Aire Agua Fuego Tierra Tiempo... y Predisposición
No es que no valga la pena sentir, meditar, pensar en lo que hay. Y no es cuestión de inconformismo, ni de una visión irreal de las cosas. Es que quemarse en la idea de lo que pueda llegar a ser, es inútil.
Todo Es.
Todo es tan cierto como esta vida, como esta incertidumbre de vida y, como la vida, los sucesos florecen esporádicamente.
Podría pasar, si... Claro que, también podría no pasar... Y si pasara?. Y si no pasara?. Creer que se tiene control es una falacia auto justificable, siempre que haya segundos o terceros ante quienes auto justificarse.
El interlocutor toma el protagonismo ante si mismo mientras el orador da vueltas alrededor de su ombligo.
La perorata huele a miedo, revuelve el estómago, marea, y hace que duela la cabeza.
A todo esto, nos vamos. Pero no... Un momento, los conversadores han olvidado algo. Bueno... después de un cuarto de hora dentro del coche aún aparcado a pleno sol, a las seis y media de la tarde, en el corazón de Castilla, en el mes de Julio, un momento más no será nada.
Cuando entré en casa no lo había olvidado; pero antes de cerrar dejé fuera a mi jefe, a su señora, a mis compañeros, a mi trabajo y, predispuesta a ver que pasa en estas dos semanas de vacaciones por disfrutar, cerré, me dejé abrazar por mis hijos, y por la tranquilidad la penumbra y el silencio de mi guarida.
Y, sin llamarme, y casi sin querer, me olvidé de aquella vida y me encontré conmigo.
( Hay quien aún ha de aprender que todos somos necesarios, pero nadie, absolutamente nadie, es imprescindible).
( Y menos que nadie, y menos con dos semanas de vacaciones en la mochila, y menos después de no tener dos días seguidos libres desde hace diez meses, Yo ).
( Sí, sí... ea...ea...ea... y pobrecita mi jefa, que por mucho que le ha llorado a mi jefe... no ha tenido más remedio que asumir mis responsabilidades durante mis vacaciones ).
DHY
Hay un coche aparcado a la puerta del hostal, en la esquina de mi calle. He mirado, como podía haber mirado hacia cualquier otra parte. Me he fijado en la matrícula, de la que ahora no recuerdo la numeración. Sí las letras: DHY.
Me quedo quieta asociando barbaridades. Sí, sí, me temo que te las voy a contar...
D de... a ver, Devil?
H de... ( ejem ) Hot, sí, el hot le va bien al devil ( malpensados ).
Y de... year.
El año del diablo caliente...?
Vuelvo a andar, despacio, vengo reventada. El aire se mueve y se convierte en una brisa fresca que da gusto respirar, que refresca el cuerpo la sangre los pulmones y el alma. Enciendo un cigarrillo sin problemas. El año del diablo caliente...
¡Deteneos engendros!. ¡Moriréis...! ¡Moriréis por cada segundo de vida perdida!. ¡No protestéis!.
En mi poder está cada grano de arena despreciado, cada soplo de aire ignorado, cada mar de amor desecado, cada árbol de sonrisas talado, cada sol ciegamente apagado, cada noche vilmente iluminada, cada nota olvidada.
Desagradecidos... Tristes Herederos... Arded, Llorad, Seguid muriendo...

Pues eso... y que hay un gato moviendo la cola, mirando al cielo, tranquilamente sentado, en la tapia de enfrente.





