El baño.... (para dultos)

Entramos en el baño casi vestidos todavía...
Nuestros labios no podían separarse, su lengua impaciente encendia todavía más mi cuerpo. Poco a poco, fués quitandome toda la ropa, mi camisa, mi falda, el sujetador..... mis pechos grandes y duros resplandecieron, la excitación era tan evidente...
Bajó mis bragas con sumo cuidado, poco a poco, deslizaba un dedo insolente por mi coño, entraba en mi con suma facilidad, la humedad era abundante, mis flujos y su semen, todo unido....
Le ayudé a quitarse la camisa, estaba muy cachas, tanto cargar y descargar pan le mantenían en una forma deliciosa, contundente, bajé sus pantalones y descubrí que no utilizaba ropa interior, eso provocó una descarga deliciosa de placer en mi, imaginarlo, desde ahora, andando por la calle y saber que lleva su miembro libre... me excita enormemente.
Acaricié su pene, tieso de nuevo, turgente y brillante, quería hacerle una buena mamada a esos 22 centimetros, pero el me pidió paciencia, primero vamos a enjabonarnos, me soltó.
Una vez dentro, con el agua calentita caiendo sobre nuestras cabezas, empezamos a darnos jabón, poco a poco, de la manera más sensual que se pueda imaginas, nunca antes me había bañado con mi marido, él lo consideraba indigno.
Sus dedos, tenía unas manos grandes y dedos gruesos, acariciaban mi cuerpo, no dejaban un rincón por descubrir, penetraba todos mis agujeros, con una mano pellizcaba fuerte mis pezones, con la otra, tenía un dedo dentro de mi culo y dos en mi coño, me corrí en segundos, el jabón, la habilidad y sus besos me llevaron, una vez más a la locura.
Me agaché una vez recuperada y cojí su pene, le di jaboncito, primero suave, luego contundente, estaba empalmadisimo y después de un ligero aclarado con agua lo introduje de golpe en mi boca, succioné y lamí, chupé con unas ganas increibles y mi falta de experiencia no fué un obstáculo, él gozaba y mucho, eso era evidente.
Me avisó que iba a correrse y yo intensifiqué mis succiones y lametones, quería que se corriera en mi boca, quería probar como era eso y hoy, era la ocasión perfecta. Lanzó un gemido y un chorro increible llenó mi boca, corrió por mi garganta y mis labios....., mientras eso pasaba yo no dejé de acariciarme y asi, conseguí un orgarso unido al suyo.
Me levanté y besé su boca, su sabor y el mio mezclados en los labios, no podeis imaginar lo excitante que resulta...
Nos duchamos entre risas y miradas complices. Yo le conté..... nunca había tenido un orgasmo con mi marido, nunca, él se sorprendió muchisimo y entendió.
No te preocupes, vendré tantas veces como tu quieras.
Nos despedimos con un larguisimo morreo en el recibidor, yo debía ir a buscar a mis hijos al cole, me dió su movil y...... se repetirian muy amenudo las visitas, hasta que a mi marido, le dió por querer cambiar de ciudad. Nos tuvimos que despedir, pero él había abierto mi cuerpo a los placeres carnales, yo ya no podía prescindir de ellos..... ahí empezó mi busqueda.
Etiquetas: sexo
Comentario:
en la primera dijistes q no estaba muy bien dotado
Comentario:
Guau, dos de golpe!
Como siempre, magistral.
Mis más sinceras felicitaciones por tus relatos.
Como siempre, magistral.
Mis más sinceras felicitaciones por tus relatos.
Comentario:
¡Toma! Si ya digo yo que las manos son muy importantes.
Gracias por el relato; magnífico, como siempre.
Gracias por el relato; magnífico, como siempre.
Comentario:
me gustaria tener sexo en el baño





