentado, nada más lejos de mi pensamiento aunque me cuesta entender su insistencia. Cuando usted en su editorial de ayer en el Confidencial Digital afirma “cuyo máximo dirigente logró, en su anterior aventura en las urnas, el record histórico de 600 votos.”. Se equivoca por enésima vez. Quien ostenta el “histórico record” no es Rafa Sebrango, soy yo: Enrique Gordaliza y los votos creo que fueron 660, sobra decir que a mucha honra. Orgulloso de haber representado al Centro Democrático y Social y orgulloso de esos ciudadanos incondicionales que, por cierto, deberían de tener todo su respeto.
Aunque no venga muy a cuento quiero aclararle que en el programa del 2.003 ni se mentaba la palabra Castilla. Mal que le pese, además de centrista, me considero un regionalista convencido y sobre todo un demócrata. Por esta razón me parece legítimo que un grupo de ciudadanos pretendan anexionarnos con Castilla y León, tienen todo el derecho a expresar sus pensamientos e ideas; por supuesto sin salirse del marco constitucional. Será el pueblo cántabro quien emita el veredicto en las urnas y no usted por fortuna. Personalmente me motiva, aviva mi fe en Cantabria incluso, como diría Revilla, “me pone” que surjan estas propuestas; a otros como usted parece que les cabrea. ¡Qué le vamos a hacer! se preocupe que, según cuenta la Iglesia, al final todos tendremos sitio en la viña del Señor.
Permítame que le siga “ilustrando”, si es posible, con los votos que obtuvo mi buen amigo Rafa Sebrango: Fue en 1.999 y le dieron el voto 1.479 ciudadanos, única ocasión en la que encabezó las listas de UC-CDS. Anteriormente, en 1.995 un servidor, de usted incluido, obtuvo 1.267 papeletas. Le cuento esto para que vea que el aún hoy recordado Referéndum de aquel programa no hizo prácticamente efecto alguno sobre los resultados. A pesar de estar ya dicho, insisto en que en el 2.003 el candidato fui yo. Presentamos listas en Santander, Torrelavega y a Diputación. Pasamos de 20 candidaturas en el 99 a 3 en el 2.003. Las consecuencias fueron 660 votos y vamos a dejarnos de cuentos y manipulaciones, señor Gijón. Los culpables del fracaso fuimos nosotros mismos que no pudimos más. Así de claro, así de fácil, así de sencillo. ¡ Ni Castilla ni gaitas!, ¿le queda claro?.
Usted y yo sabemos esto de sobra, tanto por las hemerotecas como por los correos que le envié –uno de ellos me parece que el 16/1/2006- a su “publicación sin censura previa”, que, ya que estamos, nunca publicó como rectificación ni a sus afirmaciones ni a las de mi vecino Cayo Martín.
Soy consciente de su batalla particular contra este partido con “nombre de grupo musical”, otros pierden la O de obrero, e incluso los hay que pretenden ser los más Populares ¡Cómo anda el patio!. Hasta me consta que dirimen sus diferencias en los tribunales, de ahí que sea difícil su objetividad. Lo entiendo perfectamente pero lo que es incomprensible es la desinformación o la manipulación torticera que sobre este tema realiza usted en cuanto puede.
UC-CDS (parecido pero no lo mismo que CDS) propuso dentro de un programa de más de cincuenta folios un punto que era el referéndum de anexión (vamos a llamarle así) Y ya está, señor. Se lo digo yo que estaba allí, se lo cuento porque en los medios, dada nuestra escasa representación, nunca pudimos explicarnos lo suficiente y para finalizar se lo digo porque deseo defender el nombre y la historia de un partido por el que luché –con acierto o no- muchos años y sinceramente me molesta su actitud y sus comentarios.
Si desea “dar caña” a los “castellanistas” hágalo con argumentos más sólidos y contundentes. Deles cifras, proyectos, realidades, en definitiva, que les hagan envainar su espada. Lo demás, y perdóneme, son rabietas.
Como siempre le he dicho quedo a su disposición para aclararle, en la medida que me sea posible, sus dudas sobre este asunto.
Un cordial saludo, Enrique Gordaliza





