El por qué de los recuerdos felices
Una vez conocí a un hombre y me enamoré de él al instante. ¿Nunca os ha pasado algo así? Él tan sólo me dirigió cinco palabras, y yo que era una jovencita bastante inexperta y un tanto idealista me enamoré. La historia sucedió más o menos así: estabamos unas amigas y yo en un parque que hay no muy lejos de mi casa, sentadas en la hierba viendo pasar la tarde mientras compartíamos uno de nuestros primeros porros. Empezaba a refrescar y yo tenía bastante frío (siempre he sido muy friolera). Le pedí prestada una chaqueta a una de mis amigas (que ella había doblado cuidadosamente y guardado en su mochila para evitar que se estropease), pero se negó a prestármela por miedo a que pudiera mancharla con la hierba del suelo. Al cabo de un rato, como yo cada vez tenía más frío, insistí de nuevo, y de nuevo la respuesta fue no. Poco tiempo después, le prometí que tendría cuidado y que por favor me prestase la dichosa prenda; que estaba rozando la hipotermia, y que sí no lo hacía, tendría que irme a casa porque ya no aguantaba más. Por tercera vez dijo que no (¡¡la muy guarra!!). En ese instante el chico en cuestión, que jugaba con un amigo a tirarle palos a sus perros (y que indudablemente había oído mis repetidas súplicas); se apiadó de mí y me ofreció su jersey. No sé si fue su sonrisa, o su acto desinteresado; que en cuanto levante la vista y sus ojos se clavaron en los míos me enamoré.
Pasó el tiempo y empecé a conocerle mejor, y cuanto más conocía de él, más me gustaba. Su forma de hablar, tan seguro de sí mismo, tan buen orador. Sus convicciones, que tanto me atraían... y esos ojos de cachorrito apaleado. Nunca pasó nada entre los dos, yo nuncá llegué a gustarle más allá. Han pasado años desde ese día, muchos años, y la vida nos ha llevado por distintos caminos. A veces, éstos se han juntado, y hemos compartido muchas cosas, pero otras veces, nuestros caminos nos han separado.
Aunque le veo de vez en cuando, hace mucho que no pensaba en aquellos años. Ya no soy una jovencita inexperta, y bueno... las circustancias de mi vida han borrado de mi cualquier ápice de idealismo, pero hoy, mientras recordaba momentos en lo que he sido más feliz de lo que soy ahora, su cara y sus cinco palabras han vuelto a mi memoria:
- Coge mi jersey si quieres.
Puede que un único acto bueno sirva para que alguien te agrade toda una vida. ¿O acaso hay algo más, y él ha sido siempre mi tipo? Puede que con una mirada rápida seas capaz de encontrar a alguien que te haría feliz. No sé que pensar, porque generalmente, me equivoco en las primeras opiniones. Todo el mundo tiene un amor de juventud un tanto idealizado, quizá. ¿O no es así? Lo que me gustaría que alguien me explicase es por qué, de entre todos los momentos felices que he vivido y que están escondidos en los rincones más oscuros de mi memoria, hoy he evocado justamente ese.
Pasó el tiempo y empecé a conocerle mejor, y cuanto más conocía de él, más me gustaba. Su forma de hablar, tan seguro de sí mismo, tan buen orador. Sus convicciones, que tanto me atraían... y esos ojos de cachorrito apaleado. Nunca pasó nada entre los dos, yo nuncá llegué a gustarle más allá. Han pasado años desde ese día, muchos años, y la vida nos ha llevado por distintos caminos. A veces, éstos se han juntado, y hemos compartido muchas cosas, pero otras veces, nuestros caminos nos han separado.
Aunque le veo de vez en cuando, hace mucho que no pensaba en aquellos años. Ya no soy una jovencita inexperta, y bueno... las circustancias de mi vida han borrado de mi cualquier ápice de idealismo, pero hoy, mientras recordaba momentos en lo que he sido más feliz de lo que soy ahora, su cara y sus cinco palabras han vuelto a mi memoria:
- Coge mi jersey si quieres.
Puede que un único acto bueno sirva para que alguien te agrade toda una vida. ¿O acaso hay algo más, y él ha sido siempre mi tipo? Puede que con una mirada rápida seas capaz de encontrar a alguien que te haría feliz. No sé que pensar, porque generalmente, me equivoco en las primeras opiniones. Todo el mundo tiene un amor de juventud un tanto idealizado, quizá. ¿O no es así? Lo que me gustaría que alguien me explicase es por qué, de entre todos los momentos felices que he vivido y que están escondidos en los rincones más oscuros de mi memoria, hoy he evocado justamente ese.
Comentario:
El por qué, creo que es porque cuando uno no llega a completar una historia o un ciclo, o en ocasiones ni tan sólo lo comienza sino que se queda en las puertas del deseo, con el tiempo el recuerdo nos evoca aquella presencia.
Es como si el subconsciente nos lo plasmase en la mente.
Aquí te dejo tus alas... (al final de la pag.)
http://www.blogs.ya.com/lavozdelcorazon/200510.htm
Espero que te gusten ;)
Es como si el subconsciente nos lo plasmase en la mente.
Aquí te dejo tus alas... (al final de la pag.)
http://www.blogs.ya.com/lavozdelcorazon/200510.htm
Espero que te gusten ;)





