Con esto y un bizcocho.
ante las atrocidades tenemos que tomar partido (...) el silencio estimula al verdugo (Elie Wiesel, Nobel de la paz, 1986)
Dentro de doce horas estaré oficialmente de vacaciones.
Dentro de dos días andaré por aquí y por allá. O quizás allí. Quien sabe.
La Caravana del Amor se paseará por lares hasta ahora inexplorados (excepto por la especulación urbanística y los invernaderos a gogó).
Dejo el curso cerrado, y me llevo lo indispensable (en sólo dos bolsos! vale si, y alguna que otra maleta).
Y procuraré hacer valoraciones del año sólo tras unos vinitos y unas aceitunitas, que si no, se me suman las cosas que no he hecho, las que no me dio tiempo a aprender, aquellas que me salieron mal y todas todas las veces que he metido la pata y he tenido que rectificar. Dejo también en los cajones de mi armario la angustia del que-haré-cuando, del y-si, el eterno por-qué-no-haría y del seré-capaz.
Este verano tengo dos propósitos:
+desgastarme en sonrisas y besos con mis dos amoras.
+claudicar ante el sol y el tiempo para nada. dejarme ser y estar.
cocerme cual bizcocho.
¡felices vacaciones a tod@s!...

Dentro de doce horas estaré oficialmente de vacaciones.
Dentro de dos días andaré por aquí y por allá. O quizás allí. Quien sabe.
La Caravana del Amor se paseará por lares hasta ahora inexplorados (excepto por la especulación urbanística y los invernaderos a gogó).
Dejo el curso cerrado, y me llevo lo indispensable (en sólo dos bolsos! vale si, y alguna que otra maleta).
Y procuraré hacer valoraciones del año sólo tras unos vinitos y unas aceitunitas, que si no, se me suman las cosas que no he hecho, las que no me dio tiempo a aprender, aquellas que me salieron mal y todas todas las veces que he metido la pata y he tenido que rectificar. Dejo también en los cajones de mi armario la angustia del que-haré-cuando, del y-si, el eterno por-qué-no-haría y del seré-capaz.
Este verano tengo dos propósitos:
+desgastarme en sonrisas y besos con mis dos amoras.
+claudicar ante el sol y el tiempo para nada. dejarme ser y estar.
cocerme cual bizcocho.
¡felices vacaciones a tod@s!...

No soy quien para opinar.
Tengo una amiga a la que adoro.
Es mucho más que una amiga, es un sol.
Suele ser cañera, poco dada a la autocompasión y siempre está dispuesta para los planes malignos que le ofrecemos.
Tengo una amiga que vive en Jerusalen. Vive allí desde hace ya 4? años. Comenzó excavando en hazor , allí,entre picos palas y pinceles, se enamoró y construyó un amor a prueba de bombas. Literalmente.
Estos días pienso en ella, andamos tod@s con el corazoncito inquieto.
Mientras la entelequia de la comunidad internacional mira para otro lado, un cataclismo se está gestando en Oriente Medio.
Desde hace tiempo, gracias a ella, todo lo que creía saber sobre lo que estaba ocurriendo quedó en nada. O sé mucho más y no sé cómo manejar una información que atenta contra mi sentido común. pienso en las mujeres palestinas, en l@s niñ@s, en la población civil que, desde la segunda intifada en septiembre de 2000 ha visto empeorada su calidad de vida, su vida en fin (la población civil constituye un 82% de l@s muert@s ) , y las incursiones militares, los problemas de abastecimiento -agua y comida-, los controles , los retrasos en los controles, la falta de servicios sanitarios, el desplazamiento forzado, las restricciones de movilidad y acceso, la destrucción de hogares y de familias, las violaciones constantes de los derechos humanos.
Ella pertenece a Bat Shalom , una organización feminista pacifista que trabaja por la paz justa entre Israel y sus vecin@s árabes. Bat Shalom, junto con el Centro de Jerusalén para las Mujeres, (una organización pacifista de las mujeres palestinas), forman el Enlace de Jerusalén.
Declaración de Bat Shalom en el
Día Internacional de las Mujeres, 8 de marzo 2002
El Día Internacional de las Mujeres conmemora los derechos humanos de las mujeres en todo el mundo. Pero como los atestigua la historia, esos derechos nunca se consignan en forma separada. Se encuentran entremezclados en la totalidad de los derechos humanos como un todo, y su realización refleja y mide el compromiso de la sociedad en temas como la justicia, la igualdad y la democracia.
La ocupación militar israelita de las tierras palestinas y su continuado dominio sobre más de un millón de palestinos viola severamente los derechos individuales y nacionales de otras personas, y convierte a los israelitas tanto en perpetradores como en víctimas de la violencia. Hoy vemos que la amenaza básica a los derechos y el bienestar de las mujeres israelitas y palestinas reside en la perpetuación de la ocupación.
Nosotras, las mujeres israelitas y palestinas, que trabajamos en la construcción de las condiciones para la paz y la reconciliación, estamos atónitas y confundidas por las políticas de nuestro gobierno. Nos rehusamos a atestiguar en forma silenciosa la destrucción de la esperanza y del futuro de las israelitas y palestinas. Y necesitamos su ayuda.
Las flagrantes violaciones a la ley internacional y las normas morales por parte del gobierno israelita representan un gran reto a la comunidad internacional y estamos apelamos a usted y a su gobierno para solucionarlo.
En vista de la situación actual, se hace necesaria una respuesta humanitaria internacional de manera inmediata. Por lo tanto solicitamos su apoyo para se envíen monitores internacionales al área, cuya presencia sea en cierta medida de protección a lo población civil palestina.
Terminar la ocupacion es el prerrequisito para asegurar la paz. En vista de la negación obliterada del gobierno israelita para comprometerse a terminar la ocupación, recurrimos a usted y a su gobierno para iniciar esfuerzos diplomáticos urgentes con el fin de convencer a Israel en el logro de ese compromiso.
Sentada en mi sillón, en el barrio de carabanchel, con una cerveza y unas risas, la realidad en la que mi amiga se juega la vida en este Enlace de Jerusalén (ella me diría que no fuese tan exagerada) no existe. Es una película que empezó a finales de la II Guerra Mundial cuando la comunidad internacional no supo gestionar el final de una aberración.

marcha de mujeres, 8 de marzo de 2006.
(y canturreo la mítica canción de los anuncios de turrón vuelve a casaaaaaaaaaa vuelve...)
Es mucho más que una amiga, es un sol.
Suele ser cañera, poco dada a la autocompasión y siempre está dispuesta para los planes malignos que le ofrecemos.
Tengo una amiga que vive en Jerusalen. Vive allí desde hace ya 4? años. Comenzó excavando en hazor , allí,entre picos palas y pinceles, se enamoró y construyó un amor a prueba de bombas. Literalmente.
Estos días pienso en ella, andamos tod@s con el corazoncito inquieto.
Mientras la entelequia de la comunidad internacional mira para otro lado, un cataclismo se está gestando en Oriente Medio.
Desde hace tiempo, gracias a ella, todo lo que creía saber sobre lo que estaba ocurriendo quedó en nada. O sé mucho más y no sé cómo manejar una información que atenta contra mi sentido común. pienso en las mujeres palestinas, en l@s niñ@s, en la población civil que, desde la segunda intifada en septiembre de 2000 ha visto empeorada su calidad de vida, su vida en fin (la población civil constituye un 82% de l@s muert@s ) , y las incursiones militares, los problemas de abastecimiento -agua y comida-, los controles , los retrasos en los controles, la falta de servicios sanitarios, el desplazamiento forzado, las restricciones de movilidad y acceso, la destrucción de hogares y de familias, las violaciones constantes de los derechos humanos.
Ella pertenece a Bat Shalom , una organización feminista pacifista que trabaja por la paz justa entre Israel y sus vecin@s árabes. Bat Shalom, junto con el Centro de Jerusalén para las Mujeres, (una organización pacifista de las mujeres palestinas), forman el Enlace de Jerusalén.
Declaración de Bat Shalom en el
Día Internacional de las Mujeres, 8 de marzo 2002
El Día Internacional de las Mujeres conmemora los derechos humanos de las mujeres en todo el mundo. Pero como los atestigua la historia, esos derechos nunca se consignan en forma separada. Se encuentran entremezclados en la totalidad de los derechos humanos como un todo, y su realización refleja y mide el compromiso de la sociedad en temas como la justicia, la igualdad y la democracia.
La ocupación militar israelita de las tierras palestinas y su continuado dominio sobre más de un millón de palestinos viola severamente los derechos individuales y nacionales de otras personas, y convierte a los israelitas tanto en perpetradores como en víctimas de la violencia. Hoy vemos que la amenaza básica a los derechos y el bienestar de las mujeres israelitas y palestinas reside en la perpetuación de la ocupación.
Nosotras, las mujeres israelitas y palestinas, que trabajamos en la construcción de las condiciones para la paz y la reconciliación, estamos atónitas y confundidas por las políticas de nuestro gobierno. Nos rehusamos a atestiguar en forma silenciosa la destrucción de la esperanza y del futuro de las israelitas y palestinas. Y necesitamos su ayuda.
Las flagrantes violaciones a la ley internacional y las normas morales por parte del gobierno israelita representan un gran reto a la comunidad internacional y estamos apelamos a usted y a su gobierno para solucionarlo.
En vista de la situación actual, se hace necesaria una respuesta humanitaria internacional de manera inmediata. Por lo tanto solicitamos su apoyo para se envíen monitores internacionales al área, cuya presencia sea en cierta medida de protección a lo población civil palestina.
Terminar la ocupacion es el prerrequisito para asegurar la paz. En vista de la negación obliterada del gobierno israelita para comprometerse a terminar la ocupación, recurrimos a usted y a su gobierno para iniciar esfuerzos diplomáticos urgentes con el fin de convencer a Israel en el logro de ese compromiso.
Sentada en mi sillón, en el barrio de carabanchel, con una cerveza y unas risas, la realidad en la que mi amiga se juega la vida en este Enlace de Jerusalén (ella me diría que no fuese tan exagerada) no existe. Es una película que empezó a finales de la II Guerra Mundial cuando la comunidad internacional no supo gestionar el final de una aberración.

marcha de mujeres, 8 de marzo de 2006.
(y canturreo la mítica canción de los anuncios de turrón vuelve a casaaaaaaaaaa vuelve...)
etiquetas y prejuicios
Ayer fui a mi primera clase de danza del vientre. Me hizo darme cuenta de que yo me veo así, cuando en realidad soy taaaaaaaaaaaaaaan de otra manera.
Y volví a pensar (una vez me dí cuenta de que no iba a ser la próxima isadora duncan, dejé vagar mi mente e hice tintinear las monedas del pañuelo) en las etiquetas.
Nos pasamos la vida conformando una “forma de ser”, social, más o menos abierta, más o menos sincera, más o menos real. Nos pasamos la vida creyendo que somos y nos comportamos de determinada manera y que eso, el resto, las personas (amigas, enemigas y gentes intermedias) lo ven como nosotr@s nos vemos.
Nada más alejado de la realidad pazguata mía.
Nada más lejos de su intención.
Políticamente hablando he sido catalogada y deshechada.
No me siento en falta. No siento la necesidad de justificarme. y sin embargo, tengo un dolor irrecuperable. El dolor de las etiquetas lo llamaré.
En la práctica del feminismo seguimos todavía inmersas en las dicotomías heredadas del patriarcado (el famoso si no estás conmigo estás contra mí), así, una amiga, con la que hemos compartido y conversado hasta la saciedad, casi siempre para estar de acuerdo, me colgó la etiqueta "deladiferencia" y me deshechó (quiero creer que suma puntos el hecho de que sea joven) y , lo que es peor, invalidó mi práctica política por estar "limitada" y ser muy "abstracta".
Después pasa a utilizar el plural. Lasdeladiferencia tal y cual.
Políticamente hablando estoy bastante hartita de esta historia. Nunca he creído en la irreconciabilidad (semejante palabro) de las "estrategias" políticas del feminismo.Reconozco feminismo en muchas que ni siquiera querrían verlo así. Veo política de mujeres en mi cotidiano. No las etiqueto, no las marco, no las diferencio.
Creo, firmemente, en la libertad femenina. Y en la libertad feminista. Trabajo, mi cabeza y mi cuerpo, por y para.
Si no es suficientemente feminista ir a clases de danza del vientre, entonces tengo un problema. Porque creo, sin duda, que para ser en libertad tienes, como poco, que quererte. Que verte entera, reconocerte y estar en ti (uyyyyyyyyyyy que mística).
Cuando me quedé embarazada pesaba unos 10 kilos menos que ahora. No me preocupa, no me siento en deuda con la Belleza, sin embargo, en el proceso de ser madre perdí mi cuerpo en el camino. Aloje a un ser pequeño que hizo de mi cuerpo su habita y me descolocó por completo.
Recuperar ese cuerpo (dejando aparte kilos más o menos), superar una episiotomía de 11 puntos, la doble cadera, la menstruación,la barriguita, los mensajes que la cultura impone sobre la belleza de las mujeres...ha sido, está siendo un proceso de aprendizaje (no exento de dolor) intenso.
Asi que, si para recuperarme, si para ver mis pechos, mi barriga, mi sexo, mi cicatriz (mis cicatrices) mis movimientos y recuperar mis risas hago danza del vientre, que lasdiosas enchufen con un rayo a quien no entienda eso como un gesto de libertad. Feminista y femenina.

y gracias a tod@s por los besos y los ánimos
Y volví a pensar (una vez me dí cuenta de que no iba a ser la próxima isadora duncan, dejé vagar mi mente e hice tintinear las monedas del pañuelo) en las etiquetas.
Nos pasamos la vida conformando una “forma de ser”, social, más o menos abierta, más o menos sincera, más o menos real. Nos pasamos la vida creyendo que somos y nos comportamos de determinada manera y que eso, el resto, las personas (amigas, enemigas y gentes intermedias) lo ven como nosotr@s nos vemos.
Nada más alejado de la realidad pazguata mía.
Nada más lejos de su intención.
Políticamente hablando he sido catalogada y deshechada.
No me siento en falta. No siento la necesidad de justificarme. y sin embargo, tengo un dolor irrecuperable. El dolor de las etiquetas lo llamaré.
En la práctica del feminismo seguimos todavía inmersas en las dicotomías heredadas del patriarcado (el famoso si no estás conmigo estás contra mí), así, una amiga, con la que hemos compartido y conversado hasta la saciedad, casi siempre para estar de acuerdo, me colgó la etiqueta "deladiferencia" y me deshechó (quiero creer que suma puntos el hecho de que sea joven) y , lo que es peor, invalidó mi práctica política por estar "limitada" y ser muy "abstracta".
Después pasa a utilizar el plural. Lasdeladiferencia tal y cual.
Políticamente hablando estoy bastante hartita de esta historia. Nunca he creído en la irreconciabilidad (semejante palabro) de las "estrategias" políticas del feminismo.Reconozco feminismo en muchas que ni siquiera querrían verlo así. Veo política de mujeres en mi cotidiano. No las etiqueto, no las marco, no las diferencio.
Creo, firmemente, en la libertad femenina. Y en la libertad feminista. Trabajo, mi cabeza y mi cuerpo, por y para.
Si no es suficientemente feminista ir a clases de danza del vientre, entonces tengo un problema. Porque creo, sin duda, que para ser en libertad tienes, como poco, que quererte. Que verte entera, reconocerte y estar en ti (uyyyyyyyyyyy que mística).
Cuando me quedé embarazada pesaba unos 10 kilos menos que ahora. No me preocupa, no me siento en deuda con la Belleza, sin embargo, en el proceso de ser madre perdí mi cuerpo en el camino. Aloje a un ser pequeño que hizo de mi cuerpo su habita y me descolocó por completo.
Recuperar ese cuerpo (dejando aparte kilos más o menos), superar una episiotomía de 11 puntos, la doble cadera, la menstruación,la barriguita, los mensajes que la cultura impone sobre la belleza de las mujeres...ha sido, está siendo un proceso de aprendizaje (no exento de dolor) intenso.
Asi que, si para recuperarme, si para ver mis pechos, mi barriga, mi sexo, mi cicatriz (mis cicatrices) mis movimientos y recuperar mis risas hago danza del vientre, que lasdiosas enchufen con un rayo a quien no entienda eso como un gesto de libertad. Feminista y femenina.

y gracias a tod@s por los besos y los ánimos





