La sonrisa de la vicelendakari.
El bochornoso espectáculo del jueves en la Cámara vasca no pasará a la historia porque unos energúmenos invadieran el Parlamento. Eso es algo que, desgraciadamente, sucede a menudo. Tampoco pasará a los anales por la valentía y el pundonor de Carmelo Barrio. Eso es algo que demuestra cada día, junto con sus compañeros del PP y algunos del PSOE. No, lo que pasará a la historia de todo esto es la hipócrita sonrisa de la vicepresidenta del Gobierno vasco, cuando ella estaba hablando y entraron los proetarras.
Supongo que en ese momento le traicionó el subconsciente. Quien sabe si porque ya sabía lo que iba a pasar, o quien sabe si porque pensó: «ya estan aquí nuestros amiguitos, estos chicos que a veces se descarrían, pero que son muy simpáticos». Creo que un poco de cada cosa.
Batasuna no necesita representación en el Parlamento vasco. Ya tiene al PNV y a EA para que hablen por ella, y a ETA para que hable con muertos en la calle.
El mismo día de este alboroto, la Policía evitaba que estos criminales volvieran a asesinar con su saña habitual. Aun así, estoy seguro de que el presidente del Gobierno seguirá con su nuevo talante y hablará con ellos, intentará negociar y buscar un fin de ETA a costa de humillar a las víctimas, como viene haciendo últimamente.
No puedo imaginarme lo que impulsa a Carmelo Barrio y a sus compañeros a seguir luchando contra todos los enemigos de la decencia. Tampoco puedo imaginarme lo que pensarán aquellos miembros del PSOE que todavía son constitucionalistas, al tener que seguir los desvaríos del neonacionalista Pachi López. Pero si sé lo que yo habría sentido anteayer si hubiera estado en su lugar cuando entraron los proetarras. Lo mismo que sentí cuando vi la sonrisita estúpida de la vicelendakari: asco.
Supongo que en ese momento le traicionó el subconsciente. Quien sabe si porque ya sabía lo que iba a pasar, o quien sabe si porque pensó: «ya estan aquí nuestros amiguitos, estos chicos que a veces se descarrían, pero que son muy simpáticos». Creo que un poco de cada cosa.
Batasuna no necesita representación en el Parlamento vasco. Ya tiene al PNV y a EA para que hablen por ella, y a ETA para que hable con muertos en la calle.
El mismo día de este alboroto, la Policía evitaba que estos criminales volvieran a asesinar con su saña habitual. Aun así, estoy seguro de que el presidente del Gobierno seguirá con su nuevo talante y hablará con ellos, intentará negociar y buscar un fin de ETA a costa de humillar a las víctimas, como viene haciendo últimamente.
No puedo imaginarme lo que impulsa a Carmelo Barrio y a sus compañeros a seguir luchando contra todos los enemigos de la decencia. Tampoco puedo imaginarme lo que pensarán aquellos miembros del PSOE que todavía son constitucionalistas, al tener que seguir los desvaríos del neonacionalista Pachi López. Pero si sé lo que yo habría sentido anteayer si hubiera estado en su lugar cuando entraron los proetarras. Lo mismo que sentí cuando vi la sonrisita estúpida de la vicelendakari: asco.
Comentario:
Que se puede esperar del PNV y ETA, son tal para cual, no hay que dejarles descansar y tener valentia, por lo menos de palabra.





