etiquetas y prejuicios
Ayer fui a mi primera clase de danza del vientre. Me hizo darme cuenta de que yo me veo así, cuando en realidad soy taaaaaaaaaaaaaaan de otra manera.
Y volví a pensar (una vez me dí cuenta de que no iba a ser la próxima isadora duncan, dejé vagar mi mente e hice tintinear las monedas del pañuelo) en las etiquetas.
Nos pasamos la vida conformando una “forma de ser”, social, más o menos abierta, más o menos sincera, más o menos real. Nos pasamos la vida creyendo que somos y nos comportamos de determinada manera y que eso, el resto, las personas (amigas, enemigas y gentes intermedias) lo ven como nosotr@s nos vemos.
Nada más alejado de la realidad pazguata mía.
Nada más lejos de su intención.
Políticamente hablando he sido catalogada y deshechada.
No me siento en falta. No siento la necesidad de justificarme. y sin embargo, tengo un dolor irrecuperable. El dolor de las etiquetas lo llamaré.
En la práctica del feminismo seguimos todavía inmersas en las dicotomías heredadas del patriarcado (el famoso si no estás conmigo estás contra mí), así, una amiga, con la que hemos compartido y conversado hasta la saciedad, casi siempre para estar de acuerdo, me colgó la etiqueta "deladiferencia" y me deshechó (quiero creer que suma puntos el hecho de que sea joven) y , lo que es peor, invalidó mi práctica política por estar "limitada" y ser muy "abstracta".
Después pasa a utilizar el plural. Lasdeladiferencia tal y cual.
Políticamente hablando estoy bastante hartita de esta historia. Nunca he creído en la irreconciabilidad (semejante palabro) de las "estrategias" políticas del feminismo.Reconozco feminismo en muchas que ni siquiera querrían verlo así. Veo política de mujeres en mi cotidiano. No las etiqueto, no las marco, no las diferencio.
Creo, firmemente, en la libertad femenina. Y en la libertad feminista. Trabajo, mi cabeza y mi cuerpo, por y para.
Si no es suficientemente feminista ir a clases de danza del vientre, entonces tengo un problema. Porque creo, sin duda, que para ser en libertad tienes, como poco, que quererte. Que verte entera, reconocerte y estar en ti (uyyyyyyyyyyy que mística).
Cuando me quedé embarazada pesaba unos 10 kilos menos que ahora. No me preocupa, no me siento en deuda con la Belleza, sin embargo, en el proceso de ser madre perdí mi cuerpo en el camino. Aloje a un ser pequeño que hizo de mi cuerpo su habita y me descolocó por completo.
Recuperar ese cuerpo (dejando aparte kilos más o menos), superar una episiotomía de 11 puntos, la doble cadera, la menstruación,la barriguita, los mensajes que la cultura impone sobre la belleza de las mujeres...ha sido, está siendo un proceso de aprendizaje (no exento de dolor) intenso.
Asi que, si para recuperarme, si para ver mis pechos, mi barriga, mi sexo, mi cicatriz (mis cicatrices) mis movimientos y recuperar mis risas hago danza del vientre, que lasdiosas enchufen con un rayo a quien no entienda eso como un gesto de libertad. Feminista y femenina.

y gracias a tod@s por los besos y los ánimos
Y volví a pensar (una vez me dí cuenta de que no iba a ser la próxima isadora duncan, dejé vagar mi mente e hice tintinear las monedas del pañuelo) en las etiquetas.
Nos pasamos la vida conformando una “forma de ser”, social, más o menos abierta, más o menos sincera, más o menos real. Nos pasamos la vida creyendo que somos y nos comportamos de determinada manera y que eso, el resto, las personas (amigas, enemigas y gentes intermedias) lo ven como nosotr@s nos vemos.
Nada más alejado de la realidad pazguata mía.
Nada más lejos de su intención.
Políticamente hablando he sido catalogada y deshechada.
No me siento en falta. No siento la necesidad de justificarme. y sin embargo, tengo un dolor irrecuperable. El dolor de las etiquetas lo llamaré.
En la práctica del feminismo seguimos todavía inmersas en las dicotomías heredadas del patriarcado (el famoso si no estás conmigo estás contra mí), así, una amiga, con la que hemos compartido y conversado hasta la saciedad, casi siempre para estar de acuerdo, me colgó la etiqueta "deladiferencia" y me deshechó (quiero creer que suma puntos el hecho de que sea joven) y , lo que es peor, invalidó mi práctica política por estar "limitada" y ser muy "abstracta".
Después pasa a utilizar el plural. Lasdeladiferencia tal y cual.
Políticamente hablando estoy bastante hartita de esta historia. Nunca he creído en la irreconciabilidad (semejante palabro) de las "estrategias" políticas del feminismo.Reconozco feminismo en muchas que ni siquiera querrían verlo así. Veo política de mujeres en mi cotidiano. No las etiqueto, no las marco, no las diferencio.
Creo, firmemente, en la libertad femenina. Y en la libertad feminista. Trabajo, mi cabeza y mi cuerpo, por y para.
Si no es suficientemente feminista ir a clases de danza del vientre, entonces tengo un problema. Porque creo, sin duda, que para ser en libertad tienes, como poco, que quererte. Que verte entera, reconocerte y estar en ti (uyyyyyyyyyyy que mística).
Cuando me quedé embarazada pesaba unos 10 kilos menos que ahora. No me preocupa, no me siento en deuda con la Belleza, sin embargo, en el proceso de ser madre perdí mi cuerpo en el camino. Aloje a un ser pequeño que hizo de mi cuerpo su habita y me descolocó por completo.
Recuperar ese cuerpo (dejando aparte kilos más o menos), superar una episiotomía de 11 puntos, la doble cadera, la menstruación,la barriguita, los mensajes que la cultura impone sobre la belleza de las mujeres...ha sido, está siendo un proceso de aprendizaje (no exento de dolor) intenso.
Asi que, si para recuperarme, si para ver mis pechos, mi barriga, mi sexo, mi cicatriz (mis cicatrices) mis movimientos y recuperar mis risas hago danza del vientre, que lasdiosas enchufen con un rayo a quien no entienda eso como un gesto de libertad. Feminista y femenina.

y gracias a tod@s por los besos y los ánimos
Comentario:
Joven mujer bailarina femenina y feminista. Hay que ver la cantidad de distracciones que nos impiden ver correctamente la vida. Perdon si no entiendo de política, es sólo que no tiene espacio en mi vida. Hace tiempo que cambie ese concepto por el de sentido común.
Sigue bailando para hacerte/nos feliz. Lo demás, en realidad, carece de importancia.
Un afectuoso saludo de alguien a quien a encantado tu texto.
Sigue bailando para hacerte/nos feliz. Lo demás, en realidad, carece de importancia.
Un afectuoso saludo de alguien a quien a encantado tu texto.
Comentario:
Me quitaron el olé de la boca, pero no me quitan la envidia que me das de menear ese vientre a los cuatro vientos. En septiembre hacerme un huequillo o dos. Políticas, ideologías y demás a un lado, bailar lo que sea, cantar como sea, correr por la arena hasta reventar y luego ducharte, darte cremita y decir: sí, esta soy yo, con mis curvas, mis huesos, mis cicatrices, mis pechos grandes o pequeños, caidos o bien tiesos... Porque yo lo valgo, nena, y queramos o no, con el físico también nos comunicamos; y cuando aprendes a mirar a las personas con un poco más de atención, ves cosas preciosas: mujeres en el metro con los tobillos hinchados, que me dan unas ganas de quitarles los zapatos y darles un masaje. Pliegues, surcos... viviencias al cabo. Y tú rubiaza guapetona a ser lo que quieras ser. Besitos pa ti y toda la familia. O hauria de dir petons i abraçades.
Comentario:
Uy amiga. No sabes como te comprendo!!!-
Prefiero no poner etiquetas ni categorías por razones obvias.
Sin embargo, muy a mi pesar, con un poso de amargura y dolor, confieso que si alguien me preguntara que es lo que más de ha defraudado en la vida diría: las mujeres.
Mujeres, las peores enemigas de las mujeres. Con perdón.
Besos y gracias a tí que siempre nos das la oportunidad de entrar en consideraciones.
Adiós y baila la danza que te venga en gana!!!
Prefiero no poner etiquetas ni categorías por razones obvias.
Sin embargo, muy a mi pesar, con un poso de amargura y dolor, confieso que si alguien me preguntara que es lo que más de ha defraudado en la vida diría: las mujeres.
Mujeres, las peores enemigas de las mujeres. Con perdón.
Besos y gracias a tí que siempre nos das la oportunidad de entrar en consideraciones.
Adiós y baila la danza que te venga en gana!!!
Comentario:
Mi danzarina, cuanto siento haberme perdido la clase. Haciendo la danza del vientre (o de lo que sea) me voy a sentir igual de femenina, feminista, libre y poderosa que enarbolando pancartas, asistiendo a sesudos debates o lo que narices se crea quien sea que significa estar políticamente comprometida. Como dijo la Emma: SI NO PUEDO BAILAR, NO ME INTERESA TU REVOLUCIÓN!!!!!
Comentario:
Es que el cuerpo es tan importante, no el cuerpo en sí, sino nuestra relación con él, claro. Yo no he tenido hijos pero hace unos años me operaron y tuve que retomar el ritmo con mi propio cuerpo y realmente me dí cuenta de la importancia que tiene para mantener una sana relación con una misma.
Precioso post...
Precioso post...
Comentario:
Yo con mi anterior embarazo recupere todo el peso e incluso me quede mas delgada, aunque seguian mis cicatrices, mis 20 PUNTOS de episiotomia (Laura se quedo encajada y hubo que abrir mas) y mi barriguita. El problema es que ya no me veia mujer, sino madre. Con este embarazo he decidido que me voy a cuidar para sentirme mejor conmigo misma, pero sinceramente, no me veo haciendo la danza del vientre ;p
Besitos y animo
Por cierto si que me interesan los nombres de los libros que estas leyendo sobre alimentacion, cualquier ayuda en este tema viene bien.
Besitos y animo
Por cierto si que me interesan los nombres de los libros que estas leyendo sobre alimentacion, cualquier ayuda en este tema viene bien.
Comentario:
olé!