¡Charo ese sol eres tú!
Estoy de estreno, Charo que es un sol (Andaya), me ha regalado esta decoración, la ha hecho ella solita sin que yo le dijera nada. Seguro que le ha costado horas, horas que pudo haber aprovechado para hacer lo que fuera pero para ella misma. Es imposible no tenerle cariño, no por este regalo sino por su persona, ha sido un detalle por su parte y sólo puedo decir:
Intentaré hacer un buen uso de este fondo y publicar más a menudo pero con el lío de la Semana Santa que aunque no te muevas de casa parece que todo se paralice o tome un ritmo diferente, lo he dejado aparcado.
Y ya aprovecho para mandar el beso más grande del mundo a mi ángel particular, la que está en el cielo. Poco queda ya de ti según los organismos oficiales, nos duele tener que hacerlo pero no se puede tener algo así a tu nombre ya por si hay algún accidente.
Lo siento, él lo está pasando mal arreglando los papeles, esos malditos papeles donde tú, yo o cualquiera somos números y no personas.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS
¡MUCHAS GRACIAS!
¡MUCHAS GRACIAS!
Intentaré hacer un buen uso de este fondo y publicar más a menudo pero con el lío de la Semana Santa que aunque no te muevas de casa parece que todo se paralice o tome un ritmo diferente, lo he dejado aparcado.
Y ya aprovecho para mandar el beso más grande del mundo a mi ángel particular, la que está en el cielo. Poco queda ya de ti según los organismos oficiales, nos duele tener que hacerlo pero no se puede tener algo así a tu nombre ya por si hay algún accidente.
Lo siento, él lo está pasando mal arreglando los papeles, esos malditos papeles donde tú, yo o cualquiera somos números y no personas.
Ayer tocó pase de modelos
Ya pasó el Domingo de Ramos, como no vivo en Andalucía o en ningún lugar donde se celebre con tanta pasión la Semana Santa, los días pasarán sin pena ni gloria.
Recuerdo cuando niña, iba con mi palma agitándola sin parar pero quejándome porque yo lo que quería era un palmón. La veía ridícula comparándola con la de los niños. Me peleaba con mi primo porque yo quería lo que tenía él, además al final se lo daba a su madre porque se cansaba, y no me extraña, ¡era más grande que él!
Preguntaba a mi madre por qué estábamos frente a la iglesia esperando una señal para agitar palmas y palmones. Ella me explicó la llegada de un tal Jesús a Jerusalén. Y yo sonreía, me imaginaba a una especie de mago que hacía el bien.
Qué fácil resultaba en la infancia comprenderlo todo y qué difícil fueron haciéndose mis preguntas a medida que fui creciendo.
Me gusta nuestra cultura, me gustan las festividades religiosas porque de ellas también se aprende, tanto para bien como para mal.
Pero más me gusta ver que aún hay familias que siguen con la tradición de estrenar ropa y zapatos este domingo. ¿Tan malo no es sentirse guapa por un día no?
Recuerdo cuando niña, iba con mi palma agitándola sin parar pero quejándome porque yo lo que quería era un palmón. La veía ridícula comparándola con la de los niños. Me peleaba con mi primo porque yo quería lo que tenía él, además al final se lo daba a su madre porque se cansaba, y no me extraña, ¡era más grande que él!
Preguntaba a mi madre por qué estábamos frente a la iglesia esperando una señal para agitar palmas y palmones. Ella me explicó la llegada de un tal Jesús a Jerusalén. Y yo sonreía, me imaginaba a una especie de mago que hacía el bien.
Qué fácil resultaba en la infancia comprenderlo todo y qué difícil fueron haciéndose mis preguntas a medida que fui creciendo.
Me gusta nuestra cultura, me gustan las festividades religiosas porque de ellas también se aprende, tanto para bien como para mal.
Pero más me gusta ver que aún hay familias que siguen con la tradición de estrenar ropa y zapatos este domingo. ¿Tan malo no es sentirse guapa por un día no?
Estatuas franquistas ¿para qué?
Supongo que habéis visto esas imágenes que dan hasta escalofríos verlas. Me refiero a toda esa gente que pertenece a la ultraderecha quejándose por la retirada de la famosa estatua ecuestre en Madrid.
No entro a valorar sobre qué gobierno ha decidido tal acción. Pero sí que entro a valorar a esa mujer, por ejemplo, que le dio por gritar: "democracia mierda", "viva Franco", etc.
Era una mujer que rozaba los 70 años, imagino que tendría más.
Puedo respetar todas las opiniones del mundo pero es que esa, no, decididamente, no. Conozco a familias que aún recuerdan a esos tíos, abuelos, primos,... que murieron por defender unas ideas contrarias a las de Franco. Si no hubiera democracia esa mujer hoy seguramente estaría muerta, fusilada por el dictador Zapatero.
No entiendo a esta gente. Vi a jovencitos alzando la mano junto a sus padres o vete tú a saber quienes eran.
Ahora no saben qué hacer con la estatua. Por mi, la hundiría en el mar y si pudiera ser, con todos los fachas juntos. Ni soy de derechas, ni de izquierdas, ese hombre por llamarlo de alguna manera, asesinó con frialdad a millones de personas, y yo con la sangre me llevo muy mal.
Gracias.
No entro a valorar sobre qué gobierno ha decidido tal acción. Pero sí que entro a valorar a esa mujer, por ejemplo, que le dio por gritar: "democracia mierda", "viva Franco", etc.
Era una mujer que rozaba los 70 años, imagino que tendría más.
Puedo respetar todas las opiniones del mundo pero es que esa, no, decididamente, no. Conozco a familias que aún recuerdan a esos tíos, abuelos, primos,... que murieron por defender unas ideas contrarias a las de Franco. Si no hubiera democracia esa mujer hoy seguramente estaría muerta, fusilada por el dictador Zapatero.
No entiendo a esta gente. Vi a jovencitos alzando la mano junto a sus padres o vete tú a saber quienes eran.
Ahora no saben qué hacer con la estatua. Por mi, la hundiría en el mar y si pudiera ser, con todos los fachas juntos. Ni soy de derechas, ni de izquierdas, ese hombre por llamarlo de alguna manera, asesinó con frialdad a millones de personas, y yo con la sangre me llevo muy mal.
Gracias.
Un día horrible
Ayer fue un día de esos duros, se supone que cuando naces lo haces para ser feliz, todo el mundo te agasaja y eres bienvenida. Pero con el tiempo las cosas van cambiando, hasta tienes que tomar tranquilizantes para seguir adelante. No diré que esta vida es una porquería ya que he conocido a personas de valor incalculable pero hay días que te dan ganas de decir, ¡basta ya!, desaparecer y llevarte contigo a todo aquel que está sufriendo.
Siento mucho ser sólo persona, me gustaría ser diosa de vez en cuando y acabar con las lágrimas del dolor. Ahora voy a acostarme un rato, no he dormido casi nada y estoy agotada.
Siento mucho ser sólo persona, me gustaría ser diosa de vez en cuando y acabar con las lágrimas del dolor. Ahora voy a acostarme un rato, no he dormido casi nada y estoy agotada.
El parto, según un bebé
Después de unas horas de preparativos maternos, por fin llega el héroe o la heroína. Tras una intensa aventura de esfuerzo, de riesgo, de paso por un túnel oscuro y estrecho, llega con todo su carácter protestando por las incomodidades. Así son los primeros minutos de vida para un bebé. Hace nueve meses que vivo en la tripa de mi madre y desde entonces, nos ha pasado de todo. A ella le han dado mareos, vómitos, dolores de espalda, tristeza, alegría, un día me quería, otro no tanto, ¡qué extraña estaba mi madre! De vez en cuando nos veía el médico o la matrona y decía que todo marchaba bien. Nos han hecho ecografías para confirmarlo y muchos análisis. Me chocaba una cosa de mi padre, el empeño en saber si yo era nene o nena. ¡Figúrate, sea lo que sea, tendrá que darme “asilo político”.
El día clave
Cuando ha llegado el día clave, nos hemos ido los tres a un hospital maternal. Dicen que es más seguro que cuando nació mi abuela que lo hizo en su misma casa. ¡Qué lío!
Al llegar al hospital, nos ha recibido una matrona que, asegura que saldré pronto. No me explico como puede adivinar mis planes. Pero tiene razón. Yo me estoy situando en parrilla de salida y me gustaría salir cuanto antes, porque ya me fastidia un poco los “achuchones”, cada tres minutos, que me está dando el útero. ¡Es un pesado!.
Al principio, me ha confundido, pensé que era mi madre quién me apretujaba. Pero ahora sé que no es así. Mi madre me quiere más suavecito.
Una carrera de obstáculos
Estoy pasando por un túnel que dicen es el canal del parto. Y digo yo, que es una carrera de obstáculos, porque tengo que hacer continuos movimientos de cabeza para poder pasar y ya me canso. Estoy viendo el exterior. ¡Que voy, que voy!. Ya estoy aquí.
Menos mal que me esperaban y me han parado, porque si no ¡me la pego! Lo que más me ha impresionado es el frío que hace en el paritorio y dicen los mayores que tienen calor. Pues yo, estoy tiritando. Menos mal que mi madre me ha cogido en brazos..., pero me han cortado el cordón y ahora no sé que será de mi, porque mi madre me daba de todo por esas venitas. ¡Tengo que buscarme la vida! ¡Para qué habré salido! Dentro era todo muy fácil.
El chequeo
Ahora, por si no tenía ya bastante, me van a chequear. Voy de mano en mano y me hacen cosas. Unas me gustan menos que otras. Por ejemplo, me están poniendo una sonda en la nariz y en la garganta que me da un asco...
El test de Apgar
Al parecer ahora me están haciendo mi primer test. Se llama Test de Apgar y me dan entre uno y dos puntos por lo fuerte que lloro, el color de mi piel, mi latido cardíaco, mi tono muscular y como respiro. Imagina, ¿cómo voy a llorar? Enfadado naturalmente. ¿El color de mi piel? Y eso qué importa. ¿Mi latido cardíaco? Muy rápido. Estoy nervioso ¡vale! ¿Mi tono muscular? En forma. Llevo meses de entrenamiento para superar ésta prueba. me han puntuado 9, pero sé que merecía un 10.
¡Esto está “amañado”!
Continúa el examen. Ahora pretenden ver mi reflejo de Moro. ¡Qué no soy racista!. La prueba consiste en que un cristiano da un golpe a un lado de la colchoneta, donde estoy tumbado, y yo tengo que alargar los brazos para abrazar al moro. Me han dado positivo. Como es natural, he abrazado al moro.
La marcha automática
Otra prueba es la de marcha automática. Me ponen de pié y esperan que salga andando como si nada. Para que me dejen en paz, he dado un par de pasitos que es lo normal. Lo siguiente, que se llama reflejo de prensión palmar consiste en saber si soy un chico sociable y sé dar la mano como es debido: agarrando con fuerza, colgándome de ella y no como hacen algunos que te dan la mano blanda como para que te la quedes.
Una variante de la anterior es el reflejo de prensión plantar. Consiste en hacerme una pequeña presión, sobre el dedo gordo del pié y esperar a que movilice los otros dedos, cerrándolos como para sujetarme a la rama del árbol. Esto me recuerda a alguien que, según Darwin, son mis primos. No vamos a polemizar, porque esto se me pasa a los siete meses.
El último reflejo que quieren comprobar es el de succión para ver si lo tengo bien o no. Me rozan la mejilla o el labio superior y abro la boca, buscando el pecho de mi madre. En esto soy un profesional, llevo más de cuatro meses practicando con mi dedito.
Poca vitamina K
Llega el momento de la primera “faenita”. ¡Una inyección! Dicen que es imprescindible para prevenir hemorragias porque tengo poca vitamina K. La segunda faenita es más llevadera. Se trata de ponerme unas gotas o pomada en los ojos, para prevenir infecciones. El remate de todas ha sido que me han tratado como a un delincuente y como a un jamón. Me han tomado las huellas dactilares y me han puesto un código de barras. Dicen que es para que no me cambien por otro más gordo que yo. Pero mi madre, mi padre y mi matrona me reconocerían aunque me disfrace de superman. A propósito de disfraces, me han vestido con un modelazo que debe ser del siglo pasado. Un faldón que es el mismo que le pusieron a mi padre cuando nació. Por fin acabó todo y me han llevado con mi madre. Estaba deseando volver a escuchar su voz, olerla y recibir su calorcito. ¡Es, que como mi madre nada!.
Mi primer día
Al fin solos, mis padres y yo. Estamos en la habitación del hospital y es acogedora. Cuando empiecen a llegar todos mis fans se quedará pequeña. La primera en llegar ha sido mi abuela materna. Me ha revisado de arriba abajo tres veces por si acaso me falta algo. Tengo de todo y cada cosa en su sitio. Mi abuela paterna ha sido más comedida en la revisión, ella es más fisonomista y me ha sacado muchos parecidos con parientes.
Luego han llegado muchas amigas de mi madre y me han traído regalos. Ya tengo varias horas de vida y muchas experiencias, pero las que más me han impactado han sido tres: la primera mi madre con esa especie de derrame de amor que tiene conmigo, que se le sale por las manos, por los ojos, por la voz... Mi tío que no me pierde de vista para ver si cometo un error y chivarse a mi padre, pero yo quieto, callado y discreto por el momento. Después mi padre, que ha quedado idiotizado desde que llegué.
¿Reaccionará?
Amigo Félix
Te quiero aún Félix Rodríguez de la Fuente, no sé si os acordáis de él, los de mi quinta estoy segura de que sí. Con él aprendimos a mirar más allá de nosotros mismos. Hace 25 años de su muerte y junto a Cousteau, fue de quien más aprendí de la naturaleza, algo que sabía que existía pero por mis libros de Naturales. Vivir en una ciudad no me lo ponía nada fácil.Creo que "El hombre y la tierra" lo daban los fines de semana por la tarde. Me ponía nerviosa cuando veía a los depredadores cazar sus presas (gracias a él puedo expresarme así, él fue mi maestro).
No fue a la escuela hasta los ocho años, burgalés de nacimiento empezó la escuela justo cuando estalló la Guerra Civil española. Así que se crió al aire libre. Cuando volvió a las clases, incluso cuando fue a la facultad, prefería observar a los animales que no ir a clase. Su gran pasión eran los halcones.
Por respeto a su padre, siguió con la carrera, especializándose en Odontología. Pero cuando falleció, rebelde como era, siguió con sus animales. Estudió el antiguo arte de la cetrería y escribió un manual que sigue siendo la biblia de los cetreros.
En 1965 se estrena su primer programa en televisión. Y a partir de ahí fue un no parar porque la gente caía hipnotizada por sus imágenes y también por sus palabras.
Su éxito fue tal que fue visto por 700 millones de personas, desde Japón hasta Polonia. Y un día como hoy, hace 25 años, murió mientras filmaba una carrera de perros esquimales en Alaska. Cuanto lloré ese día, ¿quien iba a seguir enseñándome la naturaleza? Yo tenía entonces 10 añitos, pero lo recuerdo muy bien. En clase hicimos unos trabajos dedicados a él, y yo hablé sobretodo de el lobo, un animal que siempre me dio miedo pero gracias a él le fui cogiendo cariño.
Extraño su voz y extraño que no haya hombres o mujeres como él en nuestro país porque ya no hay buenos programas educativos como los que él hacía.
Fuera publi
Gracias por el consejo Charo, ya ves que te leo, me acordé que pusiste algo sobre cómo quitarla, y no me lo he pensado.
Una loca quiere cambiar mi vida
Nunca he pensado tener un espacio virtual, mi vida es la rutina en persona. Por tanto, poco puedo ofrecer. Ahora mismo tengo un parón vital necesario porque hay gente que me necesita. Y voy a estar ahí hasta que me digan, ya podemos andar solitos.
No es que sea nadie imprescindible, pero me gusta ayudar. El día que deje de hacerlo perderé parte de mi identidad.
Charo, loca, loquísima, mira donde me has metido. Espero que nadie me lea, sólo tú y mi loco particular.
Os quiero mucho, ahora que casi nadie me ve, lo puedo decir libremente.
No es que sea nadie imprescindible, pero me gusta ayudar. El día que deje de hacerlo perderé parte de mi identidad.
Charo, loca, loquísima, mira donde me has metido. Espero que nadie me lea, sólo tú y mi loco particular.
Os quiero mucho, ahora que casi nadie me ve, lo puedo decir libremente.