In Memoriam
Ayer fue 25 de noviembre, Día internacional para erradicar la violencia contra las mujeres, el día internacional de la violencia de género (como cuentan algunos medios ¿no les suena raro e incongruente?).
No haré listado de mujeres muertas a manos de sus parejas, exparejas, compañeros, no contaré los golpes, ni los anuncios sexistas, ni las instituciones , empresas, organizaciones que sostienen una política sexista, machista, homófoba y patriarcal, ni hablaré de la Iglesia, no contaré los piropos, los programas de televisión que sólo enseñan a las mujeres como objetos sexuales (no hablaré de las mujeres que se dejan), no contaré del miedo a ir sóla por la noche, ni las veces que una chica se cruza de acera o se cambia de vagón...
Porque me surgen más preguntas que respuestas.
Me mueve más la rabia que la fé.
Me enfrento a mi propia violencia. A la reacción que me aturde al oir que otra mujer ha sido asesinada (ojo, no hablemos de accidentes ni de locos, que de locos no tienen nada, sobre todo cuando se saben amparados por la justicia y la falsa moral que no se plantea la violencia más allá de la forma, no del fondo). A la reacción que evito porque no me da respuestas, sólo dolores.
Me acuerdo de la rabia y la impotencia en situaciones de tensión. De mi propia reacción ante la violencia que han ejercido (tarde o temprano todas nos enfrentamos a eso) contra mi...
Me veo movida por la necesidad, pero impotente ante la realidad. La realidad de este mundo patriarcal que necesita que las mujeres seamos (o nos pensemos) ciudadanas de segunda para que este Estado del Bienestar, este Primer Mundo Capitalizado y Capitalista, este Sinvivir Moderno se sostenga.
Y en ese ser ciudadanas de segunda nuestras vidas no valen tanto, nuestra imagen es difusa, nuestro poder es soterrado.
Quiero ceder ante el desaliento. Y crear mi Realidad Alternativa.
Pero no puedo.
Así que, una vez más, habrá que seguir. Y en lo cotidiano pelear.
Y que no sea en vano.
No un día. No un eslogan.
No haré listado de mujeres muertas a manos de sus parejas, exparejas, compañeros, no contaré los golpes, ni los anuncios sexistas, ni las instituciones , empresas, organizaciones que sostienen una política sexista, machista, homófoba y patriarcal, ni hablaré de la Iglesia, no contaré los piropos, los programas de televisión que sólo enseñan a las mujeres como objetos sexuales (no hablaré de las mujeres que se dejan), no contaré del miedo a ir sóla por la noche, ni las veces que una chica se cruza de acera o se cambia de vagón...
Porque me surgen más preguntas que respuestas.
Me mueve más la rabia que la fé.
Me enfrento a mi propia violencia. A la reacción que me aturde al oir que otra mujer ha sido asesinada (ojo, no hablemos de accidentes ni de locos, que de locos no tienen nada, sobre todo cuando se saben amparados por la justicia y la falsa moral que no se plantea la violencia más allá de la forma, no del fondo). A la reacción que evito porque no me da respuestas, sólo dolores.
Me acuerdo de la rabia y la impotencia en situaciones de tensión. De mi propia reacción ante la violencia que han ejercido (tarde o temprano todas nos enfrentamos a eso) contra mi...
Me veo movida por la necesidad, pero impotente ante la realidad. La realidad de este mundo patriarcal que necesita que las mujeres seamos (o nos pensemos) ciudadanas de segunda para que este Estado del Bienestar, este Primer Mundo Capitalizado y Capitalista, este Sinvivir Moderno se sostenga.
Y en ese ser ciudadanas de segunda nuestras vidas no valen tanto, nuestra imagen es difusa, nuestro poder es soterrado.
Quiero ceder ante el desaliento. Y crear mi Realidad Alternativa.
Pero no puedo.
Así que, una vez más, habrá que seguir. Y en lo cotidiano pelear.
Y que no sea en vano.
No un día. No un eslogan.
Comentario:
No creo que sobren las palabras. Ni sobran los actos. Sólo hay carencias. Carencias escandalosas. Frustraciones y dolor. Y sólo se me ocurre una cosa: la vida debe imponerse a toda costa, pero si el deseo y el amor no son suficientes, si la vida ha de triunfar sobre la sinrazón tendrá que utizar toda la ira acumulada, toda su voluntad y actuar con la mayor destreza para que "las mujeres" dejen de ser "reo y presa" del abominable ciclo reproductivo de la muerte. Si la Tierra ha de ponerse del revés no quedará más remedio que inundar el cielo con relámpagos de fresa.
Es sólo la opinión de una serpiente, que sabe que no es mujer pero que se niega a ser un hombre. Porque aventurarse a "ser" un "Hombre" no es más que ponerle un nombre a aquello que pensábamos que no lo tenía: "el mal de la muerte".
Es sólo la opinión de una serpiente, que sabe que no es mujer pero que se niega a ser un hombre. Porque aventurarse a "ser" un "Hombre" no es más que ponerle un nombre a aquello que pensábamos que no lo tenía: "el mal de la muerte".
Comentario:
Hay que seguir viviendo mirando hacia delante y esperemos a ver qué nos depara el futuro más próximo; van a haber cambios, muchos cambios en la igualdad hombre-mujer.
Abrazo
Abrazo
Comentario:
siento una especie de escalofrío con tan solo plantearme la opción de escribir aquí unas líneas, casi que me siento fuera de lugar, al fin y al cabo soy un hombre
es muy difícil soltar lastre
muy difícil vaciar la mente de tantos tópicos, de tantas mentiras, de tanta basura
es muy difícil cambiar este mundo
pero hay que hacerlo, sea como sea
jum
es muy difícil soltar lastre
muy difícil vaciar la mente de tantos tópicos, de tantas mentiras, de tanta basura
es muy difícil cambiar este mundo
pero hay que hacerlo, sea como sea
jum
Comentario:
sobran las palabras, no? más actos!