Politica Municipal (escrito en 1.998)
Ordenando viejos papeles he encontrado este artículo escrito y publicado en 1998, nos puede servir para empezar este año electoral.
Política Municipal
Los centristas consideramos a los Ayuntamientos como base de nuestra estructura administrativa. En su calidad de interlocutor inmediato, enlazan al ciudadano con el resto de la Administración. Para esto, sin embargo, es necesario afianzar la autonomía municipal, poner de manifiesto y extender las estructuras democráticas y generar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.
Para los centristas la acción política en la vida municipal significa promover y requerir la responsabilidad de los ciudadanos en la estructuración de su propio entorno. Pensamos que el lugar donde vivimos es fundamental para el desarrollo y realización de la persona, resulta estremecedor hablar de barrios marginales, de cinturones de pobreza. ¿Qué posibilidades tiene la gente que allí habita? Las mínimas, por no decir ninguna. Cada persona debe de tener la opción de desarrollar sus conocimientos y capacidades a fin de que pueda generar y ordenar sus propias condiciones de vida.
No entendemos ninguna política en la que no exista una participación ciudadana en los procesos de planificación y decisión. La consecuencia inmediata de esto es un crecimiento de las libertades de cada individuo y por extensión de las familias del municipio. Si hay participación habrá dialogo, y por tanto, intercambio de ideas y situaciones. Así se consigue un conocimiento real y diario de las problemáticas de los barrios, asociaciones, colectivos.... de este modo se pueden establecer prioridades verdaderas, coordinar trabajos y, en definitiva, hacer las cosas de un modo coherente, no en función de intereses, visitas ilustres, o desvaríos del responsable de turno.
Esto que puede parecer pura teoría, incluso demagogia, se lleva a cabo implantando una serie de mecanismos que restringen el área de actuación de los políticos y dan gran parte del poder a quien realmente debe tenerlo, los ciudadanos que habitan la ciudad, el pueblo o el barrio:
- Los Ayuntamientos deben facilitar a los vecinos la posibilidad de nombrar representantes de barrio, distrito, calle.... que asuman el sentir de sus representados en un Consejo Municipal.
- Se deben incluir a personas de reconocido prestigio y conocimientos, organizaciones, entidades e individuos competentes en los asesoramientos municipales.
- Se debe crear un órgano consultivo, elegido mediante sufragio, que represente los intereses de la ciudadanía frente al mismo Ayuntamiento.
- Se deberá alentar al ciudadano a defender sus derechos de participación y objeción, reclamando que formulen sus sugerencias y quejas.
- Se deberá permitir que ciudadanos tramiten y defiendan personalmente peticiones que afecten al municipio.
¿Qué pretendemos con esto?. Que el Ayuntamiento no sea un ente abstracto e inaccesible. Las decisiones tomadas en Plenos, los Bandos de la Alcaldía a veces afectan a colectivos, e incluso a la totalidad del municipio, y solo hay como único recurso el pataleo. Y esto no es justo, el político sólo puede reflejar en su actuación el sentir de sus representados, lo contrario es el famoso todo para el pueblo pero sin el pueblo que tanto se está imponiendo. El Ayuntamiento, no solo debe preocuparse por la economía del municipio y la obtención de recursos financieros. Debe, además, velar por la calidad de vida de todos y cada uno de los miembros que componen la Comunidad; debe mejorar el entorno en el que diariamente nos desenvolvemos; debe repartir justamente proyectos, obras e instalaciones entre toda la población. En definitiva, debe aspirar a convertirse en un centro receptor y encauzador de ideas para los ciudadanos, ya que, como antes he indicado, es la parte del entramado Administrativo más cercana a las personas.
Hay un ejemplo claro de la lejanía que existe entre las decisiones municipales y la realidad de la calle, es la O.L.A. En le espíritu de la ordenanza está la buena intención de mejorar el tráfico y el aparcamiento. Tras varios años de experiencia se puede comprobar que no solo no ha servido para nada, sino que es un medio más de exprimir el bolsillo del contribuyente, y más grave aún, las continuas sentencias de instancias superiores en contra demuestran que es un invento ilegal desde su imposición. No obstante el edil que carga con el “muerto” defiende, contra viento y sentencias, la legalidad y el buen servicio de la ordenanza. Rectificar no solo es de sabios, es también de gente con sentido común y si está mal, a pesar de las leyes aprobadas en el Parlamento por mayoría. Hay que dar marcha atrás y analizar otras alternativas para mejorar el tráfico y el aparcamiento. Así de sencillo, lo demás es autoritarismo y “rodillo” no contra la oposición sino contra la ciudadanía.
Enrique Gordaliza, escrito y publicado 1.998
Feliz Año a cuantos gastáis vuestro valioso tiempo leyendo estos “marmolillos”
Política Municipal
Los centristas consideramos a los Ayuntamientos como base de nuestra estructura administrativa. En su calidad de interlocutor inmediato, enlazan al ciudadano con el resto de la Administración. Para esto, sin embargo, es necesario afianzar la autonomía municipal, poner de manifiesto y extender las estructuras democráticas y generar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.
Para los centristas la acción política en la vida municipal significa promover y requerir la responsabilidad de los ciudadanos en la estructuración de su propio entorno. Pensamos que el lugar donde vivimos es fundamental para el desarrollo y realización de la persona, resulta estremecedor hablar de barrios marginales, de cinturones de pobreza. ¿Qué posibilidades tiene la gente que allí habita? Las mínimas, por no decir ninguna. Cada persona debe de tener la opción de desarrollar sus conocimientos y capacidades a fin de que pueda generar y ordenar sus propias condiciones de vida.
No entendemos ninguna política en la que no exista una participación ciudadana en los procesos de planificación y decisión. La consecuencia inmediata de esto es un crecimiento de las libertades de cada individuo y por extensión de las familias del municipio. Si hay participación habrá dialogo, y por tanto, intercambio de ideas y situaciones. Así se consigue un conocimiento real y diario de las problemáticas de los barrios, asociaciones, colectivos.... de este modo se pueden establecer prioridades verdaderas, coordinar trabajos y, en definitiva, hacer las cosas de un modo coherente, no en función de intereses, visitas ilustres, o desvaríos del responsable de turno.
Esto que puede parecer pura teoría, incluso demagogia, se lleva a cabo implantando una serie de mecanismos que restringen el área de actuación de los políticos y dan gran parte del poder a quien realmente debe tenerlo, los ciudadanos que habitan la ciudad, el pueblo o el barrio:
- Los Ayuntamientos deben facilitar a los vecinos la posibilidad de nombrar representantes de barrio, distrito, calle.... que asuman el sentir de sus representados en un Consejo Municipal.
- Se deben incluir a personas de reconocido prestigio y conocimientos, organizaciones, entidades e individuos competentes en los asesoramientos municipales.
- Se debe crear un órgano consultivo, elegido mediante sufragio, que represente los intereses de la ciudadanía frente al mismo Ayuntamiento.
- Se deberá alentar al ciudadano a defender sus derechos de participación y objeción, reclamando que formulen sus sugerencias y quejas.
- Se deberá permitir que ciudadanos tramiten y defiendan personalmente peticiones que afecten al municipio.
¿Qué pretendemos con esto?. Que el Ayuntamiento no sea un ente abstracto e inaccesible. Las decisiones tomadas en Plenos, los Bandos de la Alcaldía a veces afectan a colectivos, e incluso a la totalidad del municipio, y solo hay como único recurso el pataleo. Y esto no es justo, el político sólo puede reflejar en su actuación el sentir de sus representados, lo contrario es el famoso todo para el pueblo pero sin el pueblo que tanto se está imponiendo. El Ayuntamiento, no solo debe preocuparse por la economía del municipio y la obtención de recursos financieros. Debe, además, velar por la calidad de vida de todos y cada uno de los miembros que componen la Comunidad; debe mejorar el entorno en el que diariamente nos desenvolvemos; debe repartir justamente proyectos, obras e instalaciones entre toda la población. En definitiva, debe aspirar a convertirse en un centro receptor y encauzador de ideas para los ciudadanos, ya que, como antes he indicado, es la parte del entramado Administrativo más cercana a las personas.
Hay un ejemplo claro de la lejanía que existe entre las decisiones municipales y la realidad de la calle, es la O.L.A. En le espíritu de la ordenanza está la buena intención de mejorar el tráfico y el aparcamiento. Tras varios años de experiencia se puede comprobar que no solo no ha servido para nada, sino que es un medio más de exprimir el bolsillo del contribuyente, y más grave aún, las continuas sentencias de instancias superiores en contra demuestran que es un invento ilegal desde su imposición. No obstante el edil que carga con el “muerto” defiende, contra viento y sentencias, la legalidad y el buen servicio de la ordenanza. Rectificar no solo es de sabios, es también de gente con sentido común y si está mal, a pesar de las leyes aprobadas en el Parlamento por mayoría. Hay que dar marcha atrás y analizar otras alternativas para mejorar el tráfico y el aparcamiento. Así de sencillo, lo demás es autoritarismo y “rodillo” no contra la oposición sino contra la ciudadanía.
Enrique Gordaliza, escrito y publicado 1.998
Feliz Año a cuantos gastáis vuestro valioso tiempo leyendo estos “marmolillos”





