Debajo de mi cama.
Me he dado cuenta de que debajo de mi cama guardo demasiadas cosas.
-Cajas tapadas llenas de historias, cuadernos cerrados rebosantes de recuerdos, pañuelos bordados que enjugaron lágrimas, y la vieja caja de herramientas que parecía no servir para nada ( por la tapa transparente de sus diminutos apartados pueden verse aún besos, abrazos, caricias, sonrisas, sonidos de risas, voces amadas, gestos amables, palabras sinceras, y alguna mirada ).
Frascos de perfume con aroma a futuro. Prendas de vestir aún no estrenadas, frescas y de abrigo. Pastillas de jabón para los por si acaso. Sombreros que siempre quiso quitarme el viento. Un guante. Tres entradas para un concierto, dos para un programa de radio, alguna de cine... todas legibles, los billetes de avión ya no.
Colonia de bebé. Cuentas sueltas de un collar con historia. Aquel fular azul.
Tijeras por si hay que cortar. Limas para evitar enganchones. Discos con música para sobrevivir. Llaves que ya no sé si abren algo.
Facturas, recibos, nóminas, fotografías, versos...-
El caso es que tengo que limpiar, y para ello, he de moverlo todo. Y no me resisto a echar un vistazo, y volver la vista si hace falta, a todo esto que apenas uso ya, que no es digno de un hueco en el altillo de mi armario... o no quiero guardar tanto.
O no puedo...
O quizá sin querer quiero tenerlo a mano.
Lo cierto es que cada vez que limpio lo saco todo, lo repaso, y casi con devoción, lo vuelvo a guardar, sin orden, eso soy yo... pero bien guardado, cerrado, y vigilado.
A veces pienso que... ay de mi si se me extraviara o estropeara algo.
Hoy se me ha hecho tarde, mañana volveré a intentarlo.

-Cajas tapadas llenas de historias, cuadernos cerrados rebosantes de recuerdos, pañuelos bordados que enjugaron lágrimas, y la vieja caja de herramientas que parecía no servir para nada ( por la tapa transparente de sus diminutos apartados pueden verse aún besos, abrazos, caricias, sonrisas, sonidos de risas, voces amadas, gestos amables, palabras sinceras, y alguna mirada ).
Frascos de perfume con aroma a futuro. Prendas de vestir aún no estrenadas, frescas y de abrigo. Pastillas de jabón para los por si acaso. Sombreros que siempre quiso quitarme el viento. Un guante. Tres entradas para un concierto, dos para un programa de radio, alguna de cine... todas legibles, los billetes de avión ya no.
Colonia de bebé. Cuentas sueltas de un collar con historia. Aquel fular azul.
Tijeras por si hay que cortar. Limas para evitar enganchones. Discos con música para sobrevivir. Llaves que ya no sé si abren algo.
Facturas, recibos, nóminas, fotografías, versos...-
El caso es que tengo que limpiar, y para ello, he de moverlo todo. Y no me resisto a echar un vistazo, y volver la vista si hace falta, a todo esto que apenas uso ya, que no es digno de un hueco en el altillo de mi armario... o no quiero guardar tanto.
O no puedo...
O quizá sin querer quiero tenerlo a mano.
Lo cierto es que cada vez que limpio lo saco todo, lo repaso, y casi con devoción, lo vuelvo a guardar, sin orden, eso soy yo... pero bien guardado, cerrado, y vigilado.
A veces pienso que... ay de mi si se me extraviara o estropeara algo.
Hoy se me ha hecho tarde, mañana volveré a intentarlo.

Comentario:
Yo creo que siempre se necesita, pero en todo lo demás creo que tienes razón.
Ese beso...
Ese beso...
Comentario:
Sabes, NiBuenoNiMalo? Prefiero releer, o echar mano una y otra vez, de ese manual de referencia que es el recuerdo, por si un día llega el inesperado, no deseado, pariente alemán, que acabará con él.
Y saberme, y así vivirme, disfrutarme. Desde la alegría o la pena.
Ten, pon esto por ahí:
Frente a ti, mirándote, sonriéndote. Me acerco, te cojo las manos, las levanto, las suelto, y envolviéndote en un sentido, largo, y silencioso abrazo, nos miramos sonriéndonos.
Y ese beso.
( Gracias )
Y saberme, y así vivirme, disfrutarme. Desde la alegría o la pena.
Ten, pon esto por ahí:
Frente a ti, mirándote, sonriéndote. Me acerco, te cojo las manos, las levanto, las suelto, y envolviéndote en un sentido, largo, y silencioso abrazo, nos miramos sonriéndonos.
Y ese beso.
( Gracias )
Comentario:
Olvido detalles, nombres, besos, caricias, momentos, viajes, sonrisas, promesas y palabras, y soy capaz de tirar algunas de las cosas que guardo en los fondos de armario, en los cajones mas lejanos, bajo las camas, y en las cajas metálicas de galletitas.
Pero estoy condenado a recordar sensaciones, esas malditas sensaciones que me dicen que hubo detalles, nombres, besos, caricias, momentos, viajes, sonrisas, promesas y palabras. Entonces cierro los ojos y no tengo claro si lo que pretendo es recordar u olvidar, y así paso mi vida entre sensaciones que me recuerdan lo que olvido, con las que olvido los recuerdos...
Pero estoy condenado a recordar sensaciones, esas malditas sensaciones que me dicen que hubo detalles, nombres, besos, caricias, momentos, viajes, sonrisas, promesas y palabras. Entonces cierro los ojos y no tengo claro si lo que pretendo es recordar u olvidar, y así paso mi vida entre sensaciones que me recuerdan lo que olvido, con las que olvido los recuerdos...





