PARA VOLVER A VOLVER
Me marcho para volver...
estoy reformando mi paisaje, cambiando tonos y temas, metiendo verde esperanza a mi nuevo hogar.
Me traigo "Cosas que siempre te dije", una vida entera, de la que jamás podré renegar ni querré olvidar, con la que he llorado tanto como he crecido, amado y sentido.
Se me antoja un tiempo mejor, tantos colores como ilusiones y algo de fe, si es que la supe mantener alguna vez. Días nublados, de esos bonitos en los que asoma un espejismo de luz.
El próximo post será exclusivamente para dejar el enlace que os llevará de cabeza a mi nuevo rincón de sueños... allí os esperaré, con todo mi cariño.
A PUNTO...
A punto de volver... ¿a ningún lugar? ¿Dónde me quedé dormida la última vez?
No fui yo, ha sido mi ordenador, que me la ha jugado desconectándome del mundo durante dos meses. Tampoco hubiera aparecido si hubiera estado conectada, seguramente.
Me pregunto si quedará algún lector paciente dispuesto a volver a leerme, aunque tenga poco o nada interesante que decir.
Pequeña dosis de vida robada a los míos sin que se enteren. En silencio, vacío la mochila de piedras. Sólo cuento con 36 horas para volver ligera de equipaje.
Ha sido invierno en Madrid y por fin, presiento que el verano se aproxima. Desde el centro del mapa os contaré si al menos puedo respirar los primeros aires primaverales.