Una única vez
Me descubro en tu casa casi sin quererlo. Nos sentamos en el sofá y sacas algo para beber. Te pones una copa de orujo de hierbas de tu pueblo, ese que te encanta. Para mí, sacas una botella de Lambrusco casi helado. Me sorprende que recuerdes que me gusta el lambrusco, y más me sorprende que recuerdes cómo me gusta tomarlo. Si hasta has metido el vaso al congelador para que le salga esa escarcha que tanto me gusta. Estoy excitada porque me aventuro a pensar en lo que va a suceder. Lo tenías todo planeado, y yo que pensaba que era yo la que te había seducido. No consigo recordar cómo he llegado a parar a tu sofá, pero tampoco me importa. Estoy donde quiero estar.
Me miras con ojos lascivos, sé en qué estás pensando. Me pasas un cigarro encendido, lo que me alegra porque no sé que decir: así tengo la boca ocupada. Le doy una calada larga, como esperando a que el humo que llena mis pulmones disipe mi nerviosismo y mi ansiedad.
Tienes los ojos clavados en mi, y sonríes. Te divierte mi ansiedad. El cigarro se está terminando y ninguno de los dos ha dicho nada desde que nos subimos en el taxi. Me empiezan a temblar las piernas, un poco por la excitación, un poco por el miedo. Ya me he cansado de este juego, es mejor actuar que esperar a que se diluya el momento.
Envalentonada, me levanto. Te miro con sonrisa desafiante: "Ahora vas a sufrir tú", te digo. Comienzo a desabrocharme los botones de la camisa, uno a uno. Despacio, muy despacio. Ahora ya no sonriés tanto y empiezo a notar una tremenda erección en tu pantalón. No quiero pensar en lo que estoy haciendo, porque si me lo replanteo, huiré a mi casa llorando. Por eso no lo pienso, por eso me sigo desnudando. Me quito los zapatos de tacón, luego los pantalones. Despacio, delante de ti. Tú, sentado en el sofá, me atres hacia tí, y comienzas a besarme la tripa. Cuando tus labios rozan por primera vez mi piel, se me escapa un suspiro de placer. Quiero impedir que te levantes, quiero mantenerte sentado mirando. Quiero que seas mi esclavo, y quiero llevarte al cielo. Quiero que recuerdes esta noche, la que será nuestra única noche, toda tu vida.

Pero no me dejas. Me conoces y sabes que me gusta mandar, no vas a permitírlo. Te levantas y me acorralas contra la pared. Me besas despacio, los labios, el cuello. En un segundo te quitas la ropa y dices: "Vamos a la cama". No es una sugerencia, es una orden. LLevas tú la voz cantante, y solo me queda obedecer.
Me tiras en la cama, un poco demasiado fuerte, y me sostienes las muñecas, también un poco demasiado fuerte. No me dejas tocarte, ni besarte, y cuando intento hablar, me silencias con un beso. Empiezo a estar tan excitada que se me arquea la cintura por los espasmos que me producen tus labios en mis pezones. Los muerdes, con tanta fuerza que se me escapa un gritito. Te levantas y sacas un pañuelo blanco de tu mesilla, me sostienes las muñecas encima de la cabeza, y con fuerza, me las atas. Nunca antes me habían atado, no me gusta ser pasiva en el sexo. Intento protestar, pero:
"Deja de quejarte, porque vas a hacer lo que yo diga". Me rindo a tus palabras y me dejo hacer. Has empezado a comerme el coño de una manera salvaje y excitante, no puedo quejarme, solo puedo gemir. Estoy deseando tocarte, chuparte de arriva a bajo, porque quiero saber a qué sabe tu piel. Pero no me dejas, sigues lamiéndome afanoso. Te suplico que pares, y que me hagas el amor, estoy a punto de desfallecer. Me miras con sonrisa burlona, "aún no". Me incorporas y me sientas en el borde de la cama. Te levantas y te sitúas en frente de mi, de manera que tu sexo queda justo delante de mi boca. Me avalanzo sobre él y lo chupo con ganas, ansiosa de tí, por todo el tiempo que no he podido tocarte, y no solo hoy, sino durante toda mi vida. Esta duro, muy duro, y me sabe a caramelo y chocolate.
De repente gritas "¡Para!. Me miras con cara de desquiciado y me cojes en brazos. Rodeo tu cintura con mis piernas y noto la pared fría en mi espalda. Eres fuerte y me sujetas con una mano las muñecas aún atadas sobre mi cabeza, y con la otra me sostienes por el culo. Me penetras fuerte, sin piedad, si aviso. Tus envestidas son rítmicas y profundas, y en un santiamén me corro en silencio, escuchándote gemir y mordiéndome el labio con fuerza.
Me sueltas las manos y me visto rápido. Te dejo sentado en la cama fumando un cigarro, recuperándote. Me visto a prisa y salgo de tu casa. No volveré nunca más. Y tú y yo nunca hablaremos de esto: esas eran las reglas.
________________________________________
Hay cosas que sólo os puedo contar a vosotros.
Un beso,
Violeta excitada.
Me miras con ojos lascivos, sé en qué estás pensando. Me pasas un cigarro encendido, lo que me alegra porque no sé que decir: así tengo la boca ocupada. Le doy una calada larga, como esperando a que el humo que llena mis pulmones disipe mi nerviosismo y mi ansiedad.
Tienes los ojos clavados en mi, y sonríes. Te divierte mi ansiedad. El cigarro se está terminando y ninguno de los dos ha dicho nada desde que nos subimos en el taxi. Me empiezan a temblar las piernas, un poco por la excitación, un poco por el miedo. Ya me he cansado de este juego, es mejor actuar que esperar a que se diluya el momento.
Envalentonada, me levanto. Te miro con sonrisa desafiante: "Ahora vas a sufrir tú", te digo. Comienzo a desabrocharme los botones de la camisa, uno a uno. Despacio, muy despacio. Ahora ya no sonriés tanto y empiezo a notar una tremenda erección en tu pantalón. No quiero pensar en lo que estoy haciendo, porque si me lo replanteo, huiré a mi casa llorando. Por eso no lo pienso, por eso me sigo desnudando. Me quito los zapatos de tacón, luego los pantalones. Despacio, delante de ti. Tú, sentado en el sofá, me atres hacia tí, y comienzas a besarme la tripa. Cuando tus labios rozan por primera vez mi piel, se me escapa un suspiro de placer. Quiero impedir que te levantes, quiero mantenerte sentado mirando. Quiero que seas mi esclavo, y quiero llevarte al cielo. Quiero que recuerdes esta noche, la que será nuestra única noche, toda tu vida.

Pero no me dejas. Me conoces y sabes que me gusta mandar, no vas a permitírlo. Te levantas y me acorralas contra la pared. Me besas despacio, los labios, el cuello. En un segundo te quitas la ropa y dices: "Vamos a la cama". No es una sugerencia, es una orden. LLevas tú la voz cantante, y solo me queda obedecer.
Me tiras en la cama, un poco demasiado fuerte, y me sostienes las muñecas, también un poco demasiado fuerte. No me dejas tocarte, ni besarte, y cuando intento hablar, me silencias con un beso. Empiezo a estar tan excitada que se me arquea la cintura por los espasmos que me producen tus labios en mis pezones. Los muerdes, con tanta fuerza que se me escapa un gritito. Te levantas y sacas un pañuelo blanco de tu mesilla, me sostienes las muñecas encima de la cabeza, y con fuerza, me las atas. Nunca antes me habían atado, no me gusta ser pasiva en el sexo. Intento protestar, pero:
"Deja de quejarte, porque vas a hacer lo que yo diga". Me rindo a tus palabras y me dejo hacer. Has empezado a comerme el coño de una manera salvaje y excitante, no puedo quejarme, solo puedo gemir. Estoy deseando tocarte, chuparte de arriva a bajo, porque quiero saber a qué sabe tu piel. Pero no me dejas, sigues lamiéndome afanoso. Te suplico que pares, y que me hagas el amor, estoy a punto de desfallecer. Me miras con sonrisa burlona, "aún no". Me incorporas y me sientas en el borde de la cama. Te levantas y te sitúas en frente de mi, de manera que tu sexo queda justo delante de mi boca. Me avalanzo sobre él y lo chupo con ganas, ansiosa de tí, por todo el tiempo que no he podido tocarte, y no solo hoy, sino durante toda mi vida. Esta duro, muy duro, y me sabe a caramelo y chocolate.
De repente gritas "¡Para!. Me miras con cara de desquiciado y me cojes en brazos. Rodeo tu cintura con mis piernas y noto la pared fría en mi espalda. Eres fuerte y me sujetas con una mano las muñecas aún atadas sobre mi cabeza, y con la otra me sostienes por el culo. Me penetras fuerte, sin piedad, si aviso. Tus envestidas son rítmicas y profundas, y en un santiamén me corro en silencio, escuchándote gemir y mordiéndome el labio con fuerza.
Me sueltas las manos y me visto rápido. Te dejo sentado en la cama fumando un cigarro, recuperándote. Me visto a prisa y salgo de tu casa. No volveré nunca más. Y tú y yo nunca hablaremos de esto: esas eran las reglas.
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Hay cosas que sólo os puedo contar a vosotros.
Un beso,
Violeta excitada.
Comentario:
buen consejo, veré que puedo hacer ;)
Comentario:
Gondolero, ten cuidado no te resfríes.
Brown-Eyer Girl, el chico de este post no es el de la pija, ese es un amor platónico, de eso con los que fantaseas pero con los que nunca te acuestas...
Souldreamer, demasiado intenso.
Shakroix, de las mejores.
Gala, ojalá sucediese cada día... pero no va a poder ser.
Canalla, gracias a vosotros por leer lo que os cuento.
Un beso a todos!!
Brown-Eyer Girl, el chico de este post no es el de la pija, ese es un amor platónico, de eso con los que fantaseas pero con los que nunca te acuestas...
Souldreamer, demasiado intenso.
Shakroix, de las mejores.
Gala, ojalá sucediese cada día... pero no va a poder ser.
Canalla, gracias a vosotros por leer lo que os cuento.
Un beso a todos!!
Comentario:
Intenso y apasionado. Me ha encantado tu historia.
Es una lástima que sólo suceda una vez, pero se dice que lo bueno, si es breve, dos veces bueno no? ;)
Besos!!
Es una lástima que sólo suceda una vez, pero se dice que lo bueno, si es breve, dos veces bueno no? ;)
Besos!!
Comentario:
Ufs!, y a mí me encanta que nos las cuentes! ;)
Ains, si no fuese por estos momentos..... :)
¡Qué calor! Muak!
Ains, si no fuese por estos momentos..... :)
¡Qué calor! Muak!
Comentario:
Que pena que algo tan bonito solo pueda ser una vez....
Comentario:
Buuuuf! Qué sofocos!
Vaya manera de empezar el lunes, nenaaaa!
Estás segura que sólo será una vez???
Besitos
Vaya manera de empezar el lunes, nenaaaa!
Estás segura que sólo será una vez???
Besitos
Comentario:
Joder, que buena historia!!
Te enlazaré a mi, puede ser?
Besos
Te enlazaré a mi, puede ser?
Besos
Comentario:
Una "única vez.." sin palabras! Tremendamente intenso ese momento, no hacen falta más palabras.
Besos!
Besos!
Comentario:
wuauh...
perdona mi falta de palabras
y mi mala educacion que te leí y no te devolvi el comentario, gracias!
ya se cansara de la pija esa, ya :)
un beso!
perdona mi falta de palabras
y mi mala educacion que te leí y no te devolvi el comentario, gracias!
ya se cansara de la pija esa, ya :)
un beso!
Comentario:
Ufffffffffffff!!!!!
Voy a mater la cabeza debajo del grifo. Vuelvo en un segundo.
Voy a mater la cabeza debajo del grifo. Vuelvo en un segundo.





