Se acaba el verano
Supongo que todos lo habréis notado. Aquellos que lleváis cerca de un mes currando probablemente estaréis mentando a la madre que me parió pero el mundo es así y tiene que haber de todo: unos que curran 11 meses al año y otros que curran menos (no voy a concretar número para que otros estudiantes no-informáticos se ofendan o sorprendan).
Pues si, la verdad es que no creo que cuente nada en esta entrada pero siempre está bien que sepáis que esto sigue activo: aburrido pero activo. El caso es que el martes me mudo otra vez: otro año más a sufrir complejo de caracol... y no es por lo de baboso y arrastrado que os conozco, no, es por lo de la casa a cuestas.
Pues eso, supongo que la siguiente entrada vendrá en breve (siiiiii...) y que haré un pequeño resumen de lo que fue el año y de lo que me espera en el siguiente. Nada más.
Nos vemos.
Pues si, la verdad es que no creo que cuente nada en esta entrada pero siempre está bien que sepáis que esto sigue activo: aburrido pero activo. El caso es que el martes me mudo otra vez: otro año más a sufrir complejo de caracol... y no es por lo de baboso y arrastrado que os conozco, no, es por lo de la casa a cuestas.
Pues eso, supongo que la siguiente entrada vendrá en breve (siiiiii...) y que haré un pequeño resumen de lo que fue el año y de lo que me espera en el siguiente. Nada más.
Nos vemos.
Después de la tormenta...
...llega la calma. Sip, después de un comienzo fulgurante de septiembre en el que no he parado de disfrutar ni un momento, ahora llega el tiempo del reposo y la re-adecuación al trabajo (o al estudio). Como os comenté en la entrada anterior estuve perdido por Europa, en Stuttfgart para ser más exactos, y hay un montón de anécdotas graciosas que os tengo que comentar.
Como todos sabréis, soy bastante vago. Así que lo que voy a hacer es comentar un par de cosillas, para no aburriros, y si queréis más: cervecita y pinchos y yo os cuento lo que sea. Pues lo dicho; ahí vamos.
Salí de aquí el jueves 7 a las 10 de la noche y llegué al aeropuerto de Stuttgart a eso de la una de la mañana del sábado 9. RENFE y GermanWings me brindaron un poquillo de retraso en los dos viajes pero el peor sin duda fue el del avión ya que entre la llegada a Madrid y la salida del avión tenía 12 horas de margen, así que un retraso del tren me tiraba de un pie...
Nada más llegar, Guio me esperaba en el aeropuerto para dejar las maletas en la estación de tren e ir directamente a la fiesta de presentación de los nuevos Erasmus. Cual fue mi sorpresa cuando me encontré allí a un compañero de carrera nacido en mi misma tierra (si es que el mundo es un pañuelo...). Salimos, dormimos, un rato de turisteo por la ciudad, salimos otra vez, volvimos a dormir y luego más turisteo por la ciudad. Tengo que apuntar que todo esto lo hicimos siempre bien bañados en cerveza.
El lunes alquilamos un coche y nos fuimos a Neuschwanstein, castillo que según dice la gente Walt Disney usó para crear el castillo de Cenicienta. Sinceramente, es impresionante. Tanto el castillo por fuera como por dentro es increible: vale la pena ir a visitarlo.
El martes íbamos a ir al Bodensee, un lago que está al sur de Alemania bastante grande y espectacular, pero que al final no visitamos porque nuestra vida se cruzó con la de un neoyorquino con prisas cuyo coche impactó con el nuestro por lo que al final pasamos el día en Stuttgart (no hubo turisteo ni bajas importantes pero si cerveza).
El miércoles lo dedicamos a ir al Killesberg, que es un jardín enorme con unas vistas que te cagas y por la tarde al Mercedes Museum que, como su propio nombre indica, es el museo de la Mercedes.
Y esto es, muy reducidamente relatado, mi viaje a Stuttgart. Sólo falta mencionar que conocí a un montón de gente allí y que me pareció una gente muy válida y agradable. Gracias a Kike, Óscar, Beteta (no se si escribe así), Anabel (la que cronometra todo), Krix (la que nos acompañó en el primer viaje), Necke (una pena lo de los exámenes), Felipe y un montón de gente más que gracias a los efectos del alcohol no recuerdo su nombre. Sólo decir que llevaba dos horas allí y ya me trataban como si llevara allí un año entero.
Sólo os digo dos cosas: la primera es que aquellos que tengáis oportunidad de iros de Erasmus, por favor, iros. Yo no lo hice y me arrepiento todavía más ahora que se cómo es el rollo: iros de Erasmus ya! (no os engañéis, también es una forma de tener un sitio donde pasar la noche en Europa...). La otra es para todos aquellos que conozcáis a Guio: id a visitarla ya!! (seguiré haciendo campaña en Coruña cuando vaya para allí, no te preocupes).
Pues eso, tengo también otras historias de este viaje que se las reservo a los buenos cerveceros (o cafeteros); así que ya sabeis donde estoy. Nos vemos.
P.D.: No estoy seguro, bien sabéis que las fechas no son lo mío pero creo que exactamente hoy hace un año que me pasó algo que cambió mi vida: para bien o para mal significó un punto de inflexión. Algunos sabéis de qué os hablo, otros no lo creo (podéis preguntármelo sin problemas) pero sin duda os tengo que dar las gracias a todos por el apoyo que me habéis dado. Gracias de verdad.
Como todos sabréis, soy bastante vago. Así que lo que voy a hacer es comentar un par de cosillas, para no aburriros, y si queréis más: cervecita y pinchos y yo os cuento lo que sea. Pues lo dicho; ahí vamos.
Salí de aquí el jueves 7 a las 10 de la noche y llegué al aeropuerto de Stuttgart a eso de la una de la mañana del sábado 9. RENFE y GermanWings me brindaron un poquillo de retraso en los dos viajes pero el peor sin duda fue el del avión ya que entre la llegada a Madrid y la salida del avión tenía 12 horas de margen, así que un retraso del tren me tiraba de un pie...
Nada más llegar, Guio me esperaba en el aeropuerto para dejar las maletas en la estación de tren e ir directamente a la fiesta de presentación de los nuevos Erasmus. Cual fue mi sorpresa cuando me encontré allí a un compañero de carrera nacido en mi misma tierra (si es que el mundo es un pañuelo...). Salimos, dormimos, un rato de turisteo por la ciudad, salimos otra vez, volvimos a dormir y luego más turisteo por la ciudad. Tengo que apuntar que todo esto lo hicimos siempre bien bañados en cerveza.
El lunes alquilamos un coche y nos fuimos a Neuschwanstein, castillo que según dice la gente Walt Disney usó para crear el castillo de Cenicienta. Sinceramente, es impresionante. Tanto el castillo por fuera como por dentro es increible: vale la pena ir a visitarlo.
El martes íbamos a ir al Bodensee, un lago que está al sur de Alemania bastante grande y espectacular, pero que al final no visitamos porque nuestra vida se cruzó con la de un neoyorquino con prisas cuyo coche impactó con el nuestro por lo que al final pasamos el día en Stuttgart (no hubo turisteo ni bajas importantes pero si cerveza).
El miércoles lo dedicamos a ir al Killesberg, que es un jardín enorme con unas vistas que te cagas y por la tarde al Mercedes Museum que, como su propio nombre indica, es el museo de la Mercedes.
Y esto es, muy reducidamente relatado, mi viaje a Stuttgart. Sólo falta mencionar que conocí a un montón de gente allí y que me pareció una gente muy válida y agradable. Gracias a Kike, Óscar, Beteta (no se si escribe así), Anabel (la que cronometra todo), Krix (la que nos acompañó en el primer viaje), Necke (una pena lo de los exámenes), Felipe y un montón de gente más que gracias a los efectos del alcohol no recuerdo su nombre. Sólo decir que llevaba dos horas allí y ya me trataban como si llevara allí un año entero.
Sólo os digo dos cosas: la primera es que aquellos que tengáis oportunidad de iros de Erasmus, por favor, iros. Yo no lo hice y me arrepiento todavía más ahora que se cómo es el rollo: iros de Erasmus ya! (no os engañéis, también es una forma de tener un sitio donde pasar la noche en Europa...). La otra es para todos aquellos que conozcáis a Guio: id a visitarla ya!! (seguiré haciendo campaña en Coruña cuando vaya para allí, no te preocupes).
Pues eso, tengo también otras historias de este viaje que se las reservo a los buenos cerveceros (o cafeteros); así que ya sabeis donde estoy. Nos vemos.
P.D.: No estoy seguro, bien sabéis que las fechas no son lo mío pero creo que exactamente hoy hace un año que me pasó algo que cambió mi vida: para bien o para mal significó un punto de inflexión. Algunos sabéis de qué os hablo, otros no lo creo (podéis preguntármelo sin problemas) pero sin duda os tengo que dar las gracias a todos por el apoyo que me habéis dado. Gracias de verdad.
Madrid me pone
Si muchachada, ha comenzado septiembre y con él su periplo de viajes y disfrutes varios. Comenzamos el día 1 con lo que ha sido el último examen de la carrera (para los que sean gallegos y no usen tiempos compuestos que sepan que el tiempo de exámenes de momento ya se ha terminado).
De momento os puedo aconsejar dos cosas:
Tengo que agradecer a la gran guía que tuve, Lele, que me trató como a un rey y me cuidó muy bien. Muchas gracias.
Gracias a ella conocí laFNAC (es impresionante para un tío de pluebo como yo), Dunkin' Donuts (donde Homer Simpson podría perder el sentido) y Starbucks (el paraiso de los cafeina-adictos) y mil cosas más. Además, pude ser testigo del resurgir de la Movida Madrileña: la Removida ya que fuimos a un concierto de Aviador Deluxe. Fueron un día y medio muy intenso donde no hubo tiempo para el aburrimiento, hay que ir más a menudo.
Lo único negativo es el precio de las cosas, en la discoteca LOW en la que nos atendió un tío que era igual a Marilyn Manson nos cobraron por una cerveza 6 eurazos; pero valió la pena. En fin, también conocí a un montón de gente interesante y muy maja. Lo dicho, hay que volver.
Ahora estoy preparando el segundo viaje, y no por ser el segundo es menos importante, ya que en 2 días marcho a Alemania (tengo un montón de ganas!!!) pero eso ya os lo relataré en otro momento.
Sin más, decir simplemente que hoy me han dicho que he aprobado la última asignatura que me quedaba de la carrera y que sólo me queda el proyecto.
Que le den por el **** a la gestión de proyectos, la gestión de riesgos, la gestión de la configuración, a la gestión en general, a los ciclos de vida y desarrollo, a las metodologías del software, a la planificación de proyectos y a la adapatación de la norma ISO-9000 al software (por todas conocida como la ISO9000-3).
Se acabó. Ahora nos prepararemos para el asalto a las morfologías evolutivas y los algoritmos genéticos. Pero esto, también es harina de otro costal, con lo que ya os contaré.
Bueno, creo que me he extendido más de lo que me hubiera gustado pero menos de lo que debería, así que os dejo hasta otro momento. Nos vemos.
P.D.: Que sepáis que a partir del viernes estaré perdido por Europa y no creo que esté muy localizable, así que si queréis algo mandadme un mail a y cuando llegue me pongo en contacto con vosotros, ok?. Veña, ¡a pasalo bomba!
De momento os puedo aconsejar dos cosas:
- Debéis visitar A Chabasqueira en Ourense. Merece la pena estar tirado 90 minutos viendo como te conviertes en pasa-man.
- Tenéis que bajar a Madrid a pasar un fin de semana o más. Es la ciudad donde el aburrimiento murió hace tiempo y la diversión está en todas partes.
Tengo que agradecer a la gran guía que tuve, Lele, que me trató como a un rey y me cuidó muy bien. Muchas gracias.
Gracias a ella conocí laFNAC (es impresionante para un tío de pluebo como yo), Dunkin' Donuts (donde Homer Simpson podría perder el sentido) y Starbucks (el paraiso de los cafeina-adictos) y mil cosas más. Además, pude ser testigo del resurgir de la Movida Madrileña: la Removida ya que fuimos a un concierto de Aviador Deluxe. Fueron un día y medio muy intenso donde no hubo tiempo para el aburrimiento, hay que ir más a menudo.
Lo único negativo es el precio de las cosas, en la discoteca LOW en la que nos atendió un tío que era igual a Marilyn Manson nos cobraron por una cerveza 6 eurazos; pero valió la pena. En fin, también conocí a un montón de gente interesante y muy maja. Lo dicho, hay que volver.
Ahora estoy preparando el segundo viaje, y no por ser el segundo es menos importante, ya que en 2 días marcho a Alemania (tengo un montón de ganas!!!) pero eso ya os lo relataré en otro momento.
Sin más, decir simplemente que hoy me han dicho que he aprobado la última asignatura que me quedaba de la carrera y que sólo me queda el proyecto.
Se acabó. Ahora nos prepararemos para el asalto a las morfologías evolutivas y los algoritmos genéticos. Pero esto, también es harina de otro costal, con lo que ya os contaré.
Bueno, creo que me he extendido más de lo que me hubiera gustado pero menos de lo que debería, así que os dejo hasta otro momento. Nos vemos.
P.D.: Que sepáis que a partir del viernes estaré perdido por Europa y no creo que esté muy localizable, así que si queréis algo mandadme un mail a y cuando llegue me pongo en contacto con vosotros, ok?. Veña, ¡a pasalo bomba!





