Me amenazan
Tengo un imán. No lo puedo evitar. Debe ser que tengo cara de beata o algo. Quizá es un señal del cielo para que me enmiende, pero no pienso dejar de pecar. No hay día que no me acechen los testigos de Jehová, que no me crucé con mormones en el ascensor... No falla.
Pero lo de hoy ha sido bestial. Iba con prisa (cómo no, llegar tarde es mi segundo apellillo). Al otro lado de la carretera veo el autobús que se acerca y el semaforo sigue en rojo para peatones. Me estreso y me cago en lo más santo pensando en que lo voy a perder. En esto que se me acercan dos mujeres, una prácticamente una niña, y la otra más crecidita y entrada en carnes. La mayor se me arrima y me pregunta mientras me enseña la revista que me conozco de sobra (por tantas veces que me la han enseñado): "El Despertar":
- Guapa, ¿tienes un momento?
Yo, educada, porque siempre digo que a la próxima les mando a tomar por lo más sagrado, pero a la hora de la verdad nunca me atrevo:
- Lo siento, pero es que tengo mucha prisa ahora mismo...
Y lo impensable. Los testigos de Jehová suelen ser amables, intentan convencerte con mirada dócil y sonrisilla innótica. Pero no, esta vez no, la gorda me dice:
- Pues ahora vas con prisa, pero más tarde sufrirás las consecuencias.
¡¡¡Me ha amenazado!!! Lo que nunca creí lo he visto de hoy. Puede ser que me tuvieran echado el ojo para llevarme por el buen camino y viendo que siempre me las apaño para escaquearme hayan perdido la paciencia. Blanca me he quedado. Y blanca me he subido en el autobús. Que para la próxima cojo el coche y me evito disgustos.
Pero lo de hoy ha sido bestial. Iba con prisa (cómo no, llegar tarde es mi segundo apellillo). Al otro lado de la carretera veo el autobús que se acerca y el semaforo sigue en rojo para peatones. Me estreso y me cago en lo más santo pensando en que lo voy a perder. En esto que se me acercan dos mujeres, una prácticamente una niña, y la otra más crecidita y entrada en carnes. La mayor se me arrima y me pregunta mientras me enseña la revista que me conozco de sobra (por tantas veces que me la han enseñado): "El Despertar":
- Guapa, ¿tienes un momento?
Yo, educada, porque siempre digo que a la próxima les mando a tomar por lo más sagrado, pero a la hora de la verdad nunca me atrevo:
- Lo siento, pero es que tengo mucha prisa ahora mismo...
Y lo impensable. Los testigos de Jehová suelen ser amables, intentan convencerte con mirada dócil y sonrisilla innótica. Pero no, esta vez no, la gorda me dice:
- Pues ahora vas con prisa, pero más tarde sufrirás las consecuencias.
¡¡¡Me ha amenazado!!! Lo que nunca creí lo he visto de hoy. Puede ser que me tuvieran echado el ojo para llevarme por el buen camino y viendo que siempre me las apaño para escaquearme hayan perdido la paciencia. Blanca me he quedado. Y blanca me he subido en el autobús. Que para la próxima cojo el coche y me evito disgustos.
Comentario:
He estado visitando tu página, pero no he podido comentar. Mili, tu niña además de tener un nombre precioso, tiene unos mofletes para comérselos. Otro saludo para las dos, encantada de conoceros.
Comentario:
Yo estaría un poco preocupado por esa amenaza, qué mal rollo.
Un beso!!
Un beso!!
Comentario:
Hola Violeta!! tenemos algo en comun,y es que te llamas como mi pequeña.Te he descubierto hoy y te envio un saludo.