Cantos de sirena.

Anoche mientras me dejaba dormir en la playa, esa playa que tanto nos gusta, creí oir a alguien, quizás soñaba, pero a lo lejos sobre las aguas había algo. ¡No estoy loca!, te lo aseguro, allí a lo lejos en la parte más oscura, una silueta se formaba cuando la luz tenue de la luna la rozaba, y ella, encaramada a aquella roca tan perfecta, cantaba y me dajaba dormir haciéndome creer que estaba segura.
Se que no me crees, pero yo se lo que ví, se lo que oí y se de quien fué.
Todas las noches, cuando aún era niña, ella aparecía y de forma traicionera me llamaba mar adentro intentando que yo fuera hasta ese lugar.
Nunca me cercioré de lo que en realidad pretendía, hasta que un día observé que anhelaba tener pies y corretear por la arena igual que hacíamos tú y yo tantas tardes de verano.
Y es que uno no debe fiarse de nadie repetía la abuela todas las noches después de contarnos relatos de brujas, titanes y duendes.
No hizo falta dejarme arrastrar para aprender la lección, no todo en la vida es cuento ni ficción, pero yo anoche la ví y me hizo recordar los consejos de la abuela, de nunca ir tras cuentos de ondinas, ni hadas, ni hechiceras.
La fórmula de la sabiduría
(Conocimiento + discernimiento + entendimiento) = Sabiduría
Y es que "anónimo" siempre ha sido un buen entendido en la materia, sino como podría hacer semejante afirmación:
"Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia." (Anónimo)
Reflexión de una niña que un buen día decidió hacerse mayor.
Asomé la cabeza por la ventana y me he propuesto dejar de mirar a hurtadillas, mamá simpre dice que eso no es de señoritas. Sin embargo la curiosidad siempre me arrastra hasta la orilla de ese marco infranqueable.
-¿Qué habrá detras de esa puerta?..., aunque lo repita mil veces seguirá siendo un misterio. Seguro que me seguirán engañando como si fuera una niña... y grito, grito muy fuerte y afirmo que ya soy mayor.
Con un poco de suerte, me repito contínuamente, algún día me tenderán una mano amiga y me acompañaran afuera, donde por fin veré la realidad de un mundo hermoso y a su vez hostil, que se extenderá como una alfombra enrollada que ha sido abierta ante mí.
Por otro lado vaticino que no será fácil sobrevivir ahí, ya papá no será el refugio que tantas veces lo fue para mí. Admito que me da miedo tener que asumir los muchos desafíos que se divisan desde aquí, pero yo ya no soy una niña, os lo vuelvo a repetir, ¿es que no lo entendeís? NECESITO SALIR.

-¿Qué habrá detras de esa puerta?..., aunque lo repita mil veces seguirá siendo un misterio. Seguro que me seguirán engañando como si fuera una niña... y grito, grito muy fuerte y afirmo que ya soy mayor.
Con un poco de suerte, me repito contínuamente, algún día me tenderán una mano amiga y me acompañaran afuera, donde por fin veré la realidad de un mundo hermoso y a su vez hostil, que se extenderá como una alfombra enrollada que ha sido abierta ante mí.
Por otro lado vaticino que no será fácil sobrevivir ahí, ya papá no será el refugio que tantas veces lo fue para mí. Admito que me da miedo tener que asumir los muchos desafíos que se divisan desde aquí, pero yo ya no soy una niña, os lo vuelvo a repetir, ¿es que no lo entendeís? NECESITO SALIR.

¿Volverás?...
Sabíamos que no sería fácil destruir esta coraza, pero de alguna forma inexplicable conseguiste colarte por alguna grieta afilada, y
aunque ante nosotros se vislumbraba un futuro incierto allí estabas inmóvil, calmado aunque los años apagaran los colores de nuestros borrosos recuerdos y es que yo siempre confié en ti, en tu inmutable lealtad.
A pesar del paso del tiempo, de cartas, de esperas infinitas, de llamadas, de emociones saltarinas, allí seguías esperando con confianza.
Aún recuerdo esa pregunta familiar a mis oidos:
-¿Volverás?, me repetías con nostalgia anticipada.
Y es a día de hoy que sabes la respuesta.
He vuelto, es por eso que ahora me asomo tímidamente por la comisura de mis párpados con un sólo propósito, ¡Verte!. Y es que verte es mí consuelo, mí esperanza y regocijo.
Por tanto es que me atrevo a reafirmarte nuevamente, que si algún día la vida nos impusiera una nueva despedida, de sobra ya sabrías mí respuesta.
aunque ante nosotros se vislumbraba un futuro incierto allí estabas inmóvil, calmado aunque los años apagaran los colores de nuestros borrosos recuerdos y es que yo siempre confié en ti, en tu inmutable lealtad.
A pesar del paso del tiempo, de cartas, de esperas infinitas, de llamadas, de emociones saltarinas, allí seguías esperando con confianza.
Aún recuerdo esa pregunta familiar a mis oidos:
-¿Volverás?, me repetías con nostalgia anticipada.
Y es a día de hoy que sabes la respuesta.
He vuelto, es por eso que ahora me asomo tímidamente por la comisura de mis párpados con un sólo propósito, ¡Verte!. Y es que verte es mí consuelo, mí esperanza y regocijo.
Por tanto es que me atrevo a reafirmarte nuevamente, que si algún día la vida nos impusiera una nueva despedida, de sobra ya sabrías mí respuesta.
Caos ocasional de una mente cansada por no querer pensar
Hoy me he parado a pensar que en realidad yo no se hablar de todo, aunque curiosamente todo brote de mi mente cuando hablo.
Muchas preguntas revoltosas se ciernen sobre mí y me dejan con la incertidumbre de no saber de que hablo si no pienso, es que acaso ¿solo pienso cuando hablo?…
He de reconcer que otras veces tú me hablas y no escucho, pero oigo lo que dices. En cambio tú me lo echas en cara constantemente, pero ¿acaso te reprocho yo que tú no pienses cuando hablas?....
Sin embargo al menos yo te oigo, es cierto, te oigo incluso cuando callas. Cuando lanzas esos dardos sin palabras, que aunque intagibles logran atravesar cada poro de mi alma, y me sigo preguntando ¿para que escucharte si te oigo?, si te oigo sin palabras.
Y después de todo este enredo, de este barullo desmedido, del desorden ocasionado y de ahora en adelante, sería mejor hablarnos en silencio, que para nosotros ya no existan las palabras, que se extingan para siempre, que se mueran lentamente porque ya estoy cansada, cansada de pensar, de hablar, de escuchar, pero no de oirte si tú me hablas.
Muchas preguntas revoltosas se ciernen sobre mí y me dejan con la incertidumbre de no saber de que hablo si no pienso, es que acaso ¿solo pienso cuando hablo?…
He de reconcer que otras veces tú me hablas y no escucho, pero oigo lo que dices. En cambio tú me lo echas en cara constantemente, pero ¿acaso te reprocho yo que tú no pienses cuando hablas?....
Sin embargo al menos yo te oigo, es cierto, te oigo incluso cuando callas. Cuando lanzas esos dardos sin palabras, que aunque intagibles logran atravesar cada poro de mi alma, y me sigo preguntando ¿para que escucharte si te oigo?, si te oigo sin palabras.
Y después de todo este enredo, de este barullo desmedido, del desorden ocasionado y de ahora en adelante, sería mejor hablarnos en silencio, que para nosotros ya no existan las palabras, que se extingan para siempre, que se mueran lentamente porque ya estoy cansada, cansada de pensar, de hablar, de escuchar, pero no de oirte si tú me hablas.
¡Mando yo y punto!
Dicen que todos los días podemos aprender algo nuevo, incluso esforzarnos por mejorar algo de nuestra personalidad indomable.
Pues ese es el caso, hoy me he propuesto cumplir una meta, he decidido afinar mis pensamientos, depurarlos, aunque se nieguen a ser remplazados. Quizás les haya dado mucha libertad durante un tiempo y ahora se creen con el derecho de decidir por sí mismos, como esos niños que se creen los padres por haberlos criados muy consentidos.
Hoy mando yo y sé que será difícil que me obedezcan, pero no estoy dispuesta a contemplaciones, más les vale que cedan, si es preciso de la misma manera que cede el oro al martillo. Hoy los dejaré bien limpios, borraré todo vestigio de negatividad y ruina, se irán juntos al vacío.
Pues ese es el caso, hoy me he propuesto cumplir una meta, he decidido afinar mis pensamientos, depurarlos, aunque se nieguen a ser remplazados. Quizás les haya dado mucha libertad durante un tiempo y ahora se creen con el derecho de decidir por sí mismos, como esos niños que se creen los padres por haberlos criados muy consentidos.
Hoy mando yo y sé que será difícil que me obedezcan, pero no estoy dispuesta a contemplaciones, más les vale que cedan, si es preciso de la misma manera que cede el oro al martillo. Hoy los dejaré bien limpios, borraré todo vestigio de negatividad y ruina, se irán juntos al vacío.
¿Existes?...
Durmiendo pasan las horas, horas que en realidad deseo pasar durmiendo, ajena a todo lo que rodea mí pequeño y desordenado universo, que mil veces me he propuesto limpiarlo y tirar lo que sobra, pero nunca encuentro tiempo.
Yo particularmente me he propuesto dejar de creer en el tiempo, no lo he visto, ni lo toco, ni lo huelo ¿dónde está el maldito tiempo? que cada vez que lo necesito huye o ¿quizás él también esté durmiendo?… yo no lo sé, pero no lo encuentro. Si te topas algún día con él, dile de mi parte que ya no lo quiero, que no aparezca, que siga corriendo.
Yo particularmente me he propuesto dejar de creer en el tiempo, no lo he visto, ni lo toco, ni lo huelo ¿dónde está el maldito tiempo? que cada vez que lo necesito huye o ¿quizás él también esté durmiendo?… yo no lo sé, pero no lo encuentro. Si te topas algún día con él, dile de mi parte que ya no lo quiero, que no aparezca, que siga corriendo.
Paranoias
A veces un sin fin de pensamientos confusos se apoderan de mi mente y tal vez ahora los tuyos nublo con este laberinto abierto, entretejido, sin salida, tuerto, ya lo decía el abuelo, "no guies tú nunca al ciego".
Palabras
Cada vez que me quedo sin saber que decir siempre surge la misma pregunta, la típica de toda conversación telefónica después de dos horas pegada al auricular .
- ¿Qué, te cuentas algo interesante?…
Y no sabrás de sobra que con decirme eso ya no me salen.
De manera repentina se bloquean todas mis frases, ya no salen, ni una, no salen. No se porqué todas mis palabras se vuelven tímidas a tus oídos, recelosas, consentidas, infantiles, temerosas, se agolpan, sin sentido se entrelazan, será que sienten vergüenza de que tú ya no las esperas, que las solicitas, las pides, las exiges, las depredas, ¿qué más quieres? …
He llegado a la conclusion de que lo mejor será que no las obligues, ellas no quieren, se niegan. Solo te pido que no las desprecies por ser tan groseras, porque puede que algún día sin ninguna exigencia ellas se brinden a ser compañeras, te abriguen, te cuiden e incluso te cuenten algo que no sepas, algo que no esperes, algo que te sorprenda.
Así que la próxima vez que me lo preguntes simplemente haré como que no he escuchado nada y luego quizás te cuente algo interesante.
- ¿Qué, te cuentas algo interesante?…
Y no sabrás de sobra que con decirme eso ya no me salen.
De manera repentina se bloquean todas mis frases, ya no salen, ni una, no salen. No se porqué todas mis palabras se vuelven tímidas a tus oídos, recelosas, consentidas, infantiles, temerosas, se agolpan, sin sentido se entrelazan, será que sienten vergüenza de que tú ya no las esperas, que las solicitas, las pides, las exiges, las depredas, ¿qué más quieres? …
He llegado a la conclusion de que lo mejor será que no las obligues, ellas no quieren, se niegan. Solo te pido que no las desprecies por ser tan groseras, porque puede que algún día sin ninguna exigencia ellas se brinden a ser compañeras, te abriguen, te cuiden e incluso te cuenten algo que no sepas, algo que no esperes, algo que te sorprenda.
Así que la próxima vez que me lo preguntes simplemente haré como que no he escuchado nada y luego quizás te cuente algo interesante.
Va por los sueños que siempre se quedan a medias...
Hace unos minutos mi padre decía que sería incapaz de mantener con vida este "rincón", sinceramente no estoy segura, mi fuerte no suele ser la constancia pero creedme cuando os digo que soy muy cabezota y no me gusta que me digan lo que haré o dejaré de hacer.
Quizás nadie lea nunca estas palabras, que esten vagando sin rumbo, como aquel aprendiz de marinero que perdió su brújula y se encara a desafíos que él mismo desconoce. Quiero atreverme y enfrentarme a las mareas, hacer salir burbujeando de mi cabeza todas estas palabras que de otro modo siempre seguirían siendo mudas en un mundo mediático y con un poco de suerte le daré un respiro a mi alma.
Cariño va por ti, por tu insistencia incansable de hacerme lograr objetivos y deseos.
Saludos a todos/as y hasta la próxima!!!
Quizás nadie lea nunca estas palabras, que esten vagando sin rumbo, como aquel aprendiz de marinero que perdió su brújula y se encara a desafíos que él mismo desconoce. Quiero atreverme y enfrentarme a las mareas, hacer salir burbujeando de mi cabeza todas estas palabras que de otro modo siempre seguirían siendo mudas en un mundo mediático y con un poco de suerte le daré un respiro a mi alma.
Cariño va por ti, por tu insistencia incansable de hacerme lograr objetivos y deseos.
Saludos a todos/as y hasta la próxima!!!





