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Notas de un Ex-político
Nunca gané una elecciones.... Opiniones y equivocaciones sobre política y actualidad.....
Acerca de
Apuntes, notas y artículos contradictorios de un equivocado pensador social-liberal, centrista por sistema e idealista en la juventud........... Sean bienvenidos la tolerancia, la iniciativa, el humor, la opinión respetuosa, respecto al talante no se muy bien qué decir (¡tiene tantos significados hoy en día!).......... 20/06/08 El centro avanza y no es gracias al Partido Popular, afortunadamente.
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La otra Memoria Histórica
Otra Memoria Histórica

A pesar de mi particular escepticismo en estos asuntos, nunca he creído en el valor real de esas disculpas, tan de moda, por “hazañas” de generaciones anteriores, he de admitir que es de justicia reconocer los perjuicios y daños causados a muchos españoles desde la guerra civil hasta la Transición.

Mis recuerdos de la época franquista son escasos , tenía quince años el día que murió Franco, y proceden fundamentalmente de lo que me han contado mis familiares. Por eso hay un componente alto de subjetividad, el mismo o parecido al que poseen la mayoría de los que ahora proponen dicha ley, no nos engañemos. Se podría afirmar con un margen de error, creo, que muy pequeño que cada familia tuvo, como mínimo, una tragedia por cada bando.

Cuando leo o escucho las pataletas, ya cansinas, de los populares; la cabezonería machacona de los socialistas o la ignorancia supina de ERC y similares discutiendo sobre este asunto, me viene a la cabeza lo que mi padre me contó sobre la guerra, el franquismo y sus consecuencias. Su memoria histórica, en definitiva.

La guerra le cogió con dieciocho años y un montón de sueños en el horizonte, entre ellos ser maestro, como su padre -republicano igual que el abuelo de alguno- y su madre. Con este antecedente es fácil pensar que su comienzo en la guerra como soldado de la República fue algo natural; pues no, maldita la gracia que le hizo coger un fusil, aparcar la juventud e irse a pegar tiros. Mi padre fue a la guerra porque le obligaron y sirvió a la República porque le tocó. Pero la historia no acaba aquí.

Aquel estudiante del Liceo de Torrelavega, tan pacífico él, paseó por varios frentes y siempre tuvo a gala que no dio un tiro a nadie. No obstante, fue condecorado. Esto siempre le hacía esbozar una sonrisa, decía que por buscar comida. En uno de esos escarceos le hicieron prisionero los nacionales. Y otra vez la rueda de la fortuna señaló su número; le mandan a primera línea a combatir contra los rojos y así pasan los meses de conflicto hasta que en el frente de Castellón se harta de tanto odio, insensatez y violencia y a lomos de un mulo pone rumbo a Casar de Periedo, dando por terminada para él la guerra civil.

Tras finalizar unilateralmente la guerra, no pudo seguir con sus estudios ya que desaparecieron todos los documentos académicos y se vio, por enésima vez en pocos años, obligado a prestar servicios a la patria por un periodo superior a cinco años en ferrocarriles. Lo único bueno que extrajo de sus ilusiones rotas es que tan larga “mili” luego se convirtió en su forma de ganarse la vida.

A mi padre y a otros tantos que les sucedió algo similar ¿cómo les vamos a reponer los sueños rotos? ¿Cómo les vamos a devolver la juventud robada? Y a aquellos que perdieron la vida, ¿les podremos dar alguna explicación?. Seamos fríos y muy serios en estos asuntos. Porque, al final, todo esto solo sirve para estar en primera página de la prensa unos días y tras cuatro homenajes y unos ramos de rosas rojas, por supuesto, si te he visto no me acuerdo.

Como decía al principio es justo que quienes sufrieron persecución, cárcel, tortura e, incluso, la muerte... durante la dictadura tengan su tiempo, su reconocimiento y su desagravio después de cuarenta años de obligado silencio. Pero los protagonistas han de ser ellos no políticos ansiosos de salir en la foto.

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Comentario:
Lo más sangrante de todo es haber perdido la juventud, como la perdieron los presos españoles en cárceles nazis. Perder los mejores años de juventud es lo más doloroso e irreparable, no tener recuerdos, no tener nada. No haber podido vivir con libertad.
No