Una reina de reinas

Estés donde estés sé que andas cerca, imagino que leíste ayer a tu hermano, sus palabras reflejan el gran amor que te tiene y es que personas como tú son difíciles de olvidar, es más, es imposible. Vuela alto pequeña primita, vuela lo más alto que puedas, juega con esos otros ángeles que te acompañan, uno muy querido por nosotros, incluso por ti. Y prepara nuestra llegada aunque sea tardía, haz que redoblen las campanas y las trompetas anuncien nuestros nombres. Mientras tanto, aunque nos separa un mundo, seguiremos unidos en nuestros corazones.
Sonríe, sigues siendo la reina de la casa.
Es muy duro vivir

Texto de Virginia Woolf
Diario de una escritora (fragmento)
" Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?" Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, que es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. Quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo. "
Me tengo que aferrar a lo que tengo, es una suerte que a mi alrededor tenga personas tan fantásticas que logran que siga ilusionada para seguir caminando por este camino que de nuevo quiso acabar en precipicio.
Os quiero, ya sabéis quienes sois.
La familia y uno más

Ya tenemos una niña, como cualquier acontecimiento que ocurre en la familia real, nos afecta directamente. Así que todos nosotros somos tíos, abuelos, hasta hermanos o primos. Tenemos a un nuevo miembro al que dar de comer, sonreír, verle crecer, tan chiquitita ella y con una agenda tan llena. No me quiero imaginar cuando nazca el hijo de los príncipes lo que puede pasar.
Estaba viendo como media España, el partido de tenis entre Nadal y Puerta cuando de repente el comentarista deja de hablar de lo que nos interesaba para anunciarnos el feliz acontecimiento. ¿Es que no pudo decirlo cuando acabó? Me dije "no seas tan puntillosa", "de acuerdo, no lo seré" (me dije a mi misma). Así que seguí viendo el partido y de nuevo, nos comentan que la infanta Doña Cristina ha tenido una hija y que por eso la reina Sofía se ha marchado de la pista. ¿Acaso jugaba ella? ¿Y a mi qué? ¿Su marcha afectaba al juego de Nadal?
El interés público manda, así que mientras Nadal perdía el primer set, nos informan que después del partido, en la primera, veremos una estupenda serie llamada "Perdidos", aclamada en todo el mundo (apostilla el experto en series, Emilio Sánchez Vicario).
Pues bien, ya tenemos a la pequeña Irenita entre nosotros, también a su abuela, e imagino que a su tía-abuela que se llama... ¿alguien lo sabe?





