Parece lo mismo, pero es igual
He perdido la cuenta de los garabatos que he hecho, que hago, sobre mi bien amado Bloc de Notas cuando salgo de currar de madrugada. Bueno... otro más.
Me estoy acordando de mi primer Blog, Luz Errante, en Puerta40, precisamente por hablar de Garabatos, el segundo, cuando me alojé en el Tucán (maldito pajarraco veleidoso).
Ahora, estas Moriencias, que nacieron mucho antes de que nadie supiera de ellas salvo David, querido amigo, suponen para mí el punto a matizar ahí delante.
Hay ratos en que no, y ratos en que sí, pero pienso en este puerto en la red, y en este ancla, más de lo que me gustaría.
Sí... quizá también pienso en ti más de lo que me gustaría. No te lo suelo decir, bien lo sabes, como tampoco te permito ver todos mis garabatos.
Porque todo sigue donde empezó, aunque no como empezó. De aquel documento de Word con aquel fondo de tormenta, y aquella letra gris, conservo todo y, aunque esta etapa la voy poniendo aparte, aún es ese documento el mayor vertedero de mis letrajas, de mis garabatos. En él hay historias malditas y malditas historias, encuentros y desencantos, menciones, laberintos, puzzles, amores, amantes y amados; como es sólo mío, no necesito de ninguna manera hacerme entender. Mi mente tiene su propio orden: un galimatías anárquico de pensamientos que no quieren, o no deben, ser pensados; sentimientos sentidos, por vividos o intuidos, firmemente arraigados; emociones manifestadas, o calladas, o tragadas, o escupidas.
Yo me entiendo.
¡Qué difícil es traducir a palabras el torrente de imágenes asociadas a emociones que despiertan sentimientos que producen pensamientos, y qué incapacidad para hacerlo entendible!. Sentía, más que pensaba, hace un rato, al llegar a casa por fin, en eso: en casa.
Yo llegué a lo que hoy es mi casa hace cuarenta y dos años. Llegué desnuda, tan desnuda como me desnudé hace ese rato. No recuerdo si sentí el placer que he sentido hoy al despojarme de toda ropa y esperpento. Dicen que, como todos, lloré un poco, y que me dormí enseguida.
En realidad todo sigue igual, y no; todo sigue donde empezó, pero no como empezó. Como aquella madrugada, ahí fuera llueve. Tengo el balcón abierto, estoy desnuda. Siento frío y calor al mismo tiempo. Siento todo y no siento nada. Y me limito a sentirlo, a experimentar sensaciones que me parecen recordadas; otras atractiva, sugerentemente nuevas; otras están desubicadas.
Pero siempre que vuelvo a casa creo que acabo de nacer y, como hay que vestirse, me pongo mis pensamientos, me acurruco en mis adentros, observo los garabatos de mi mente, y a veces te cuento los borratajos que hice, que hago, sobre la marcha de mi vida, en cualquier momento del día, cuando consigo volver a mí... lo entiendas, o no. Te entiendas, o no, sin importarme demasiado si me entiendes... o te interpretas.
Yo me pienso.
Tú... te piensas?

Comentario:
Escritos pasados...
pensados...?,vividos...?
todo dura,prebalece,se impregna en
el aire,duerme en el olvido
recuerdame...
recuerdale...
nada muere
estamos?
para cuando dice que lo quiere?.
Un manto de rosas para que no pases frio bichillo.
Nos vemos en el camino.
Un beset
pensados...?,vividos...?
todo dura,prebalece,se impregna en
el aire,duerme en el olvido
recuerdame...
recuerdale...
nada muere
estamos?
para cuando dice que lo quiere?.
Un manto de rosas para que no pases frio bichillo.
Nos vemos en el camino.
Un beset





