La mayoría de los objetos que han quedado anticuados, tienen un lugar en las estanterías de los museos o en los zócalos de las casas como recuerdo de una época pasada o simplemente como ornamento decorativo. El problema es que fuera de su contexto estos instrumentos carecen de sentido y de información, por ello es necesario que los museos elaboren un buen trabajo de investigación para contextualizar estas antiguas piezas y así cobren sentido e importancia a los ojos de la nuevas generación que nunca llegaron a conocerlas en uso. Al tiempo, que pueden aportar nueva luz sobre la forma de vida y la visión social que había hace algunos años.
Propongo exponer esta argumentación a través del desarrollo de los apartados, donde justificaré la importancia del análisis de los objetos para completar el estudio comprensivo de una sociedad o cultura.
LAS INVESTIGACIONES CULTURALES
Y SOCIALES





