La política de inmigración del PSOE
¿Qué empuja al gobierno del PSOE a legalizar la situación de inmigrantes con documentos tan inconcebibles como las propias órdenes de expulsión o las denuncias por supuestos delitos? ¿Por qué ese afán en aumentar el número de los legalizados, sin tener en cuenta su situación personal, la forma en que han llegado a España, su capacidad laboral o su peligrosidad?
No encuentro respuestas. Excepto la demagogia de intentar demostrar su solidaridad con los más pobres del mundo, dándoles acogida indiscriminadamente, o la económica de mantener el crecimiento sobre las bases de mano de obra inmigrante barata y endeudamiento con el exterior, o la política de querer tener razón cuando afirmaban que en España vivían un millón de inmigrantes sin papeles.
Sean cuales fueran las razones, y es posible que ninguna de esas sean las verdaderas, cada vez debe ser más fuerte en el mundo no desarrollado el efecto llamada de España a todo tipo de inmigrantes y a las mafias que viven como parásitos del fenómeno. En uno o dos años España volverá a poblarse de nuevos contingentes de inmigrantes ilegales, que definitivamente no encontrarán ya aquí trabajo. La policía española no es capaz de controlar nuestras fronteras y todos los que quieren papeles piensan que un carnet de residencia en España les permitirá recibir aquí algún tipo de asistencia social y posteriormente desplazarse por Europa. La política de inmigración española acabará por provocar la ruptura de los acuerdos de Schengen y nos obligará a enfrentarnos a un desafío político y social que nunca imaginábamos que fuera a producirse tan pronto, tan masivos y tan fraudulentamente.
No encuentro respuestas. Excepto la demagogia de intentar demostrar su solidaridad con los más pobres del mundo, dándoles acogida indiscriminadamente, o la económica de mantener el crecimiento sobre las bases de mano de obra inmigrante barata y endeudamiento con el exterior, o la política de querer tener razón cuando afirmaban que en España vivían un millón de inmigrantes sin papeles.
Sean cuales fueran las razones, y es posible que ninguna de esas sean las verdaderas, cada vez debe ser más fuerte en el mundo no desarrollado el efecto llamada de España a todo tipo de inmigrantes y a las mafias que viven como parásitos del fenómeno. En uno o dos años España volverá a poblarse de nuevos contingentes de inmigrantes ilegales, que definitivamente no encontrarán ya aquí trabajo. La policía española no es capaz de controlar nuestras fronteras y todos los que quieren papeles piensan que un carnet de residencia en España les permitirá recibir aquí algún tipo de asistencia social y posteriormente desplazarse por Europa. La política de inmigración española acabará por provocar la ruptura de los acuerdos de Schengen y nos obligará a enfrentarnos a un desafío político y social que nunca imaginábamos que fuera a producirse tan pronto, tan masivos y tan fraudulentamente.
Autonómicas gallegas. Los chicos del chapapote.
En tiempos tuvimos a las chicas de la Cruz Roja, al norte tenemos a los chicos de la gasolina y en Galicia nos han tocado los chicos del chapapote. Que ahora anuncian una peli de 25 cortos sobre los desastres de Galicia bajo Fraga. Porque lo suyo es la catástrofe. Un amor compartido por otros colegas suyos. La moda Michael Moore ha cuajado en la España anti-americana, paradoja sólo aparente, y si antes de las generales del 2004 unos cineastas subvencionados nos solazaron con su colección de cortos tremendistas, “Hay motivo”, las autonómicas gallegas van a contar también con su Hay, mejor dicho, con su ¡Ay!, pues se prefigura como panfleto lacrimógeno.
La producción se presenta bajo el título de “Hai que botalos”: Hay que echarlos. Y les convendría que la calidad fuera mejor que la de su precedente, pues el éxito de público de “Hay motivo”, cifrado en 496 espectadores, indujo a pensar que a quiénes había motivo para cuestionar como profesionales y mensajeros políticos era a los autores del engendro. Pero el público, el pueblo, no siempre está a la altura de sus “intelectuales”. En los Estados Unidos quedó patente, en las elecciones, el abismo que separa a éstos de aquel. Tanto que se comentó que los esfuerzos de Moore ayudaron a Bush a ganar las elecciones. Pero la arrogancia de los constituidos en élite cultural no se deja amilanar por la experiencia.
Y produce, esa arrogancia, una singular ceguera. En Galicia, tras seis meses de intensa campaña contra el PP a cuenta del Prestige, en la que no se ahorraron manifestaciones ni agresiones, las primeras elecciones celebradas, las municipales de 2003, dieron la victoria a los de Fraga, de nuevo. Hasta en la zona cero del desastre. ¿Reflexionaron las cabezas visibles de Nunca máis y demás tinglados del chapapote? Sí. Concluyeron que se había comprado a los votantes. Cualquier cosa menos reconocer su error: que su campaña atrajo a ciertos sectores, justo los más alejados de la realidad de la marea negra, pero irritó por desagradable, agresiva y esperpéntica a otros muchos, que fueron entonces los más.
Las únicas ideas que estas luminarias de la cultura han aportado a la política son dos: pintar de negro el panorama de Galicia y atacar a Fraga por viejo y por antiguo franquista. No son originales: las vienen utilizando el PSOE y el BNG tiempo ha. Y con el resultado conocido. El tirón del victimismo no es desdeñable, pero desde que Zetapé está en La Moncloa, esa arma la puede usar con mayor justificación el PP, ya que se ha castigado a Galicia con la paralización del Plan de mier…y otras afrentas. Hasta para las labores de regeneración tras el Prestige ha tacañeado ZP en los presupuestos.
Pero los del chapapote no van a permitir que la realidad les estropee su campaña y por si no era suficiente el fracaso de sus predicciones apocalípticas sobre el Prestige, ni el de su estrategia de entonces, nos van a dar dos tazas más de lo mismo. O sea, una ración de chapapote que no la van a aguantar ni los chocos, animalitos que tras el obligado parón en la pesca, salieron más lozanos que antes. Las estrellas de la cultura en gallego no se arredran por eso. Buenos son ellos. Agradecidos, no. Pues casi todos han hecho sus carreras a la sombra de la Xunta del PP y, muchos, en la televisión autonómica que tildan, cómo no, de facha. A la hora de cobrar, desaparece como por ensalmo la conciencia política. No se les pida coherencia a los radicales chic. Creen que se lo merecen todo, y también el poder. Quieren echar a unos para entrar ellos.
La producción se presenta bajo el título de “Hai que botalos”: Hay que echarlos. Y les convendría que la calidad fuera mejor que la de su precedente, pues el éxito de público de “Hay motivo”, cifrado en 496 espectadores, indujo a pensar que a quiénes había motivo para cuestionar como profesionales y mensajeros políticos era a los autores del engendro. Pero el público, el pueblo, no siempre está a la altura de sus “intelectuales”. En los Estados Unidos quedó patente, en las elecciones, el abismo que separa a éstos de aquel. Tanto que se comentó que los esfuerzos de Moore ayudaron a Bush a ganar las elecciones. Pero la arrogancia de los constituidos en élite cultural no se deja amilanar por la experiencia.
Y produce, esa arrogancia, una singular ceguera. En Galicia, tras seis meses de intensa campaña contra el PP a cuenta del Prestige, en la que no se ahorraron manifestaciones ni agresiones, las primeras elecciones celebradas, las municipales de 2003, dieron la victoria a los de Fraga, de nuevo. Hasta en la zona cero del desastre. ¿Reflexionaron las cabezas visibles de Nunca máis y demás tinglados del chapapote? Sí. Concluyeron que se había comprado a los votantes. Cualquier cosa menos reconocer su error: que su campaña atrajo a ciertos sectores, justo los más alejados de la realidad de la marea negra, pero irritó por desagradable, agresiva y esperpéntica a otros muchos, que fueron entonces los más.
Las únicas ideas que estas luminarias de la cultura han aportado a la política son dos: pintar de negro el panorama de Galicia y atacar a Fraga por viejo y por antiguo franquista. No son originales: las vienen utilizando el PSOE y el BNG tiempo ha. Y con el resultado conocido. El tirón del victimismo no es desdeñable, pero desde que Zetapé está en La Moncloa, esa arma la puede usar con mayor justificación el PP, ya que se ha castigado a Galicia con la paralización del Plan de mier…y otras afrentas. Hasta para las labores de regeneración tras el Prestige ha tacañeado ZP en los presupuestos.
Pero los del chapapote no van a permitir que la realidad les estropee su campaña y por si no era suficiente el fracaso de sus predicciones apocalípticas sobre el Prestige, ni el de su estrategia de entonces, nos van a dar dos tazas más de lo mismo. O sea, una ración de chapapote que no la van a aguantar ni los chocos, animalitos que tras el obligado parón en la pesca, salieron más lozanos que antes. Las estrellas de la cultura en gallego no se arredran por eso. Buenos son ellos. Agradecidos, no. Pues casi todos han hecho sus carreras a la sombra de la Xunta del PP y, muchos, en la televisión autonómica que tildan, cómo no, de facha. A la hora de cobrar, desaparece como por ensalmo la conciencia política. No se les pida coherencia a los radicales chic. Creen que se lo merecen todo, y también el poder. Quieren echar a unos para entrar ellos.
¿Es ZP un presidente infantil?
Ahora ya nos podemos explicar muchas cosas. Efectivamente, con la presentación del Plan de Vivienda Famobil (aunque parezca un contrasentido lo escribo con mayúsculas) de la ministra (sigo con el contrasentido) Trujillo, ya podemos empezar a obtener conclusiones que nos muestran bien a las claras cuál es la política de Zapatero y su Gobierno.
Gran parte de la opinión pública pensaba que este año pasado ha sido un tiempo perdido, en el que ha reinado un total desconcierto en el Gobierno ante el cúmulo de improvisaciones y rectificaciones que se han hecho; espectacular en el caso de los ministros de Exteriores, Cultura, Fomento o Vivienda.
Se hablaba mucho de la falta de preparación de ZP y sus ministros y ministras, de la bisoñez de sus propuestas y declaraciones, de lo inesperado que resultó su victoria electoral.
Pero, como decía antes, y gracias a la inestimable ayuda de Trujillo, que nos ha presentado casitas para niños y niñas, por fin podríamos deducir como primera conclusión, que la política de este Gobierno parece estar hecha por y para niños; aunque no para todos los niños y jóvenes, lógicamente.
Siendo como es este Gobierno tan sectario, estos niños y jóvenes destinatarios de su política, no serían aquellos que se preocupan de formarse para el mañana, aquellos que no van a manifas o son católicos. Se trata, más bien, por ejemplo, de los que reciben de buen grado una rebaja en el nivel de exigencias educativo sin protestar.
Es ahora, entonces, cuando uno consigue empezar a explicarse muchas cosas. Hasta ahora me había resultado muy extraña la publicidad que le dio ZP a las conversaciones con sus hijas sobre lo que es ser de derechas y de izquierdas, o sobre las tropas de Irak. Incluso hasta ZP sabía de su victoria electoral por ellas.
Igualmente me resultaba muy raro que Bono rectificase en su medalla porque su hijo pequeño se lo pidió.
Además, si se aderezaba todo esto con el extraño papelón que juegan los más maduros Leire Pajín y Erik Campos, no se sabe si dirigentes de Juventudes Socialistas o de Guarderías Socialistas, uno ya se explica el resultado que vemos: un Gobierno sin rumbo, sectario, sumido en una política de gestos vacíos, con muy poca reflexión y trabajo, y mucha espontaneidad.
Lo verdaderamente preocupante es que España está en un momento delicado de su Historia, con unas tensiones segregacionistas peligrosas. Y esto requiere respuestas fundamentadas en el trabajo, en la reflexión, en la seriedad, y todo ello con un liderazgo fuerte. Y en esto sí que no se deberían permitir bromas.
Gran parte de la opinión pública pensaba que este año pasado ha sido un tiempo perdido, en el que ha reinado un total desconcierto en el Gobierno ante el cúmulo de improvisaciones y rectificaciones que se han hecho; espectacular en el caso de los ministros de Exteriores, Cultura, Fomento o Vivienda.
Se hablaba mucho de la falta de preparación de ZP y sus ministros y ministras, de la bisoñez de sus propuestas y declaraciones, de lo inesperado que resultó su victoria electoral.
Pero, como decía antes, y gracias a la inestimable ayuda de Trujillo, que nos ha presentado casitas para niños y niñas, por fin podríamos deducir como primera conclusión, que la política de este Gobierno parece estar hecha por y para niños; aunque no para todos los niños y jóvenes, lógicamente.
Siendo como es este Gobierno tan sectario, estos niños y jóvenes destinatarios de su política, no serían aquellos que se preocupan de formarse para el mañana, aquellos que no van a manifas o son católicos. Se trata, más bien, por ejemplo, de los que reciben de buen grado una rebaja en el nivel de exigencias educativo sin protestar.
Es ahora, entonces, cuando uno consigue empezar a explicarse muchas cosas. Hasta ahora me había resultado muy extraña la publicidad que le dio ZP a las conversaciones con sus hijas sobre lo que es ser de derechas y de izquierdas, o sobre las tropas de Irak. Incluso hasta ZP sabía de su victoria electoral por ellas.
Igualmente me resultaba muy raro que Bono rectificase en su medalla porque su hijo pequeño se lo pidió.
Además, si se aderezaba todo esto con el extraño papelón que juegan los más maduros Leire Pajín y Erik Campos, no se sabe si dirigentes de Juventudes Socialistas o de Guarderías Socialistas, uno ya se explica el resultado que vemos: un Gobierno sin rumbo, sectario, sumido en una política de gestos vacíos, con muy poca reflexión y trabajo, y mucha espontaneidad.
Lo verdaderamente preocupante es que España está en un momento delicado de su Historia, con unas tensiones segregacionistas peligrosas. Y esto requiere respuestas fundamentadas en el trabajo, en la reflexión, en la seriedad, y todo ello con un liderazgo fuerte. Y en esto sí que no se deberían permitir bromas.
Verborrea politológica.
Los resultados electorales del domingo son claros. Han ganado, otra vez, los pistoleros de ETA y los nacionalistas. Los constitucionalistas tienen sobradas razones para el desánimo. El PSE apenas ha subido tres escaños respecto a las de 2001 y el PP ha bajado tres. Por supuesto, a partir de esos datos básicos, la interpretación que de ellos se hagan será siempre política. Los partidos tenderán a exagerar sus éxitos y a ocultar sus fracasos. Más aún, intentarán extraer lo mejor de esos resultados para “pactar”, en cierto sentido para seguir haciendo política, con los otros partidos políticos. La genuina política se alimenta de esa ambigüedad creativa. Quizá, por eso, sobrevive.
La ciencia política, por el contrario, intenta interpretaciones apodícticas. Se presenta como un saber preciso sobre lo impreciso. Acaso por eso siempre está al borde del fracaso, y, casi siempre, fracasa. Los “informes” de los politólogos sobre las elecciones vascas son una manera de medir el fracaso de la “ciencia política”. Peor aún, una manera inmoral de justificar la política de ZP. Sí, soy de la opinión que peor, muchísimo más peligroso, que un político, o un periodista al servicio directo del PSOE, a la hora de interpretar los resultados electorales del País Vasco es un politólogo. El domingo por la noche, por ejemplo, el señor Llera, profesor de esa “extraña” ciencia, que no sólo hace encuestas en el País Vasco sino que también las interpreta, decía que el panorama en el País Vasco había cambiado radicalmente. Confundía el deseo con la realidad y afirmaba, como si el resto de los mortales viviéramos en otro mundo, que se abrían espacios de esperanza para los constitucionalistas. El PNV había bajado y el PSOE había ganado tres diputados. El Pacto de Lizarra había muerto. Por tanto, los constitucionalistas deberían estar contentos.
Otro colega de Llera en Madrid, el profesor Alburquerque, decía algo parecido en Telemadrid, pero era mucho más “radical”, o sea burdo, al decir que la única alternativa plausible de gobernabilidad residía en un pacto entre el PNV y el PSE, porque el modelo alternativo de Ibarreche, su famoso plan, no había obtenido suficiente respaldo. ¡Terrible! Cualquier cosa es posible para estos “científicos de la política”, excepto reconocer lo obvio: nacionalistas y terroristas han ganando en una sociedad enferma, entre otras razones porque el PSE no ha querido caminar unido con el PP. O, dicho de modo más suave, la desunión entre PSE PP hace imposible el cambio político en el País Vasco.
¡Ay, cuando la verborrea politológica oculta la inmoralidad de los gobernantes, estamos al borde del precipicio!
La ciencia política, por el contrario, intenta interpretaciones apodícticas. Se presenta como un saber preciso sobre lo impreciso. Acaso por eso siempre está al borde del fracaso, y, casi siempre, fracasa. Los “informes” de los politólogos sobre las elecciones vascas son una manera de medir el fracaso de la “ciencia política”. Peor aún, una manera inmoral de justificar la política de ZP. Sí, soy de la opinión que peor, muchísimo más peligroso, que un político, o un periodista al servicio directo del PSOE, a la hora de interpretar los resultados electorales del País Vasco es un politólogo. El domingo por la noche, por ejemplo, el señor Llera, profesor de esa “extraña” ciencia, que no sólo hace encuestas en el País Vasco sino que también las interpreta, decía que el panorama en el País Vasco había cambiado radicalmente. Confundía el deseo con la realidad y afirmaba, como si el resto de los mortales viviéramos en otro mundo, que se abrían espacios de esperanza para los constitucionalistas. El PNV había bajado y el PSOE había ganado tres diputados. El Pacto de Lizarra había muerto. Por tanto, los constitucionalistas deberían estar contentos.
Otro colega de Llera en Madrid, el profesor Alburquerque, decía algo parecido en Telemadrid, pero era mucho más “radical”, o sea burdo, al decir que la única alternativa plausible de gobernabilidad residía en un pacto entre el PNV y el PSE, porque el modelo alternativo de Ibarreche, su famoso plan, no había obtenido suficiente respaldo. ¡Terrible! Cualquier cosa es posible para estos “científicos de la política”, excepto reconocer lo obvio: nacionalistas y terroristas han ganando en una sociedad enferma, entre otras razones porque el PSE no ha querido caminar unido con el PP. O, dicho de modo más suave, la desunión entre PSE PP hace imposible el cambio político en el País Vasco.
¡Ay, cuando la verborrea politológica oculta la inmoralidad de los gobernantes, estamos al borde del precipicio!
LAS ZAPATERINAS
LAS tonterías que Zapatero ensarta casi constantemente tienen un estilo especial. Son tonterías muy personales, fácilmente reconocibles e identificables, como las greguerías de Ramón, las jinojepas de Gerardo, las boludinas de don Pedro o las doloras de Campoamor. De aquí en adelante, yo las llamaré «zapaterinas». Pues entre la sarta de zapaterinas que Zapatero ha expelido esta semana figuran dos que proporcionan estupendo regocijo.
Una, esta zapaterina singularmente modesta: que él, Zapatero por la gracia de Dios, está conduciendo a España hacia los momentos mejores de toda su Historia. Dispónganse ustedes a penetrar detrás de Zapatero en el período más glorioso de nuestra Historia, desde Pelayo a Juan Carlos. Aquí, en esta accidentada piel de toro entre mares, jamás ha habido reinado, ni rey ni roque, que haya sabido enderezar el camino de los españoles a un destino comparable al que Zapatero pone al alcance de nuestra mano.
Y otra, la zapaterina del rey republicano. «Tenemos un rey bastante republicano». En España se puede ser republicano con la condición de no salirse de la monarquía. Yo mismo soy mucho más republicano, no ya que el Rey, sino que el propio Zapatero, pero de una república teórica y platónica, de una república para no traerla. Los españoles ilustres e inteligentes que se llamaron «Amigos de la República» y que la trajeron en 1931 se desilusionaron enseguida y terminaron escribiendo «terceras» en este periódico, que es un periódico monárquico desde su fundación.
Las dos experiencias republicanas que España ha sufrido resultaron mal las dos, y más que malas fueron desastrosas y catastróficas. Será tal vez que, después de una monarquía de tantos siglos, con reyes buenos, malos y regulares, con reinados fastos y nefastos, no sabemos ser republicanos. No sé. Lo que sí sé es que las dos repúblicas no pudieron salirnos peor. La Primera República, la de los federalistas, muy llena de catalanes por cierto, terminó en el cantonalismo, que fue un período no sólo enloquecido, sino pintoresco de nuestra accidentada Historia.
Solamente en mi tierra murciana nacieron el famoso Cantón de Cartagena y las dos repúblicas independientes de Murcia y de Jumilla. El cantón de Cartagena tenía la plata de las minas de La Unión y flota propia, la república de Murcia tenía la huerta y la de Jumilla el vino, y unos y otros se llevaban como perros y gatos. Jumilla amenazó una vez a Murcia con entrar en la ciudad y no dejar piedra sobre piedra.
Lo de la Segunda República fue peor. Dice Zapatero que él entiende por republicano un hombre respetuoso con las instituciones y dechado de virtudes cívicas. Pues si se refiere a los de la República del 31, lo han engañado como a un chino. Aquello fue un muestrario trágico de torpezas, crueldades y crímenes. Y además, de hermosas ilusiones traicionadas. No me lo contaron. Yo lo vi. Cataluña se declaró república independiente, Asturias montó una revolución al estilo soviético, el Gobierno asesinó a uno de los jefes de la oposición y aquel desaguisado desembocó en la Guerra Civil y en la España devastada. Y en cuanto Zapatero se ha aliado con republicanos, hemos empezado a volver a las andadas.
Una, esta zapaterina singularmente modesta: que él, Zapatero por la gracia de Dios, está conduciendo a España hacia los momentos mejores de toda su Historia. Dispónganse ustedes a penetrar detrás de Zapatero en el período más glorioso de nuestra Historia, desde Pelayo a Juan Carlos. Aquí, en esta accidentada piel de toro entre mares, jamás ha habido reinado, ni rey ni roque, que haya sabido enderezar el camino de los españoles a un destino comparable al que Zapatero pone al alcance de nuestra mano.
Y otra, la zapaterina del rey republicano. «Tenemos un rey bastante republicano». En España se puede ser republicano con la condición de no salirse de la monarquía. Yo mismo soy mucho más republicano, no ya que el Rey, sino que el propio Zapatero, pero de una república teórica y platónica, de una república para no traerla. Los españoles ilustres e inteligentes que se llamaron «Amigos de la República» y que la trajeron en 1931 se desilusionaron enseguida y terminaron escribiendo «terceras» en este periódico, que es un periódico monárquico desde su fundación.
Las dos experiencias republicanas que España ha sufrido resultaron mal las dos, y más que malas fueron desastrosas y catastróficas. Será tal vez que, después de una monarquía de tantos siglos, con reyes buenos, malos y regulares, con reinados fastos y nefastos, no sabemos ser republicanos. No sé. Lo que sí sé es que las dos repúblicas no pudieron salirnos peor. La Primera República, la de los federalistas, muy llena de catalanes por cierto, terminó en el cantonalismo, que fue un período no sólo enloquecido, sino pintoresco de nuestra accidentada Historia.
Solamente en mi tierra murciana nacieron el famoso Cantón de Cartagena y las dos repúblicas independientes de Murcia y de Jumilla. El cantón de Cartagena tenía la plata de las minas de La Unión y flota propia, la república de Murcia tenía la huerta y la de Jumilla el vino, y unos y otros se llevaban como perros y gatos. Jumilla amenazó una vez a Murcia con entrar en la ciudad y no dejar piedra sobre piedra.
Lo de la Segunda República fue peor. Dice Zapatero que él entiende por republicano un hombre respetuoso con las instituciones y dechado de virtudes cívicas. Pues si se refiere a los de la República del 31, lo han engañado como a un chino. Aquello fue un muestrario trágico de torpezas, crueldades y crímenes. Y además, de hermosas ilusiones traicionadas. No me lo contaron. Yo lo vi. Cataluña se declaró república independiente, Asturias montó una revolución al estilo soviético, el Gobierno asesinó a uno de los jefes de la oposición y aquel desaguisado desembocó en la Guerra Civil y en la España devastada. Y en cuanto Zapatero se ha aliado con republicanos, hemos empezado a volver a las andadas.
Leganés. Severo Hospital.
Parece ser que un grupo de funcionarios con bata blanca viene practicando fuera de protocolo sedaciones terminales a centenares de pacientes que, en un 90 %, mueren a las pocas horas de la sedación. Y eso en el servicio de urgencias de un hospital que tiene unidad de cuidados paliativos, aplicando la sedación cuando no estaba indicada, sin consentimiento del paciente ni de la familia (57 casos al menos) y mediante la administración de dosis excesivas. Sobrepasando en mucho lo habitual en servicios similares, el 60 % de los fallecidos en los últimos dos años habían sido sedados, circunstancia que no se especificaba en el libro de registro; bastaba con la anotación Exitus.
Todo esto lo sabemos gracias a una reciente denuncia anónima (no era la primera) que fue recibida con gran recelo por el sector más corporativista del mundo y por opinadores que se la cogen con papel de fumar. ¿Se han preguntado por qué la denuncia, partiendo casi con total seguridad de médicos del centro, era anónima? En cuanto a los políticos, ahí está Simancas exigiendo pruebas de las "gravísimas acusaciones" vertidas. Es decir, que está muy enfadado consigo mismo por haber definido el problema hace un mes como "una supuesta práctica continua de eutanasia activa", acusación gravísima.
Los progres vieron primero en el asunto un arma política contra Esperanza Aguirre. Todavía no conocían la ideología de los doctores implicados, patente en el mote colectivo de Sendero Luminoso, ni contaban con el fulminante blindaje de los sindicatos. Pronto el fiscal general del Estado corrió en ayuda del más débil, que en la trastornada visión de nuestra izquierda no son los pacientes finiquitados sino los médicos, y lo hizo sin conocer aún los informes técnicos.
La izquierda sostiene que detrás de todo esto está el afán privatizador de la Comunidad de Madrid. ¿Dónde están las pruebas? ¿Sugieren que lo adecuado hubiera sido no cursar las denuncias? La presentadora del programa 59 segundos introdujo el tema presentándolo como "una crisis más política que sanitaria". O sea, más de lo mismo en la televisión pública. Emociona tanto ver a los compañeros de los investigados con el cartelito "Yo también trabajo en urgencias" que habríamos de imitarlos y colgarnos uno con el lema "Yo también soy usuario de la sanidad pública". Mal están las cosas si la clase política todavía no tiene clara la jerarquía de valores.
Todo esto lo sabemos gracias a una reciente denuncia anónima (no era la primera) que fue recibida con gran recelo por el sector más corporativista del mundo y por opinadores que se la cogen con papel de fumar. ¿Se han preguntado por qué la denuncia, partiendo casi con total seguridad de médicos del centro, era anónima? En cuanto a los políticos, ahí está Simancas exigiendo pruebas de las "gravísimas acusaciones" vertidas. Es decir, que está muy enfadado consigo mismo por haber definido el problema hace un mes como "una supuesta práctica continua de eutanasia activa", acusación gravísima.
Los progres vieron primero en el asunto un arma política contra Esperanza Aguirre. Todavía no conocían la ideología de los doctores implicados, patente en el mote colectivo de Sendero Luminoso, ni contaban con el fulminante blindaje de los sindicatos. Pronto el fiscal general del Estado corrió en ayuda del más débil, que en la trastornada visión de nuestra izquierda no son los pacientes finiquitados sino los médicos, y lo hizo sin conocer aún los informes técnicos.
La izquierda sostiene que detrás de todo esto está el afán privatizador de la Comunidad de Madrid. ¿Dónde están las pruebas? ¿Sugieren que lo adecuado hubiera sido no cursar las denuncias? La presentadora del programa 59 segundos introdujo el tema presentándolo como "una crisis más política que sanitaria". O sea, más de lo mismo en la televisión pública. Emociona tanto ver a los compañeros de los investigados con el cartelito "Yo también trabajo en urgencias" que habríamos de imitarlos y colgarnos uno con el lema "Yo también soy usuario de la sanidad pública". Mal están las cosas si la clase política todavía no tiene clara la jerarquía de valores.
El PNV perdería la mayoría absoluta al lograr seis escaños el PCTV.
Después de que Batasuna solicitase el pasado viernes el voto para el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), ayer hicieron lo mismo otros partidos de ideología comunista, como Boltxe Aldizkaria, Corriente Roja, Euskal Herriko Komunistak y Partido Comunista de los Pueblos de España, amparándose en la situación de "excepcionalidad" que se vive en el País Vasco y en la lucha contra el capital y la "complicidad" de los "partidos domesticados" a su servicio.
Entre los dirigentes de estas formaciones que ayer otorgaron su apoyo a la candidatura que ampara a la proetarra Batasuna, se encuentra Ángeles Maestro, líder de Corriente Roja y ex dirigente de Izquierda Unida. El grupo que lidera Maestro no ha dudado en fomentar y participar en actos "alternativos" sobre la realidad del País Vasco, organizados por radicales de izquierda como Izquierda Castellana, y en los que se ha invitado a responsables de la ilegalizada Batasuna a realizar apología de sus ideas.
Por otra parte, los últimos sondeos aseguran a la candidatura proetarra de PCTV seis escaños en el Parlamento autonómico vasco, con lo que el PNV perdería su mayoría absoluta. Al menos así se desprende de la encuesta hecha pública ayer por el Gobierno vasco, según la cual la coalición PNV-EA no lograría la mayoría absoluta, quedándose con 34 escaños, cuatro menos de los que necesitarían para gobernar en solitario, pues a pesar de que en la fecha que se realizó el sondeo aún se desconocía la decisión de Batasuna, el electorado abertzale se decantó por la opción PCTV.
El sondeo también asegura que el PSE de Patxi López se convertirá en la segunda fuerza política con 18 parlamentarios, seguido de PP con 13. El Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) lograría seis escaños y Ezker Batua tres y Aralar uno.
Así, el gran perjudicado del voto desplazado de Batasuna hacia el PCTV -además, claro está, del PNV- sería el PSE, que vería fijado su techo electoral al perder las esperanzas de que variasen los porcentajes al tener una alta suma de votos nulos, por lo que es lógico pensar que el único freno para que el PCTV logre los seis escaños anunciados sería una ilegalización. Algo que el pasado viernes ya adelantó la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al anunciar que el abogado del Estado estudiará las posibilidades de ilegalización.
Fuentes socialistas vascas consultadas por Elsemanaldigital.com aseguran, no obstante, que hay que ser prudentes, pues los "sondeos electorales en el País Vasco suelen tener un margen de error amplio". "Además", continúan, "el PNV teme que si las encuestas le otorgan la mayoría absoluta con claridad pueden darse altos índices de abstención, algo que no les convendría". "Hay que esperar al 17 de abril para saber los resultados, en el PSE confiamos en lograr mejores resultados de los anunciados hasta ahora por las encuestas", concluyen.
Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, remitió ayer una carta al responsable de Organización del PSOE, José Blanco, pidiendo que el lunes se convoque de forma "urgente" una reunión del Pacto Antiterrorista, a fin de analizar la situación del PCTV. Fuentes populares aseguran que Acebes ya mantuvo una conversación telefónica con Blanco el pasado lunes, en la que le advirtió de que su partido se estaba planteando demandar una reunión del Pacto Antiterrorista, dada la "preocupación" que la existencia que la candidatura había causado ante la ciudadanía.
Entre los dirigentes de estas formaciones que ayer otorgaron su apoyo a la candidatura que ampara a la proetarra Batasuna, se encuentra Ángeles Maestro, líder de Corriente Roja y ex dirigente de Izquierda Unida. El grupo que lidera Maestro no ha dudado en fomentar y participar en actos "alternativos" sobre la realidad del País Vasco, organizados por radicales de izquierda como Izquierda Castellana, y en los que se ha invitado a responsables de la ilegalizada Batasuna a realizar apología de sus ideas.
Por otra parte, los últimos sondeos aseguran a la candidatura proetarra de PCTV seis escaños en el Parlamento autonómico vasco, con lo que el PNV perdería su mayoría absoluta. Al menos así se desprende de la encuesta hecha pública ayer por el Gobierno vasco, según la cual la coalición PNV-EA no lograría la mayoría absoluta, quedándose con 34 escaños, cuatro menos de los que necesitarían para gobernar en solitario, pues a pesar de que en la fecha que se realizó el sondeo aún se desconocía la decisión de Batasuna, el electorado abertzale se decantó por la opción PCTV.
El sondeo también asegura que el PSE de Patxi López se convertirá en la segunda fuerza política con 18 parlamentarios, seguido de PP con 13. El Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) lograría seis escaños y Ezker Batua tres y Aralar uno.
Así, el gran perjudicado del voto desplazado de Batasuna hacia el PCTV -además, claro está, del PNV- sería el PSE, que vería fijado su techo electoral al perder las esperanzas de que variasen los porcentajes al tener una alta suma de votos nulos, por lo que es lógico pensar que el único freno para que el PCTV logre los seis escaños anunciados sería una ilegalización. Algo que el pasado viernes ya adelantó la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al anunciar que el abogado del Estado estudiará las posibilidades de ilegalización.
Fuentes socialistas vascas consultadas por Elsemanaldigital.com aseguran, no obstante, que hay que ser prudentes, pues los "sondeos electorales en el País Vasco suelen tener un margen de error amplio". "Además", continúan, "el PNV teme que si las encuestas le otorgan la mayoría absoluta con claridad pueden darse altos índices de abstención, algo que no les convendría". "Hay que esperar al 17 de abril para saber los resultados, en el PSE confiamos en lograr mejores resultados de los anunciados hasta ahora por las encuestas", concluyen.
Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, remitió ayer una carta al responsable de Organización del PSOE, José Blanco, pidiendo que el lunes se convoque de forma "urgente" una reunión del Pacto Antiterrorista, a fin de analizar la situación del PCTV. Fuentes populares aseguran que Acebes ya mantuvo una conversación telefónica con Blanco el pasado lunes, en la que le advirtió de que su partido se estaba planteando demandar una reunión del Pacto Antiterrorista, dada la "preocupación" que la existencia que la candidatura había causado ante la ciudadanía.
Zapatero y la muerte del Papa. La exhibición irrespetuosa.
No hay equívoco en las palabras de Zapatero, sino una ideología muy precisa. El insulto del presidente del Gobierno de España a quienes han dado muestras de dolor y duelo por la muerte de un ser humano, al fin y al cabo Juan Pablo II es sólo un hombre, debería figurar como un capítulo aparte en la imaginaria enciclopedia dedicada por Borges a la Historia de la Infamia de la humanidad. Es grave llamar exhibicionista a quien siente y manifiesta su duelo, pero más grave aún es la acepción utilizada por Zapatero de la palabra respeto. Cuando alguien le ha comentado que no ha hecho ninguna manifestación pública sobre la muerte de Juan Pablo II, ha contestado con contundencia: “La vida me ha enseñado que el dolor y el duelo normalmente no van acompañados de la exhibición, sino del respeto.”
Faltaría al principio de la némesis, el sentimiento de la justa indignación ante las indignidades ajenas, que guía mis acciones en la sociedad, o sea, en mi vida pública, si dejará pasar estas palabras sin calificarlas como terribles para un sector mayoritario de la sociedad española en particular, y de otros millones de seres humanos que habitan el planeta en general. Más aún, tengo la sensación de que insultar por insultar a quienes expresan su duelo y dolor conduce al insultador directamente a no respetar su propio aidós, el sentimiento de la propia dignidad, que es el otro gran principio que fundamenta el exterior de las sociedades.
En efecto, quien no es capaz de respetar el dolor de los otros, a quienes denigra como exhibicionistas, difícilmente reconocerá el sentimiento de su propia dignidad. La prueba de lo que digo es sencilla: si Zapatero hubiera tenidos aidós, antes que proferir estos insultos, o escudarse en que no había tenido ocasión de hacer declaraciones sobre la muerte del Papa, habría reconocido como propia la vergüenza que ha causado en el mundo entero su irrespetuoso y desvergonzado silencio. En cualquier caso, comprendo que ZP no tenga el coraje de rectificar sus propios errores morales, y el silencio ante la muerte de este Papa no es el menor, porque eso significaría que acepta el sentimiento cristiano de culpa, algo difícil de conllevar en quien ha hecho del desprecio de los católicos base de su política; pero me cuesta entender que todo un presidente, de una de las naciones más antiguas del planeta, no sienta vergüenza por un error que está siendo criticado en el mundo entero.
Así pues, si ZP va a Roma al entierro del Papa, sospecho que no es tanto en señal de miramiento, atención, consideración, en fin, respeto del finado y a lo que éste representaba en el planeta, sino por miedo, que es la más triste acepción, entre todas las que recoge el DRA, de la palabra respeto.
Faltaría al principio de la némesis, el sentimiento de la justa indignación ante las indignidades ajenas, que guía mis acciones en la sociedad, o sea, en mi vida pública, si dejará pasar estas palabras sin calificarlas como terribles para un sector mayoritario de la sociedad española en particular, y de otros millones de seres humanos que habitan el planeta en general. Más aún, tengo la sensación de que insultar por insultar a quienes expresan su duelo y dolor conduce al insultador directamente a no respetar su propio aidós, el sentimiento de la propia dignidad, que es el otro gran principio que fundamenta el exterior de las sociedades.
En efecto, quien no es capaz de respetar el dolor de los otros, a quienes denigra como exhibicionistas, difícilmente reconocerá el sentimiento de su propia dignidad. La prueba de lo que digo es sencilla: si Zapatero hubiera tenidos aidós, antes que proferir estos insultos, o escudarse en que no había tenido ocasión de hacer declaraciones sobre la muerte del Papa, habría reconocido como propia la vergüenza que ha causado en el mundo entero su irrespetuoso y desvergonzado silencio. En cualquier caso, comprendo que ZP no tenga el coraje de rectificar sus propios errores morales, y el silencio ante la muerte de este Papa no es el menor, porque eso significaría que acepta el sentimiento cristiano de culpa, algo difícil de conllevar en quien ha hecho del desprecio de los católicos base de su política; pero me cuesta entender que todo un presidente, de una de las naciones más antiguas del planeta, no sienta vergüenza por un error que está siendo criticado en el mundo entero.
Así pues, si ZP va a Roma al entierro del Papa, sospecho que no es tanto en señal de miramiento, atención, consideración, en fin, respeto del finado y a lo que éste representaba en el planeta, sino por miedo, que es la más triste acepción, entre todas las que recoge el DRA, de la palabra respeto.
El laicismo de ZP ante el huracán Wojtyla.
Mientras Juan Pablo II continúa siendo el destinatario de los mayores y más universales elogios que haya recibido un ser humano en la hora de su muerte, y mientras la Iglesia se prepara para dedicarle el mayor funeral que haya conocido la Historia, en España aumenta el malestar ciudadano ante la deliberada cicatería del gobierno socialista a la hora de hacerse también eco del pesar de nuestro país por la pérdida de este Papa ejemplar, que tanto amor dio y recibió de los españoles. A estas horas, ya se puede considerar definitiva la negativa de Zapatero a hacer una declaración institucional como la que han hecho los dirigentes de medio mundo, así como la de alargar el número de jornadas de luto oficial en España.
Zapatero se ha mostrado más sensible a los sectores más extremos y anticlericales de la izquierda y de sus medios de comunicación que a las raíces cristianas de nuestro país y al sentimiento de admiración y de pesar de la inmensa mayoría de los ciudadanos, incluidos sus votantes.
Por mucho que desde Prisa –sobretodo, la SER- se quiera corregir el digno tratamiento informativo que –al menos, por ahora- se ha dado en RTVE a la muerte del Santo Padre; por mucho que desde El País se acuse a la Iglesia de “necesitar un enemigo” para buscar una coartada para ejercer como tal; o por mucho que Zapatero haga caso a Llamazares para que no se “sobreactúe” en un Estado que él cree erradamente laico, la vida y la muerte de este Papa ha revitalizado de tal forma el poso de las raíces cristianas de nuestro país que tampoco hay que descartar que hasta el vicio tenga que homenajear a la virtud, como bien definía La Rochefoucauld a la hipocresía.
Mientras tanto, desde este Gobierno que no pierde comba, la secretaria de Educación del PSOE, Eva Almunia, ha anunciado este lunes que su grupo defenderá que la asignatura de religión no tenga ninguna alterativa en el debate parlamentario de la Ley Orgánica de Educación. ¿Hasta tal punto se ha olvidado Zapatero de que es el presidente del 14-M como para creerse de verdad que lo españoles lo votaron para devaluar la asignatura de religión?
Zapatero se ha mostrado más sensible a los sectores más extremos y anticlericales de la izquierda y de sus medios de comunicación que a las raíces cristianas de nuestro país y al sentimiento de admiración y de pesar de la inmensa mayoría de los ciudadanos, incluidos sus votantes.
Por mucho que desde Prisa –sobretodo, la SER- se quiera corregir el digno tratamiento informativo que –al menos, por ahora- se ha dado en RTVE a la muerte del Santo Padre; por mucho que desde El País se acuse a la Iglesia de “necesitar un enemigo” para buscar una coartada para ejercer como tal; o por mucho que Zapatero haga caso a Llamazares para que no se “sobreactúe” en un Estado que él cree erradamente laico, la vida y la muerte de este Papa ha revitalizado de tal forma el poso de las raíces cristianas de nuestro país que tampoco hay que descartar que hasta el vicio tenga que homenajear a la virtud, como bien definía La Rochefoucauld a la hipocresía.
Mientras tanto, desde este Gobierno que no pierde comba, la secretaria de Educación del PSOE, Eva Almunia, ha anunciado este lunes que su grupo defenderá que la asignatura de religión no tenga ninguna alterativa en el debate parlamentario de la Ley Orgánica de Educación. ¿Hasta tal punto se ha olvidado Zapatero de que es el presidente del 14-M como para creerse de verdad que lo españoles lo votaron para devaluar la asignatura de religión?





