EL CALOR DE LA BARBACOA
Que Hector estuviera con sofia era de esperar, que Sofia le habia estado siguiendo el juego era de esperar, pero que Virgi y yo estuvieramos alli, tan cerquita de ellos, eso no era de esperar.
A traves de la puerta nos legaban los sonidos del polvo que estaban echando, eso era motivo mas que suficiente para ponerse calentito, si además, Virgi me estaba pajeando, eso era para ponerla dura durisima.
Virgi, con sus ojitos traviesos dejo de manosearla, para comenzar una mamada, la lamía como si fuera un polo de chocolate. La recorría con la lengua, y lamía el capullo, grande, brillante, suave. La introducía en la boca, la succionaba, pasaba la lengua por el frenillo. Abría la boca y sentía como mi rabo llegaba a su garganta, poquitas mujeres son capaces de comerse una polla entera sin que les de arcadas, y Virgi lo hacia, con naturalidad, con maestría.
Yo allí de pie, con los pantalones en el suelo y las manos en el culo, sacando polla. y ella sentada en la hamaca, con la minifalda casi de cinturón, las tetas al aire, una mano sobandome los huevos y la otra acariciandome el nabo. Cada vez que oía los suspiros, jadeos, o empujones de Hecotr y Sofia, mas cachondo me ponía. No podía evitar pensar en las tetas enormes de Sofia, bamboleando en el aire, mientra Hector se la calzaba desde atrás a cuatro patas.
Cuando la calentura fué tal, que casi sentía que me corría, agarre a Virgi, la tumbe en la hamaca y abriendole las piernas y quitandole la parte inferior de su biquini azul, me puse a comerme aquel coño. Tenía indicios de haber estado depilado, pero actualmente tenía sus pelitos, recortaditos eso si. Unos labios grandes, que sobresalian entre los pelillos, y humedad mucha humedad. Mordisqueaba sus labios con los mios, e introducía la lengua en su coño, aquel sabor entre amargo y acido, entre salado y dulce, aquel olor. COmo me gusta comerme un coño. Sus convulsiones, sus arqueos de espalda, sus piernas completamente abiertas.
Dejé de comerselo, y me dispuse a penetrarla, con firmeza, con autoridad, apunté a la puerta negra del deseo y empujé, un golpe y toda mi polla se hundió llenandole la cueva de carne caliente.
Cerró los ojos, y ahogo un grito, a partir de ahi, embestidas rapidas y fuertes, con sus piernas sobre mis hombros, entraba entera en cada empujon. Al fin deje de moverme, aprete mi polla dentro, no entraba mas. La miré a los ojos, y vi su expresión, dulce, calida, enamorada quizas. Saque la polla despacio, y cuando solo quedaba el capullo dentro, me la agarre. Y comence a frotar el capullo contra su coño, haciendo circulos, sacandola y metiendola, pero solo el capullo.
Sentí sus contracciones, sus espasmos.
Hector debia estar empujando bien, poque Sofia ya no disimulaba, la oiamos gritar de placer. Yo seguia imaginando a aquella mujer desnuda follando.
Virginia, decidió que me tenia que correr, y se puso a chuparmela otra vez, esta vez con bravura, con firmeza, la pajeaba con fuerza y la engullia. Le avise de mi corrida, pero no hizo nada, solo mantenerla dentro, hasta que un chorrazo de leche lleno su boca, siguio sacando jugo, la lamia, la besaba. Que mamada.
Estaba terminando de limpiarme la polla, cuando se abrió la puerta. Sofía miró hacia nosotros, yo miré hacia ella, nuestras miradas se cruzaron, pero virginia no paro. Sofia sonreia, tenia un amueca de felicidad. Virginia termino de limpiar y le dijo a Sofia.
"No se como te habran follado a ti, pero a mi me ha dejado como nueva"
Sofia respondió "espectacular, yo tambien estoy como nueva"
Cuando hector salió, yo ya tenia los pantalones en su sitio, y Virginia se estaba atando el sujetador del bikini. No dijo nada, me miro y me guiño un ojo.
Salimos los cuatro de alli, Sofia se acerco y me dijo al odio " yo tambien quiero comerme esa polla"
No dije nada, pero pense que aquella tarde noche iba a ser larga.
Virginia me abrazo por detras, y dijo" ¿nos bañamos?" y los cuatro nos metimos en la piscina.
La tarde fue pasando, algunos se fueron marchando, y para la hora de cenar solo quedabamos alli 7 personas. Y mucha calentura.
A traves de la puerta nos legaban los sonidos del polvo que estaban echando, eso era motivo mas que suficiente para ponerse calentito, si además, Virgi me estaba pajeando, eso era para ponerla dura durisima.
Virgi, con sus ojitos traviesos dejo de manosearla, para comenzar una mamada, la lamía como si fuera un polo de chocolate. La recorría con la lengua, y lamía el capullo, grande, brillante, suave. La introducía en la boca, la succionaba, pasaba la lengua por el frenillo. Abría la boca y sentía como mi rabo llegaba a su garganta, poquitas mujeres son capaces de comerse una polla entera sin que les de arcadas, y Virgi lo hacia, con naturalidad, con maestría.
Yo allí de pie, con los pantalones en el suelo y las manos en el culo, sacando polla. y ella sentada en la hamaca, con la minifalda casi de cinturón, las tetas al aire, una mano sobandome los huevos y la otra acariciandome el nabo. Cada vez que oía los suspiros, jadeos, o empujones de Hecotr y Sofia, mas cachondo me ponía. No podía evitar pensar en las tetas enormes de Sofia, bamboleando en el aire, mientra Hector se la calzaba desde atrás a cuatro patas.
Cuando la calentura fué tal, que casi sentía que me corría, agarre a Virgi, la tumbe en la hamaca y abriendole las piernas y quitandole la parte inferior de su biquini azul, me puse a comerme aquel coño. Tenía indicios de haber estado depilado, pero actualmente tenía sus pelitos, recortaditos eso si. Unos labios grandes, que sobresalian entre los pelillos, y humedad mucha humedad. Mordisqueaba sus labios con los mios, e introducía la lengua en su coño, aquel sabor entre amargo y acido, entre salado y dulce, aquel olor. COmo me gusta comerme un coño. Sus convulsiones, sus arqueos de espalda, sus piernas completamente abiertas.
Dejé de comerselo, y me dispuse a penetrarla, con firmeza, con autoridad, apunté a la puerta negra del deseo y empujé, un golpe y toda mi polla se hundió llenandole la cueva de carne caliente.
Cerró los ojos, y ahogo un grito, a partir de ahi, embestidas rapidas y fuertes, con sus piernas sobre mis hombros, entraba entera en cada empujon. Al fin deje de moverme, aprete mi polla dentro, no entraba mas. La miré a los ojos, y vi su expresión, dulce, calida, enamorada quizas. Saque la polla despacio, y cuando solo quedaba el capullo dentro, me la agarre. Y comence a frotar el capullo contra su coño, haciendo circulos, sacandola y metiendola, pero solo el capullo.
Sentí sus contracciones, sus espasmos.
Hector debia estar empujando bien, poque Sofia ya no disimulaba, la oiamos gritar de placer. Yo seguia imaginando a aquella mujer desnuda follando.
Virginia, decidió que me tenia que correr, y se puso a chuparmela otra vez, esta vez con bravura, con firmeza, la pajeaba con fuerza y la engullia. Le avise de mi corrida, pero no hizo nada, solo mantenerla dentro, hasta que un chorrazo de leche lleno su boca, siguio sacando jugo, la lamia, la besaba. Que mamada.
Estaba terminando de limpiarme la polla, cuando se abrió la puerta. Sofía miró hacia nosotros, yo miré hacia ella, nuestras miradas se cruzaron, pero virginia no paro. Sofia sonreia, tenia un amueca de felicidad. Virginia termino de limpiar y le dijo a Sofia.
"No se como te habran follado a ti, pero a mi me ha dejado como nueva"
Sofia respondió "espectacular, yo tambien estoy como nueva"
Cuando hector salió, yo ya tenia los pantalones en su sitio, y Virginia se estaba atando el sujetador del bikini. No dijo nada, me miro y me guiño un ojo.
Salimos los cuatro de alli, Sofia se acerco y me dijo al odio " yo tambien quiero comerme esa polla"
No dije nada, pero pense que aquella tarde noche iba a ser larga.
Virginia me abrazo por detras, y dijo" ¿nos bañamos?" y los cuatro nos metimos en la piscina.
La tarde fue pasando, algunos se fueron marchando, y para la hora de cenar solo quedabamos alli 7 personas. Y mucha calentura.





