ENTREVISTA SALVADOR ULAYAR .
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, alcalde de Etxarri Aranatz que fue asesinado por ETA el 27 de enero de 1979. La historia de los Ulayar ha sido una de las más duras. Nadie de su pueblo les ha ofrecido jamás ayuda. Han sufrido en solitario, valientemente durante mucho tiempo.
¿Qué sienten al escuchar que se va a negociar con los verdugos de su padre? ¿Es posible pasar página y contemplar a Batasuna-ETA como una formación política más?
Siento que cuando eso se hace, la democracia no es. Por principio, la democracia con violencia son existe. Si la democracia paga precio (político, penitenciario o de otra índole), se rinde a la violencia, la legitima. Como víctima me siento dolorosamente engañado y ninguneado. El civismo que hemos opuesto a las balas y las bombas sería perfectamente inútil. Quienes no participan de la democracia porque profesan ideologías totalitarias que les llevan al asesinato y la extorsión, no pueden considerarse como un formación política más.
Las víctimas ya han pagado un precio demasiado alto por no doblegarse ante ETA, ¿no cree que la sociedad española no debe pagar nada por la paz, sino al contrario, que son los etarras y aquellos que les han apoyado los que han de pagar un precio por su violencia?
El civismo de las víctimas ha hecho posible en gran medida nuestro sistema democrático. ¿Qué efectos perversos habría ocasionado al sistema la venganza de los allegados a las 900 víctimas de ETA? El ciudadano/víctima ha confiado en el Estado de Derecho, lo necesitaba; pero además, eso constituyó la gran aportación a la democracia del ciudadano/víctima a la que aludo al comienzo. La víctimas somos el rostro de la democracia golpeada. Quienes han causado eso no pueden recibir otro trato diferente que la aplicación de la ley con todas sus consecuencias.
Si el final de ETA se logra por la vía de la negociación, que por mucho que nos digan implicará concesiones, y no a través de su rendición, ¿no se está transmitiendo la idea de que todas las muertes han sido inútiles?
Evidente. ¿A qué oponerse ante los totalitarios si finalmente tendrán un trato de favor o unas contrapartidas del tipo que sean? Eso significaría que ellos ganan, que los españoles han sido doblegados por el terror. Al margen de la enorme injusticia jurídica, política, ética..., significaría que estaremos en manos de los próximos totalitarios que se presenten pistola en mano, o bomba en mochila. No digo más.
El fondo de la violencia de ETA está en su fin de romper la unidad de España. ¿No cree que si se cede, aunque sea parcialmente, a las reivindicaciones del separatismo vasco, se está otorgando la victoria a los terroristas?.
Sin duda. Claudicar siquiera en parte ante ETA es lanzar el siguiente mensaje: “Bien, España es un lugar en el que provocar cientos de ciudadanos asesinados, miles de heridos y cientos de miles de amenazados y amedrentados da resultado.” Es perverso.
¿Servirá la manifestación del próximo día 4 para que el Gobierno entienda que no se debe ceder al terrorismo?
El Gobierno lo entiende perfectamente. Eso es lo inquietante. El día 4 de junio los ciudadanos deben salir a la calle a ubicar al Gobierno.
¿Qué diría a los españoles para animarlos a asistir a la manifestación del día 4 de Junio?
Que España se juega su dignidad si negocia con los etarras, máxime cuando los teníamos al borde del precipicio. Que queremos vernos libres de la violencia terrorista, pero no al precio de la dignidad democrática de los españoles. Para ese tipo de paz con minúsculas, existen dictaduras muy efectivas por el ancho mundo.
¿Quiere añadir algo más a esta pequeña entrevista?
Permítame que le responda con algo que me ronda la cabeza hace meses y que últimamente repito. Yo era un chaval de trece años cuando acribillaron a mi padre delante de mí. Detenidos los etarras, pensé que cuando salieran de la cárcel serían tratados como tipos anacrónicos que nadie justificaría. Transcurrieron 17 años, fueron saliendo y no ocurrió así. Sabinianos odiantes les justifican o legitiman de diversas maneras. Ahora que lo que tampoco nunca llegó a imaginar aquel chaval era que hoy se lanzaría a la calle para oponer ciudadanía frente al gobierno de nuestra Nación, a cuyo presidente este término, “nación”, le parece relativo, sin mucha enjundia. Olvida que nos han matado a cientos para romperla.
¿Qué sienten al escuchar que se va a negociar con los verdugos de su padre? ¿Es posible pasar página y contemplar a Batasuna-ETA como una formación política más?
Siento que cuando eso se hace, la democracia no es. Por principio, la democracia con violencia son existe. Si la democracia paga precio (político, penitenciario o de otra índole), se rinde a la violencia, la legitima. Como víctima me siento dolorosamente engañado y ninguneado. El civismo que hemos opuesto a las balas y las bombas sería perfectamente inútil. Quienes no participan de la democracia porque profesan ideologías totalitarias que les llevan al asesinato y la extorsión, no pueden considerarse como un formación política más.
Las víctimas ya han pagado un precio demasiado alto por no doblegarse ante ETA, ¿no cree que la sociedad española no debe pagar nada por la paz, sino al contrario, que son los etarras y aquellos que les han apoyado los que han de pagar un precio por su violencia?
El civismo de las víctimas ha hecho posible en gran medida nuestro sistema democrático. ¿Qué efectos perversos habría ocasionado al sistema la venganza de los allegados a las 900 víctimas de ETA? El ciudadano/víctima ha confiado en el Estado de Derecho, lo necesitaba; pero además, eso constituyó la gran aportación a la democracia del ciudadano/víctima a la que aludo al comienzo. La víctimas somos el rostro de la democracia golpeada. Quienes han causado eso no pueden recibir otro trato diferente que la aplicación de la ley con todas sus consecuencias.
Si el final de ETA se logra por la vía de la negociación, que por mucho que nos digan implicará concesiones, y no a través de su rendición, ¿no se está transmitiendo la idea de que todas las muertes han sido inútiles?
Evidente. ¿A qué oponerse ante los totalitarios si finalmente tendrán un trato de favor o unas contrapartidas del tipo que sean? Eso significaría que ellos ganan, que los españoles han sido doblegados por el terror. Al margen de la enorme injusticia jurídica, política, ética..., significaría que estaremos en manos de los próximos totalitarios que se presenten pistola en mano, o bomba en mochila. No digo más.
El fondo de la violencia de ETA está en su fin de romper la unidad de España. ¿No cree que si se cede, aunque sea parcialmente, a las reivindicaciones del separatismo vasco, se está otorgando la victoria a los terroristas?.
Sin duda. Claudicar siquiera en parte ante ETA es lanzar el siguiente mensaje: “Bien, España es un lugar en el que provocar cientos de ciudadanos asesinados, miles de heridos y cientos de miles de amenazados y amedrentados da resultado.” Es perverso.
¿Servirá la manifestación del próximo día 4 para que el Gobierno entienda que no se debe ceder al terrorismo?
El Gobierno lo entiende perfectamente. Eso es lo inquietante. El día 4 de junio los ciudadanos deben salir a la calle a ubicar al Gobierno.
¿Qué diría a los españoles para animarlos a asistir a la manifestación del día 4 de Junio?
Que España se juega su dignidad si negocia con los etarras, máxime cuando los teníamos al borde del precipicio. Que queremos vernos libres de la violencia terrorista, pero no al precio de la dignidad democrática de los españoles. Para ese tipo de paz con minúsculas, existen dictaduras muy efectivas por el ancho mundo.
¿Quiere añadir algo más a esta pequeña entrevista?
Permítame que le responda con algo que me ronda la cabeza hace meses y que últimamente repito. Yo era un chaval de trece años cuando acribillaron a mi padre delante de mí. Detenidos los etarras, pensé que cuando salieran de la cárcel serían tratados como tipos anacrónicos que nadie justificaría. Transcurrieron 17 años, fueron saliendo y no ocurrió así. Sabinianos odiantes les justifican o legitiman de diversas maneras. Ahora que lo que tampoco nunca llegó a imaginar aquel chaval era que hoy se lanzaría a la calle para oponer ciudadanía frente al gobierno de nuestra Nación, a cuyo presidente este término, “nación”, le parece relativo, sin mucha enjundia. Olvida que nos han matado a cientos para romperla.
Una manifestacion contra el terrorismo que no se olvidará.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
El próximo día 4 de junio, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado a partir de las 18 horas una manifestación que bajo el lema, “Por ellos”, por todos. Negociación en mi nombre ¡NO!, recorrerá las principales calles de Madrid. A través de dicho evento pretendemos mostrar nuestro total desacuerdo hacia cualquier tipo de negociación con los asesinos de ETA, quienes tanto dolor y sufrimiento han provocado en España. La AVT considera que quienes sostienen que a través del diálogo resulta posible llegar a algún tipo de acuerdo con aquellos que asesinan, chantajean y extorsionan se equivocan de plano. 812 víctimas mortales y miles de heridos confirman esta afirmación. En virtud de lo anterior, nos dirigimos a la sociedad española en su conjunto solicitándole que rechace de plano la referida negociación con los asesinos, y que con el fin de dar testimonio de lo anterior se manifieste junto a las víctimas del terrorismo el próximo día 4 de junio.
Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org .
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.
Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008
La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos de Madrid, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce.
La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación. Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros.
Tres pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». En otra pancarta, se modificará la segunda parte y en lugar de "Negociación en mi nombre, no" aparecerá la frase "Libertad por dignidad". Otra tercera pancarta será portada por los políticos que acudan a la manifestación y el lema será "Comprometidos con las víctimas".
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa».
El presidente de la AVT, José Alcaraz, hace un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas». Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirma que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir ¿no? a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
Propaga la manifestación por todos los medios, por Internet tambien, que se enteren todos y por lo menos que tengan la opción de elegir, pues los Medios de Comunicacion la mayoria estan vendidos al PSOE-PRISA.
Recuerdan el terrorismo en Italia (el de la mafia y el de las Brigadas Rojas), el terrorismo comunista en Alemania en los 70, el corso en Francia, el Grapo, en japon..... todo ello acabó. ¿Cómo? Policía, policía, policía y mucho estado de derecho. El que no se acuerde, o el que no vivía en esos años, que se acerque a la hemeroteca de su pueblo. Y, con la Eta, pasará igual. Al tiempo.
Todo esto, si estos del PSOE siguen lo que se estaba haciendo muy bien con el PP, si no a perder otros cuantos años y exponernos a que nos toque morir a alguno de nosotros.
Pásalo
El próximo día 4 de junio, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado a partir de las 18 horas una manifestación que bajo el lema, “Por ellos”, por todos. Negociación en mi nombre ¡NO!, recorrerá las principales calles de Madrid. A través de dicho evento pretendemos mostrar nuestro total desacuerdo hacia cualquier tipo de negociación con los asesinos de ETA, quienes tanto dolor y sufrimiento han provocado en España. La AVT considera que quienes sostienen que a través del diálogo resulta posible llegar a algún tipo de acuerdo con aquellos que asesinan, chantajean y extorsionan se equivocan de plano. 812 víctimas mortales y miles de heridos confirman esta afirmación. En virtud de lo anterior, nos dirigimos a la sociedad española en su conjunto solicitándole que rechace de plano la referida negociación con los asesinos, y que con el fin de dar testimonio de lo anterior se manifieste junto a las víctimas del terrorismo el próximo día 4 de junio.
Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org .
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.
Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008
La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos de Madrid, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce.
La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación. Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros.
Tres pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». En otra pancarta, se modificará la segunda parte y en lugar de "Negociación en mi nombre, no" aparecerá la frase "Libertad por dignidad". Otra tercera pancarta será portada por los políticos que acudan a la manifestación y el lema será "Comprometidos con las víctimas".
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa».
El presidente de la AVT, José Alcaraz, hace un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas». Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirma que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir ¿no? a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
Propaga la manifestación por todos los medios, por Internet tambien, que se enteren todos y por lo menos que tengan la opción de elegir, pues los Medios de Comunicacion la mayoria estan vendidos al PSOE-PRISA.
Recuerdan el terrorismo en Italia (el de la mafia y el de las Brigadas Rojas), el terrorismo comunista en Alemania en los 70, el corso en Francia, el Grapo, en japon..... todo ello acabó. ¿Cómo? Policía, policía, policía y mucho estado de derecho. El que no se acuerde, o el que no vivía en esos años, que se acerque a la hemeroteca de su pueblo. Y, con la Eta, pasará igual. Al tiempo.
Todo esto, si estos del PSOE siguen lo que se estaba haciendo muy bien con el PP, si no a perder otros cuantos años y exponernos a que nos toque morir a alguno de nosotros.
Pásalo
Una marcha para no olvidar.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos de Madrid, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce
La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación.
Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros. Dos pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». La segunda pancarta la llevarán los políticos y personalidades relevantes. Su leyenda será «Libertad con dignidad».
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron a LA RAZÓN que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa». El presidente de la AVT, José Alcaraz, hizo ayer un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas».
Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirmó que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir “no” a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.
Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.
Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos de Madrid, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce
La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación.
Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros. Dos pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». La segunda pancarta la llevarán los políticos y personalidades relevantes. Su leyenda será «Libertad con dignidad».
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron a LA RAZÓN que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa». El presidente de la AVT, José Alcaraz, hizo ayer un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas».
Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirmó que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir “no” a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.
Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.
Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
Savater desprestigia a ZP… y a sí mismo.
La desatada campaña política y mediática del gobierno de ZP, a la que nos referíamos la semana pasada, y que tiene por objetivo neutralizar la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo contra la negociación con ETA, ha alcanzado este lunes a uno de los más publicitados críticos del nacionalismo como es el filósofo Fernando Savater.
Savater ha tratado de justificar su postura contraria a esta manifestación asegurando que el pasado sábado, en “casa de unos amigos comunes”, el presidente del Gobierno le aseguró que había recibido una oferta de ETA para dejar las armas “sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas, con la única condición de que se dé salida a los terroristas presos”.
Si estas polémicas declaraciones del colaborador de Prisa, y miembro designado por ZP del Consejo de Sabios de RTVE, iban destinadas a maquillar la imagen del presidente, hay que decir que han tenido precisamente el efecto contrario. Porque, una de dos: O Zapatero ha mentido a la opinión pública española cuando ha asegurado que no había mantenido hasta ahora ningún contacto con ETA, o es el propio Savater quien miente al decir que Zapatero había recibido una oferta de los terroristas de la que el presidente no ha informado.
Peor ha sido, con todo, cuando el filósofo ha corrido a excusarse por una declaración que “ha dado lugar a un malentendido del que me siento responsable”. Savater ha querido “dejar claro que en ningún momento el presidente del Gobierno se refirió a la existencia de una carta u oferta concreta, sino que hizo referencia a los diversos mensajes que por distintos conductos proceden del entorno etarra”.
¿Y cuales son, Savater, esos “diversos mensajes”? Porque, si no estamos hablando de ninguna oferta, concreta y confidencial, de la banda terrorista, hay que decir que, de los conocidos mensajes que, desde hace más de un año, proceden del entorno etarra, ninguno habla de “una entrega de las armas sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas”.
Lo cierto es que, tanto en zutabes, como en documentación incautada a ETA, como en las propias declaraciones de los proetarras, de lo que se habla es de la resolución de un “conflicto político” cuya “solución exige medidas políticas”. ¿Vamos también a mentir para que los españoles se crean que la disposición de los terroristas es mejor de la que es?
¿Acaso Savater no leyó el domingo en El País la reconocida disposición del Gobierno a negociar con los neobatasunos la “reforma” del Estatuto de Guernica si ETA les concede una tregua? ¿Acaso no es eso una “contrapartida política? ¿O es que deja de serlo si se negocia el precio político por separado del precio penitenciario? ¿Qué cree Savater que quiso decir ETA cuando la organización terrorista señaló que el contacto mantenido en Perpiñán con los futuros socios de ZP iba dirigido a “colaborar juntos en la desestabilización del Estado Español”? ¿A asumir una “derrota” sin “letra pequeña y sin contrapartidas políticas”?
Por otra parte, ¿no es un precio político nuclear estar dispuesto a que un Estado de Derecho ofrezca impunidad a unos presos a cambio de lo que hagan o dejen de hacer los terroristas que siguen en libertad? ¿Qué hay, Savater, de la “ética” proscripción de que el “fin no justifica los medios”? ¿Se cree, además, que poniendo en duda el cumplimiento de las penas y debilitando su efecto disuasorio se va a acabar con el terrorismo? ¿A qué nivel de miope y barato oportunismo quiere rebajar Savater siglos de filosofía del derecho y de pensamiento político?
Sabíamos que la solución de este “sabio” al problema de RTVE era que los contribuyentes se hicieran cargo de ella. Ahora pretende que sean las víctimas las que paguen una factura, una factura que sólo anima a los terroristas a elevarla.
Savater ha tratado de justificar su postura contraria a esta manifestación asegurando que el pasado sábado, en “casa de unos amigos comunes”, el presidente del Gobierno le aseguró que había recibido una oferta de ETA para dejar las armas “sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas, con la única condición de que se dé salida a los terroristas presos”.
Si estas polémicas declaraciones del colaborador de Prisa, y miembro designado por ZP del Consejo de Sabios de RTVE, iban destinadas a maquillar la imagen del presidente, hay que decir que han tenido precisamente el efecto contrario. Porque, una de dos: O Zapatero ha mentido a la opinión pública española cuando ha asegurado que no había mantenido hasta ahora ningún contacto con ETA, o es el propio Savater quien miente al decir que Zapatero había recibido una oferta de los terroristas de la que el presidente no ha informado.
Peor ha sido, con todo, cuando el filósofo ha corrido a excusarse por una declaración que “ha dado lugar a un malentendido del que me siento responsable”. Savater ha querido “dejar claro que en ningún momento el presidente del Gobierno se refirió a la existencia de una carta u oferta concreta, sino que hizo referencia a los diversos mensajes que por distintos conductos proceden del entorno etarra”.
¿Y cuales son, Savater, esos “diversos mensajes”? Porque, si no estamos hablando de ninguna oferta, concreta y confidencial, de la banda terrorista, hay que decir que, de los conocidos mensajes que, desde hace más de un año, proceden del entorno etarra, ninguno habla de “una entrega de las armas sin letra pequeña y sin contrapartidas políticas”.
Lo cierto es que, tanto en zutabes, como en documentación incautada a ETA, como en las propias declaraciones de los proetarras, de lo que se habla es de la resolución de un “conflicto político” cuya “solución exige medidas políticas”. ¿Vamos también a mentir para que los españoles se crean que la disposición de los terroristas es mejor de la que es?
¿Acaso Savater no leyó el domingo en El País la reconocida disposición del Gobierno a negociar con los neobatasunos la “reforma” del Estatuto de Guernica si ETA les concede una tregua? ¿Acaso no es eso una “contrapartida política? ¿O es que deja de serlo si se negocia el precio político por separado del precio penitenciario? ¿Qué cree Savater que quiso decir ETA cuando la organización terrorista señaló que el contacto mantenido en Perpiñán con los futuros socios de ZP iba dirigido a “colaborar juntos en la desestabilización del Estado Español”? ¿A asumir una “derrota” sin “letra pequeña y sin contrapartidas políticas”?
Por otra parte, ¿no es un precio político nuclear estar dispuesto a que un Estado de Derecho ofrezca impunidad a unos presos a cambio de lo que hagan o dejen de hacer los terroristas que siguen en libertad? ¿Qué hay, Savater, de la “ética” proscripción de que el “fin no justifica los medios”? ¿Se cree, además, que poniendo en duda el cumplimiento de las penas y debilitando su efecto disuasorio se va a acabar con el terrorismo? ¿A qué nivel de miope y barato oportunismo quiere rebajar Savater siglos de filosofía del derecho y de pensamiento político?
Sabíamos que la solución de este “sabio” al problema de RTVE era que los contribuyentes se hicieran cargo de ella. Ahora pretende que sean las víctimas las que paguen una factura, una factura que sólo anima a los terroristas a elevarla.
Simpatía y campos de fresa
Los Rolling Stones no sabían que existiría alguien como Zetapé cuando compusieron aquella canción, pero hela aquí que su título resume su política antiterrorista, y lo de política hay que tomarlo con grano de sal, desde que ganó las elecciones: “Simpatía por el diablo”. Me vino a la cabeza viendo al presidente en el debate y oyendo sus circunloquios para decir y no decir que está dispuesto a negociar con la ETA. Sí y no al mismo tiempo, las dos caras de la mentira reunidas para suministrar una de cal y otra de arena a los telediarios. Esos en los que no aparecerán las víctimas de la banda. Esas víctimas cuya dignidad y memoria se han vuelto menos importantes para la cúpula del PSOE que las de las víctimas del franquismo y de un bando de la guerra civil.
No sólo menos importantes. Serán moneda de cambio. Ya lo son. Por primera vez, un gobierno nacional emplea el lenguaje que vienen utilizando desde hace décadas los terroristas y sus cómplices. También ellos han querido siempre abrir un “proceso de paz”, una “negociación” para resolver “el conflicto”. Parapetados tras aquel sondeo de la tregua-trampa que hizo Aznar, Zetapé y su cohorte callan, cucos que son, acerca de su resultado. Nulo, como el de anteriores intentos de “diálogo”, y contraproducente. Lo recordaba Mikel Buesa en ABC. Aquella tregua supuso la retirada de la escolta a muchos amenazados, el abandono de la investigación policial, y finalmente, nuevos asesinatos, el primero, el de su hermano Fernando. Todo ello, con la colaboración especial del consejero Balza. Consecuencias de la simpatía por el diablo.
Pero el drama no es sólo que el socialismo gobernante vuelva a tomar el camino torcido en la lucha contra la ETA. Es que el estado de la nación tras el debate, y aun antes de él, quede reflejado en otra canción, aquella de los Beatles, Strawberry fields. “Nada es real…es fácil vivir con los ojos cerrados”. La madre de Joseba Pagazaurtundua titulaba su misiva a Patxi López “Carta a los nuevos ciegos”. Hablaba de los que mantendrán los ojos cerrados hagan lo que hagan los dirigentes socialistas, a los que ven únicamente las siglas y la divisoria derecha-izquierda, a los que serán incondicionalmente leales al PSOE, aunque traicione éste a las víctimas y a sus familiares. Es ése un rebaño amplio, como ya se vio cuando el felipismo produjo los GAL, la corrupción y otros desmanes.
Y aún son, los ciegos, muchos más. Pues están los que se dejan engañar porque quieren ser engañados. Los que aceptarán la carta falsa que saque Zetapé, si la saca, de su baraja trucada. Aún no ha declarado la ETA una tregua, recién la banda ha querido aprovisionarse de material mortífero, y ya se han llenado los campos de fresa de gente con los ojos vendados. El gobierno reparte vendas a diario. Sus medios de comunicación afectos las distribuyen sin ruborizarse. También ellos están hechos a prestar esos servicios. Y a descalificar al que no quiera ponérsela: está contra la paz, quiere que la ETA siga matando, es profeta del Apocalipsis.
Pero ni por la ética ni por la eficacia puede justificar el gobierno lo que está haciendo y se propone continuar. Pues la oportunidad para la paz que proclama que existe la está labrando a costa de la oportunidad que existía realmente: la de derrotar a la ETA mediante la acción policial y judicial. Sólo que esa ocasión tenía un inconveniente: no le permitía a Zetapé erigirse en árbitro de la pacificación.
No sólo menos importantes. Serán moneda de cambio. Ya lo son. Por primera vez, un gobierno nacional emplea el lenguaje que vienen utilizando desde hace décadas los terroristas y sus cómplices. También ellos han querido siempre abrir un “proceso de paz”, una “negociación” para resolver “el conflicto”. Parapetados tras aquel sondeo de la tregua-trampa que hizo Aznar, Zetapé y su cohorte callan, cucos que son, acerca de su resultado. Nulo, como el de anteriores intentos de “diálogo”, y contraproducente. Lo recordaba Mikel Buesa en ABC. Aquella tregua supuso la retirada de la escolta a muchos amenazados, el abandono de la investigación policial, y finalmente, nuevos asesinatos, el primero, el de su hermano Fernando. Todo ello, con la colaboración especial del consejero Balza. Consecuencias de la simpatía por el diablo.
Pero el drama no es sólo que el socialismo gobernante vuelva a tomar el camino torcido en la lucha contra la ETA. Es que el estado de la nación tras el debate, y aun antes de él, quede reflejado en otra canción, aquella de los Beatles, Strawberry fields. “Nada es real…es fácil vivir con los ojos cerrados”. La madre de Joseba Pagazaurtundua titulaba su misiva a Patxi López “Carta a los nuevos ciegos”. Hablaba de los que mantendrán los ojos cerrados hagan lo que hagan los dirigentes socialistas, a los que ven únicamente las siglas y la divisoria derecha-izquierda, a los que serán incondicionalmente leales al PSOE, aunque traicione éste a las víctimas y a sus familiares. Es ése un rebaño amplio, como ya se vio cuando el felipismo produjo los GAL, la corrupción y otros desmanes.
Y aún son, los ciegos, muchos más. Pues están los que se dejan engañar porque quieren ser engañados. Los que aceptarán la carta falsa que saque Zetapé, si la saca, de su baraja trucada. Aún no ha declarado la ETA una tregua, recién la banda ha querido aprovisionarse de material mortífero, y ya se han llenado los campos de fresa de gente con los ojos vendados. El gobierno reparte vendas a diario. Sus medios de comunicación afectos las distribuyen sin ruborizarse. También ellos están hechos a prestar esos servicios. Y a descalificar al que no quiera ponérsela: está contra la paz, quiere que la ETA siga matando, es profeta del Apocalipsis.
Pero ni por la ética ni por la eficacia puede justificar el gobierno lo que está haciendo y se propone continuar. Pues la oportunidad para la paz que proclama que existe la está labrando a costa de la oportunidad que existía realmente: la de derrotar a la ETA mediante la acción policial y judicial. Sólo que esa ocasión tenía un inconveniente: no le permitía a Zetapé erigirse en árbitro de la pacificación.
Ni estado, ni nación.
Bendito debate. Ha puesto a cada uno en su sitio. A Zapatero en el «club» de Carod, Maragall y Otegi, y a Rajoy en el lado de la madre de Pagazaurtundúa, Buesa y Miguel Ángel Blanco. Por vez primera he visto que una parte del PSOE podría decir basta a esta venta de España a los nacionalistas. Por vez primera socialistas (cuántos, con qué disposición) se dan cuenta de que el camino por el que los lleva ZP es, más que azaroso, suicida. «Cretino» llamó Ibarra a Maragall. ¿Se lo dirán mañana a ZP? Por el contrario, Rajoy ha respondido a las expectativas del PP. El debate parlamentario no sólo no ha despejado las incertidumbres que crea la liquidación del actual modelo de Estado, sino que las ha excitado aún más. ZP siente tal atracción por el poder que es capaz de bajar al abismo como quien sube al Mulhacén.
Así que mientras Rajoy pedía luz y explicaciones sobre el modelo de Estado y la idea de Nación, Zapatero se engolfaba en la evasión: se negó a hablar de la reforma de los Estatutos, del matute anticonstitucional que albergarán estos y del nuevo sistema de financiación. Zapatero se parapetó tras el lugar común de la derecha apocalíptica. Como diría el fino analista Rubalcaba, ¿quién ve cuando sale de casa por la mañana que España se esté rompiendo? Es tan pobre la imaginación de Rubalcaba que necesitaría oír los tiros en el puente de los Franceses.
En el debate quedó claro que Zapatero quiere terminar con el terrorismo entrando en el club de los nacionalistas. Confía en que aceptando sus tesis, ETA dejará de matar y de ese modo se llegará a la «normalización». No es que Zapatero esté dispuesto a pagar algún precio político por la «paz», sino nada menos que la idea misma de España y el modelo de Estado que montamos hace un cuarto de siglo. Ahora bien, si esto es así -y lo es-, tiene toda la razón del mundo Rajoy al decir que Zapatero está traicionando a los muertos. Más coloquialmente: si terminamos entregando España, ¿para qué todo este viaje de la lucha antiterrorista?
Con razón la madre de Pagazaurtundúa se siente traicionada por Patxi López cuando éste pide el voto al Partido Comunista de las Tierras Vascas. Con razón Buesa habla de traición. Con razón Rosa Díez. Todos ellos lo han denunciado antes de que Rajoy lo dijera en el debate para escándalo de los fariseos. Zapatero está dispuesto a traicionar a todos los que han muerto desde que comenzó la guerra de «liberación» de ETA en 1968.
Bendito debate. Ha arrojado una claridad cegadora sobre nuestra situación. ¿Apocalíptica? A no ser que una parte de los socialistas tome, al fin, conciencia de que no estamos ante un problema de derechas e izquierdas sino ante la locura de su equipo dirigente al negar el Estado y la Nación.
Así que mientras Rajoy pedía luz y explicaciones sobre el modelo de Estado y la idea de Nación, Zapatero se engolfaba en la evasión: se negó a hablar de la reforma de los Estatutos, del matute anticonstitucional que albergarán estos y del nuevo sistema de financiación. Zapatero se parapetó tras el lugar común de la derecha apocalíptica. Como diría el fino analista Rubalcaba, ¿quién ve cuando sale de casa por la mañana que España se esté rompiendo? Es tan pobre la imaginación de Rubalcaba que necesitaría oír los tiros en el puente de los Franceses.
En el debate quedó claro que Zapatero quiere terminar con el terrorismo entrando en el club de los nacionalistas. Confía en que aceptando sus tesis, ETA dejará de matar y de ese modo se llegará a la «normalización». No es que Zapatero esté dispuesto a pagar algún precio político por la «paz», sino nada menos que la idea misma de España y el modelo de Estado que montamos hace un cuarto de siglo. Ahora bien, si esto es así -y lo es-, tiene toda la razón del mundo Rajoy al decir que Zapatero está traicionando a los muertos. Más coloquialmente: si terminamos entregando España, ¿para qué todo este viaje de la lucha antiterrorista?
Con razón la madre de Pagazaurtundúa se siente traicionada por Patxi López cuando éste pide el voto al Partido Comunista de las Tierras Vascas. Con razón Buesa habla de traición. Con razón Rosa Díez. Todos ellos lo han denunciado antes de que Rajoy lo dijera en el debate para escándalo de los fariseos. Zapatero está dispuesto a traicionar a todos los que han muerto desde que comenzó la guerra de «liberación» de ETA en 1968.
Bendito debate. Ha arrojado una claridad cegadora sobre nuestra situación. ¿Apocalíptica? A no ser que una parte de los socialistas tome, al fin, conciencia de que no estamos ante un problema de derechas e izquierdas sino ante la locura de su equipo dirigente al negar el Estado y la Nación.
Zapatero. De Mauthausen a Moscú
Zapatero ha llegado rápido y mal a la democracia. Rápido, o quizá demasiado pronto, porque aún no sabe distinguir a un demócrata de un totalitario. Si este hombre supiera hacer esa distinción, jamás habría emprendido una negociación de modo personalista, sin transparencia y, sobre todo, negando cualquier tipo de participación a la oposición genuinamente democrática, con enemigos de la nación española, con “políticos” que sólo pretenden la secesión de la nación democrática. La negociación emprendida por Zapatero con Ibarreche para integrar a ETA en un proceso alevosamente democrático puede hacer saltar por los aires el débil tejido de una sociedad que, independientemente desde dónde se mire, carece de verdaderos lazos democráticos.
La cosa es tan grave que, a veces, a uno le gustaría decir que Zapatero es tan inmaduro que él mismo no tiene conciencia de que lidera un proyecto secesionista desde la presidencia del Gobierno. Esto es algo más que una contradicción. Es una bomba de relojería a punto de estallar en el centro de la democracia. Tampoco puede decirse que Zapatero haya llegado al poder en condiciones normales. La mercadotecnia electoral, y reconozco que el PSOE siempre ha contado con una de las mejores, nunca lo hubiera alzado sin la ayuda del 11-M, sin el empujón recibido en las urnas por el mayor atentado terrorista que ha sufrido España en su historia. La salvaje manipulación que los socialistas hicieron del acontecimiento fue imprescindible para ganar las elecciones. Ninguno de estos sucesos, sin embargo, deben citarse para seguir quejándonos del mal funcionamiento de la democracia, sino para contextualizar el marco donde se desarrolla la política de Zapatero.
En otras palabras, sin agitación y propaganda, sin movilización totalitaria, las palabras y las acciones de Zapatero se quedan en menos que nada. Zapatero necesita imperiosamente provocar esas circunstancias desazonantes, en cierto sentido enervantes, para movilizar permanentemente las vísceras de sus votantes y crear malestar en sus adversarios. Cualquier cosa es buena, excepto recordar el pasado de un gris parlamentario, siempre a la sombra de algún poderoso del partido, en fin, un pasado correcto, casi trivial, en un partido lleno de sombras en el pasado lejano y reciente. Sólo en estas coordenadas uno puede comprender las barbaridades dichas por Zapatero en el antiguo campo de concentración alemán de Mauthausen. Rodeado de banderas republicanas, y espoleado por el odio a la excelencia democrática, Zapatero sólo repudió el totalitarismo nazi. No quiso, en realidad no pudo, cuestionar el totalitarismo soviético, porque eso hubiera sido tanto como negar el principal apoyo ideológico de Zapatero: su reivindicación permanente y ahistórica de la Segunda República española.
Cualquier demócrata sabe que el totalitarismo es un término utilizado a los pocos años de acabada la Segunda Guerra Mundial para condenar tanto el totalitarismo nazi como el comunista, el totalitarismo de las checas de los republicanos españoles como los campos de concentración nazi, el Gulag soviético como el Lager nazi… Zapatero, sin embargo, sólo ha condenado el totalitarismo nazi. ¿Por qué? Quizá por desconocimiento. Lo dudo. Quizá porque no ha estudiado la historia del campo de concentración nazi. También lo dudo. A pesar de todo, y como si mi confianza en el género humano hoy pareciese angelical, permítanme que suponga que Zapatero algo habría aprendido si, en vez de Mauthausen, hubiera visitado Buchenwald. Seguro que allí alguien le habría explicado que los soviéticos cambiaron de guardias y de internos, pero siguieron utilizando durante muchos años este campo a pleno rendimiento.
La cosa es tan grave que, a veces, a uno le gustaría decir que Zapatero es tan inmaduro que él mismo no tiene conciencia de que lidera un proyecto secesionista desde la presidencia del Gobierno. Esto es algo más que una contradicción. Es una bomba de relojería a punto de estallar en el centro de la democracia. Tampoco puede decirse que Zapatero haya llegado al poder en condiciones normales. La mercadotecnia electoral, y reconozco que el PSOE siempre ha contado con una de las mejores, nunca lo hubiera alzado sin la ayuda del 11-M, sin el empujón recibido en las urnas por el mayor atentado terrorista que ha sufrido España en su historia. La salvaje manipulación que los socialistas hicieron del acontecimiento fue imprescindible para ganar las elecciones. Ninguno de estos sucesos, sin embargo, deben citarse para seguir quejándonos del mal funcionamiento de la democracia, sino para contextualizar el marco donde se desarrolla la política de Zapatero.
En otras palabras, sin agitación y propaganda, sin movilización totalitaria, las palabras y las acciones de Zapatero se quedan en menos que nada. Zapatero necesita imperiosamente provocar esas circunstancias desazonantes, en cierto sentido enervantes, para movilizar permanentemente las vísceras de sus votantes y crear malestar en sus adversarios. Cualquier cosa es buena, excepto recordar el pasado de un gris parlamentario, siempre a la sombra de algún poderoso del partido, en fin, un pasado correcto, casi trivial, en un partido lleno de sombras en el pasado lejano y reciente. Sólo en estas coordenadas uno puede comprender las barbaridades dichas por Zapatero en el antiguo campo de concentración alemán de Mauthausen. Rodeado de banderas republicanas, y espoleado por el odio a la excelencia democrática, Zapatero sólo repudió el totalitarismo nazi. No quiso, en realidad no pudo, cuestionar el totalitarismo soviético, porque eso hubiera sido tanto como negar el principal apoyo ideológico de Zapatero: su reivindicación permanente y ahistórica de la Segunda República española.
Cualquier demócrata sabe que el totalitarismo es un término utilizado a los pocos años de acabada la Segunda Guerra Mundial para condenar tanto el totalitarismo nazi como el comunista, el totalitarismo de las checas de los republicanos españoles como los campos de concentración nazi, el Gulag soviético como el Lager nazi… Zapatero, sin embargo, sólo ha condenado el totalitarismo nazi. ¿Por qué? Quizá por desconocimiento. Lo dudo. Quizá porque no ha estudiado la historia del campo de concentración nazi. También lo dudo. A pesar de todo, y como si mi confianza en el género humano hoy pareciese angelical, permítanme que suponga que Zapatero algo habría aprendido si, en vez de Mauthausen, hubiera visitado Buchenwald. Seguro que allí alguien le habría explicado que los soviéticos cambiaron de guardias y de internos, pero siguieron utilizando durante muchos años este campo a pleno rendimiento.
El Gobierno y la ETA. Los túneles.
A quien la haya leído le habrá quedado en la memoria si no el argumento, sí el estremecimiento que causaba aquella novela de Ernesto Sábato, El túnel. Era una novela sobre los ciegos. Como lo será la novela que podrá escribirse sobre este tiempo, que es el de los túneles por los que circula el socialismo gobernante. Ha podido cegar el túnel que provocó el derrumbe del Carmelo en Barcelona. Podrá sepultar también bajo el silencio el túnel que estuvo esperando por una ministra a razón de treinta mil euros al día. Y para camuflar los otros, los más profundos y oscuros, los que se están excavando bajo los cimientos de la Constitución, que son los de la Nación, cuenta con los que no quieren ver.
De ésos, Blanco se ha hecho portavoz. Son los que desean obtener sólo una información: que la ETA abandona las armas. Los de la tranquilidad no importa cómo ni a cambio de qué. Los que tomarán por real el espejismo. Y pensando en ellos, no se molestan los socialistas en dar garantías de que no se pagará un precio político a cambio de esa paz que quieren sacar de los subterráneos.
Hablar de paz es ya un engaño: no hay una guerra en el País Vasco. Hay una banda de asesinos. Pero del acoso policial y el aislamiento político con los que podría derrotársela no se extraería el fruto deseado: la imagen de Zetapé, el pacificador, el dialogante, saliendo del túnel con un acuerdo sobre el papel. Un papel mojado por la sangre de unas víctimas que habrán muerto en vano cuando se acceda a una sola de las exigencias de la ETA.
Algunos se sorprenderán, si llega ese instante, de que después de tantas décadas de lucha contra la ETA, España ceda. Se ceda ella misma. Ceda, por ejemplo, la soberanía que corresponde al pueblo español. Y que a cambio del silencio de las pistolas, silencio que ahora atribuyen a la buena voluntad de los pistoleros, se imponga el silencio a la ley, un silencio que se ha permitido que rija en el País Vasco durante largo tiempo. Como aperitivo, se ha impuesto la ley del silencio para los trapicheos en el túnel.
No debe de sorprender. El terrorismo se ha mantenido durante tanto tiempo porque la sociedad y las fuerzas políticas, aun declarándose siempre contrarias al terror, no han sido capaces de deslegitimar no sólo sus medios, sino también, y por la misma razón, sus fines. Porque el principal objetivo de los terroristas, que es la secesión, se ha encontrado enfrente una España sin defensas, socavada, deslegitimada, puesta siempre en cuestión, perdida en una crisis de identidad crónica y anacrónica. Hace tiempo que los túneles empezaron a cavarse. Los socialistas, hombres de oportunidad, piensan labrarse ahora un futuro aprovechándolos hasta el final.
De ésos, Blanco se ha hecho portavoz. Son los que desean obtener sólo una información: que la ETA abandona las armas. Los de la tranquilidad no importa cómo ni a cambio de qué. Los que tomarán por real el espejismo. Y pensando en ellos, no se molestan los socialistas en dar garantías de que no se pagará un precio político a cambio de esa paz que quieren sacar de los subterráneos.
Hablar de paz es ya un engaño: no hay una guerra en el País Vasco. Hay una banda de asesinos. Pero del acoso policial y el aislamiento político con los que podría derrotársela no se extraería el fruto deseado: la imagen de Zetapé, el pacificador, el dialogante, saliendo del túnel con un acuerdo sobre el papel. Un papel mojado por la sangre de unas víctimas que habrán muerto en vano cuando se acceda a una sola de las exigencias de la ETA.
Algunos se sorprenderán, si llega ese instante, de que después de tantas décadas de lucha contra la ETA, España ceda. Se ceda ella misma. Ceda, por ejemplo, la soberanía que corresponde al pueblo español. Y que a cambio del silencio de las pistolas, silencio que ahora atribuyen a la buena voluntad de los pistoleros, se imponga el silencio a la ley, un silencio que se ha permitido que rija en el País Vasco durante largo tiempo. Como aperitivo, se ha impuesto la ley del silencio para los trapicheos en el túnel.
No debe de sorprender. El terrorismo se ha mantenido durante tanto tiempo porque la sociedad y las fuerzas políticas, aun declarándose siempre contrarias al terror, no han sido capaces de deslegitimar no sólo sus medios, sino también, y por la misma razón, sus fines. Porque el principal objetivo de los terroristas, que es la secesión, se ha encontrado enfrente una España sin defensas, socavada, deslegitimada, puesta siempre en cuestión, perdida en una crisis de identidad crónica y anacrónica. Hace tiempo que los túneles empezaron a cavarse. Los socialistas, hombres de oportunidad, piensan labrarse ahora un futuro aprovechándolos hasta el final.
Negociar con el terror.
AL final, después de tantas peripecias en las elecciones vascas, los votos necesarios para que Juan José Ibarreche siga siendo el lendakari en aquel país van a tener que darlos los socialistas. O se compone la mayoría parlamentaria con los votos sumados de PNV-EA y PSE, o lo que es peor, con la coalición de peneuvistas y proetarras. Esa es la trampa que han tendido las urnas vascas al nacionalismo radical de Ibarreche: o eres lendakari abrazado a los socialistas españolistas, o te metes en la cama directamente con los abogados de los terroristas.
Por su lado, los socialistas vascos, los socialistas de Patxi López, después de la defenestración de Nicolás Redondo Terreros, están dispuestos a cualquier solución menos a la más lógica. Para ellos, todo es bueno excepto la alianza con el PP para desalojar del gobierno a los nacionalistas. Esa es una posibilidad que los socialistas no contemplan. Todo, antes que unirse con el PP. Prefieren hacer lendakari al autor del plan Ibarreche antes que concertar un entendimiento con María San Gil y unir sus votos a los votos del Partido Popular en el País Vasco. Hasta ahí llega la inquina de los socialistas a los peperos. Consideran que ellos son sus verdaderos enemigos en el País Vasco y allá donde se encuentren. Quisieran ver a los representantes del centro-derecha desterrados del poder en todos los niveles y en todas las instancias, municipios, comunidades y gobierno nacional.
Ni siquiera han disimulado esa inquina, fingiendo que estudiaban la generosa oferta de Mariano Rajoy para formar una opción fuera del nacionalismo, dada la radicalidad del planteamiento soberanista del plan Ibarreche. En realidad, con su negativa a intentar la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas, Zapatero y sus cómplices vascos se han cargado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Pero todavía tienen la desfachatez de acusar de esa culpa al Partido Popular. Y ni siquiera tienen la gallardía de informar confidencialmente a la otra parte del Pacto de sus contactos y conversaciones con los batasunos y tal vez directamente con los etarras.
Ya sabemos cómo han terminado siempre las negociaciones y conversaciones del Gobierno con los etarras. Exigen algo que ningún gobierno puede conceder, y si lo concediera, sería el pueblo español quien no consentiría que se entregara. Los terroristas exigen la desmembración de España, disfrazada con cualquier eufemismo a cambio de la paz, una paz que tampoco podemos considerar segura, sino engañosa. Entre tanto, la banda terrorista, que estaba acosada y reducida, ha tomado aliento, ha alcanzado a robar a los franceses explosivo para realizar unas cuantas masacres y se dispone a negociar como siempre lo ha hecho: con el bombazo debajo de la mesa.
Y naturalmente, lo mejor que le puede ocurrir a la banda etarra después de estas elecciones y en esta tesitura política es que Juan José Ibarreche siga siendo el «titularra» de la «lehendakaritza». Y eso es lo que van a facilitar los socialistas de Zapatero y López.
Por su lado, los socialistas vascos, los socialistas de Patxi López, después de la defenestración de Nicolás Redondo Terreros, están dispuestos a cualquier solución menos a la más lógica. Para ellos, todo es bueno excepto la alianza con el PP para desalojar del gobierno a los nacionalistas. Esa es una posibilidad que los socialistas no contemplan. Todo, antes que unirse con el PP. Prefieren hacer lendakari al autor del plan Ibarreche antes que concertar un entendimiento con María San Gil y unir sus votos a los votos del Partido Popular en el País Vasco. Hasta ahí llega la inquina de los socialistas a los peperos. Consideran que ellos son sus verdaderos enemigos en el País Vasco y allá donde se encuentren. Quisieran ver a los representantes del centro-derecha desterrados del poder en todos los niveles y en todas las instancias, municipios, comunidades y gobierno nacional.
Ni siquiera han disimulado esa inquina, fingiendo que estudiaban la generosa oferta de Mariano Rajoy para formar una opción fuera del nacionalismo, dada la radicalidad del planteamiento soberanista del plan Ibarreche. En realidad, con su negativa a intentar la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas, Zapatero y sus cómplices vascos se han cargado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Pero todavía tienen la desfachatez de acusar de esa culpa al Partido Popular. Y ni siquiera tienen la gallardía de informar confidencialmente a la otra parte del Pacto de sus contactos y conversaciones con los batasunos y tal vez directamente con los etarras.
Ya sabemos cómo han terminado siempre las negociaciones y conversaciones del Gobierno con los etarras. Exigen algo que ningún gobierno puede conceder, y si lo concediera, sería el pueblo español quien no consentiría que se entregara. Los terroristas exigen la desmembración de España, disfrazada con cualquier eufemismo a cambio de la paz, una paz que tampoco podemos considerar segura, sino engañosa. Entre tanto, la banda terrorista, que estaba acosada y reducida, ha tomado aliento, ha alcanzado a robar a los franceses explosivo para realizar unas cuantas masacres y se dispone a negociar como siempre lo ha hecho: con el bombazo debajo de la mesa.
Y naturalmente, lo mejor que le puede ocurrir a la banda etarra después de estas elecciones y en esta tesitura política es que Juan José Ibarreche siga siendo el «titularra» de la «lehendakaritza». Y eso es lo que van a facilitar los socialistas de Zapatero y López.





