Descargo
Me hablaba hace unos minutos. Dudaba. Quería venirse conmigo. Me negué. Le vi marcharse a casa derrotado por el cansancio y la borrachera. Y el maldito mal de amores. Espera un poco, le digo, hace un rato que sonó el aviso, no es el momento. No me ha hecho caso y, en un zigzagueo, la estampida se le ha venido encima.Se ha levantado del suelo como alma que lleva el diablo. Vista al frente. Mirada perdida. Semblante desencajado. Desde mi posición la escena es el preludio de una tragedia:
Pretendiendo escapar, ha tropezado, caído, rodado.
Desde su postura fetal, tirado en el suelo, visiblemente congestionado, con los ojos cerrados, no puede ver que está solo en medio de una multitud que huye en vertiginosa retirada, que se atropella, que se empuja, que, viendo la suerte de la víctima elegida, grita su miedo e implora que él sea el foco de la furia desatada, librándose así de lo aparentemente inevitable. Mujeres, hombres, niños, ancianos. Gritos, carreras, llantos.
La bestia ha olido el miedo antes que yo. Respira. Se alimenta de él. Ensancha su hocico. Resopla. Mira a su alrededor primero, y a su víctima involuntariamente voluntaria después, y redobla el ataque. Y el pánico crece. Y ya no hay nadie más que ellos dos en ese breve espacio entre el suelo y la pared.
Bicho, bicho, bicho...!!!
Con un golpe seco en los cuartos traseros, y una carrera tan veloz como el audaz quiebro, el cortador ha captado la atención del toro, alejándole de allí.
Y después de estos dos segundos, él se levantó, el encierro prosiguió, y terminó sin más incidentes que unos pantalones rotos, un cuerpo magullado, y mi angustioso silencio al verle erguirse, buscarme con la mirada, hacerme una reverencia y, con una mano en el pecho y otra en los labios, tirarme un beso, y darse la vuelta arrastrando, calle arriba, su maldita vida.
No. No era el momento. Todo llegará. Tengo fama de impaciente, pero... cuando he de hacerlo, sé esperar.
Fdo: La Muerte.
Comentario:
DDDDDDiosssssssss..., que cerca ha estado eso! Manos sudorosas, pupilas dilatadas y la mente en blanco, solo un instinto de supervivencia a la espera. ¡Cara o cruz!..., esta vez ha habido suerte..., la garganta seca y el alma en vilo..., la próxima vez no habrá tregua!!!!!
Solo queda arrimarse y perderse entre la multitud que se agolpa en las talanqueras.......
Sé de lo que hablo....
La vida necesita adrenalina y ese punto de peligrosidad, el notarse en el filo de una navaja.
Un beso desde la vida
Sweetdeath
Solo queda arrimarse y perderse entre la multitud que se agolpa en las talanqueras.......
Sé de lo que hablo....
La vida necesita adrenalina y ese punto de peligrosidad, el notarse en el filo de una navaja.
Un beso desde la vida
Sweetdeath





