En silencio....

Hace casi cuatro años que no le veía, respetamos, los dos, el caso de estar en pareja, tenemos este acuerdo tácito, si hay pareja, no hay sexo entre nosotros.
Ya no es el caso, él es libre, yo también, de nuevo....
Recuerdo muy bién mis dudas al inicio de vernos, era tan joven.... ahora tiene 33 y yo... 46....
Quedamos en un bar de la parte alta de Barcelona, ya habíamos estado allí al principio de conocernos. Yo estaba muy nerviosa, cuatro años es tiempo y las dudas me embargaban... y si ya no le gusto?, y si estoy más arrugada? y si....
Entré decidida, a pesar de la penumbra del local le ví de inmediato, es un hombre muy alto. Una inmensa sonrisa iluminó su cara mientras me acercaba, un largo y muy intenso calambre recorrió mi cuerpo, el deseo fué instantáneo. Habíamos quedado sólo para hablar y recuperar el contacto, pero yo quería sexo, ya mismo, él no había perdido un sólo ápice de encanto para mi. En segundos recordé su inmenso miembro, las dificultades al principio para poder tenerlo en mi boca, los suspiros de placer de él...
Se levantó, es un caballero, me dió un beso en cada mejilla y un ligero "piquito" en los labios, estás estupenda!, exclamó, no hace falta decir que me sonrojé al momento.
Después de sentarme frente a él y pedir la consumición, hablamos unos instantes de mis hijos, la família etc... hasta que el camarero se fué, en ese momento y sin más rodeos me dijo.... quiero ir a la cama contigo, ahora mismo, quiero comerte a besos y ponerte loca....
Noté al momento mi excitación interior, noté un escalofrío en la espalda, un deseo animal y sin medida.
Él sabía que yo no tenía mucho tiempo, había quedado para comer con uno de mis hijos, no pensaba sentir ese impulso incontrolable, tan intenso, después de cuatro años....
Aceptó, siempre lo hace, el tiempo de que yo disponía y se ofreció a llevarme en su coche, aparcado en un parking cercano.
Fué entrar al mismo que me apretó contra la pared, en un rincón discreto y a salvo de miradas, empezó a besarme con esa pasión encendida y un poco agresiva que ya sabe que me gusta tanto, yo necesitaba un tigre, no un gatito...
Casi no podía moverme, su 1'96 impone mucho, atrapa, me limitaba a acariciar su espalda hasta donde empeiza el culo, se lo mucho que le gusta.
Su lengua bajó, potente y contundente, decidida, por mi cuello, sus manos una estaba en un pezón y la otra agarraba mi nuca, me tenía inmovilizada, del todo, un placer y un gozo, como siempre.
Soltó mi nuca y me mantenía apretada contra la pared con su cuerpo, sentía su erección en mi barriga, no había perdido ni una gota de poténcia. intenté desabrochar sus pantalones, pero no me dejó, siguió bajando su lengua, sacó uno de mis pechos por mi escote y mordisqueó suavemente el pezón, lo puso duro u jugó con él, sin dejar de tocarme ni un momento.
La mano que tenía libre se introdujo bajo mi falda, entró en mis bragas, un potente dedo acarició mi vagina, palpó la humedad existente, me miró a los ojos y sonrió, sigues siendo fuego y me encanta.....
Su pulgar empezó un masage en mi clítoris, el índice jugaba en mi vagina, se humedecía, luego y formando un trío maravillosos de dedos, uno dentro de mi vagina, otro en mi clítoris y otro en mi ano, empezó un ir i venir rápido, salvaje, mientras no paraba de besarme, su lengua era fuego dentro de mi boca, sus pellizcos en el pezón liberado era fuertes, perdí la cabeza en segundos, unos fuertes jadeos acompañaban nuestro ritmo, intentaba estar en siléncio, cualquiera podía oirnos.
El orgasmo fué rápido y maravilloso, largo, intenso y húmedo, muy húmedo....
Me miró a los ojos y sacó la mano de mis bragas, se lamió la misma, hasta el fondo de su boca, dedo a dedo.... el morbazo era increíble.
Recordé a mi hijo, esperandome en un restaurante, le propuse hacerle algo, él seguia empalmado, era más que evidente...
Me dijo que no, iba a guardar esa erección para nuestra cita, la de verdad, apuntó.
Me recompuse la ropa y subimos al coche, las miradas lo decían todo.
Mientras salíamos del aparcamiento, le acarició el pene, por encima de sus pantalones, me resistía a no verlo, chuparlo, palparlo.....
Me pidió cleméncia, si sigues tocandome, te lo hago aqui mismo, en medio de la calle!.
Sólo imaginarlo.... me daba de todo, y todo gustito.
Mañana vamos a vernos en mi casa.... ya contaré el....completo.
Etiquetas: sexo
Comentario:
Hola! Esto es un claro ejemplo de que la pasión y el deseo perduran con el paso de los años..a mí me pasó lo mismo con un rollete que no veía hace 2 años!! Espero leer la cita de verdad!
Comentario:
:-)
Comentario:
Guau!!!!!!!!!!!
Eso es sexo y lo demás son tonterías!
Sólo de pensar en esos dedos...
Me muero por conocer el completo, ummmmm!!!!
Eso es sexo y lo demás son tonterías!
Sólo de pensar en esos dedos...
Me muero por conocer el completo, ummmmm!!!!





