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Moriencias
A mí me pasa.
Acerca de
Livianos mundos efímeros se acercan, se rozan. Dibujan garabatos en el aire. Se unen. Explotan. No hay fórmula magistral, ni receta mágica. Simplemente hay que seguir. Fuerza de empuje o inercia. Y, un día, desaparecer a contraluz tras la linea de tu horizonte.
Sindicación
 
Amanecerá.


Hace un momento, viniendo de acompañar a mi hijo mayor al autobús, tenía que pedir permiso a un pie para mover el otro. Notaba que me hormigueaban por ellos los ejércitos de hormigas reclutados durante el fin de semana acarreando la fatiga y las angustias propias del ser, puesto a prueba por la gracia ( qué gracia... ) de algún dios. Que suben por mis piernas, mis muslos, mis caderas, que se hacen fuertes en la espalda, la nuca. Mi mente todavía es arrastrada por la resaca de la mecánica, y siento la bendición de no ser capaz de pensar, de ser plenamente consciente del cansancio acumulado.
No he tardado mucho volver. Él no ha tardado mucho llegar.

Sentada ya, o derrumbada, no sé, escucho a Bunbury decirme algo que ya sé: "De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, de mayor voy a aprender a ser pequeño". Pienso en la forma tan curiosa por la que mis hijos serán lo que quieran en el momento que quieran. En cómo yo estaré con ellos decidan lo que decidan, hagan lo que hagan. Sea como sea, al precio que sea.

Desde que vuelvo a ser persona, desde que puedo pensar lo que quiera, y llevarlo a cabo; desde que soy libre para reír o llorar, y hacerlo a gusto; ir, venir, quedarme si me parece bien; desde esta nueva atalaya, o este nuevo agujero, desde mi favorable desmejoría, desde mi sintiempo, desde mi... Mi Niña, mi ancla, mi salvavidas, mi faro, mis alas para ver el laberinto desde arriba, se asoma de vez en cuando, ríe pícaramente haciéndome cosquillas en el dolor, burlándose de mí con las manos en la nariz, y provocándome con su "a que no me pillas".
Y antes de darme cuenta vuelvo a mí.
La música sigue sonando.

Yo estaba escribiendo esto cuando Bunbury me decía: "Los restos del naufragio quedaron esparcidos, o desaparecidos... o rotos". Mientras, me encontraba a gusto en un suspiro, y salía a la búsqueda de unas letras, otras, que me atrajeran, me transmitieran, que me hicieran sentir.
Encontrar algo nuevo, como si nada hubiera pasado, porque ya falta poco para que amanezca... y todo volverá a empezar.
 
Comentario:
Al menos en nuestros sentimientos los grandes manipuladores no pueden mandar... sentimientos, sueños, deben ser nuestra bandera... a sabiendas que siempre hay un nuevo amanecer y la luz vuelve a brillar... como dice la canción de LA UNION... "las dudas que anoche eran tinieblas son simples tonterías a la luz del sol"...

Un saludo. Vento (y gracias por tu visita espero verte más veces por allí)
 
Comentario:
Que contradictoria es la vida. Ser libre para no poder estar siempre con quien quieres. A veces pienso que la vida nos pone un precio por vivir, y ese precio son los momentos de tristeza o amargura. Lo bueno es que no es precio justo, y te da el cambio en forma de alegrias.
Ahora, en uno de esos bolsillos que aún me quedan sin agujeros, tengo un poco de suelto en forma de besos.
Ahí te los mando por si tienes que dar alguna vuelta.
No