me amas?
- ¿Me amas? –le pregunté.-
Me miró con sus insondables ojos y sonrió, solo sonrió, con la palma de su mano abierta acarició suavemente mi mejilla, no dijo una palabra, acercó su boca a la mía y me besó, un roce, apenas un aleteo de sus labios en los míos.
- ¿Me amas? –insistí.-
Una carcajada de su profunda voz, sin ironía, sin burla, solo alegría incontenida, sus manos se movieron por mi cuerpo, esculpiéndolo, tallando, tallando los rincones de mi piel, donde sus manos tocaban estallaban incendios de pasión, se desbordaban los sentidos en cada roce, en cada suspiro.
Mientras hacíamos el amor escuchaba su respiración en mi oído, nuestros jadeos marcaban el ritmo de una danza ascendente, fundidos nuestros cuerpos, ardientes hasta el dolor.
- ¿Me amas? –me oí preguntar de nuevo con voz entrecortada.-
Subía y bajaba en oleadas de placer, solo éramos jadeos y suspiros, gritos y risas, unos segundos, una vida y, todo pasó. Cansados, sudorosos, con la respiración entrecortada, su cuerpo sobre el mío, nuestras piernas aún entrelazadas, yacíamos sobre la cama, sintiendo que la fuerza se había diluido en los vaivenes del deseo. Se levantó y comenzó a vestirse mientras me miraba, en sus ojos inescrutables bailaba una sonrisa divertida. No sé si mientras salía de la habitación pudo escuchar mis palabras.
-¿Me amas? –pregunté mientras se cerraba la puerta.-
Cada vez, lo preguntaba cada vez, en mitad del silencio seguía esperando una respuesta.
Nyctte.
Me miró con sus insondables ojos y sonrió, solo sonrió, con la palma de su mano abierta acarició suavemente mi mejilla, no dijo una palabra, acercó su boca a la mía y me besó, un roce, apenas un aleteo de sus labios en los míos.
- ¿Me amas? –insistí.-
Una carcajada de su profunda voz, sin ironía, sin burla, solo alegría incontenida, sus manos se movieron por mi cuerpo, esculpiéndolo, tallando, tallando los rincones de mi piel, donde sus manos tocaban estallaban incendios de pasión, se desbordaban los sentidos en cada roce, en cada suspiro.
Mientras hacíamos el amor escuchaba su respiración en mi oído, nuestros jadeos marcaban el ritmo de una danza ascendente, fundidos nuestros cuerpos, ardientes hasta el dolor.
- ¿Me amas? –me oí preguntar de nuevo con voz entrecortada.-
Subía y bajaba en oleadas de placer, solo éramos jadeos y suspiros, gritos y risas, unos segundos, una vida y, todo pasó. Cansados, sudorosos, con la respiración entrecortada, su cuerpo sobre el mío, nuestras piernas aún entrelazadas, yacíamos sobre la cama, sintiendo que la fuerza se había diluido en los vaivenes del deseo. Se levantó y comenzó a vestirse mientras me miraba, en sus ojos inescrutables bailaba una sonrisa divertida. No sé si mientras salía de la habitación pudo escuchar mis palabras.
-¿Me amas? –pregunté mientras se cerraba la puerta.-
Cada vez, lo preguntaba cada vez, en mitad del silencio seguía esperando una respuesta.
Nyctte.
Comentario:
Dicen que no preguntes porque la respuesta puede cortare el alma..
Un biko.
Un biko.
Comentario:
A nosotros nos pasó lo mismo ésta mañana. Nos amamos pero a distancia, imposible, onírico e imposible





