DANDO TUMBOS
¿Cómo puedes estar a dos centímetros de la persona que amas sin poder tocarla? – le pregunto a Leo. Y como yo no puedo, me levanto de la cama ahogada para escribir estas líneas, en mitad de la madrugada, gritando en silencio mi pena y suplicando al cielo que le devuelva la razón, que le robe los pensamientos negativos y que le recuerde todo lo bueno que hemos compartido.
No entiendo cómo después de cinco días soportando su ausencia, haciéndonos la vida mas fácil con mensajes y llamadas empalagosas, jurándonos amor eterno y todas esas chorradas que se hacen cuando se está enamorada, nos hayamos reencontrado con una exquisita frialdad, con esa distancia hiriente que hace que nos miremos a los ojos con odio y rencor. Cómo explicar que, si tanto quieres a una persona, puedes destrozarla y machacarla sin piedad una y otra vez, volver a amarla para luego odiarla, besarla para luego tirotearla, abrazarla para luego terminar sola, en el sofá del salón, exhausta de tenerla a un palmo y no poder siquiera rozarla.
No sé qué falla, no sé qué hacemos mal, no sé por qué no funcionamos. Quién inventó esa gilipollez de que el amor lo puede todo, porque ya no me creo nada de las parafernalias románticas que se montan en torno a una relación de pareja perfecta, porque no existe.
Me dejo llevar por el cansancio mental al que estoy sometida continuamente, a la opresión emocional que me obliga a callarme por no liarla, y no soy más que un pedacito de tristeza que anda dando tumbos según pasan las horas, expectante a sus gestos, mendigando una puñetera palabra de cariño que no llega: no encajamos cariño, simplemente no encajamos. Es la canción de cada segundo.
Y me pregunto qué hay que hacer para que dos personas, a las que les sobra el amor, encajen a la perfección, sin portazos, sin gritos ni centímetros de distancia en la misma cama.
A mi tan herido autoestima tengo que añadirle mi insoportable inseguridad, ésa que he ido construyendo y derrumbando un día tras otro a base de inoportunos insultos y desprecios. Pero como dijeron por ahí, tal vez sea yo el problema, la que se pone una venda en los ojos, la que no acepte al prójimo tal como es, la experta en reproches, la enferma de celos, la que exige lo que ni yo misma puedo dar, la que inunda de tristeza los ojos de mi pareja.
Vuelvo a mi rincón, al lado izquierdo de la cama, sabiendo que no podré buscarla, abrazarla, tocarla.
Que ya no siento dos almas unidas en una sino dos cuerpos que se aman pero no se encuentran.
Comentario:
Ánimo Nuukcita!!!!
El 2008 va a ser un gran año (ya lo verás)....
El 2008 va a ser un gran año (ya lo verás)....
Comentario:
Joder Nuuk. Si es que para qué decir nada, si tú ya ves que no es lo que mereces.
Mil besos.
Mil besos.
Comentario:
Vuelvo con una esperanza (Snif)
Pediremos al 2008 esa pieza que hace que no encajeis vale???
Brilla siempre preciosa, no dejes que tu brillo se pierda en las madrugadas tristes.
Un abrazo ENORMEEEEEEEEEE
FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!!!!!!!!!!
Pediremos al 2008 esa pieza que hace que no encajeis vale???
Brilla siempre preciosa, no dejes que tu brillo se pierda en las madrugadas tristes.
Un abrazo ENORMEEEEEEEEEE
FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!!!!!!!!!!
Comentario:
Llegue aquí por casualidad, buscando una foto en google. queria algo acerca de la felicidad, y vi una en un escrito tuyo de mayo. leí lo que pusiste en el y me parecio bonito. asi que busque tu entrada mas reciente y veo que difiere mucho de esas palabras. bueno, con esto quiero decir que en la vida hay momentos de felicidad y otros de tristeza, por la razon que sea. No es facil tomar una decision cuando uno ama a alguien. el corazon duele mucho cuando sientes que las cosas no son lo que pensabas, o como eran en un comienzo. pero a veces uno tiene que tomar una decision, para estar bien con uno mismo, y salvar lo poco o mucho que se pueda salvar. tal vez asi la otra persona pueda ser honesta consigo misma y hablar de lo que realmente esta sintiendo y pasando. es mi opinion nada mas. Un abrazo, y como te dicen.... avanza, avanza.
Comentario:
Niña, avanza avanza avanza a pasos de vencedora.





