Cuenta atrás
Dos días. Me quedan dos días de vacaciones.
Me había propuesto holgazanear, que mi tiempo fuera mío. No pisar la calle durante las horas de sol. Dejar al sofá hecho unos zorros a base de palizas pasivas. Acostarme a la hora que me diera la gana, y levantarme cada mañana a las 11:15. Y esas siestas...
Alimentarme alimentando mi afición por los bollos con unas cuantas cajas de petisús, y algún que otro voluntario (bollitos, solo bollitos, míos todos, todos para mi).
Me había propuesto no cocinar, ni hablar de cocina, ni pisar por una. No hablar, no ver, no pensar siquiera en mis compañeros ni ex-compañeros de trabajo, ni en mi situación laboral, ni en la de ellos.
A mi jefe, a su bigote, a sus exagerados bostezos en el bar lleno de gente, a su costumbre de darse la vuelta y hablar de espaldas mientras abriendo las piernas se rasca el culo, y a su señora... exiliarles de mi mente el tiempo que durara mi descanso.
Perderme en la red cuando y cuanto me diera la gana, o no...
Dar larguísimos o breves paseos con mi perro por nuestros caminos.
Tiempo en familia. Tiempo de tranquilidad inusual, de relajación desacostumbrada, tiempo de recordar que aun respiro y soy consciente de ello.
Me quedan dos días antes de que mi trabajo ocupe de nuevo el setenta por ciento de mi vida.
Quien sabe... quizá aun estoy a tiempo.

Me había propuesto holgazanear, que mi tiempo fuera mío. No pisar la calle durante las horas de sol. Dejar al sofá hecho unos zorros a base de palizas pasivas. Acostarme a la hora que me diera la gana, y levantarme cada mañana a las 11:15. Y esas siestas...
Alimentarme alimentando mi afición por los bollos con unas cuantas cajas de petisús, y algún que otro voluntario (bollitos, solo bollitos, míos todos, todos para mi).
Me había propuesto no cocinar, ni hablar de cocina, ni pisar por una. No hablar, no ver, no pensar siquiera en mis compañeros ni ex-compañeros de trabajo, ni en mi situación laboral, ni en la de ellos.
A mi jefe, a su bigote, a sus exagerados bostezos en el bar lleno de gente, a su costumbre de darse la vuelta y hablar de espaldas mientras abriendo las piernas se rasca el culo, y a su señora... exiliarles de mi mente el tiempo que durara mi descanso.
Perderme en la red cuando y cuanto me diera la gana, o no...
Dar larguísimos o breves paseos con mi perro por nuestros caminos.
Tiempo en familia. Tiempo de tranquilidad inusual, de relajación desacostumbrada, tiempo de recordar que aun respiro y soy consciente de ello.
Me quedan dos días antes de que mi trabajo ocupe de nuevo el setenta por ciento de mi vida.
Quien sabe... quizá aun estoy a tiempo.

Comentario:
Somos merecedores de nuestro tiempo, de hacer con él lo que nos dé la real gana, si nos sangra el colmillo, saciarle, si nos da el gusanillo dormilón, acostarle, si nos...., hay tantos "si nos..." que prefiero no darte ideas no sea que aceptes y luego tenga que morderme el labio y arrepentirme. Estoy de acuerdo con loque dice NiBuenoNiMalo, pero qué quieras que te diga si tengo el alma rockera y el espíritu guerrero!!!!!!
A veces el silencio llena y limpia más que cualquier cosa en esta vida....
A veces el silencio llena y limpia más que cualquier cosa en esta vida....
Comentario:
"No sé cuanto tiempo habré perdido,
vivo tan deprisa que se cae de los bolsillos"
Es una frase de una canción de Fito.
No sé porqué ahora mezclo tus palabras con las de el y pienso que si en ésta vida vamos dando vueltas siempre por los mismos sitios, si todos los días tienen esa parte de monotonía por la que pasamos inevitablemente, nuestro trabajo, nuestras aficiones, incluso las vacaciones, que son cíclicas. Si siempre acabamos pasando por el mismo camino mas o menos, porqué será que no nos paramos a recoger, aunque sólo sea por un instante ese tiempo que se nos cae de los bolsillos.
O a lo mejor sí lo hacemos, ahora son las cinco menos cuarto de la mañana y yo he parado ese instante a recoger un poquito de tiempo para leerte. ¡Cómo me gusta leerte! Num.
Si mañana no se me ha acabado mi tiempo (El de dentro y el de fuera de los bolsillos)seguiré buscándote...
Ese beso.
vivo tan deprisa que se cae de los bolsillos"
Es una frase de una canción de Fito.
No sé porqué ahora mezclo tus palabras con las de el y pienso que si en ésta vida vamos dando vueltas siempre por los mismos sitios, si todos los días tienen esa parte de monotonía por la que pasamos inevitablemente, nuestro trabajo, nuestras aficiones, incluso las vacaciones, que son cíclicas. Si siempre acabamos pasando por el mismo camino mas o menos, porqué será que no nos paramos a recoger, aunque sólo sea por un instante ese tiempo que se nos cae de los bolsillos.
O a lo mejor sí lo hacemos, ahora son las cinco menos cuarto de la mañana y yo he parado ese instante a recoger un poquito de tiempo para leerte. ¡Cómo me gusta leerte! Num.
Si mañana no se me ha acabado mi tiempo (El de dentro y el de fuera de los bolsillos)seguiré buscándote...
Ese beso.





